sábado, abril 22, 2017

Encuentro del 21 de abril de la Comunidad Desafío de Humanidad

Asisto a un evento de la comunidad de Desafío de Humanidad en en Centro de eventos Los Almendros, allá por detrás de la Ciudad Empresarial.
Participo a la vez en uno de sus Grupos de Desarrollo, como Coordinador. Es un grupo nuevo, en el que yo partí en noviembre del año pasado.
Antes había estado en otro grupo, durante cuatro a cinco años.

Se reúne esta tribu para rendirles un homenaje a sus padres fundadores, Pedro Arellano y Denis Gallet, que han dado un paso al costado y pasan el bastón a los que siguen, que son en lo fundamental, un grupo de 15 personas, que se constituyen para esto en Comunidad para la tarea.


Y se reúne esta comunidad para iniciar el proceso de continuar la tarea, la misión que a través de una cierta maestría en la gestión de encuentros, interpelar por la humanidad en la sociedad y en particular la empresa.
Esta vez, la forma será la de la co-creación.

La experiencia de muchos partícipes de esta iniciativa, es en los Grupos de Desarrollo. Y muchos ahí se quedan, con eso se quedan y bien. Este tipo de eventos buscan que la comunidad de partícipes y colaboradores, se encuentren, interactúen, se conozcan, y sientan la energía y vibración emocional de este colectivo. Que es potente.

Miguel Galmes, Pedro Arellano, Denis Gallet y Edgar Witt
Desde el momento que llego, siento la acogida, calidez y aprecio, en todas las interacciones que voy teniendo. Este solo hecho es un tremendo logro  de Pedro y Denis (se pronuncia Dení); han construido esta Comunidad con este nivel de conexión. Un lujo en los tiempos que corren.

Cuando entro, nos sentamos en mesas redondas, cada una con un valor expuesto en un claro cartel, siendo la mía la "Confianza".
A mi lado se sienta la Carmen García, la madre de la Cazú Zeguers, con quien trabajé en el pasado en su Fundación la Semilla, que dirige.
Y a mi derecha, Eduardo Undurraga, con el que me encuentro mes a mes en la reunión de los Jefes de Grupo o Coordinadores de Grupos y ya somos buenos amigos.


Hay más personas en la mesa y los espacios para conversar libremente no son tantos y de verdad queremos conocer a los que no conocemos, así en un par de ocasiones figurábamos conversando fuera del orden de quienes dirigían el evento general.

Muchas personas se reparten la tarea de dirigir las distintas actividades que se realizan. Nadie sobresale en particular. Este es un nuevo estilo, ya de por si.

Habrán ejercicios para realizarse en la mesa, de a dos, solos pensando y escribiendo, luego todos compartiendo, interactuando.
Y habrán momentos en que la atención está adelante.


Destaco la actividad en que unas siete personas, salen adelante, donde se sientan, siendo quien dirige Mariella Rossi. Destaco al Kiko García, Hernán Levy, Nico Cruz, olvido los otros nombres.
La idea es que cuenten que ha sido para ellos el participar en Desafío, en los Grupos de Desarrollo.
Y bueno, de ahí salen lindas y significativas historias, muchas de ellas transformacionales. Brotan proyectos, muchos de ellos Fundaciones de ayuda a grupos vulnerables.
Muy potente y emotivo. Ilustra la potencia de la iniciativa de Desafío a lo largo de los años.

la Comunidad que sigue
El momento cúlmine de la velada fue sin duda, cuando, de pie los 15 que conducirán el Desafío que sigue, reciben arriba del estrado, con Miguel Galmes al micrófono, a los fundadores Pedro y Denis, quienes reciben unos cofres, con tarjetones escritos por todos los presentes, donde van destellos de lo que fue Desafío para cada uno de ellos.
Reciben ese tesoro, emocionados y luego, cada uno de ellos dirá unas palabras, cargadas de emoción y sentido. Sus corazones están plenos, vibrantes, felices, agradecidos.

Muchas personas tomarán el micrófono adelante y dirán sentidas y significativas palabras. Cierran el evento la poeta Andrea Brandes y el pastor anglicano Pato Browne. Ambos notables. Intentaré poner aquí uno de los textos escritor y leídos ahí, por Andrea Brandes.

al centro, de pie, de camisa blanca, Miguel Galmes, el poco visible conductor de todo esto
a la derecha, juntos, Andrea Brandes y Pato Browne
El plato de fondo será un trabajo desde la base de todas las mesas, en que cada una trabaja su valor, escribiendo cada participante, como se ve él desarrollando ese valor, haciendo qué. Luego la mesa comparte y consensúa la mirada de la mesa. Un representante después lo dirá a toda la audiencia de la asamblea, micrófono en mano.
Alguien va recogiendo todo lo que se dice y lo va agregando a un trabajo de ilustración que se proyecta, que con forma de corazón y cada valor debidamente distribuido, se va vistiendo con las palabras que se van diciendo.
Se crea así una obra grupal de ilustración, bella, con las ideas de todos, de lo que queremos sea y siga siendo esta gran iniciativa que es Desafío de Humanidad.

Cierra el evento, para mi sorpresa y disfrute, el grupo Raipillán de La Legua, que con coloridos trajes y animados bailes, expresan la alegría de vivir y compartir, que este evento ha sido.

Un recuerdo que quise dejar una versión más indeleble, en este registro.
Lo disfruté y agradezco. Y me felicito de ser parte de ello.


Los textos de Andrea Brandes:


SED DE HUMANIDAD

Hablar de sed de humanidad, parte por tratar de
comprender, que es,- más allá del acto de nacer- lo
que nos hace humanos, y en virtud de qué esencia
compartida, surge esa sed de algo que no sabemos
qué es, pero que sabemos que anhelamos. Tal vez
hay que viajar hacia atrás, al encuentro del primer
hombre, del primer ser, al que desde el futuro le
pusimos ese nombre, y saber qué fue eso que lo
convirtió en persona. Desde el hablar calculante,
solemos decir que es la mutación del cromosoma, pero
yo creo que la biología, mutó después de ese día, en
que hubo un animal que viendo a otro debilitado,
no lo quiso dejar desamparado a su suerte. El día que
dejó de regir la ley del más fuerte, nació la humanidad.
El amparo de la Fragilidad está en el fundamento de
nuestra especie, y la sed de humanidad fluye en ese
sentido. Está en el ser, que añora ser querido, y que
encuentra su sentido en el querer. Ahí está el eslabón
perdido; se volvió humano ese animal, que dejando los
mandatos del instinto, tomó un camino distinto y dio el
paso emocional de amar a un ser más débil, a un ser
enfermo, a un ser caído, inaugurando al mismo tiempo
el sentimiento, de un sentimiento compartido, que es
vivirse uno mismo pleno de luz, y a la vez dolido.
Así, para ir saciando nuestra sed de humanidad, tal
vez debamos buscar la amistad con lo pequeño, y
mientras seguimos construyendo grandes sueños,
volver a ser… primer hombre y primera mujer.


 LUZ

Que hay una luz en el centro de uno mismo,
es verdad, pero es verdad a medias
porque así como hay luz, hay un abismo,
y por brillante que sea nuestra estrella
por magnífica su coloratura,
la vida es tantas veces dura,
es tan fuerte el mar con su resaca,
que batallar en soledad, la opaca
la entristece, y desvanecida
como un ser sin rumbo se nos escapa
por la fisura abierta de nuestra herida.
Así anda mucha luz sin dueño por el mundo
y mucho dueño cautivo de su ausencia
con un terreno baldío en lo profundo
porque a brillar hemos venido por esencia
solo que todo brillo no es sin su reflejo
donde el rostro del otro, es mi rostro en el espejo.
Es el instante, en que el otro se aparece
y a la vez soy yo, ese que el otro busca anhelante
cuando estalla el cielo en su derroche
de semillas que en el alma la luz pone a la noche
para iluminar la más trascendente dimensión de lo
humano, que es la estrella poderosa que brilla
desde la dulce frente de mi hermano.
Desde ahí puede pasar cualquier cosa
millones de pensamientos enlazados en la red más
luminosa, recorriendo la trama completa de la vida
luz que deja de ser luz, pero sigue encendida
y transmutada en energía amorosa, rompe los muros.
Amor que funde los tiempos del pasado
con los niños del futuro, y ama siempre en presente
Un brillo incandescente circulando de tu mano a la mía
que me devuelve al lugar de la alegría
y me hace cantar enamorada…
bendita la luz, bendita la luz, bendita la luz de tu
mirada.

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