lunes, agosto 10, 2020

Libro La vida heroica de Maria Curie de Eva Curie

Una vida notable, una vida ejemplar, una vida dedicada en lo medular a la investigación y enseñanza de la ciencia.

Es la menor de cinco hermanos, hijos de un profesor y una madre abnegada también profesora, en cuya casa se habla, de los temas de la ciencia, la física, la química, la matemática, la historia, son asunto de todos los días. Es una familia más bien pobre y culta.
Su madre morirá tempranamente de tuberculosis y por ello es escueta en cariños a esta hija menor, por salvarla de contagios. A sus 10 años muere su madre y cuando empiezan a recibir de hospederos a estudiantes, su hermana mayor se contagia de tifus y también muere. Experiencias dolorosas, que marcan a esta niña prodigio, que debe esconder sus dones para no hacer sentir mal a sus hermanas mayores.

María Curie

Crece en Varsovia, en una Polonia sometida por el imperio ruso, que los obliga a hablar ruso y llevar su idioma y nacionalismo, en forma escondida.
En su país las mujeres no pueden ir a la universidad, por lo que la única posibilidad es viajar a París e ingresar a la Sorbonne, que sí las acoge.
Pacta con su hermana inmediatamente mayor, que ella, María, se irá a trabajar de institutriz a un fundo de gente rica y con esos recursos le financiará los estudios de Medicina en París. Tres años estará en eso.

Una cosa notable, es que el hijo del patrón se enamora de ella, y ella de él, y cuando se les ocurre contarle la buena nueva a los padres, pegan el grito en el cielo, de cómo se va a emparejar con una institutriz. Y hasta ahí nomás llegó el cuento. Le dolió a María.

Su hermana se titula y le avisa que ahora ella le financiará los estudios a María. Parte a París, donde logra aprobar los exámenes de ingreso a la Sorbonne, a la carrera de Ciencias y se va a vivir con su hermana, que se ha casado y vive con su marido. Dura poco ahí, pues necesita más tranquilidad para estudiar cómo quiere, intensamente y desea estar más cerca de la universidad.

Vivirá sola, muy austeramente, en una buhardilla, fría en invierno y calurosa en verano. Estudiará hasta altas horas de la noche y desfallecerá hasta el desmayo muchas veces, de lo mal alimentada y el poco dormir. Pero será la primera alumna de su curso. 

Empieza a trabajar en laboratorios y se encuentra trabajando con un tal Pierre Curie, que encuentra en ella un alma gemela, de la que se enamora rápidamente. Serán yunta, se casarán y trabajarán juntos hasta la trágica muerte de él, a sus 47 años.

María y Pierre Curie
Ellos ya han recibido el premio nobel de Física, por haber descubierto un metal radioactivo nuevo, el radium. Nunca le habían dado el premio nobel a una mujer, cosa que ocurre, pues él lo rechaza si no es junto con ella, que casi considera tiene más méritos. 

Después de muerto Pierre, ella sola recibe además el premio nobel de química. Esto por los beneficios del radio en la salud y en el tratamiento del cáncer.

Esta mujer extraordinaria, abnegada, trabajadora hasta decir basta, apasionada por la ciencia, llega a decir que las cosas son más importantes que las personas. Bueno, así era para ellos, dedicados a descubrir los secretos de la materia "radioactiva", nombre que ella inventa, a través de cuyo estudio descubre estos metales desconocidos. El problema es que en ese tiempo no se sabía el daño que estas radiaciones hacían a la salud.
Bueno, muere a los 67 años, por el daño en su organismo de las radiaciones a las que se expuso en sus laboratorios.

Rehuyó lo más que pudo los honores por sus logros y premios, pero a cambio de unos gramos de radium, viajó a EEUU, donde los festejos y homenajes, la agotaron hasta dejarla extenuada.

Cuando descubre el radio, que será intensamente usado en medicina, conversan de patentarlo, pero desisten de ello y lo regalan para el bien de la humanidad, abriendo al público todo lo que habían descubierto.
La mayor parte de su vida vivió en la austeridad, sino pobreza. Solo al final, vivió más holgadamente.

Un personaje que bien vale la pena conocer, por sus logros, su pasión y dedicación.  Sus principios me sorprendieron especialmente y los he puesto en lugar apropiado para inspiración.

Referencias
El radio de Marie Curie
Marie Curie película
Quien fue Marie Curie
Marie Curie una mujer sin barreras

martes, agosto 04, 2020

Libro El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl

Leer este libro es meterse de lleno en un campo de concentración alemán de la segunda guerra mundial.
El protagonista de este trance, es Viktor Frankl, un médico psiquiatra austriaco, nacido en Viena. En septiembre del año 42 es deportado junto a su mujer y sus padres, a un campo de concentración; estará ahí hasta el final de la guerra (1945).
Su relato comienza con la llegado a Auschwitz, donde describe la experiencia de shock del arribo, en que hay un alemán que de pie, con una mano apoyando por el codo a la otra, que a la altura de la cara indica a cada persona que pasa frente a él, si va a la derecha o a la izquierda. Está seleccionando a los aptos para el trabajo duro y a los no aptos, qué se van directo a la cámara de gas y crematorio. Se les dice que van a bañarse, para lo cual incluso a cada persona le pasan un jabón, después que se han desnudado y dejado todas sus pertenencias afuera.
Macabro. Dice que 1 de cada 28 personas que entran a estos campos, sobrevive. Es una moderna industria del exterminio. 
Cómo fue eso posible ?? 
Fueron 6 millones.

La segunda parte del libro, trata de cómo es la vida, el día a día en el campo. Tremendo. El maltrato es brutal. Los golpes e insultos son diarios. Visten verdaderos harapos. Duermen tirados en barracas, apiñados unos con otros para retener parte del calor humano. Deben estar listos muy temprano, para caminar hasta los lugares distantes donde deberán trabajar 12 horas al día. Zapatos sin calcetines; muchos a pata pelada, sobre la nieve en invierno. Una sopa aguada y media marraqueta dura al día; los mantenían en la inanición. Cualquier traspié, es una golpiza.
Frankl describe como la psiquis se adapta a este entorno. La apatía emocional, la irritabilidad contenida, con el foco solo en sobrevivir.
Todos los días muchos mueren, enferman o se suicidan.

La tercera parte, la liberación, ocurre en el campo Dachau, donde fue trasladado. Cómo logró llegar hasta ese día es un verdadero milagro. Los alemanes querían matar a todos los prisioneros antes de que el frente de batalla pasara por el campo. Se llevaron a muchos pero él zafó.
Los primeros momentos de libertad, son catatónicos. No saben adaptarse, la psiquis no computa, incluso se desorientan y pueden hacer cosas peligrosas para ellos mismos. 

Leer este libro es tremendo, durísimo. La mujer de Viktor y sus padres mueren; se entera después.
Viktor Frankl desarrolló un producto de esta experiencia, una teoría o más bien una metodología de psicoterapia, que llamará Logoterapia. Logo tiene que ver con sentido, propósito, espíritu.
En vez de mirar al pasado y hurgar en la profundidad del ser presente, lo que hace es mirar hacia el futuro.
Viktor Frankl
Le pregunta a sus pacientes es, cuál es el sentido de sus vidas ? Cuál es su propósito ?
Se dio cuenta que los que tenían un propósito en el campo de concentración, los que le daban un sentido a sus vidas o al sufrimiento, eran los que sobrevivían. Los demás morían simplemente. De ahí la importancia que le dio a esta dimensión de la vida humana.

Después de establecer nuestro propósito, es importante hacerse responsable de el. Lo dice con tanta fuerza, esto de la responsabilidad, que recomienda poner en Nueva York, frente a la estatua de la Libertad, una estatua de la responsabilidad.
Cuando nuestra voluntad de sentido flaquea y no damos con un propósito, solemos irnos por la voluntad de poder, que puede derivar en la voluntad de tener dinero. Cuando estas también fallan, la voluntad de placer, toma el territorio, y cuando el vacío existencial es muy grande, la líbido sexual puede ponerse obsesiva.

Un libro pequeño, potente, que te hace pensar y sugiere pensar en la línea del propósito de nuestras vidas, que no deja de ser trascendente. Por eso lo recomiendo.

Ah y el propósito no está nunca dentro de uno, sino en el mundo. Cosas como la auto realización o la felicidad, son subproductos. Ojo.

sábado, agosto 01, 2020

Libro El día que Nietzsche lloró de Irvin Yalom

Una novela con Frederic Nietzsche como personaje central, un filósofo, de vida penosa, solitaria, de pocas relaciones que además lo traicionan, una salud del terror, se ve confrontado a un médico, que logra tratarlo a costa de ponerse él en sus manos, que desde su especialidad de la filosofía, intentará sanar a este, de su desesperación vital.

El médico, es lo mejor que hay en su especialidad en la ciudad de Viena, exitoso, solvente, casado, tres hijos, sirvientes, profesor y médico en ejercicio, en plenitud.


Nietzsche vive con mínimos recursos, deambulando con un baúl con todas sus pertenencias, solitario, dedicado a pensar y escribir, lidiando con fuertes jaquecas que periódicamente lo tumban.

Contraen un acuerdo, en que Nietzsche se interna en la Clínica privada del médico, sin costo alguno para él, en que sin nadie más saberlo, se reunirán diariamente, a tratarse mutuamente. Uno estudiará el cuerpo del otro y el otro la mente del primero. Incluso usarán nombre falso para Nietzsche.

Una mujer y un amigo de Nietzsche han intercedido en secreto para que todo esto se articulara.

Josep, el médico, tiene todo lo que un hombre pudiera ambicionar en la vida, pero vive una situación de desesperación, pues nada le satisface, nada le nutre y hasta ha pensado en suicidarse. 
Se ha enamorado de una paciente joven y bella, que sufre de la enfermedad de la histeria. La visita diariamente donde está hospitalizada, pero nada consuman. Su mujer detecta esta situación. Se ve obligado a pasarle esta enferma a un colega y a despedir a su asistente, con la que tiene una relación de íntima confidencia.
Su vida pierde completamente el brillo y se lo pasa visitando escenas con ella en la imaginación.

Nietzsche por su parte, se ha enamorado de una mujer, inteligente y bella también, que no consiente en sus avances, pero lo peor, él no consiente en que dependa en algo de ella, o que ella pudiera tomar algún tipo de control sobre él.

Lo medular de este libro son las conversaciones entre estos dos hombres.
En ellas se despliega el pensamiento de Nietzsche, de liberarse de todas las imposiciones culturales y relacionales. Las mujeres son depredadoras en busca de una presa para esclavizarla para que les dé cobertura a todos sus deseos y necesidades personales egoístas.
El hombre ha de ser libre contra todo intento de domesticación y ha de aspirar a la amistad, en donde nadie le debe nada a nadie y solo comparten la ruta de ascenso a lo que entiendo sería el superhombre, que presentará en su siguiente libro, Así habló Zaratustra.

Una ficción que ilustra muy bien el pensamiento de Nietzsche, donde además aparece Freud, como asistente y discípulo del médico, Josep Breuer.

Referencia:

lunes, julio 27, 2020

Intentando mirar la fotosíntesis desde otra perspectiva

Indago acerca de la fotosíntesis en Internet. Hay buenas fuentes, buen material. Destaco a Khan Academy y profesores que tienen sus canales propios en Youtube como Professor Dave y Hank de Crash Course.

Puedo ver a la fotosíntesis como una máquina capaz de tejer hidratos de carbono, como el azúcar, a partir del carbono presente en el anhídrido carbónico del aire. Para ello usa la luz solar como fuente de energía.

Se trata de una máquina molecular, pues opera con partes y piezas que son moléculas. Esta máquina opera en las hojas de las plantas, al interior de células que las constituyen, dentro de las cuales hay como otras células (llamadas cloroplastos), dentro de las cuales hay otras células, llamadas tilacoides, en cuyas paredes ocurre la primera fase del proceso productivo de la fotosíntesis.

la ruta hasta las máquinas moleculares
El proceso es complicado. Así como en el ojo hay neuronas fotosensibles, en la planta , en unos sistemas fotosensibles, conformados por una maraña de moléculas, donde están presentes unos pigmentos fotosensibles, llamados clorofila.
Cuando un fotón impacta a la clorofila, esta se excita, así como en una neurona se produce un spike eléctrico, aquí un electrón salta a un orbital más lejano del núcleo y me imagino, se pone a vibrar.

Esa vibración se mueve por esa unidad de proceso hasta que alcanza a una posición que deja a una molécula, la P680, necesitada de electrones, con tal intensidad, que es capaz de romper moléculas de agua vecinas, apropiándose de sus protones y electrones, dejando un átomo de oxígeno libre, que al encontrar otro átomo similar, arma O2 (molécula de oxígeno), que sale a la atmósfera por unos hoyitos que tienen estas células.
Este subproducto, el oxígeno, de una etapa muy primera del proceso de la fotosíntesis, durante millones de años, produjo la atmósfera que nos hizo posible y no solo a nosotros, a todos los seres vivos que respiran oxígeno.

Así de potente y trascendente es la fotosíntesis. Sin ella, no existiríamos.

Si ustedes miran todo lo que pasa a partir de esa excitación y otra causada por otro fotón que la complementa, en otro sistema fotosensible adyacente, no lo podrían creer.
Por una parte, genera un gradiente eléctrico entre los dos lados de la membrana, que inducirá un flujo de protones a través de la máquina molecular más impresionante que he visto, que resulta en la producción de ATPs, qué es la moneda de cambio energética a nivel celular.
Y otra moneda de cambio energética a nivel molecular, la NADPH, que es una variante de la nicotina.

fase luminosa de la fotosíntesis
Después viene la fase 2 de la fotosíntesis, que no ocurre en la membrana de esta celulita llamada tilacoide, sino en el ambiente de fuera de esta membrana, al interior del cloroplasto.
A través de un ciclo sustentable, llamado ciclo de Calvin, que usando todas estas energías generadas antes, teje cadenas de moléculas de carbono, generando una secuencia de tres carbonos, que será el ladrillo primordial de todos los hidratos de carbono, como el azúcar, que requiere de 6 átomos de carbono.
El oxígeno del CO2 no se va a la atmósfera, sino que se utiliza en la construcción de estos hidratos de carbono.

La naturaleza sabe de sustentabilidad. Nos puede enseñar mucho de ello, algo que nosotros recién en nuestros procesos industriales empezamos a incorporar.

Al mirar todo este mecanismo, veo todo lo que sabemos, pero también veo todo lo que aún no sabemos, qué me parece mucho más.
Me asombro de la complejidad e inteligencia de la naturaleza. Pienso dónde está esa mente inteligente, una mente consciente quizás, que es capaz de diseñar estas complejas máquinas y procesos, que no creo se hayan generado por puro trial and error o por azar. No, no lo creo.

Y para terminar, esa maravilla que cuando llueve y luego sale el sol, empieza a generar toda esa vida vegetal que en estos días post sequía, nos han regalado las lluvias.
Una naturaleza que nuestra cultura y civilización nos a enseñado a mirar como recursos para nuestra desatada explotación y hemos quedado ciegos a su maravilla, su sabiduría que nos puede enseñar, y que sin ella, dañamos nuestro espacio vital. Algo que empiezo a percibir tan obvio.

domingo, julio 26, 2020

La ruta de transformación interior

Estamos en medio de una pandemia, recluidos en nuestras casas, con tiempo para reflexionar. Nos amenaza además graves señales de cambio climática y catástrofes ecológicas, aparte de una crisis social con carácter de estallido. La cosa no podría estar peor.

Los métodos tradicionales de poner más plata aquí o allá, no están funcionando en agilidad ni impacto. Hemos recurrido a cambiar la Constitución que nos rige, como si en ello estuviera el meollo de la crisis. Sospecho que tampoco funcionará como se espera.
Se buscan culpables como si en su reducción estuviera la solución.
Nada parece funcionar.

Sospecho que la ruta que debiéramos seguir, es hacia el interior de nosotros mismos, en disposición de apertura a la transformación.
Es solo habiendo transformado el observador que somos, que podremos idear nuevas formas de articularnos como sociedad.

Lo primero, es salir del individualismo en que nos encontramos. Necesitamos destruir el muro que hemos construido, entre yo y el otro. Otto Scharmer del MIT se refiere a esto a movernos desde la mirada Ego centrada, a una mirada Eco ampliada; de Ego a Eco. Se trata literalmente de romper una barrera mental, cultural, que afecta nuestra manera de ver; simplemente no vemos al otro, no aparece en nuestra pantalla de radar.

Hay varias iniciativas en Chile que apunta en esta dirección. La que más conozco es 3xi, donde invitan a experimentar la cultura del encuentro, entre pares improbables. Grupos pequeños, de hasta 10 personas, que parten presentándose y después conversan.
Balloon Latam, hace un profundo trabajo en territorios, por periodos largos, de unos 4 a 5 años, donde con la excusa de estimular el emprendimiento, lo que hacen es construir tejido social.
Otro que conozco es familias entrelazadas, en donde una persona o familia, se vincula con contactos periódicos, con una familia que recibe una caja o vale de ayuda, durante tres meses.
Y sé que hay más.

Recuerdo que en esta línea, en el curso Leading from the Emergent Future de Otto Scharmer del MIT, nos instó a entrevistar a personas de nuestra periferia, que en el orden de las cosas, jamás abordaríamos. La idea era conocerlos, saber a qué se dedicaban, como estaban. Varias de estas entrevistas terminaron en posteos en mi blog: Pedro González, Violeta Gómez, Hernán Rodriguez, etc.

En esta ruta de transformación interior que hemos tomado, el paso siguiente sería, aprender a conversar, aprender a dialogar. Es esencial al salir del individualismo y extender el tejido social.
Siempre hemos asumido que solo por el hecho de que alguien se sabe expresar está listo para dialogar. Pero, hay un aprendizaje que hace falta, pues nuestras competencias para sostener constructivas conversaciones, dejan mucho que desear, sino mira al mundo político.
La idea que tengamos de lo que es la realidad, la forma de escuchar que practiquemos, los actos fundamentales del habla y las cuatro formas de conversar, entre otras, serán distinciones fundamentales, para saber cuando estamos en un buen nivel de diálogo y cuando no.

El tercer paso en este desarrollo o transformación interior, es la conexión mía conmigo mismo. A qué me refiero con esto ?
Al desarrollo de la voz propia. Cuanto en la vida has podido cultivar el atender a tu propia voz y cuánto a responder “lo correcto”, lo políticamente correcto, o simplemente silenciado, pues la voz de la institución donde trabajas restringe lo que los empleados puedan decir y concentra su decir a un departamento especializado en la materia.
Necesitamos, opino yo, desarrollar y cultivar una voz propia. Eso significa ir más allá, como haber respondido qué es lo mío, qué me gusta a mi hacer en esta vida, y finalmente, qué pienso yo, pero verdaderamente yo, sobre esto o aquello.
Los blogs han sido un mecanismo de ejercitación de esta actividad y no deja de sorprenderme lo mucho que le cuesta a la mayoría de las personas el llevar un blog personal.

Cuarto paso que propongo, es ir a la naturaleza, volviendo a estudiarla, desde lo mucho que sabemos y lo mucho más que no sabemos. Como ella diseña sus procesos y ciclos, como el ciclo de Calvin en la fotosíntesis, de manera de ser sustentable. Aprender de la naturaleza y desarrollar el asombro con su estudio.

Y quinto, ir al estudio de la historia, la geografía, la filosofía, etc., desde el disfrute de aprender, desde la perspectiva de ensanchar nuestra mirada y descubrir la dimensión espiritual interior y presente en todo lo que vemos y estudiamos.

Y, con la transformación lograda, abocarnos a juntos, crear el mundo en el que queremos vivir.

martes, julio 14, 2020

Pensando la crisis en que estamos con Otto Scharmer y Humberto Maturana

Un hombre de color compra cigarrillos en una tienda en EEUU con un billete que resultó ser falso. El empleado sigue el protocolo y llama a la policía, que detiene a George Floyd que figuraba apoyado en un auto en la vecindad. En los forcejeos muere el hombre de color, bajo la rodilla del policía que lo sofocó por cerca de 9 minutos. Lo que pasó a continuación fue de tal magnitud, nacional e internacional, que Otto Scharmer compara este hecho, a la caída del muro de Berlín en 1898, diciendo que lo que ahora se está cayendo, es el muro que no nos dejaba ver “al otro”.

Estamos en medio de una crisis multidimensional planetaria, que producto de una pandemia nos ha confinado en nuestras casas, con un espacio de tiempo impensado para reflexionar. Y en eso hemos estado, muchos.

Hemos tomado distancia del mundo en que estábamos sumidos y hemos hecho un alto. Y nos hemos puesto a observarlo, desde fuera.
Un mundo en donde la discriminación era o es, estructural.

Humberto Maturana le hace doble clic a la discriminación diciendo que ella se sustenta en teorías que disponemos a la mano, que mediante un razonamiento lógico, sustentado en ciertas premisas, validan o le dan legitimidad a esa conducta discriminatoria.
Discriminar es negar al otro, es un acto de desamor.
Y la única forma de salir de ahí, no es otra teoría, sino saltar a otro orbital, pasar a otro plano.

Se necesita un espacio, como la hora del coffee break en una conferencia, en donde tomándonos un café, nos ponemos frente a frente y nos vemos. Luego de vernos, pasa que nos sentimos y podemos conversar.
El paso al otro plano, no es racional, es emocional. Esto lo dice Humberto Maturana, con Otto afirmando con la cabeza en la Zoom conversación que pongo al final.

En este mundo de muros entre el individuo y los que están más allá (el prójimo se llamaba antes), se ha instalado la violencia en múltiples formas. Entre Otto y Humberto distinguen tres tipos:

  1. La violencia directa; muerte de George Floyd, de color, por policía blanco.
  2. Violencia estructural; no hay perpetrador; el perpetrador es el sistema; la inequidad institucionalizada, por ejemplo.
  3. La violencia cultural; esa que opera en base a teorías que la legitiman; los blancos son raza superior.
  4. Y la violencia atencional; no ver al otro en su real potencial de posibilidades.

Este muro que se estaría desplomando, es un muro invisible. Ocurre en el interior de las personas. Se ve por las protestas y estallidos sociales.
La pandemia nos ha obligado a hacer un alto, y necesitamos pensar.

Qué mundo queremos ?
Queremos vivir juntos ?
Qué somos ?
Quién es el otro ?

Para avanzar, necesitamos conversar. No discutir.
Organizarnos en pequeños grupos, donde se practique la escucha activa, sin juicios, con la mente y el corazón abiertos, para acoger al otro. Cultivar una disposición de apertura, a dejar ir, soltar viejas formas de mirar y funcionar, y abrirnos a lo nuevo.
Practiquemos la honestidad y el respeto mutuo.

Si hay honestidad, dice Humberto, la competencia desaparece.
Terminar con prácticas como la de quien llega primero, o la silla musical, que solo azuzan la competencia.
Qué quieres hacer ? Cómo te ayudo ? Qué quieres saber ? Mira, busca por aquí ?
Un mundo de colaboración.
Un mundo de amor.
Una educación que comprenda que basta un adulto que te vea, confíe en ti y te respete, para cultivar la autonomía y poder elegir la vida que queremos.

Terminan la conversación diciendo que el amor, es dejar que lo que quiera aparecer aparezca.

Referencias:
Conversación por zoom entre Humberto Maturana y Otto Scharmer
Artículo de Otto Scharmer

sábado, julio 11, 2020

Ken Wilber y los ojos de que disponemos para conocer la realidad

Quien dice estas cosas es Ken Wilber en su libro El ojo del espíritu, que leo.

Está el ojo de la carne, que nos permite ver el mundo material. Luego tenemos el ojo de la mente, que nos permite ver y operar en el mundo de las abstracciones, como el lenguaje, las matemáticas, la imaginación. Y está el mundo del espíritu, que nos permite ver esa otra dimensión de la realidad, a través de la meditación y la contemplación.

Conocemos a través de estos ojos. Nuestra más gravitante fuente de conocimiento, de verdad, viene siendo la ciencia. Esta es especialista en el mundo material, para lo cual usa la razón del ojo de la mente. Intenta darle el carácter de ciencia a cosas de la mente, pero no se cree tanto el cuento. Le confiere el carácter de ciencia a la psicología, cuando puede medir cosas, como en el conductismo o el psicoanálisis.

Respecto del conocimiento adquirido a través del ojo del espíritu, en occidente, nada, o muy poco.

Nos gobierna en buena medida el dicho “si no se puede medir, no existe”. Y por ello la ciencia tiene el imperio de la verdad. Y este imperio reina fundamentalmente sobre lo que el ojo de la carne puede ver, el mundo material.
Nos rige el método científico, que procede en tres pasos: 1. el prescriptivo; para lograr esto haz esto; 2. la experiencia; captura con tus sentidos o la extensión de ellos (el telescopio), los datos del fenómeno que quieres conocer; 3. valida o constata tus conclusiones, con las de otros que hayan procedido de igual forma.

Bueno, Wilber asegura que este método se puede aplicar a cualquiera de los fenómenos experimentados con cualquiera de los tres ojos de que disponemos. Y por lo tanto podemos “certificar” verdades o conocimiento validado, tanto a través de ojo de la mente como el del espíritu.
Esto nos abre un mundo de nuevas posibilidades, que en nuestra civilización materialista occidental hemos dejado fuera.

Está claro cuando estamos viendo por los ojos de la carne y de la mente; pero cómo distinguimos cuando es el ojo del espíritu el que está viendo ?
Porque puede que tengamos un fogonazo de la mirada del ojo del espíritu, pero como no sabemos, toma el control la mente y se lleva el desarrollo interpretativo la mente, perdiendo con ello la experiencia del espíritu.

Llevo tres meses encerrado en cuarentena en una ciudad costera a cierta distancia del mar. Un día me rebelo y arto en auto a la playa. Me bajo y camino por la costa. Estoy maravillado de ver a la naturaleza en todo su esplendor, maravillosa y mi sensación sólo puedo describirla como extasiado.
Si solo contemplo, dejo que esa belleza natural me atraviese, estoy en el ojo del espíritu. La experiencia es espiritual.

Pero si dejo que mi mente tome el control y empiezo a pensar en cosas como la forma en que destruimos la naturaleza, tirando nuestros desechos a los cauces de agua, que siempre terminan en el mar, o qué nos dedicamos a saquear los océanos de su vida natural, atentos exclusivamente a los costos y precios de la harina de pescado por ejemplo, se nos cerró el ojo del espíritu y estamos de lleno en el ojo de la mente.

El más claro ejemplo de apertura o activación del ojo del espíritu, es cuando me encuentro con el gran arte. Subo al segundo piso del museo Uffizi de Florencia, voy caminando y de repente doy la vuelta y me encuentro sorpresivamente frente al cuadro El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli ..
Quedo consternado, paralogizado, absorto. El tiempo se ha detenido, noto como unas lágrimas brotan de mis ojos, mi mente está quieta, calma. Llevo un rato ahí, con mi vista clavada en el cuadro, recorriendo sus detalles y exclamo: qué maravilla!
Es el ojo del espíritu, que percibe un destello de la dimensión espiritual, que la verdad está en todas las cosas, dice Ken Wilber, en este libro, El ojo del espíritu.

Un ojo que necesitamos urgentemente activar, pues es muy probable que se nos aparezcan otras cosas que no hemos sido capaces de detectar y capaz que se nos ocurran quién sabe qué cantidad de cosas.