miércoles, mayo 16, 2018

Aprender

Quisiera instalar el valor del permanente aprender.  Una tarea, el aprender, al que fuimos llevados y guiados, como un imperativo que venía de terceros; nuestros padres, la familia, la sociedad.
Cuando ya somos adultos, el aprender debiera ser tomado en nuestras propias manos.

Tengo la impresión que el proceso educativo que seguimos, no nos dejó bien puestos frente al continuo aprender; más bien al contrario.
Veo mucha gente que prioriza el pasarlo bien, disfrutar, que aprender. Y por eso suelo ver a algún hijo mío viendo, por ejemplo, series en Netflix de zombies.

Muchos ni siquiera sabrán qué estudiar. Suelo recomendar leer el libro El Elemento de Ken Robinson, para estimular la búsqueda de qué es lo suyo, cuál es su pasión o sus temas de interés.
Otra forma de detectar qué te gusta a ti, es tomar simultáneamente varios cursos y solo seguir aquel o aquellos, que te atrapen.
Lo importante es adquirir esa disposición apasionada hacia el aprendizaje, entusiasta.

Hoy, la situación es inmejorable, comparativamente mirando hacia el pasado. Educación gratuita, de calidad, para todos, ya está disponible hoy en Internet. Nunca antes esto había sido posible. Antes, solo era posible cultivarse, aprender, pagando universidades o institutos. Hoy esto ya no es así.

Los sitios donde yo más frecuentemente voy a buscar cursos o material educacional, son Coursera, EDX, Khan Academy y TED.com. Me he encontrado con cursos extraordinarios.
Por ejemplo, en estos días sigo un curso titulado Exploración de la filosofía de Confucio (Explorations in Confucian Philosophy) de la universidad de Nanyang de Singapur, con un excelente profesor, Alan Chan.
Te sugiero inscribirte en este curso, en su versión gratuita, ir a la tercera semana y ver los dos videos sobre aprender (learning). Es lo que Confucio pensaba acerca de la auto educación, el aprender, hace 2500 años atrás. Una verdadera lección para nuestros días.

Aprender para saber. Aprender para ensanchar la mirada. Aprender y cultivarse uno mismo, en aspectos éticos y de conducta moral. Aprender para ampliar el propio horizonte. Aprender para ser un mejor padre, amigo, colega, jefe.
Hay muchas razones para aprender, especialmente en el tiempo que comienza, en que la persona pasa a estar al centro de la preocupación de las empresas. Las personas, nuestro bienestar, nuestra calidad de vida, pasan a estar en el centro de las preocupaciones. Por eso el desarrollo de las capacidades autodidactas, de amplio espectro, empieza a ser fundamental.

Eso; que dices tu al respecto ? Que estudiar historia es importante ? por supuesto.

1 comentario:

  1. Anónimo10:10 a.m.

    Aprender no necesariamente implica ir más allá de uno, aprender puede ser mirarse internamente, aprender de nuestra historia de vida, de nuestros aciertos y las mal llamadas equivocaciones, las cuales cuando aprendemos entendemos que fueron necesarias o que fueron producto de los cambios o decisiones que no tomamos a tiempo. Aprender desde la alegría es un buen desafío, aprender no tiene que ser obligatorio, aburrido o generar angustia, si entendemos que Dios nos dio la bendición de aprender para enmendar nuestro camino o para ampliar nuestros horizontes sabremos apreciar el placer del aprendizaje, que es un viaje donde nosotros decidimos el destino y las paradas intermedias si es que así lo deseamos.

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