martes, noviembre 28, 2017

Libro Alma o doble, Espíritu y Centro de gravedad, de conferencias de Silo

Me pasó este libro mi amigo Juan Aviñó, que pertenece a ese movimiento que creo Silo, que hoy tiene hasta partido político, el partido Humanista.

El libro al final de cuentas es un libro de espiritualidad. Una espiritualidad que se asienta en el desarrollo personal, pues en ello está el avance y aproximación a esa cosa llamada espíritu.

Mario Rodríguez, alias Silo
Parte de la premisa que somos materia y energía. Cuando el óvulo es fecundado por el espermatozoide se instala un campo energético en esa célula primal que contiene el ánima o alma que guiará el desarrollo de todas las partes y piezas de ese organismo en formación. El ADN sería una especie de archivo de información, pero quien anima y le da vida a ese ser, es el campo energético que opera como un doble de la materia física que lo constituirá. Ese es el alma o ánima.

Cuando ya nacemos y vamos viviendo, las sensaciones tanto internas como externas, van constituyendo un registro, una memoria que nos confiere identidad. Ese registro se almacena en el alma, en el campo energético que se asienta en el cuerpo. Los límites de ese campo energético llegan más allá de los límites materiales del cuerpo y es visto por aquellos que tienen la capacidad de ver el aura.

Si te mueres, tanto el cuerpo como el campo energético llamado alma, se desintegran, desaparecen. Se acabó. La conciencia es o era un atributo del alma, del campo energético que anima, le da vida, al cuerpo.
Y, esa capacidad consciente, muere cuando muere el cerebro, ojo, no cuando se declara la muerte clínica, que es otra cosa. Dejó de respirar o algo así; de latir el corazón. Mientras haya actividad en el cerebro, hay conciencia.

Bueno, ahora viene lo bonito. Si quieres alcanzar la inmortalidad, debes abocarte al trabajo de desarrollo personal. Que consiste en eliminar las contradicciones, practicar el estar presente, minuto a minuto, de manera de fortalecer la conciencia hasta crear un centro de gravedad consciente, que sea capaz en el futuro de volar con alas propias más allá de su asiento material. Ese nuevo cuerpo energético de conciencia, con centro de gravedad propio, es el espíritu. Y este es inmortal.

Mario Rodríguez Cobos, llamado Silo, creó una escuela para este tipo de trabajo de desarrollo personal. Yo participé de sus entrenamientos por allá por los años 70. Ellos siguen funcionando hoy en día, completamente inmersos en el mundo, con decir que hasta tienen un partido político, el Humanista. Ahí está Tomás Hirsch.

En el proceso de trabajo de desarrollo personal, una pieza es encontrar qué es lo tuyo, a que has venido a este planeta. Y dirigir tus pasos con coherencia en ese sentido.
Parte de tu crecimiento tiene que ver con hacer el bien a los demás, por ello la importancia de este punto. Y mejor te irá en todo esto, si lo haces con otros, ojalá en comunidad.

Lo sagrado se encuentra en lo profundo de cada uno y no en otra parte.
Agradecer deja huella en tu interior, huella que fortalece ese campo energético de conciencia que hemos llamado espíritu.
Hay ceremonias en los ritos de la escuela Siloista, que buscan conectar a las personas a través del sentimiento. Te recomiendan valorarlos solo si sientes que te hacen bien.

El mundo y sus atractores, como el éxito y la riqueza, son ilusiones que sin el foco puesto donde corresponde, en el centro de la atención conciente, te pueden llevar al total sin sentido.

A mi me parece la propuesta de Silo sumamente interesante y abierta a todos los credos. Pone la espiritualidad en el contexto del trabajo de desarrollo personal, que no busca ser más solamente, sino que busca la inmortalidad. Se supone que ello le da el más profundo de los sentidos a la vida.

viernes, noviembre 24, 2017

Taller DIAPASON para lidiar con problemas organizacionales complejos

Asisto a un taller con una metodología de abordamiento de zonas de conflicto y también como una plataforma de discusión para mejorar las relaciones humanas en general.
Se trata de DIAPASON, una versión más simple de MAT Espejo, un invento de Gilles le Cardinal, un informático, francés, que deriva en estos temas, por vueltas de la vida.
Es una especie de sistematización de la problemática de poner de acuerdo a grupos de personas que ven un cierto escenario de manera muy distinta.
Facilita la actividad, Nicolás Puech; también de origen francés, que habla muy bien el español. Cachai ?

Dos grupos, dos miradas, que no se encuentran.
Se sientan a conversar e independiente de sus diferencias, son capaces de idear un objetivo común al que ambos aspiran.
En el contexto de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en que nos encontramos, sería algo así como "hacer de Chile una gran nación".
Es muy importante, señala Puech, dedicar el tiempo que haga falta, para establecer ese objetivo común, que será como un faro que iluminará las conversaciones siguientes.

Esta metodología dispone de materiales bien diseñados, que transforman lo que podría ser una fuerte y áspera discusión, en un verdadero juego. Ello facilita mucho las cosas, aparte de otras bondades que comentaremos más adelante.

Se organizan grupos en mesas, donde las partes en conflicto se encuentran y comienzan escribiendo en tarjetas, primeros los propios Miedos, las Atracciones o bondades de que este proyecto prosperara y finalmente, las Tentaciones, de sacar mejor provecho de formas incluso ilegítimas.

Se toman las tarjetas con los miedos y se ponen juntas en una columna adhoc del tablero del "juego". Lo mismo con las atracciones y las tentaciones.
Este hecho, de escribir un miedo y una tentación, en una tarjeta y mezclarla allá con las de mis antagonistas, genera un fenómeno notable, consistente, a mi parecer, de desprendimiento o desidentificación con aquello.

Lo que viene a continuación, es todos, mirar este tablero con las columnas de miedos, atracciones y tentaciones y proceder a ponderarlas, con ciertas reglas, como el hecho de no poder ponerle un número de 1 a 6 (se juega con dados), igual a dos miedos, atracciones o tentaciones.
Se suman por columna y se grafica en otra pieza del juego, visualizando donde estás las principales energías actuando.
Y ya se pueden emitir ciertos juicios, respecto de la situación en conflicto, determinando si estamos frente a un camino fácil y expedito o si la crisis es mayor; y todo entre medio.

Es muy interesante lo que viene a continuación. Para cada miedo veremos "juntos" cual es el peligro, el riesgo y que medida precautoria tomar, o recomendar.
Para cada atracción, estableceremos el objetivo específico que lo representa y que medios y estrategias recomendamos para alcanzarlo.
Y para cada tentación, un valor a enarbolar, con sus respectivas medidas de prevención.

Esto termina con una lista de tareas para personas específicas, con el que tendrán que hacer y cuando. Algo muy práctico, apuntando a lograr el objetivo establecido inicialmente, con medidas concretas para lidiar con riesgos y tentaciones.

Esto sin duda genera una alta dosis de confianza en los equipos y un clima optimista que se lograrán los objetivos, si todos cumplen con lo que se han comprometido.

Desde la perspectiva en que más me encuentro inmerso hoy, que es la Teoría U de Otto Scharmer del MIT, esta es una metodología genial, en el contexto de un juego, para que los equipos de trabajo pasen de las formas confrontacionales del nivel 2 de conversaciones, al diálogo, con escucha empática, desidentificación de las opiniones y adquiriendo la posición de colaboración en que todos estamos juntos tras los objetivos.

Aparte de esta versión del juego, DIAPASON, está la grande, PAT Miroir o MAT Espejo en español y otra Express, más chica aun.
Nico nos mostró la aplicación de software del MAT Espejo, creado directamente por su inventor Gilles le Cardinal. Yo le haría unas mejoras a la interfaz gráfica, pero sin duda es una conceptualización de alto potencial, para lidiar con situaciones de alta complejidad en las empresas, organizaciones y otros.

La recomiendo y la agrego a mi caja de herramientas.

miércoles, noviembre 22, 2017

La transformación del fracaso y el auge del prototipeo

Looser ! es un insulto doloroso. Tiene que ver con el fracaso, algo que en este mundo en que todos buscamos de una u otra forma el éxito, es un rumbo nada deseado.

La intención desde la que hacemos las cosas, es una marca, un sello, que afecta importantemente, lo que al final logremos. La intención determina los resultados; en general.
La intención, el porqué hacemos las cosas, la energía que ponemos en ello, es algo a observar, a distinguir.

Vivimos en un mundo en que de lo que se trata es de aumentar nuestros ingresos, de aumentar nuestra riqueza. Cómo ? no importa mucho, según la educación o el cableado que cada uno traiga. Según los valores dirán otros.
Hoy las malas noticias venden más que las buenas y por eso, estamos tapados de ellas. Lo que está detrás es la rentabilidad del negocio y no el bienestar de la población.

Y estamos aburridos en mayor o menor medida, de todo ello. Aparte de la in-equidad que ha generado, que nos tiene además irritados.

Las opciones son más de lo mismo, volver atrás a formas que funcionaron en el pasado, o avanzar hacia el futuro, con intención y coraje, sin claridad de lo que vendrá, parece ser la mejor opción.
Es en este escenario donde el prototipeo adquiere relevancia.

El prototipeo, es una intervención, que con el impulso de alguna intención, va al mundo a preguntarle, que hace falta aquí.
Es un borrador, algo básico, que en alguna medida funcione, pero cuyo objetivo no es ir a impulsar una idea que tengo o tenemos, sino ir al mundo con una pregunta, a aprender.

Incluso se dice, falla rápido y seguido, para tener éxito más temprano.
Es un movimiento contra cultural, pues por un lado le cambia el signo al acto de fracasar o fallar, y por otro lado, no es mi idea, individualista, la que quiero impulsar, sino que voy al mundo a preguntarle qué necesitan, qué hace falta ahí.
Incluso, la idea es que el resultado sea una creación colaborativa entre los distintos implicados y afectados por el nuevo invento; una co-creación.

Y al mimo tiempo, de ese aprendizaje, o con lo aprendido, nos reunimos, reflexionamos y nos ponemos en silencio, en meditación, llamando a la inteligencia no racional del cuerpo, de lo intuitivo, buscando lo emergente que quiere aflorar, que habla por medios menos racionales.

Toda una nueva forma de abordar la creación de nuevas realidades, productos y servicios.

lunes, noviembre 13, 2017

Libro Digitalización sí o sí, de Sergio Melnick, Barraza y Alvarez

Libro denso de contenidos. Habla de personas experimentadas, estudiosas, en el tema del que hablan, que tiene que ver con la evolución de las empresas y organizaciones, que deben según ellos ir, sí o sí, a la máxima implementación tecnológica, con todo lo de nuevo que se escucha, con las consecuencias que ello acarreará.

Destaco esta habilidad que despliegan de hacer mapas, con las distintas temáticas, de manera de intentar poner todo lo relacionado con un tema en una sola hoja. Interesante habilidad, que en muchos casos facilita el poner las partes en contexto y tener una idea global, a un solo golpe de vista de un tema.

La empresa venía siendo un artefacto asimilable a una maquinaria, a una máquina de partes y piezas ínter relacionadas. Desde un tiempo a esta parte, esta perspectiva ha ido mutando a algo más parecido a un organismo vivo, a una célula quizás.
La digitalización, es el proceso de terminar por fusionar todas las tecnologías posibles, presentes y por venir, con la anterior maquinaria, convirtiendo a la empresa y a la organización, en completamente otra cosa.

La ciencia migraría a una nueva e-ciencia, donde la partícula elemental deja de ser el átomo y pasa a ser el dato. Y el dato, que es básicamente algo virtual, está lleno de relaciones, que son dimensiones subjetivas.
De ahí el Big Data, que contempla el recoger enormes cantidades de datos y hacerlas disponibles como flujos de información, que en vez de darnos la posibilidad de modelar la realidad, nos presentan la realidad misma íntegramente, minuto a minuto.
Esto constituye un verdadero cambio paradigmático.

Ahora, cuando a esto le agregamos la Internet de las cosas, o que las cosas empiecen a participar en el intercambio, en la conversación y que todas las partes se integren, lo digital, se fusiona completamente con la realidad material.
Esto hará que las empresas y las organizaciones no serán ya más, lo que las veníamos viendo, sino que empresas tecnológicas especializadas en ciertos rubros, nada mas.
Recuerdo cuando trabajé como Consultor en el Instituto de Previsión Social, IPS, haber tenido esa impresión, que hacía falta ver a esa institución como una empresa de tecnología más que nada, que procesa datos. Hoy la vería como una empresa digital de procesamiento de la información atingente a la previsión de todos los chilenos.

Esto requiere definir un nuevo plan de negocios, distinto al anterior. Los procesos, todos integrados unos con otros, guardan todo el conocimiento, incluso el tácito, que se requiere para llevar el negocio.
Las ramas de la digitalización salen del interior de la empresa al mundo exterior y en particular, envuelven al cliente en lo que llaman el omnichannel, que es una variedad de canales de interacción, transacción y comunicación con este.

La capa digital, que pasa a ser mucho mas grande que la material, pasa a ser un verdadero cerebro virtual, que piensa, razona y decide. El humano con sus incómodas y fluctuantes subjetividades, pasa a ser algo superado por la tecnología digital inteligente y pasa a roles suntuarios o de la más alta dirección, donde se afinan cosas como el modelo de negocio.

Yo participo en grupos que buscan humanizar la empresa. Da la impresión, que en el futuro que dibujan estos autores para las empresas y las organizaciones, ni siquiera podría entenderse que es esto de humanizar la empresa y para que sirve.
El hombre y la mujer, han sido superados por las máquinas, ahora digitales, en la forma BOTs o robots digitales, como una de sus partes.
Me parece y siento, que esta visión digitalizadora, que parece ser imparable, olvida una dimensión central de todo esto, que es el ser humano y su sentido.

Este libro da que pensar. Cual será nuestro rol en el futuro empresarial y organizacional.
Recuerdo cuando en la universidad Mayor, reflexionábamos en cual sería el rol del profesor del futuro, si todas las materias estarán excelente bien puestas, en la nube. Van a quedar cesantes ? No, van a tener un rol central en la formación de los alumnos, como coaches, asistentes, guías, motivadores. Y la forma de educar o más bien aprender, será completamente distinta.
Vivimos en una era de profundas transformaciones y necesitamos capacidad reflexiva, sí o sí.

sábado, noviembre 04, 2017

Somos parte de lo que estamos viendo

El mundo que vemos, ahí fuera, creemos que es independiente de mi e idéntico al que mi amigo, que está a mi lado, ve.
Pero no es así. Vemos mundos distintos y a veces impresionantemente distintos.
Otto Scharmer
El mundo que vemos, entonces, es absolutamente dependiente del observador que soy.
La conclusión es que al mirar al mundo, no debemos excluírnos de la escena. Somos parte de lo que estamos viendo.
Y si queremos cambiar el mundo, parece ser que tenemos que partir por cambiar nosotros.
Nos hemos descuidado tanto de vernos a nosotros mismos, que no sabemos quienes somos, ni qué es lo nuestro, y ni siquiera que nos pasa a nosotros con todo lo que vemos, aprendemos y enfrentamos. Aprendemos para obtener certificados para el mundo y no por la transformación de la experiencia que nos aporta.
Tenemos que dar vuelta la punta del telescopio y enfocarlo en nosotros por un tiempo, si queremos dar el paso que hace falta, que es cambiar este mundo, que se nos está yendo de las manos.

Cómo esta ceguera ? Muy simple; cómo saber que estás viendo tu, si nuestros instrumentos de medida solo aplicaban al mundo y no a como vemos. No hay manera de saberlo.
Si tu y yo estamos escuchando un concierto, como saber de la experiencia auditiva que cada uno está teniendo ? Cual es nuestra experiencia de escuchar, no hay manera de medirlo.
Y en nuestro paradigma, “si no se puede medir, no existe”. Y nos quedamos ciegos de todo aquello.

Nos hemos pasado la vida peleando con los otros, que insisten en posiciones tan absurdas, que no entienden ?
No pues, como van a entender si ni ellos ni tú han considerado que ven la realidad de distinta manera, porque son observadores distintos.
Y por eso el conversar suele ser tan agotador. Incluso evitamos conversar en serio y nos dedicamos a solo hablar superficialidades, lugares comunes o lo que dice la prensa, medio al que le damos autoridad, porque a nosotros no nos la damos.

Te imaginas lo que sería conversar teniendo en consideración que cada uno de los presentes ve y escucha la realidad de distinta manera ?
Bueno, te anticipo dos cosas, que conversar teniendo eso presente, con una buena calidad de escucha, podría ser tremendamente generativo y nadie saldría cansado de ello, e incluso, no te extrañe, si las personas salen de esas conversaciones, transformadas.

No se porqué me tinca que las empresas empezarán a querer desarrollar estas habilidades conversacionales, más temprano que tarde. Y para eso, los coaches son los más preparados.