lunes, noviembre 13, 2017

Libro Digitalización sí o sí, de Sergio Melnick, Barraza y Alvarez

Libro denso de contenidos. Habla de personas experimentadas, estudiosas, en el tema del que hablan, que tiene que ver con la evolución de las empresas y organizaciones, que deben según ellos ir, sí o sí, a la máxima implementación tecnológica, con todo lo de nuevo que se escucha, con las consecuencias que ello acarreará.

Destaco esta habilidad que despliegan de hacer mapas, con las distintas temáticas, de manera de intentar poner todo lo relacionado con un tema en una sola hoja. Interesante habilidad, que en muchos casos facilita el poner las partes en contexto y tener una idea global, a un solo golpe de vista de un tema.

La empresa venía siendo un artefacto asimilable a una maquinaria, a una máquina de partes y piezas ínter relacionadas. Desde un tiempo a esta parte, esta perspectiva ha ido mutando a algo más parecido a un organismo vivo, a una célula quizás.
La digitalización, es el proceso de terminar por fusionar todas las tecnologías posibles, presentes y por venir, con la anterior maquinaria, convirtiendo a la empresa y a la organización, en completamente otra cosa.

La ciencia migraría a una nueva e-ciencia, donde la partícula elemental deja de ser el átomo y pasa a ser el dato. Y el dato, que es básicamente algo virtual, está lleno de relaciones, que son dimensiones subjetivas.
De ahí el Big Data, que contempla el recoger enormes cantidades de datos y hacerlas disponibles como flujos de información, que en vez de darnos la posibilidad de modelar la realidad, nos presentan la realidad misma íntegramente, minuto a minuto.
Esto constituye un verdadero cambio paradigmático.

Ahora, cuando a esto le agregamos la Internet de las cosas, o que las cosas empiecen a participar en el intercambio, en la conversación y que todas las partes se integren, lo digital, se fusiona completamente con la realidad material.
Esto hará que las empresas y las organizaciones no serán ya más, lo que las veníamos viendo, sino que empresas tecnológicas especializadas en ciertos rubros, nada mas.
Recuerdo cuando trabajé como Consultor en el Instituto de Previsión Social, IPS, haber tenido esa impresión, que hacía falta ver a esa institución como una empresa de tecnología más que nada, que procesa datos. Hoy la vería como una empresa digital de procesamiento de la información atingente a la previsión de todos los chilenos.

Esto requiere definir un nuevo plan de negocios, distinto al anterior. Los procesos, todos integrados unos con otros, guardan todo el conocimiento, incluso el tácito, que se requiere para llevar el negocio.
Las ramas de la digitalización salen del interior de la empresa al mundo exterior y en particular, envuelven al cliente en lo que llaman el omnichannel, que es una variedad de canales de interacción, transacción y comunicación con este.

La capa digital, que pasa a ser mucho mas grande que la material, pasa a ser un verdadero cerebro virtual, que piensa, razona y decide. El humano con sus incómodas y fluctuantes subjetividades, pasa a ser algo superado por la tecnología digital inteligente y pasa a roles suntuarios o de la más alta dirección, donde se afinan cosas como el modelo de negocio.

Yo participo en grupos que buscan humanizar la empresa. Da la impresión, que en el futuro que dibujan estos autores para las empresas y las organizaciones, ni siquiera podría entenderse que es esto de humanizar la empresa y para que sirve.
El hombre y la mujer, han sido superados por las máquinas, ahora digitales, en la forma BOTs o robots digitales, como una de sus partes.
Me parece y siento, que esta visión digitalizadora, que parece ser imparable, olvida una dimensión central de todo esto, que es el ser humano y su sentido.

Este libro da que pensar. Cual será nuestro rol en el futuro empresarial y organizacional.
Recuerdo cuando en la universidad Mayor, reflexionábamos en cual sería el rol del profesor del futuro, si todas las materias estarán excelente bien puestas, en la nube. Van a quedar cesantes ? No, van a tener un rol central en la formación de los alumnos, como coaches, asistentes, guías, motivadores. Y la forma de educar o más bien aprender, será completamente distinta.
Vivimos en una era de profundas transformaciones y necesitamos capacidad reflexiva, sí o sí.

4 comentarios:

  1. Anónimo9:30 a.m.

    Entendiendo la empresa como proveedora de bienes y servicios, que mejoran la vida del ser humano, la visión de Melnick tiene mucho sentido, ya que deja más tiempo libre al hombre para desarrollar sus verdaderos talentos. El problema está en la visión de la empresa como fuente laboral, y es ahí según mi parecer donde se crea el conflicto que plantea Gabriel.
    Arturo Kutscher

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  2. En autonomuosweapons.org hay videos en que enjambre de drones son usados para matar gente, el tema de la tecnología que viene es altamente preocupante, lo que presenta Melnick va en una dirección de total deshumanización, y, lo que mencionas tú, humanizar, incorporar la dimensión humana, esto plantea un conversación nada fácil, eficiencia, globalización, rentabilidad,y, otros vocablos enfrentan una barrera de optimización que sólo las máquinas ...bots pueden superar, la inteligencia artificial ha llegado a una frontera que pone en peligro la especie humana, aunque suena a ciencia ficción estamos al borde que esto ocurra, buen post, hay que ampliar y divulgar estos asuntos,


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  3. Desde hace poco más de un año estamos trabajando con Inteligencia Artificial. Específicamente en Procesamiento de Lenguaje Natural y Machine Learning aplicado a tramitar juicios, agendamiento y confirmación de citas médicas. Procesamos un millón de diálogos con pacientes y más de 6000 trámites judiciales al mes.
    Lo que hace nuestra herramienta es repetir acciones humanas de expertos en forma muy eficiente y, lo que no es capaz de entender, se lo pasa a un coach. Este lo realiza y nuestra aplicación aprende.
    Es decir, sólo hace muy bien lo repetido y rutinario. Es un robot Asperger con una gran memoria y sin capacidad para enfrentar lo nuevo o impredecible.
    En otras palabras es un traje de IronMan que potencia a un humano experto, un coach. También es capaz de aprender de malos coach y hacer todo mal. Al igual que la mala educación.
    Creo que esto permite humanizar el trabajo. Hace eficiente y permite a los seres humanos dedicarse a lo nuevo, a lo creativo, al arte, al sano ocio...
    Esto está comenzando, recién comenzando. El impacto será muy grande en empleos latosos y rutinarios. Es urgente darle empleo de mayor valor a las personas que están quedando desempleadas. Hay que crear nuevas empresas, nuevas actividades que agreguen valor y den dignidad a las personas.
    Si somos capaces de hacerlo, lograremos transformar pegas indignas y rutinarias en actividad que realmente potencie y dignifique a las personas.

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    Respuestas
    1. Veo Pablo que has estado metiendo las manos en esto de la digitalización profunda y ello te ha producido una mirada esperanzadora y no deshumanizadora. Mejores pegas, mas creativas, enfocadas en lo nuevo. Esperemos que ello implique más trabajo y más y mejor educación. Gracias por tu aporte a la conversación.

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