martes, noviembre 13, 2018

La conciencia empieza a entrar en la economía con la Banca ética

Asisto a un evento donde el expositor principal es Joan Melé y el tema, la Banca Ética y los prestamos de Doble impacto. Todo ello en una sede de Icare, en calle El Golf 40, esquina Apoquindo.

Joan, con su acento español, es un expositor experimentado. Pero eso no es lo más importante, sino lo prendido que está con los temas que habla. Lo mismo todo el equipo local, que lo acoge, rodea, presenta y que además tienen a su cargo el crear de verdad un Banco ético en Chile, cosa que tiene fecha de natividad que ahí expusieron.

Pero con lo que yo me quedo pegado, mirando, pensando, es esto de que históricamente nosotros llevamos nuestras platas a los bancos, esperando solo que la cuiden bien y nos paguen una adecuada tasa de interés.
Joan Melé
Joan Melé extiende el borde de hasta donde llegamos, con la pregunta ¿ qué hace el banco con esa plata ? ¿ A quien se la presta ? ¿ Qué uso se le da ?

Hasta hoy, lo único que me interesa es la rentabilidad, la tasa, lo que yo ganaré. Lo que pasa a continuación con mi dinero, es una zona oscura, donde nunca antes se me había ocurrido mirar.

Porqué ? Qué hace que empecemos a hacernos esa pregunta, que nos importe qué se hace con nuestro dinero. Es nuestro dinero al fin, no ?

Hoy me entero que esas platas, nuestras, van a empresas pesqueras que depredan nuestras costas, a empresas que contratan haitianos y les pagan la nada y los maltratan, a personas que especulan en la bolsa, a Soquimich de Ponce Lerou, quien sabe.

Bueno, pero que podía yo hacer, si yo no soy nadie ... El sistema es así, el ciego sistema de mercado.

El Banco ético que promete Joan Melé, nos dirá con precisión a quien le presta nuestra plata. Serán completamente transparentes con a quien le prestan la plata.
Porqué ? Por que les importa el mundo que estamos construyendo, el mundo que quieren financiar.
Fíjate que ahora, a mi también me empieza a importar.

De eso se trata la Banca ética. Una Banca donde el destino de las platas de los ahorrantes van a destinos transparentados y donde hay un objetivo valórico y de cuidado del planeta.
Me sumo.

Le pregunto a Joan, que está cambiando, que hace posible este cambio de mirada ?
La conciencia, me responde.

Vuelve a aparecer esa cosa de la conciencia, que se me sigue escapando de las manos. Pero parece que se tornará cada vez más importante.
Qué es la conciencia, es la pregunta que sigo llevándome, pero que hechos como el de esta iniciativa de la Banca ética, me iluminan más su territorio.

Otra cosa que me llamó la atención del evento, es que todas las personas con las que conversé, muchas de las cuales aparecieron en el video de más abajo, están prendidas. En llamas, dice mi cuñada, cuando ve a mis nietos prendidos con algo.
Eso me recuerda esa frase para el bronce que dice que la educación debe cambiar de llenar baldes con contenido a encender material combustible; y ese material combustible somos nosotros, los humanos.
Y con ello cada vez me convenzo más, de que las empresas del futuro, estarán conformadas por emprendedores y empleados apasionados con lo que hacen, prendidos.

Claro, el propósito por el que están trabajando, es una verdadera causa. Quieren cambiar el mundo.
Me gusta.


Me entero que hoy están funcionando como un organismo que articula un crowd-lending. Osea, buscan clientes con estas características, y buscan inversionistas particulares, muchos, que presten la plata; en general a plazos bastante cortos, de un año por ejemplo. Y han realizado sobre 50 operaciones, con un desplazamiento de plata por sobre los 2 mil millones de pesos. Osea, se están moviendo.

Y han levantado capital, para quemarlo, me decía uno. Para consumirlo en avanzar hacia el Banco que quieren crear.
Y están embalados.

Tomo nota de los sectores empresariales donde buscan clientes:

  • Educación y cultura
  • Desarrollo social e inclusión
  • Naturaleza y medio ambiente
No se, todo esto me gusta mucho y me moviliza para aportar.

jueves, noviembre 08, 2018

Libro Una nueva tierra de Eckhart Tolle (2)

Es un libro muy, pero muy difícil de leer. Pues su misión es matar al Ego y el que lee, es el Ego. No te das cuenta como las cosas se te olvidan, se te dan vuelta, te confundes, es terrible.

El tema central es la conciencia. Esa cosa distinta de la inteligencia, entendida esta como la actividad principal de la mente.
Hablemos mejor del pensamiento, esa actividad que tanto realizamos en el día a día, algunos, muchos quizás, que nos tiene planificando el futuro o dándole mil vueltas al pasado.
Donde no está el pensamiento, es si nos situamos completamente en el presente.

Tolle ve al pensamiento, como un instrumento, una herramienta de menor importancia, que tiene .. la conciencia.
Y nosotros, tenemos al pensamiento, idealizado. Recuerdo cuando trabajé por un breve periodo en IBM, que en todas partes había carteles en que decía "think" (piense).

Pensar, ese pensar del "pienso luego existo" (René Descartes). Parece decirnos que "yo soy" el que piensa, básicamente. El pensar nos ha traído adonde estamos en la historia. Con todos estos descubrimientos en medicina, ciencia y tecnología, política y filosofía. Como podríamos pensar o juzgar mal al pensar ? Y por otra parte, pareciera ser, que es el mal pensar, el que nos tiene con miles, sino millones de especies ya extinguidas, la distribución de la riqueza con tanto desequilibrio y para rematar, al planeta, con el calentamiento global, en jaque.
No está fácil posicionarse respecto del pensar.

Tolle apunta para otro lado. En lo que hemos fallado, es que no hemos visto, no hemos incluido a la conciencia, en nuestra visión. Ni siquiera sabemos que es eso.

Bueno, Tolle viene a decirnos que es la conciencia.
No esperes que te describa una cosa, un objeto. No, él te apuntará en una dirección, hacia la que tendrás que ir, para encontrarte con la conciencia; quizás.

Tolle distingue dos cosas: el Ego y la conciencia. Y asocia a la conciencia, con el Ser. Si, con lo que somos en esencia.
La primera cosa que hay que saber es que acceder a la conciencia solo ocurre, solo es posible, en el momento presente. Con toda la atención puesta, en el momento presente. La mente, esa que piensa, en lo posible, quieta, en silencio.

Bueno, esa es una buena descripción de lo que es la meditación. Pero no es solo de meditación de lo que está hablando Tolle.

Rafael Echeverría dice que Occidente no sabe donde está situado, en cuanto a la conciencia, una persona, cuando habla.
Harari, dice que nuestra tarea en lo que viene, es cartografiar la conciencia.
Parece que al desaguisado que tenemos en este mundo, en todos los frentes, le falta la perspectiva de la conciencia.

Bueno, el principal enemigo, dice Tolle, es el Ego.
El Ego, es como todo. Vivimos inmersos, poseídos, por el Ego.
El Ego es un falso yo, que necesita alimentarse día a día, pues todo lo que le entregamos como alimento, se extingue muy rápidamente, principalmente por que es un fuego fatuo.
El Ego es como un demonio de mil cabezas. Una de ellas, como lo dice Tolle, es que el Ego mira el momento presente de tres maneras posibles: como un medio para un fin, como un obstáculo o como un enemigo.
Si estoy en la dinámica del fin justifica los medios, el presente es cualquier cosa menos estar ahí.
Cuando experimento el presente como un tedio, hacer una cola, demorar el paso, brota la impaciencia, la frustración, el estrés. Cuando veo mi minuto a minuto como un problema, no estoy en el presente, estoy en el Ego.
Y, cuando odiamos lo que hacemos, maldecimos el mundo que enfrentamos, que vivimos, es puro Ego.

Y para hablar del Ego, hay mucho, muchísimo más en el libro. Tolle nombra otro ente, al que llama el Cuerpo del dolor, que es como un sufrimiento que podría hasta venir impreso en el ADN, que tiene que ver con la historia de nuestro pueblo, nación, familia. Es un dolor, una frecuencia de vibración, que necesita para alimentarse, más de lo mismo. Por ello buscarán parejas con el mismo Cuerpo del dolor y crearán su propio y mutuo infierno, para alimentar esa bestia, que se acopla perfectamente con el Ego y ahí te la encargo.

Bueno, Tolle, dice que para pasar a la conciencia, tenemos que tener muy identificado al Ego, para no dejar que nos posea, que tome el control.
El problema es que el que lee el libro, es el Ego. Por eso hablo de ser la tarea de leer el libro una tarea nada de simple.
Si hasta Tolle dice que el salir de ahí, y entrar en contacto con la conciencia, requiere una gracia, un regalo divino. Así que si tienes en tus prácticas el rezar, no deseches el pedir el acceso a la conciencia.

Vamos a la conciencia.
Lo único que existe en el tiempo presente, dice Tolle. El tiempo, por lo tanto, es un invento de la mente. Sirve, para planificar, para coordinarnos, para programar la construcción de ese avión Jumbo. Pero en la realidad, solo existe el momento presente y es en la suma de los haceres de momentos presentes, que resulta el avión.
Cuando a través de esa puerta, que es el momento presente, accedo a la conciencia, de la vida que bulle en mi y que reside, según Tolle, en el vacío de los átomos. Cuando accedo a la conciencia, emana la alegría. Y dice Tolle que la alegría solo puede emanar de la fuente del Ser y no de los actos que hacemos o de los productos que compramos.
Tan perdidos podemos estar ?

Y cuando accedes a la conciencia, cuando ya vas con ella en tu experiencia del día a día, son tres los estados que puedes experimentar.
Primero es la aceptación, con lo que es, en cada momento presente. No andas peleando.
Segundo, cuando lo que haces, lo haces con toda la atención puesta en ello y conectado con la conciencia, puede brotar el gozo.
Y tercero, si a ese hacer gozoso le pones un meta consciente, emerge el entusiasmo, que es como estar poseído por un Dios.

Bueno, hasta ahí te dejo y te invito a vivir tu propia experiencia de lectura de este maravilloso libro, que pues ser un turning point en tu vida.

Dos cosas más:
Cando entras en la conciencia, percibes al otro como parte de ti. Incluso sientes a la naturaleza como parte de ti. Todo es parte de una misma gran conciencia.
El viajar pone a las personas en un estado de presencia muy superior al habitual en sus vidas, conectándolos con su conciencia y permitiendo que brote una alegría que viene del Ser, que suelen confundir como viniendo de lo que observan o de las acciones que realizan.

Referencias:
Posteo anterior del mismo libro (volví a leer el libro sin recordar su lectura anterior)