miércoles, agosto 07, 2019

Libro Memorias de Claudio Naranjo

Notable aporte nos ha dejado Claudio Naranjo. Un honesto relato de su vida, con altos y bajos, siendo siempre su norte la búsqueda de conocimiento más elevado, más profundo, de nuestra naturaleza. Un seeker, dirá por ahí.

Hijo único de padres muy particulares. Su madre, de las primeras abogados mujeres de Chile. Su padre, un personaje bastante ausente de su vida, dedicado a los negocios. Padres separados tempranamente.
Se reprocha muchas veces el haberse criado como un buen niño, mimado por la madre, desconectado de sus emociones, incapaz de expresar rabia ni malestar, aspectos que tuvo que mirar de frente en sus interacciones con el padre de la gestalt, Fritz Perls.

Quería estudiar música, pero su madre le pide a su padre que venga a convencerlo en otro sentido. Termina estudiando medicina, pero en la clases de anatomía se quedaba dormido. Fue Jung quien lo sedujo y termina estudiando psiquiatría.

Se mete en el circuito gestáltico de Esalen, en San Francisco, California, donde se transforma en un cercano y aprendiz de Fritz Perl, fundador de esta escuela. Vive aprendiendo, siendo una de sus formas normales ahí, es siendo uno mismo sometido a los procesos terapéuticos. Adquiere un renombre asociado a la terapia gestáltico y uno de los importantes continuadores de Perl.

Se conecta con el chamán Oscar Ichazo, donde se va a pasar una temporada, en la vecindad de la ciudad de Arica en Chile. Vive una experiencia mística importante, en 40 días en solitario en el desierto, bajo la dirección de Ichazo.
Aquí profundiza su conocimiento del Eneagrama, del cual será un destacado especialista, viendo el Eneagrama como un mapa de las fijaciones neuróticas que usamos las personas para lidiar con el entorno neurótico en que vivimos.
Algo en su personalidad y en la de Ichazo, hace que se distancien al final de esta estadía.

Capítulo muy importante suyo es la exploración con drogas en procesos de indagación de la psiquis y los procesos de sanación y desarrollo personal. Parte con esto en Chile, sigue en Berkeley EEUU y será identificado mucho como un promotor y patrocinador de estas experiencias, para las cuales muchas veces él mismo se ofrece para experimentar una nueva hierba.
Las drogas se prohíben en EEUU y resto de países, a pesar de lo cual Naranjo defiende hasta el final de sus días, el uso de estas herramientas para el desarrollo y sanación personal.

Más adelante en su vida Claudio Naranjo se desplaza hacia la educación, pues se hace consciente de que vivimos en una cultura patriarcal, que nos somete a la dictadura del intelecto, dejándonos como seres uni-cerebrados, dice, en un bajo y deteriorado nivel de conciencia.
Concluye que no es a través de la terapia que evolucionaremos, sino a través de la educación. Y pone su energía y foco en educador a los profesores a través de su famoso programa SAT (Seekers After Truth), que termina instalando institutos formativos en muchos países del mundo como México, Argentina, EEUU, España, Italia, Chile, Rusia.

Cambiar la educación para cambiar el mundo, será un slogan muy usado por él. Está convencido que el patriarcado que como cultura nos domina, nos tiene esclavizados, sin tiempo para nosotros, cabezas gachas trabajando tras ilusiones como los bienes materiales y el dinero, el status, el placer y la imagen corporal.
Su enfoque apunta a producir hombres y mujeres sabios, en vez de sabedores, amorosos, libres e integrados. Y con acceso al vacío interior, donde reside la conciencia y el espíritu. Apunta al desarrollo del ser.

escultura de su gran amigo Totila Albert
Capítulo aparte es su amistad con Carlos Castaneda, icono explorador de las hierbas sagradas de los pueblos originarios de México, en el proceso de graduación como doctor en antropología.
No dice haber aprendido mucho de él, pero que muchas veces le pasaron cosas, que yo catalogo de mágicas, en su cercanía y presencia.
De hecho, después de este libro de Naranjo, me fui a leer Las enseñanzas de don Juan, de Carlos Castaneda.

No tuvo éxito Claudio Naranjo, en el sentido que las autoridades poco lo pescaron, en Chile y en todas partes. Pero dejó un semillero de personas sensibles a su enfoque.
Se peleó con mucha gente, entre ellas con Adriana Schnake, líder gestáltica de Chile y otros países del cono sur, que le desconoció sus méritos, dejándolo solo responsable de sus indagaciones con las drogas. Pelea de egos ? a lo mejor.
Se atrevió a decir en el último Congreso del Futuro en Chile, que la educación en Chile, era una mierda. Pues reproduce a individuos unicerebrados, listos para trabajar para el sistema que nos gobierna y no desarrolla seres humanos tricerebrados. Nos falta la amorosidad de la madre y la conciencia de las motivaciones en nuestra naturaleza profunda, aparte del animal que representa nuestro niño interno, también reducido a su mínima expresión, a través de la criminalización del placer y la echada fuera de instrumentos como la intuición.

Recomiendo mucho este libro, de 800 páginas, que me devoré en semana y media.
Si, tengo tiempo, aunque mis viajes donde un cliente en Talca, me permitieron 100 páginas a la ida y 100 a la vuelta, en las últimas dos veces que fui.

Ah, cuánto desearía que el Ministerio de Educación se hiciera permeable al mensaje de Claudio Naranjo.

Referencias:
Congreso del Futuro 2018
Entrevista que le hace Von Jorg Fuhrmann 2011

domingo, julio 14, 2019

Libro Pensar en equipo de los hermanos Rodriguez Noé

Ellos son coach de equipos deportivos, en particular de hockey de equipos femeninos del Country Club de Santiago de Chile, de donde en alguna época de mi infancia fui socio. Se trata de los gemelos Pablo y Tomás Rodríguez Noé.

Este ejercicio de compartirte lo que a mi me pasó con el libro, lo que se me quedó del libro, me sirve para terminar de aprender lo que el libro a mi me aporta.
Insisto, esto no es un resumen del libro.

Esto que el libro se titule Pensar en equipo, habla de lo mental que es el trabajo en equipo, lo mental que es el deporte y en particular, el deporte en equipo.

Muchas veces vemos partidos y lo que buscamos es la maniobra, el gol espectacular, el túnel que un jugador le hace al otro; buscamos lo magistral de un individuo y obviamos el trabajo en equipo. Y es el trabajo en equipo lo que hace a un equipo ganar. Sino mira a Messi en la selección argentina; nada que ver con lo que es Messi en el Barcelona, donde es el trabajo en equipo lo que lo hace verse tan magistral.

Destacan estos hermanos la dimensión juego del deporte. A nosotros los humanos nos encanta jugar, lo hacemos desde pequeñísimos. Y nos gusta porque lo disfrutamos.
El buen jugador suele estar en sus mejores momentos, en el disfrute. Esta dimensión emocional es clave y es aquella dimensión que tanto nos cuesta llevarla a la empresa, cuando nos preocupa también, el trabajo en equipo.

No podemos, parece ser, tener el foco en el ganar; si es así, perderemos. Debemos tener el foco en mejorar, cada vez más, personalmente y como equipo.
Estos entrenadores, más que mirar tus defectos, miran tus cualidades. Y dedican su dirección en ayudarte a explotarlas al máximo y mejorarlas.

El equipo es un organismo independiente, es una entidad aparte de la suma de las individualidades. Para que se cree un equipo deben jugar mucho, deben entrenar mucho, en equipo. Y deben reflexionar juntos y deben tener encuentros sociales, con sus parejas y familias. Deben sentirse parte de algo que tiene un norte, un objetivo, un espíritu, que es de donde sale la intención.

Un buen entrenador está muy atento a lo que piensa ese equipo que entrena. No lo deja mirar siquiera al equipo contrincante, menos escuchar lo que se dice de ellos. Los enfoca en la acción minuto a minuto, pues es de cómo se desenvuelvan ahí, como resultará el ganar o no.
Y proponen dejar fuera, obviar la historia. Cada partido es una realidad nueva, muchas veces con gente nueva. Si te dejas influir por el pasado, por lo que dicen, curiosamente te afectará, y lo más probable, mal.

Me llamó la atención esta comparación que hacen entre el deporte en equipos, como el fútbol y la arquitectura. En la arquitectura, la preocupación es por la creación de espacios estáticos, donde las personas habitarán, se moverán, vivirán. En el deporte, el juego consiste en crear espacios en una dinámica en permanente cambio. El jugador que tiene la pelota tiene un espacio de maniobra y podrá percibir instante a instante, espacios por donde hacer circular la pelota, para en equipo finalmente hacer el gol. En el deporte, los espacios se construyen, se abren y cierran, según como la suma de jugadores se mueve.

Otra cosa que aprendí leyendo este libro, fue entender que cuando mi equipo tiene la pelota, somos todos atacantes y cuando la tiene el contrario, somos todos defensas. Nunca lo había visto así.

Otra comparación interesante que hacen los autores, es con la música. La armonía, es el pasado, la historia; y el ritmo es lo que dibuja el futuro. Las dos cosas están presentes, de otra forma, como técnicas, distinciones, en lo que se refiere a lo que opera como pasado y la dirección u objetivo, es equivalente al ritmo. Pero la gran cosa ocurre en el presente y es ahí donde debemos estar enfocados; completamente.

Debemos lograr jugar, tranquilos, en máxima alerta o máxima conciencia, ahí presentes, conectados con el equipo, capaces de ser audaces y atrevernos a hacer lo que surge como posible, desde la intuición, en muchos instantes, siempre con la intención muy presente.

Un libro que da pistas para mirar mi oficio personal de coach profesional con los equipos en las empresas, desde la mirada de los entrenadores deportivos. Un gran aporte.

Referencias:
Conversación con Pablo Rodríguez

viernes, julio 05, 2019

Evento 3xi del mundo del teatro, danza, cine y TV

Esta vez el encuentro es en la Casa Museo Santa Rosa de Apoquindo, que descubro tiene dos exposiciones permanentes, una de la chilenidad y otra de pintores chilenos.
Llego temprano y aprovecho de recorrerlas.

Nuestro evento será en una amplia sala en el segundo piso. La gente llega poco a poco. Pienso que por el partido de fútbol Chile-Perú, puede que la concurrencia se reduzca. Pero no es así. Me doy cuenta porque mi grupo de 9 personas, está completo.

casi todos los de mi grupo de trabajo
Hoy los asistentes son del mundo del teatro, danza, cine y televisión. Como siempre el grupo está conformado por personas diversas; incluso hay un empresario de la construcción, que tiene un pie puesto en temas de la cultura.

El trabajo de grupo parte con las presentaciones. Un grupo de completos desconocidos, al menos para mi, se va configurando, enriqueciendo, iluminando. Completado este proceso, el grupo ya se conoce y podemos empezar a conversar.

Cada persona hablará por turnos, reaccionando a la provocación de preguntas, tanto por el rol de sus profesiones en la realidad nacional y sus personales compromisos con ellos.

Me llama la atención un actor que dice que estudia y termina dedicándose al teatro, porque no quería dejar de jugar a medida que crecía. Y el teatro era una profesión donde se podía seguir haciendo algo parecido al juego. Un oficio que claramente disfruta y le apasiona.
Con el empresario al frente, especulábamos cómo podía introducirse el juego en la empresa, sin ocurrírsenos nada, me pareció a mi.

Otra dirige obras de teatro ejecutadas por jóvenes con síndrome de down, que nos ilustra de lo potente que es sacarle la voz a esos seres. Me lo imagino, pues recuerdo en un evento de Desafío de humanidad, en que Pedro Arellano ofrecía el micrófono a los que querían compartir la experiencia y no había forma de parar a los Down, que uno detrás del otro se subieran al escenario.

A mi me sorprenden los mundos en que las personas viven, tan diversos. Ellos conectados más con la sensibilidad, con actividades que ocupan el cuerpo y el ser con mucha más intensidad de la que yo vengo poniendo en acción. Tienen cosas que decirnos, quieren afectarnos, incluso quieren influir para transformarnos. Alguien dice, el arte es un elemento de transformación. Tomo nota de eso.

El mundo como que elude el arte, lo quiere sacar de los curriculums escolares. Siento en algunos la desazón, la pesadez, de un mundo que no los tiene en ningún pináculo. Como que los mirara en menos. Qué hacer, cuando desde los ojos de ellos humanizar el mundo, humanizar la empresa, es tarea imperativa, si incluso queremos salvar el planeta de la catástrofe ecológica que parece venir por nuestros descuidos y cegueras.

Hay algo que no vemos. Estamos ciegos de algún lado. Pero son ustedes, que en vez de quejarse y pedir y pedir, deben inventar la forma de hacerse relevantes, incluso rentables.
O no ?

La conversación es animada, intensa, brota del fondo del alma de cada persona que habla, hombre y mujer. El empresario tiene un importante rol que jugar, porque algo ya entendió y está aquí, dialogando, escuchando, muy atento.
Será quien hable al final, en representación del grupo, Y fue lo más acertado que hayamos hecho. Era una voz esencial en ese conglomerado.

Poner a las personas en estas dinámicas, de grupos de 9 personas con un facilitador (ahí estoy yo), a que primero se conozcan y después, conversen. Escuchándose, acogiéndose, urgando entre las problemáticas de los mundos propios, buscando vías de mejora y poniendo los compromisos arriba de la mesa.
Lo único que hace falta, es lo que sigue. Que de momento, me parece a mi, queda en las manos de las individualidades que se movilicen de mutto propio.

lunes, julio 01, 2019

Libro El juego de las organizaciones de Jaime Soto

Jaime Soto es chileno, de Osorno, Ingeniero Civil Industrial con Doctorado. Académico de la universidad de Santiago y con cargos directivos en la ACTI, asociación gremial de empresa de TI en Chile.

Su tema es la gestión del conocimiento, algo que está claro no se guarda en computadores ni discos duros, sino en las Personas. De ahí el potencial de las Personas y su importancia en las empresas.

Fuertemente influido por Fernando Flores y Humberto Maturana, ve la empresa como redes de conversaciones, donde la realidad no existe, sino observadores particulares válidos.
Creamos el mundo en nuestras conversaciones, que son un tejido imbricado de lenguaje y emociones.

La comunicación es central en la empresa y en la articulación del conocimiento. Las emociones son parte fundamental de lo que somos y tenemos que terminar de ver la empresa como una maquinaria y empezar a verla como redes de conversaciones con fuerte presencia de las emociones, que históricamente para los ingenieros, estaban invisibilizadas.

Jaime Soto mira a la empresa poniendo a la Persona en el centro, en el epicentro, de las organizaciones. Su potencial es aún desconocido y solo empezará a aflorar en las conversaciones grupales, en las conversaciones de los equipos de trabajo.
Necesitamos creatividad e innovación, habilidades demasiado aplacadas por nuestro sistema educacional. Basta ya de los liderazgos basados en la racionalidad en exclusiva y el autoritarismo, y miremos al ser humano en todo su potencial, siendo las emociones y la imaginación, partes sustantivas.

En las organizaciones atesoramos las transacciones, el monto de la factura de esa venta. Y descuidamos el conocimiento de cómo fue que ese vendedor o ese equipo de ventas, logró cerrar la venta. Es el descuido por el conocimiento, que es patrimonio de la organización, descuidado tantas veces.

En nuestra tierna infancia, aprender era un juego. A medida que crecimos, se fue transformando en algo serio, grave incluso. Y perdimos el emocionar del juego, tan clave en el aprender. Te imaginas recuperar eso y darle foco a trabajar en pegas que nos emocionen, que nos encanten, que disfrutemos. Son aspectos presentes en este libro.

Si miramos la empresa desde el prisma del conocimiento, observando cuales son las personas que más tienen ese conocimiento clave, estratégico y cuidándolas, para que estén a gusto y motivadas, con desafíos estimulantes. E inventar mecanismos de propagación de este conocimiento.

La empresa debe inventar permanentemente su futuro, acumulando con ello poder, y eso se logra a través de la conversación y las comunicaciones entre personas.
Para ello deben cultivarse valores relevantes, entre los que Jaime Soto destaca, la integridad, la autonomía responsable (sin confianza esto no es posible), la intimidad profesional y la reinvención mancomunada de las posibilidades.

El conocimiento es el oro del futuro y este reside en las personas, articuladas en equipos de trabajo, que mientras más afiatados se encuentren, mejor.
Fundamental en ello es la capacidad y la motivación por aprender, para lo cual la capacidad de escuchar es clave.

Hay mucha información en este libro de diversas metodologías de análisis e intervención en las empresas. Me llamó la atención la presencia en ellos, de la conformación de grupo de trabajo interdisciplinario, abocados a la innovación y la gestión de proyectos constructores de futuro.

Y en ningún caso ver a la empresa como un ente aislado, tanto de sus clientes, como de sus proveedores y otros actores con los que suele estar interactuando. Ojalá ellos formaran parte de los equipos de proyectos de innovación.

Un libro provocativo, que le aporta a la mirada de la empresa, célula fundamental de nuestro desarrollo económico y existencial.

jueves, junio 27, 2019

Dos formas de conversar que son un cambio paradigmático

Con frecuencia veo, incluso participo en conversaciones, que tienen la apariencia de un tira y afloja de argumentos, de posiciones, que están dirigidos a convencer al otro de un punto de vista, muchas veces de una realidad, de un hecho, pareciera.

Los que coinciden en la línea de pensamiento hacen fuerza común, se celebran entre ellos, se animan, se halagan, se aplauden.

Y a los que difieren y están al otro lado del argumento, los intentos son a convencerlos por las buenas y si no, a destruirlos por cualquier vía, ya sea con burlas, juicios descalificatorios, o simplemente agresiones.

Este tipo de conversaciones, es lo que se suele llamar el debate, donde los participantes viven el mundo y la realidad, como si fuera algo estable, conocido por ellos, un hecho que está ahí a la vista, es cosa de mirar la realidad como es.
Y existe una cierta identificación entre la persona que habla y lo que dice. Contradecirlo, es casi un ataque personal.

Existe otra forma de conversar, que requiere ciertos saberes previos. Por ejemplo, que la realidad no es de una particular manera, sino que lo que existe son observadores particulares, diversos y todos válidos. La cosa cierta es una elaboración personal o grupal; la cosa cierta, es cierta para algunos, pero no para todos.
Cuando conversamos parados en esta comprensión, en este predicamento, la escucha de lo que dice el otro se agudiza, se ensancha en la acogida. se oye con atención, con curiosidad.

Cuando el otro ha dicho lo suyo, tomo mi espacio y tiempo de hablar y despliego, sin corazas ni miedos, como yo veo el asunto que se trata. Con honestidad, echando fuera todo lo que yo pudiera aportar a la conversación, que no tiene otro objeto que aprender con el otro y eventualmente juntos resolver algún dilema o problema.

Para que esto sea posible el canal del corazón debe estar abierto, qué es cuando la escucha es empática y la comunicación, se podría decir, es de corazón a corazón. La confianza está presente.

Esta forma de conversación se llama diálogo. En el, las personas no se identifican con lo que dicen, dicen lo que están viendo, como un aporte a la conversación. Lo dicho es mirado como cosa en sí misma. Las voluntades que conversan en esta forma, suman, aportan, construyen. No quieren ganarle a nadie, ni se sienten dueños de alguna verdad irrefutable. Han superado esa forma.

Me da por llamar a estas dos formas de conversación, dos estados de conciencia.
Y me pregunto si solo hace falta para pasar de uno al otro, desbancar la teoría de la verdad, de que “la realidad es” de una cierta forma. Incluso percibo que no es tan solo un concepto que hay que enseñar, sino una experiencia que vivir, en la línea de que la realidad la estamos creando al hablar, en el lenguaje.

He notado, cuando los grupos que van a conversar, parten por presentarse, se genera una mejor disposición a comprender que la conformación de la realidad del otro, pueda ser radicalmente distinta a la mía, que en cierta forma se explica por su biografía.

Pero puede ser más que eso lo que haga falta.

Qué dices ?

miércoles, junio 05, 2019

Evento 3xi del mundo del Arte y la cultura

Alguien me invita a participar en un evento 3xi de artistas visuales, evento preliminar de uno que se hará en noviembre, con todas las ramas del Arte y la cultura. Esto en una sala grande, del segundo piso, de la estación Mapocho, que es hoy día un Centro Cultural
Voy como facilitador de grupos. Me encanta lo que pasa en los eventos 3xi. Acepto altiro. Es en Santiago y dura 3 horas. No tengo inconvenientes de ningún tipo. Voy feliz.

La tribu del 3xi es un pequeño grupo de apasionados y entusiastas. Ya encontrarse con ellos es una alegría.
Y los artistas, una especie muy especial, entre lobos solitarios y otros, los de productoras de cine y televisión, sensibles, intuitivos, creativos, conectados con el pararrayos que somos, algo que a los ingenieros de formación como soy yo, se nos puede tornar en algo muy extraño o lejano.

mi grupo (faltan dos)
Trabajaré en dos instancias, de aproximadamente una hora, con un mismo grupo de personas diversas, que han seleccionado los del 3xi.
Hay artistas, hay empresarios del arte, hay académicos, filósofos y hay productores de videos para cine y televisión. Hay diversidad, de un mismo mundo.

En las instancias plenarias se presenta un caso de cómo un artista puede revolucionar un aspecto de la realidad. Se trata del artista suizo alemán Louis Von Adelsheim, que acompañado de la poeta Andrea Brandes, sensibilizada de años de hacer talleres literarios en la cárcel de Alta Seguridad, filman la vida al interior de las cárceles y la proyectan en los muros de las salas del MAC de Matucana.
Bueno, adjunto a esa exposición se hizo un evento 3xi de la problemática de la re-inserción de los que salen de las cárceles. Dos iniciativas trascendentes surgieron de ese encuentro de pares improbables, como se suele decir de estos encuentros. Uno es el proyecto +R, que por una parte capacita al preso que va a salir y por otro, empresarios de la CPC se comprometen a contratarlos cuando salgan en libertad. Y la otra, empresas también de la CPC (Confederación de la Producción y el Comercio), se comprometen una a una de tomar a su cargo hogares del Sename (link).

Voluspa Jarpa reporteando al plenario sobre lo conversado en nuestro grupo
El desafío es ambicioso. Partimos conociéndonos. Una vuelta en que todos, en un tiempo acotado, nos presentamos, respondemos a la extraña pregunta "quien soy". Y el nada que es cada uno cuando primero nos sentamos en círculo, en mi caso ocho personas, se transforma en verdaderos mundos, plenos de destellos, oscuridades, viajes, aprendizajes, circunstancias, hechos. Aparecemos la riqueza que somos los humanos cuando nos entramos.
Las presentaciones preparan el terreno para lo que vendrá después.

Y nos ponemos a conversar. Esto de detenernos a escucharnos, que es lo que más ocurre, y expresarnos, uno a la vez. Las preguntas que desatan la conversación, son ¿porqué acepté venir a esta invitación? y ¿qué desafíos tenemos en el mundo actual y en nuestra sociedad y de qué manera puedo aportar a ellos?
Solo vamos parando cuando pasa la Jesu (Jesús Aldunate) y nos dice "quedan cinco minutos".

Pedro Arellano en sesión plenaria
Aprendo mucho. Me interesa todo lo que dicen. Es el mundo visto por cada uno de ellos.
Los artistas se sienten una pequeña tribu, bastante desconectada de la realidad, que vive en una economía circular de la cultura, que a pocos interesa y pocos también entienden.
Aparte, dirán que somos una sociedad que dialoga poco; esta instancia es una excepción.
Los artistas hacemos cosas funcionalmente inútiles.
Uno dirá que el arte es el martillo que quebra la realidad. Otro no está de acuerdo.
El mundo está difícil, la cosa no se ve buena para adelante. La tecnología ha irrumpido con enormes consecuencias, oscureciendo el panorama.
Educar, aparece como muy importante. Una desarrolla nuevas formas de aprender y enseñar conocimiento.

La magia del encuentro ocurre. La confianza se instala y podemos conversar. Se acaba el tiempo. Debemos seguir conversando. Lo haremos; lo harán.
Todo termina con los voceros de cada grupo que comparten micrófono en mano, las vueltas por las que anduvo su grupo. Es fascinante todo lo que se mueve. Todo puede pasar.

Gracias por haberme permitido estar ahí y colaborar.

sábado, junio 01, 2019

Libro El extraño orden de las cosas, de Antonio Damasio

Me recomendó este libro Rogelio Diaz; le estoy agradecido.

Antonio Damasio es un neurocientífico, nacido en Portugal, con residencia en EEUU y profesor de la Universidad del Sur de California.
Mira la conciencia y la formación de la cultura, que dice se ha transformado en el más reciente ramal evolucionario.

Su mirada es la de un biólogo, que mira el desarrollo evolucionario, desde las primeras formaciones neuronales, al parecer en torno al aparato digestivo de ciertos organismos vivos de la familia de las medusas.
Antonio Damasio
Nuestro aparato digestivo tiene del orden de 500 millones de neuronas, del tipo sin mielina, osea, del tipo más antiguo. Las con mielina, son de reciente aparición en la evolución. Por eso se atreve a decir que al maraña de neuronas que hay en torno a nuestro aparato digestivo, es nuestro primer cerebro.

Cuando ya se empieza a formar nuestro cerebro, brota la capacidad de generar imágenes y mapas, tanto del entorno fuera de nosotros mismos, como de nuestra interioridad. Esto será central en el desarrollo de nuestras capacidades que irán hacia la aparición de la conciencia.

Hay un ingrediente que viene de mucho antes y que es el que dirige a las células y bacterias a mantenerse vivas y persistir como especie; se trata de una especie de fuerza reguladora, que llama homeostasis. Este driver sigue vigente en organismos vivos como nosotros y está a la base de todo el impulso vital y de mejoramiento evolucionario.

Esta homeostasis está a la base de lo que Damasio distingue como emociones, que serían esas reacciones espontaneas, que nos alejan del peligro o nos impulsan a ir a sitios con alimento. La emoción es aquella cosa que hace que si tocamos las antenas de un caracol que va andando, se recoja y guarde en su concha.

En cambio los sentimientos, requieren un cerebro formado, pues serán esa experiencia mental que las emociones, que vienen del cuerpo, y su mapeo cerebral, producirán. Los sentimientos son el lenguaje a través del cual el cuerpo informa sobre su estado homeostático. Sobre la calidad de su estar, de su condiciones de bienestar o malestar. Los sentimientos son una expresión del cuerpo. Sin cuerpo no hay sentimientos, por eso la inteligencia artificial jamás tendrá sentimientos.

Y son los sentimientos y la conciencia, los aspectos de nuestra naturaleza, que especialmente desde Descartes, hemos olvidado. Y necesitamos recuperar.

De hecho, nuestra subjetividad, se construye a partir de las imágenes de nuestro cerebro, que están preñadas de emociones, desde una perspectiva propia, personal. Es en el sentir que nos constituimos quienes somos. Si no sentimos, no somos.
Y nuestra sobre valorada racionalidad, tiende a dejar fuera los sentimientos porque se supone distorsionan la mirada objetiva. Parece que algo esencial se nos fue de nuestra perspectiva, con consecuencias al parecer desastrosas.

La conciencia desde la mirada de Damasio, se asienta en la subjetividad de la propia perspectiva y la experiencia integrada. La escena que vemos tiene un espectador, una audiencia, que somos cada uno de nosotros en en propio anfiteatro. Ese espectador soy yo, que a la vez experimento esto como si yo fuera el dueño de esta mente y este cuerpo.
La imágenes que se forman en el cerebro, tienen una pista paralela verbal, que nos da ese carácter narrativo tan propia de la mente humana.
Al final son imágenes con su aditivo, los sentimientos. Estas imágenes se ensamblan y simultáneamente se construyen los sentimientos. Y las imágenes pueden ser del momento presente, del pasado o del futuro.
La conciencia finalmente, es un estado particular de la mente, en que las imágenes mentales están empapadas de subjetividad y se experimentan en un marco global integrado.

El cuerpo le habla a la mente a través de los sentimientos, sin los cuales no hay conciencia.
La subjetividad es una narración que se construye incesantemente. Y el driver subyacente siempre, es la homeostasis, atributo fundamental de los organismos vivos.

Tenemos un problema, esta fuerza impulsora de la homeostasis, opera a nivel del individuo y no de grandes grupos. Cuando pasamos a la cultura, lo que hagamos ahí sin duda repercute en la homeostasis de los individuos, pero nada impide que los poderosos se arranquen con los tarros desde el sentimiento de la codicia y hagan lo que tanto vemos hacen.
Parece ser que la salida no está en la biología, sino en la educación, termina diciendo Antonio Damasio.

Un libro que me gustaría leyeras, para seguir conversando de estas materias tan importantes.

Referencias:
Antonio Damasio comenta el libro
El error de Descartes, otro libro de Damasio
Emoción y sentimientos según Damasio