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jueves, agosto 28, 2025

Encuentro 3xi en torno al tema de los inmigrantes

Nos citaron a los facilitadores de grupo a las 8:15, al costado de la carpa instalada en el estadio Juan Antonio Ríos, en Independencia. Salí de casa poco más de una hora antes: micro a Escuela Militar, metro hasta Los Héroes, luego a Cal y Canto, después a Hospitales, y finalmente otra micro hasta Salomón Sack 455.

Al bajarme, un hombre alto, venezolano, me aborda:
—¿Va al evento 3xi?
Caminamos juntos conversando. En Venezuela había tenido un diario. Cuando le tiraron una granada al medio de su trabajo, recogió sus cosas y partió a Chile. Aquí fundó otro medio, esta vez digital.


Encuentros que dejan huella

Apenas llego, me cruzo con Juan Vera. Breve pero intensa conversación: aguda, emotiva.
Me encuentro también a Mauricio Malbrán, hoy alumno mío en el Coaching en IA, que será mi compañero de escaño en todos los plenarios. Más allá está Jaime Riesco, viejo conocido en estos encuentros. Le cuento a Mauricio que con Jaime hemos terminado en memorables parrilladas, recordando aquella en Santa Cruz después de un 3xi pasado.

Camilo Herrera abre el evento: relajado, lúcido, conectado con la audiencia. Presenta el propósito de la jornada y le da el pase a Paloma Ávila, periodista de CNN, quien conduce con maestría las conversaciones con los distintos invitados.


Habla Gerardo Espíndola, exalcalde de Arica, recordando cómo en plena pandemia miles de migrantes quedaron varados en su ciudad por meses.

Luego, Valentina Correa. Su padre fue asesinado en la puerta de su casa, tras tocar el timbre, por un sicario colombiano que podría haber venido de cualquier parte. Valentina lo amaba, y su relato nos conmueve hasta las lágrimas. El sicario está preso, pero ella insiste en la gran pregunta: ¿cómo alguien llega a convertirse en sicario? ¿Qué circunstancias lo hacen posible? Todos lloramos con Valentina.

El ánimo cambia con Kimberly Bourdieu, estudiante de Psicología en la UC. Joven, alegre, chispeante. Habla de la soledad del migrante, de sus manotazos para comunicarse, y del grito que se convierte en clamor: “¡Necesito amigos!”. Y los consigue, con creces.

El plato fuerte: los grupos

Llegamos a las mesas redondas. Es la esencia del 3xi: mirarnos a los ojos, sin títulos ni profesiones, y simplemente conversar. Un ritual de encuentro.
Personas desconocidas que quizá nunca volveremos a ver, compartiendo en turnos, escuchándonos con atención intensa. Cada persona es un mundo, un clima, un sabor.

Me sorprendo diciéndolo en voz alta:
—A mí me gusta la gente.
Y lo siento en el cuerpo: la experiencia es de una presencia total. Tal vez por eso es tan significativa.

Una mujer colombiana me buscará más tarde solo para despedirse con un abrazo que todavía guardo en el alma.


El sentido profundo

El migrante es alguien que un día perdió la esperanza de que su vida, en su país, pudiera ser buena. Junta lo que puede, toma a los suyos, y salta al vacío. Llega aquí, y la acogida dependerá de miradas ajenas: ¿bueno o malo, carga o aporte?

El alcalde de Independencia nos recuerda que el 44% de su comuna son migrantes: venezolanos, colombianos, haitianos. ¿Muchos? Quizás. Algunos entraron por pasos regulares, otros “saltando la pandereta”. Muchos llevan años, se han instalado, algunos ya nacionalizados.

Al fin y al cabo, así llegamos todos. El primer Bunster desembarcó en 1804, laceado como ladrón de ganado desde un barco inglés. Aquí se quedó, con su hermano, y de ellos desciendo yo.

Cierre: la pecera

El encuentro termina con la “pecera”: un rito casi religioso, acompañado por música sublime, una de ellas cantaba con voz celestial.

Las personas pasan al centro y proclaman sus compromisos. Las manos se agitan en el aire, como aplausos de sordos. Y el corazón ya no da más.

Video

viernes, junio 06, 2025

Encuentro 3xi de la Salud en las instalaciones de Coaniquem


Ayer asistí a un encuentro 3xi centrado en la salud, en las instalaciones de Coaniquem.

La salud tiene un problema.
Y no es (solo) la falta de camas, ni las listas de espera, ni la saturación de urgencias.
Es un problema más hondo: la salud tiene un problema con la persona que venimos siendo.

La persona que hemos venido siendo perdió la capacidad de mirar a los ojos.
De ver de verdad.
Y si no podemos ver al otro profundamente —más allá de su síntoma, su diagnóstico, su FONASA o su Isapre— entonces no hay modo de saber qué necesita para sanar.


Ayer conocí a Julia, una médica mapuche.
Tenía ojos que te traspasaban, como si buscaran el alma de con quien hablaba.
Nunca hablaba de eficiencia, ni de procesos, ni de KPI.
Y nos contó cuanto sanaba.

Ayer asistí a un encuentro 3xi centrado en la salud.
Fue como entrar en un claro del bosque, un espacio sagrado donde —por un rato— dejamos de producir y empezamos a estar.
Ahí nos miramos, nos escuchamos, nos compartimos.
Y eso ya era sanación.


El arte también estuvo presente.
Y su sola presencia —esa flauta, esa danza, ese canto, ese mural colectivo— nos tocó en un lugar donde la razón no tiene palabras.
Pero el alma, sí.
El arte hace posible el giro, ese pequeño quiebre que abre camino al encuentro.

Y es en los grupos, en los pequeños círculos de conversación, donde ocurre la magia.
Donde se produce el milagro simple del encuentro humano.
Aflora el amor.
Aparece la maravilla.
Nos recordamos sorprendidos de lo que somos.

Y me pregunto:
¿Por qué se nos olvida esto tan fácilmente en el día a día?

Quizás porque cambiar la salud no pasa solo por cambiar las instituciones.
Pasa por cambiar quien venimos siendo.
Y eso... eso empieza con un encuentro.

domingo, octubre 13, 2024

Encuentro después de 55 años de salidos del Grange

Dos días completamos en esta actividad organizada por nuestro compañero John Scott, hijo del funcionario del colegio John Scott, cuya familia vivió siempre en el mismo colegio, mientras asistimos al colegio.

John Scott
Por eso John fue parte de un grupo de compañeros que como internos, venidos de muchas partes de Chile, vivían en el colegio.
Ahí me enteré que Gerásimo Dionisis, cuyos padres vivían a no muchas cuadras del colegio y Jorge Soto, cuyos padres vivían en un campo en el sur de Chile, eran internos del colegio.

Mi padre fue también interno del colegio, muy conocido de nuestro profesor de francés, monsieur Covos, que por aprecio a él, cuando pasaba lista, a mi me nombraba con el mismo nombre de mi padre, Gabriel, cuando a todos los demás los llamaba por el apellido.
Luis Echavarri, nuestro poeta del curso (aportó una bella poesía de recuerdo para este evento), también fue interno del colegio, siendo que sus padres vivían a un par de cuadras del colegio. Nunca entendió este proceder de sus padres.



Encuentros significativos podría llamarse este evento. Sostuve con diversas personas, significativas conversaciones, unas más otras menos.
Tengo este blog de entrevistas que les hicimos a 27 compañeros, con el Caco y en algunas ocasiones con Juan Aviño, en años pasados. Tuve la preocupación de leer algunos de sus contenidos antes de esta reunión.
Por eso tempranamente abordé a Alvaro Fisher con la pregunta, qué son “las ganas”, tema que había registrado de esa conversación antigua, en que había dicho que lo importante en la vida era tener ganas.
Un tema por el que este connotado evolucionista no dejaba de tener interés. Esa pregunta dio pie a la que fue mi primera conversación significativa.

cuadro del Caco Salazar

la fuente

Llegué con el Caco Salazar, que me pasó a buscar a mi casa, procedente él de la costa de Papudo donde vive, para pernoctar una noche en mi casa.
Ya entrar al colegio es un hecho significativo. Por esos espacios y recintos nos paseamos cuando éramos muy chicos y luego jóvenes. Qué recuerdos se agitaban en nuestra memoria, solo al recorrer esos patios y corredores.
Llegamos con el Caco vestidos muy informales, con sendos jockeys, y nos encontramos con muchos compañeros vestidos con corbata y tenida con chaqueta y pantalón de vestir, como si fuéramos alumnos de los últimos años.
Nada en mi suscribía ese anhelo de remembranza a ese nivel.



Recuerdo haber hablado con mucho interés con Alejandro Rojas, compañero del que nunca fui amigo, pero del que tenía curiosidad de conocer. Retirado hace ya algunos años, de un cargo como asistente comercial del Banco del Estado, donde pasó años trabajando. Separado, padre de dos o tres hijos, sin nietos. Tuvimos una buena conversación indagatoria, cercana y con un buen afecto mutuo. Ya era hora de establecer vínculos. Al día siguiente, en Old Boys, éramos los dos únicos con jockeys.



Nos sentamos en el Asembly Hall, detrás de niños de unos 7, 8 años. Y vimos una obra de teatro donde participaron multitudes. Fue muy simpático y me sorprendió lo atentos que todos estos peques seguían el guión, a pesar de parecer distraídos todo el tiempo. Conocí en la fila delante mía, al Peque, la Cata y la Mía, que en un rato terminó con mi jockey puesto.
Largo fue el espectáculo, lo que me hizo mirar a mi alrededor y ver como mis compañeros miraban e interactuaban con sus celulares, de una manera que algo me perturbó.



Cada encuentro con un viejo compañero de curso, con muchos de los cuales no nos veíamos por años, fue significativo. Los años han pasado, se nota. Aparte de que hay muchos, creo que 21, que ya nos han dejado. Somos los sobrevivientes, muy conscientes, luego de una proyección que nos preparó John con los idos, que capaz que en la próxima, seamos nosotros lo que estemos ahí.
Bueno pues, no perdamos tiempo y vamos conectando, con unos y otros, con mucha presencia y afecto, que sorprendentemente sigue vivo.



Un grupo nos fuimos a la casa de John Scott que deslinda con el Country Club, por dentro, por las canchas de golf del Country. No fue una caminata corta, pero supe que los que hicieron la ruta por las calles, fue mucho más larga.
Iba punteando este grupo explorador con Carlos Fernández, con quien apreciamos las casas que miraban al Country, soñando con comprar alguna de ellas.
Llegamos a la casa de John donde ya el fuego ardía y las carnes y corderos chorreaban sus grasas. Un rico pisco sour nos esperaba, al costado de una piscina y de un jardín con terraza.



Conversé un rato con Domingo Caram, compartiendome él bellas imágenes de su campo y animales de engorda, en su fundo cerca de Frutillar, en el sur de Chile. Me enteré que era de origen Libanés neto, cosa que ignoraba. Lo mismo me enteré que Dionisis era de origen griego, destino adonde iba a veranear todos los años arrendando alguna buena propiedad costera.
Con Roberto Blum hablé brevemente de los cambios que siente quiere hacer, tomando alguna distancia de su atareada vida multi empresarial. Escapó de repente, cuando vio que la oportunidad de agarrar un micrófono que se exhibía y decir cuánto nos quería a todos y contar alguna anécdota, donde eran protagonistas los presentes profesor Galvarino (con “v” de vaca y no de burro) y el Chispa González, debe haber sido a algo así como a sus 15 años.



Finalmente se me dio el espacio para abordar nuevamente a Álvaro Fisher, cuya hija había expuesto en el Assembly Hall, de IA. Hablemos de conciencia, le dije; y nos sentamos a hablar un buen rato. Sabiendo que él era un materialista, que pensaba que la conciencia era una emanación de la materia, del cerebro, mientras que yo pensaba que el universo es y siempre ha sido conciencia y la materia una manifestación de la consciencia. Una conversación que da para todo un posteo. Fue quizás la más significativa conversación de estos memorables dos días de encuentro con estos queridos compañeros de curso del colegio.



Al día siguiente conocí las excelentes instalaciones del Club Old Boys de Chicureo. Estimo que de los 40 compañeros que asistieron el primer día, a este segundo día en día viernes, asistieron 25; quizás un poco más.
Esta vez la informalidad reinaba y fue un plácido departir e interactuar bien atendidos por un aperitivo y después una paella exquisita, en tres mesas, de unas 8 personas por mesa.
En mi mesa hubieron muchos recuerdos de la época del colegio, relatados graciosamente por John Scott, el Caco Salazar, Jorge Soto y Gerásimo Dionisio.
Yo tuve algunas buenas conversaciones con mi vecino Eduardo Vera, quien respondió mis preguntas sobre sus quehaceres y pasiones.



Qué buena instancia de encuentro, actualización de vínculos afectivos y posibilidades. Yo quedé con datos y convites a visitar el campo de Brian Leslie en la vecindad de Gorbea, con posibilidad de andar a caballo e incluso dar un paseo en avión.
Tantos nombres, tantas breves interacciones, tantos recuerdos, que no se pueden desplegar en un espacio breve como este. Debiera nombrar a Francis Carpentier, Daniel Prieto, Milton Egaña, que putas que la revolvió el primer día, Guillermo Vallejo, Gabriel Benoit, Gustavo Contesse, que me trajo de vuelta de Chicureo, Guy de Mussy, Juan Aviñó, mi gran amigo, Peter Dyer, Willy Vallejo, Claudio Skarmeta, Juan Obach, Lucho Mayol, nuestro ex ministro, Roberto Pincus, Peter Pollak, que debe estar enojado conmigo porque no le he devuelto sus invitación a comer y el pesado de .. (se me olvidó el nombre; muy conveniente).
Gracias John por organizar todo esto.



No fueron por alguna respetada razón: Pancho Lizana, Andrés Pinto, Andrés Hofmann, Luis de Urruticoechea, Roberto Meza, Tury Prado, Cucho Montt, Esteban Maldonado, Fernando Smits, Felipe Cádiz, Francisco Ayala, 
Tampoco fueron por habernos ya dejado: Jaime de Larraechea, Germán Moreno, Christian Nielsen, Hernán Duval, Esteban Urcelay, 

La poesía de Luis Echavarri:

ALEGORIA CULINARIA - Clase del 69

En el caldero de los sueños de nuestros padres
en la hoguera de sus anhelos 
en sus egos, en sus expectativas
en sus fracasos
conversados a la luz de tradiciones
experiencias meditadas con amigos, rumores
abundancia y estrechez.
terminamos todos.

Gordos, flacos
grandes y chicos
rubios y negros
hasta colorines
con el mismo overol
ingredientes de la clase del sesenta y nueve.

Fuimos parte de una receta inexistente
que el azar
improvisa el mes de marzo de cada año
en donde el y solo el     
es responsable de las proporciones
que unos cuantos recordados cocineros
y el gran chef administran.

Guiso que ha perdurado en el tiempo
esos que mejoran al día siguiente
al año siguiente
a la década siguiente.

Cuyo original sabor
tiene algo de gefilte fish
un toque de paella y moussaka
marmaon y empanadas
sin olvidarnos del
steak and kidney pie.

Con ese desequilibrio culinario
que más allá de la diversidad
de sus elementos,
fue capaz de una perfección
ausente en cada uno de nosotros.
Como si ese caldero
otorgase una particular jerarquía.

Receta, que en nuestro otoño
después de cincuenta y cinco años
a pesar de la triste perdida
de importantes ingredientes
es aún
producto de esa aleatoria y desconocida fórmula
digna de tres estrellas Michelin.

(puedes preguntarle a chatGPT (yo lo hice) qué es gefilte fish, moussaka, kidney pie y tres estrellas Michelin)


Nota: agradecimiento especial a los fotógrafos, en particular a Jorge Soto.

(comentarios con la opción Anónimo y nombre en el texto por favor)

sábado, julio 13, 2024

Encuentro 3xi del territorio de Maipú

Pongo el despertador a las 6 de la mañana. Es un viernes frío de invierno. Salgo oscuro de la casa a un cuarto para las 7. Micro a Escuela Militar; Metro hasta estación Baquedano y Metro hasta la estación Plaza de Maipú.
Voy con mi bolsa del pan y jockey que mi mujer objeta. Leo muchas páginas del libro que llevo, en todo el tramo de Metros.
Camino unos 14 minutos desde la Estación Plaza de Maipú hasta los galpones donde será en encuentro en Av 5 de Abril #700, con 3 grados bajo cero que me hacen sentir manos y cara.

Llego a la calidez del espacio de los encuentros 3xi. Sillas ordenadas en círculo en varias filas; serán creo que 264 personas del territorio de Maipú los asistentes. La música proyectada en una pantalla gigante y me voy encontrando con mis queridos habituales concurrentes a estos eventos. Jaime Riesco, Camilo Herrera, María Jesús Aldunate, que viaja para esto desde Puerto Varas, la Ale Pizarro, que será la maestra de ceremonias.
Pido un rico calentito café con un poco de leche y me como unos aliados triangulares exquisitos.
Llamas largas calientan el semicírculo de sillas.


Tempranamente visito los baños y asisto al preámbulo de los grupos con esta heterogénea multitud que se ha congregado aquí, convocada por un grupo motor de casi 40 personas; el más grande en la historia de 3xi.
En el primer grupo que facilito con mi asistente impecable, la Alejandra, les digo que lo más importante de este evento ocurre en estos grupos. Aquí se da el encuentro que se busca, donde los que no se conocen se encuentran, se escuchan, conversan, en paz y buena onda.

Vivo en el Abrazo, dice una mujer. Me voy percatando que el abrazo de Maipú es un importante símbolo que confiere identidad a todo este territorio. Importante batalla de la independencia de Chile un día 5 de abril, donde los generales victoriosos, Bernardo O’Higgins y José de San Martín, se abrazan. 
Camiseteados con Maipú, su comuna, los maipucenses. Me llama la atención.

Mírense lo desconocidos que son, porque en un poco rato, como que nos conoceremos harto. Y eso ocurre, mágicamente.
Cada persona es un mundo, un mundo fascinante, al menos para mi, que disfruto estas instancias.
Las preguntas del rompe hielo logran hacer aflorar aspectos muy propios y personales de cada uno. Nos vamos tornando familiares. ¿Por qué aceptaste venir? ¿qué abrazo tienes pendiente? compártenos un sueño que tengas.

Y vamos hablando de la comuna de Maipú. Las preguntas llevan la conversación. La viabilidad será un tema. Aparecen poblaciones enormes y las vías de acceso son las mismas de antes. Pareciera que no hablan las inmobiliarias con los responsables de las vías. Los tacos son endemoniados. Esto es así en todo Chile; pregúntame por Puerto Varas donde tengo a tres de mis hijos y 7 de mis nietos.
Noto que los jóvenes no tienen proyectos de vida. Los suicidios de niños de la vecindad de los 12 años son preocupantes. Guau; mega problema. No sabemos lidiar con esto y tampoco es un problema solo de Maipú.
Y los migrantes, que deterioran la belleza de los barrios y contaminan el territorio con su delincuencia y tráfico de drogas, manejada por organizaciones en las que por dinero matan haciendo más daño que el reinante capitalismo rampante.

La complejidad de los problemas es abrumadora. Nadie da una idea resolutora de nada. Solo se instala la idea de conversar, de conversar mucho más, incluyendo a todos los actores.
Falta disposición y voluntad de decir, de utilizar todos los medios tecnológicos hoy disponibles, para conectarnos y vocear las cosas que aquí se están diciendo.
Y tú qué piensas de todo esto que estás escuchando? (hago hablar a los más callados) Y sale mucho, dicen mucho, valioso.
Hacen falta cursos de civilidad dirá uno. Pero viejo, le digo, pídele a chatGPT que te haga una clase de civilidad y te sorprenderá por los rumbos que te llevará.
Tecnología de comunicación sobra. Información sobra. Falta movilizarnos; falta despercudirnos; falta articularnos diría Juan Vera de Articuladores de lo posible.

La pecera cierra el día con las promesas que muchos vocean. Es emocionante. Y termina todo con un viejo que promete no morirse para seguir aportando a la comuna. Felipe, el organizador de la pecera, habla con los últimos cinco que quedan en el centro. Da una señal para que pongan una música adecuada y termina ese viejo bailando con una bella mujer, rodeados ambos por un círculo de contentos participantes. 

Salgo con quienes me llevarán de vuelta a Santiago, la Susana Carey y la Javiera Acuña, con una sensación corporal de alegría, contentamiento y plenitud, que les comparto. Ellas van igual.
Qué regalo es haber sido parte de este encuentro organizado por toda esta gente de Maipú y 3xi. Y qué buen alcalde tienen aquí, Tomás Vodanovic.

jueves, junio 06, 2024

Evento 3xi de las juventudes en Estación Mapocho

Tomo el ascensor de mi edificio a la temprana hora de las 7 de la mañana y me encuentro con estudiantes que parten al colegio.
Viajo en micro y Metro hasta la estación Universidad de Chile en horario peak, para tomar la línea 3 que me dejará en la estación Puente Cal y Canto, al pie de la estación Mapocho.

Llego antes de las 8:15, la hora pedida a los facilitadores de los grupos en este encuentro de las juventudes.
Lo primero que pregunto es dónde están los baños. Pregunta obligada para un viejo de 72 años operado de la próstata hace dos meses. Recinto que visitaré con cierta frecuencia durante el evento, pues producto de la operación perdí el sensor de las ganas de ir al baño. Hago esto para no pasar bochornos mayores.


La música ambiente, la logística desplegada, muchas personas que van y vienen laboriosamente, me hacen sentir la emoción de la fiesta que está por comenzar.
Camilo Herrera práctica en solitario al centro del sector de plenarios las palabras que dirá pocos minutos más tarde.
Me encuentro con personas de este selecto grupo que son los organizadores de los tantos eventos 3xi a los que he asistido, de los que me siento parte.
Mi corazón empieza a sentir la emoción de gozo y plenitud que vendrá.

Tomo mi cartel del grupo número 5, los impresos que serán mi guía para el trabajo en las dos instancias de grupo en que estaré y mi nombre que cuelga de mi pecho.
Será una multitud según me dicen de unas 500 personas.
Camilo deja bien instalado el concepto de que de lo que se trata es de encontrarnos. No hay más, encontrarnos. Ya sé y volveré a corroborarlo, la potencia de esta experiencia.
Los jóvenes entre sí, con los no tan jóvenes, de los que hay, pero no son mayoría.


En mi primer grupo seremos seis jóvenes, bajo 30 años, uno de 40 y yo.
Los jóvenes no son homogéneos; son diversos. Se expresan con soltura y locuacidad. Dos mujeres dirán que en su vida fueron abusadas en sus casas y por eso emprenden tempranamente vidas independientes.
3xi congrega personas con cuento, que son líderes o destacan de una u otra forma.
La dinámica en los grupos es chispeante, animada, donde emergen realidades diversas, con personalidad y valentía.
Le diré más tarde a Camilo, los jóvenes la llevan, está claro. Y la sensación de que nosotros los viejos vamos tomando palco, a pesar de que intentemos seguir manoteando.

Leo Maldonado será el plato de fondo de la velada. Desde hace 2600 años que creemos equivocadamente que vemos con los ojos y oímos con los oídos.
Nooo, vemos y oímos desde nuestras particulares historias. Y lo ejemplifica tan bien, con música que a nadie conmueve, pero a él sí; y se nota.
Deja tan claro que los jóvenes y los viejos, la verdad todos, unos y otros, vivimos en mundos a veces completamente distintos. Y si no sabemos esto, pucha que será difícil que nos logremos comunicar y encontrarnos.


El otro serio problema que tenemos, es que las tecnologías en que estamos inmersos todo el día, lo único que persiguen para su negocio, es que persistamos con esa particular plataforma y ello lo logran dándonos más y más de eso que nos gusta ver y leer. Y nos vamos aislando en silos y grupos polarizados, distanciados unos de otros.
El individualismo, la desconfianza en el que está más allá, son los mayores males con lo que nos toca lidiar. Tomar conciencia de esto, es objetivo central de este evento.
De manera que intencionemos de ir al otro con apertura, interés en indagar el mundo de ese otro, e iniciar conversaciones, diálogos que nos saquen del aislamiento y nos ayuden a construir un Chile mejor.

El segundo grupo, en donde además de conversar almorzamos, fue tanto o más potente que el primero.
Yo era el único viejo. Eran todos jóvenes, menores de 30 años.
La diversidad sexual estaba presente y sus luchas eran intensas.
Personas poderosas, en cargos poderosos algunos de ellos.
Encontrarnos, escucharnos, dejarnos sorprender los unos por los otros, fue genial.
Voces apasionadas, optimistas y negativas, y todo entre medio, aunque la esperanzas estaba ampliamente desplegada.

Me conecté con muchas personas, jóvenes y viejos. Me olvidé del mundo mientras estaba ahí. Disfruté y salí de vuelta en el mismo Metro, a la misma hora peak, contento, lleno, satisfecho y agradecido.
Con mucha esperanza en el Chile que vendrá con estos jóvenes que en el día hoy conocí.

Nota: Leo, esto de que veamos con los ojos y oigamos con los oídos, es culpa de Aristóteles ?


sábado, octubre 21, 2023

Encuentro 3xi sobre la Educación en Chile

Ayer viajé a Valparaíso con Juan Vera y la Irene Torres a actuar los tres como facilitadores de grupos de este nuevo encuentro de 3xi enfocado en la “#urgenciacompartida” que es la Educación en Chile.

Escuché decir que serían unos 300 los invitados todos relacionados al mundo del tema que nos convoca, la Educación.
El lugar, una ex cárcel de Valparaíso hoy transformado en un parque cultural. Los grupos sesionaron al aire libre y las sesiones plenarias en una gran carpa.
Día nublado, más bien frío. En la carpa había estufas que algo aminoraron el frío.


Al llegar nos espera un rico café, que en un día así mucho se agradece.
El plenario inicial estuvo plagado de testimonios inspiradores, que nos situaron de mente y corazón en el tema y sus veleidades.
Casos notables en entornos duros, a veces durísimos. Personas apasionadas por el educar; muchas mujeres en esta sintonía. Es un mundo de héroes y heroínas, dadas la estrechez de recursos, las distancias en las escuelas rurales y la no creíble reducida valoración que como sociedad le otorgamos al oficio.
Esto último será al final del día lo más .. escandaloso, difícil de entender, casi repugnante constatación.

Los grupos, siempre el escenario de mayor impacto para mi. Todos y cada uno de los grupos en que me tocó participar, fue una experiencia contundente.
Una parte que siempre me impacta es la primera vuelta donde cada persona se presenta. Son verdaderos mundos distintos, muchos de ellos increíbles, asombrosos.
Y en este evento en particular, donde aparte del encuentro, que es tan central en 3xi, central era el tema de la educación que nos convocaba.
Todo lo que escuché, todas las ideas, experiencias, juicios, llenaron mi persona de contenidos enriquecedores.


Genial fue que los organizadores invitaran también a los protagonistas de este encuentro, los estudiantes. Me tocaron altos cargos de los centros alumnos, líderes, hasta de 16 años. Y hablaron, se expresaron.
Quieren, necesitan ser escuchados. Aquí fueron escuchados y para ellos fue potente. Quedó claro que son interlocutores completamente válidos de la conversación de la educación en Chile.

Otro tema que a mi me impactó mucho, fue escuchar de lo poco y mal valorado que es el rol del educador en Chile. Les recordé que en mi tiempo de entrada a la universidad, los peores puntajes se iban a pedagogía. Sigue igual, me dijeron.
Es que no puede ser ! Por qué !
Esto es urgente cambiarlo. Es lo que hicieron en Finlandia, escuché decir. Allá los mejores sueldos son los de los profesores. La carrera más apetecida es la de profesor.
Qué no hemos entendido aquí, es la pregunta que me pareció quedó volando en el aire. La que mejor expresó en un grupo este punto fue la Rosita Puga (recuerdo su nombre porque me impactó como lo dijo).


De que se conversó de educación, se conversó. Un tema para seguir conversando uno y otro día; en ese mismo contexto o escenario.
Nunca hubo tiras y aflojas. Nunca hubo disputas.
Quizás los dolores quedaban bien expuestos y no tanto las soluciones.
Quedó claro lo enorme del problema. Quedó clara la inercia de lo que viene siendo.
Y no quedó claro por qué o cómo es que en las instancias que hoy ocurren y vienen ocurriendo de diseñar una Constitución para Chile, como que no damos pie en bola. Qué le pasa al mundo político; de qué están contaminados, que más guerrean que dialogan. Y olvidan a esos estudiantes, que hoy están entre nosotros, jugando y descuidando sus oportunidades futuras.
Claro, nos falta educación.


No olvidaré al joven de 16 años cuando al final de una instancia de grupo le pregunté ¿y tú, qué cambiarías, qué agregarías?
Volvería a los colegios de solo hombres, contestó. Las mujeres se burlan de mí porque soy chico y desordenado; y ellas, gordas y feas, se creen la raja. Me tienen chato. Risas generalizadas, por supuesto. Pero traslucía un aspecto del empoderamiento de las mujeres, que en no pocas instancias pasan por encima de los hombres y los humillan.
Qué tema, no ?!


Bueno, una experiencia contundente, esperanzadora, entusiasmante. Salí feliz, contento, con nuevos muchos encuentros y conocidos, que ahora la tarea de ayudar a que se puedan conectar entre ellos enviando fotos y datos de contacto a cada uno de los tres grupos en que participé.

Conclusión: no hay nada más importante que la educación en Chile y pucha que hay harto que hacer.




jueves, octubre 05, 2023

Evento "entrelazándonos" para restituir el tejido social en la comuna de Huechuraba

Me pasa a buscar Pedro Arellano; le quedo en el camino. Se ha muerto una prima hermana de mi mujer y necesita el auto para ir a su responso.
Me cuenta que se despertó a las 4 de la mañana por una inquietud en el diseño del evento. Lo rediseña a esa hora y temprano en la mañana avisa al equipo motor.

Los Almendros, lo conozco; me encanta, por su sencillez, belleza y cuidado. Aparte nos tocó un día de lluvia que irá despejando.

Veo que llega mucha gente. Escucho el número de 190 personas, todas del territorio de la Municipalidad de Huechuraba. Es un evento de entrelazamiento de las personas de esa comuna. Organizado por la Fundación Tierra del Encuentro de Pedro Arellano, la Constructora L y D junto a varias empresas de la comuna, el municipio representado por su alcalde Carlos Cuadrado y diversas Organizaciones Sociales. Este es el segundo encuentro, siendo el anterior el año pasado.


La atmósfera es festiva. Me encuentro con algunos conocidos y hay otros a los que voy conociendo. Comento con Juan Carlos Obrador la maestría que tiene Pedro para darle al evento el tono adecuado. Cercano, cariñoso, claro, sencillo. Deja muy bien instalado el objetivo del evento de entrelazarnos, esta vez no sólo discursivamente, sino en los hechos, en iniciativas a las que nos invitan a generar y empezar a comprometernos.

Yo opero como facilitador de grupos pro bono. Me encanta. Cada grupo es una experiencia de encuentro de verdad. Mundos diversos, personas de todo ámbito. Encuentro de improbables se dice muchas veces.
Trataré con dos grupos distintos, en dos instancias con cada grupo. En la primera instancia nos presentamos. Siempre en esa instancia no nos alcanzó el tiempo para lo qué había que hacer a continuación. Lo hicimos casi en el camino al Plenario.


Escucho a una mujer que habla de su toma. Irradia orgullo, mística y mucho amor. Dice que en la población de la toma se cultivan valores como la solidaridad, el amor y el ser parte. Con fondos de alguna parte han publicado cuadernos, libritos y un libro, de quienes son en la toma, su historia y hechos destacados. Irradia tanta pasión, que le digo que ella podría ser gerente de marketing de cualquier empresa.
En paralelo se discute en el congreso si las personas de las tomas hay que multarlas, sacarlas o/y meterlas presas.
Esta experiencia con esta mujer me desordena todos mis juicios de valor. Recuerdo que mis antepasados Bunster fueron usurpadores de tierras mapuches, que después Frei nos expropió. Encuentro de usurpadores, de distintos momentos históricos, que conectan, se aprecian y terminan abrazados. Qué loco.

En el primer grupo somos 10. Dos hombres y el resto mujeres.
En el segundo somos 8. Cinco hombres y tres mujeres.
En un momento lo digo. Las mujeres la llevan. La emoción desde la que hablan las mujeres las hace aparecer mucho más poderosas que los hombres. Hombres, preocúpense les digo. Hay hombres tristes, hombres achicados, en expresiones bajas de sí mismo. En cambio las mujeres, apasionadas, a veces demasiado. Luchadoras increíbles, qué han sacado adelante a cuatro hijos, sin marido. En un mundo que las discrimina por ser mujeres. Igual lo logran; por eso quizás estás ahí. Son líderes de Juntas de Vecinos, de iniciativas diversas, de clubes de patinaje artístico. Conclusión: las mujeres la llevan.Las iniciativas de entrelazamiento son múltiples. Habilitación de espacios barriales, para que los vecinos se reúnan a conversar; plazas serían, pero no. Recintos para atender tempranamente a niños y jóvenes que se ve van directo a la drogadicción, un problema fuerte en las poblaciones. Entrelazar empresarios del comercio de la comuna con artesanos de todo tipo; para que esas creaciones tengan mejor salida. Preparar personas para que sean líderes o agentes de cambio, como los llaman en Balloon Latam, para que den charlas y tutoreen a jóvenes en todo tipo de ámbitos: cultura del reciclaje, emprendimiento, etc.. Grupos de acompañamiento para personas de la tercera edad con facilitadores entrenados; mucha preocupación por el abandono que sufren los de la tercera edad, especialmente los más pobres. Grupos de asistencia a viejos que viven solos sin niuno, para ayudarlos en taparles goteras, traerles sus compras y un cuanto hay. Etc, etc.

Putas que hay cosas que hacer y putas que se empiezan a mover cuando nos sentamos en una atmósfera adecuada a conocernos y a conversar.
Pedro Arellano ha desarrollado un esquema extendido de encuentros a más de una sesión, tres está haciendo en esta comuna, de manera que la magia del encuentro, fructifique. Me parece genial.
Y el encuentro mismo, una fiesta de humanidad. Un tremendo signo de esperanza.

martes, mayo 30, 2023

Evento 3xi regional en el Teatro del Lago de Frutillar

Intento dormir en el bus Turbus camino a Puerto Varas al lado de Andrea mi mujer. Visitaremos a hijos y nietos que se han asentado allá y el viernes viajaré a Frutillar a esa fiesta del encuentro que será otro evento 3xi en la zona sur de Chile.

Me entero que los días anteriores en la zona la tormenta fue de las buenas, con caídas de árboles y postes de la luz, por la velocidad de los vientos que acompañaron a la lluvia.
El viernes 26 amanece con espacios amplios de cielo despejado. El site del Teatro del Lago en Frutillar, opino, es de los mejores que he visto para llevar un magno evento como este asistido por 3xi. Porque los organizadores son agrupaciones con sede en la zona, como Balloon Latam, Endeavor y varias otras.


180 personas se congregan en el lugar. Con amplia vista al lago, bañado por un sol preciado. El hermoso espectáculo, alegra los corazones.
Me registro, dejo mi polar en guardarropía y converso con algunos conocidos, Leo Prieto entre ellos; me tomo un café, camino al anfiteatro con esa maravillosa vista.
Camilo Herrera, director ejecutivo de 3xi, hará de maestro de ceremonias, todo ese día. Me gusta cómo ha evolucionado Camilo, cada vez más cercano a la audiencia, con su lenguaje inteligente y cada vez más conectado con el corazón.


Finalmente estoy sentado frente al primer grupo de la jornada que facilitaré. Es la meta de mi larga travesía. Disfruto cada instante de lo que va pasando. Disfruto ver como ese grupo de desconocidos, se van transformando en conocidos con vínculos que se siente crece con sonrisas en las caras, con voces que emergen, muchas veces sorprendiéndonos, especialmente por la diversidad de mundos en que cada uno anda.
Destaco en este grupo la presencia de Cecilia Montecinos, rectora de un pobre y pequeño colegio rural remoto de nuestro territorio, al que dedica su amor y pasión que inunda no solo a ese grupo, sino a todo el evento cuando hablará después en el plenario.
Destaco también a Leo Prieto por su pasión desplazada de la tecnología a la naturaleza, a la que mira desde satélites y escudriña con inteligencia artificial. Sabe qué hay en cada bosque, pero conecta con el valor de estos para nuestras vidas aceleradas, destacando el ritmo de su desarrollo, ritmo que debiéramos emular en algo siquiera.
Y el lonko Sergio Treuquil, que trata, pero no puede integrarse completamente entre estos winkas, no hace tanto, enemigos victoriosos de su pueblo, a los que les intenta hablar del cuidado de su madre naturaleza, con la que ellos mantienen conexión indeleble y sentida. Y la espiritualidad de su cosmovisión, que ve abandonada por nuestra raza. Provocando la devastación de su amado Wallmapu.
Bueno, cada persona es un mundo sensible, intenso, atendible, importante. Qué diversidad, qué maravilla que podamos mágicamente estar ahí sentados conversando, conociéndonos un poco, encontrándonos, estableciendo vínculos.


El segundo grupo transcurrirá mientras almorzamos, con nuestra gentil cajita feliz. Poco pude comer. La dinámica del grupo me atrapó de inmediato.
En este grupo habrán dos agricultores lecheros con tintes alemanes, que muestran cómo viven ellos su realidad, la invasión mugrienta en las playas de los turistas en verano, la invasión de inmigrantes que inundan con sus hijos las escuelas rurales del sector.
Hermes, nombre de mensajero mitológico, nos trae el mensaje del peligro que corren las ricas turberas de la isla de Chiloé, desde los ojos astutos de los ávidos de la riqueza mineral que guardan dichas maravillas de la naturaleza. Por ganar plata somos capaces de echarnos el planeta y con ello nuestro hábitat de sobrevivencia.
Será la falta de espiritualidad lo que nos ha dejado ciegos a lo obvio desde la mirada mapuche y chilena también ?
Veo la presencia de mujeres poderosas, curtidas en la acción en el mundo. Me maravillo con la mirada y la voz que aportan.


El tercer grupo consigue distenderse de una con la vuelta con la pregunta de a qué grupo perteneces. Al grupo de los cacheros, dice el primero .. y demora un instante, probablemente disfrutando el descalabro que está produciendo; soy del grupo de los que juegan cacho entre amigos. Creo que fueron carcajadas. El grupo quedó listo con esa intervención para seguir conversando en forma fluida y alegre.
Aquí ocurre algo notable. Le pregunto a una mujer, que también trabaja en la escuela rural lejana de Cecilia, si tienen Internet. Si, dice, pero muy mala. No tienen Starlink, directo al satélite ? No.
Y salta una persona, que se dedica a alumbrar las mentes con la importancia de la naturaleza, y le ofrece conectarla e interceder, para que tenga ese servicio a precio razonable, alcanzable.
Es cuando tú vez, presencias, la maravilla del encuentro y de las conversaciones que aquí ocurren. Acciones, hechos, compromisos. Que son los que pasan, sabemos que pasan, pero que 3xi no sigue ni persigue, pero pasan.


El día termina con la pecera, donde todos en apretada agrupación concéntrica, ventilan sus promesas, sus compromisos, con los qué se van.
Una persona habla, el resto escucha con devoción y aplaude de inmediato, en la forma de aplaudir de los sordos, agitando las manos al aire.

Termino cansado. Tengo el compromiso de reunirme con mi hermano Tomás, que vive en la zona, después de ese evento. Me tomo una copa de vino tinto en el cocktail, como algo, deambulo conversando brevemente con uno y otro y hago abandono del lugar, pleno de algo que no se describir. Feliz de haber estado, de haber presenciado ese encuentro tan esperanzador y de haber participado y aportado algo.