domingo, noviembre 25, 2018

Adriana "Nana" Schnake, una mujer psiquiatra sin igual

Me vuelvo a topar con Adriana (Nana) Schmake Silva, a través de sus Memorias, Los espacios interiores, que me presta Margarita María Edwards Bunster,

La conocí por allá por el año 91, cuando con la Andrea, mi mujer, asistimos todo un año, a razón de un fin de semana al mes, a un taller de entrenamiento de terapia guestáltica, que ella venía a dar a Santiago, directamente desde su casa en Chiloe, lugar que llama Anchimalen.

Fue una experiencia memorable para mi. Eran puros psicólogos y psiquiatras, que junto a sus parejas, participaban en esta escuela de desarrollo profesional, pues tenía efectos transformadores, que mejor lo hicieran en pareja y no fuera después a hacerle mella a la relación.

Nana
Recuerdo que entré a ese taller siendo devoto de la ciencia, fuente de verdades indiscutibles. Recuerdo que la Nana me trató de ignorante y me mandó a leer el libro Historia de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn. Claro, la ciencia era una fuente de conocimiento bastante irrefutable en ciertos dominios, pero no en todos, ni mucho menos. Salí cambiado.

Descubrí la bronca que nos teníamos hombres y mujeres, por el poder que significaba ser quien con autoridad diría cuan macho somos los hombres y por otra parte, nosotros que nunca cumplíamos con el príncipe azul que ellas soñaban seriamos.

Eramos unas 22 personas, más la Nana y su hija María José, que participó con nosotros. Un fin de semana llegamos todos disfrazados del ídolo de nuestra juventud, con la tarea de actuar como si lo fuéramos de verdad. Después, cada uno saldría al centro del círculo y se presentaría.
Yo iba de Peter Fonda en Busco mi destino. Hasta moto me conseguí para la ocasión. Y la Andrea, llegó atrás mio en la moto, disfrazada de la Katherine Hepburn. Fue genial.

Ahora me aparecen sus Memorias, con ella en toda su riqueza. Mujer intensa, inteligente, curiosa y valiente. Elije entrar a Medicina, donde sólo se permitía un 10% de mujeres. Y toma la ruta de la psiquiatría, donde no solo prospera internacionalmente, sino que abre nuevos territorios en la guestalt, inicialmente de Fritz Perls.

Tiene a sus cuatro hijos con un escurridizo Eugenio Varas, también medico, pero obstetra. Su siguiente relación significativa es con Pancho Hunneus, hermano de su gran amiga Tesi, con el cual tiene un hijo que muere al nacer.
Tiene otros idilios, pero son hombres que no dan su ancho.
Su gran amor, será el sur, la tierra, la naturaleza, ese sur que penetra en el hogar que instala en esa costa mirando la cordillera de Chiloé.

Descubro leyendo sus Memorias, su capacidad literaria, tanto escribiendo poesía como cuentos. Usa el escribir para dar salida a su alma, a su sentir, especialmente en una época tremendamente dolorosa para ella, que es cuando cae su presidente Allende y entra la Dictadura de Pinochet, que apresa a su hermano Erick y a tantos amigos. Y sus hijos hombres que tienen que salir exiliados, a París.
En un poema hace hablar al hombre con la Tierra y en otro es ella que habla con Neruda, en intenso diálogo del amor y la vida. Gran poeta la Nana.

Fue en este periodo que ella despliega más que nunca su patiperreo por varios países y ciudades, haciendo y enseñando su guestalt, recogiendo plata para sostener sus casas en hijos dispersos. Buenos Aires, será ciudad principal de viajes y después Córdoba en Argentina. Pasará muchas veces por Madrid, haciendo de las suyas, lo mismo Lima y Ciudad de México.

Con Pancho Hunneus crean la editorial Cuatro Vientos y traducen y publican libros de la corriente guestáltica. Después irán surgiendo los suyos propios.

La guestalt es una terapia que ocurre en el presente, en conexión estrecha de cuerpo y ser, que dialogan buscando esa integración originaria que nuestra cultura rompió. Las tripas adquieren voz y personalidad, que entablan sentidos diálogos con la persona que en general los ha descuidado u olvidado y malinterpretado. Se encuentran en las terapias de la Nana y se sanan ambos. Maravilloso.

Te saludo Nana a través de estas lineas y celebro el camino profundamente humano que has hecho, ayudando a tantos y abriendo territorio de exploración de desarrollo humano, pero más que nada de humanidad.

Me compré tu libro Enfermedad, síntoma y carácter, para seguir hurgando en tus descubrimientos.

 

1 comentario:

  1. Gran mujer, un honor haber compartido con ella innumerables e inolvidables jornadas en Anchilamen.
    Felicitaciones Gabriel por este posteo.

    Saludos

    ResponderEliminar

Los comentarios de este blog son moderados; eso significa que antes de ser publicados, serán vistos y aprobados por el autor de los posteos (anda mucho bandido por las redes).
Disculpa las molestias