lunes, agosto 16, 2021

Libro La sociedad paliativa de Byung-Chul Han

Vivimos en una sociedad adversa al dolor, señala Chul Han. Haremos lo que sea, por deshacernos del dolor. Por eso el florecimiento de la industria farmacéutica. Te duele algo, métale píldoras. Te duele el alma, póngale bioquímica.

Tu norte ha de ser la felicidad. Tienes un imperativo de rendir en la línea de ser más feliz. Debes estar dispuesto a sacrificar libertad por agrado y bienestar.

Esto tiene varios problemas. Uno de ellos es que el dolor es una capacidad de sentir que está muy cerca del sentir felicidad. Si te anestesias del dolor, también te anestesias de la felicidad.
Y por eso habla de un mundo lánguido, adormecido, escaso de pasiones, causas cautivantes.

Y nos llega la pandemia. Se cancela la vida y nos vamos a guardar. De lo que se trata ahora es de sobrevivir. La cercanía con otros es amenaza de contagio.
Se exacerba el cuerpo, el ejercicio, la alimentación. Se exacerba el ego y su versión narcisista. Más plata significa más vida.
La vida se reduce a un proceso biológico que hay que optimizar.

Cuando le tratamos de sacar el dolor y el sufrimiento a las relaciones, estas tienden a cosificarse. Al hacer eso, pasamos a ser productos de consumo, para nuestro agrado y placer.
Aparece dolor y sufrimiento, no sirve, cambio y fuera.
Somos consumidores, en un mundo de productos, cosas, consumibles. 

Qué nos perdemos ? Nos perdemos el ser. El dolor activa al ser. El dolor trae la felicidad y la sostiene. En la pasión se fusionan dolor y felicidad.
Nuestra vida reducida a un proceso biológico, se ha quedado vacía de sentido.
Nos perdemos el poder sanador de la caricia del otro, nos perdemos el contacto con el otro. Nos quedamos solos, aislados.
Quedamos desvinculados, perdemos el dolor que sentimos en las separaciones de relaciones significativas. 
El dolor pone en marcha procesos reflexivos; el placer no.

Hemos entrado al orden digital. En este orden reina la inmediatez y la transparencia. Para lograr esta transparencia todo debe ser transformado en datos. Es la era del dataismo o el totalitarismo de los datos. Nos hemos transformado en datos y con ello en cosas. El tú desaparece, el otro desaparece.
La relación con un tú requiere cuidado, requiere distancia, pues el otro, como ser, es insondable, es indisponible, es distinto, por eso la activación del eros.

Bueno, un libro apasionante, que no basta con hacerle una pasada. Muy recomendable, para ver más allá de donde normalmente vemos. Y también para dejarte preocupado, pues esto de andar con fobia al dolor, parece ser muy mala cosa. Por eso ayer le decía a unos amigos caminando por los cerros, leo un libro fascinante, que no se los recomiendo. Les producirá una indigestión que puede ser muy saludable.

jueves, agosto 12, 2021

Lucy Ramírez y un proyecto de viviendas colaborativas

Conocí a Lucy, Lucidia Ramirez Giraldo, en el contexto de un curso online de Articuladores dictado por Juan Vera (link). Una mujer de 60 años, sin hijos, llena de energía y vitalidad, que afloraba cuando en muchos casos la sacabamos de su silencio observador y emergía con su voz elocuente y lúcida.

Oriunda de la ciudad de Cali en Colombia. Estudia allí en el colegio Gabriela Mistral y luego en la universidad Santiago de Cali, Contabilidad Pública.
Monta una oficina de Contabilidad, donde laboriosa figura y se ve a sí misma como un ratón de bibliotecas, siempre gacha en su escritorio de trabajo.
Sus habilidades y conexiones la llevan a encargarse de las finanzas y administración de un hotel, razón por la cual saca una especialización en administración hotelera.

Lucy
Se enamora de un hombre virtuoso, líder y empresario de la construcción, donde ella aparte de pareja ocupa un importante rol en la administración financiera de la empresa. Después de 10 años de una bella relación, él se vira y pierde la pareja y el trabajo. No sabemos si el hecho de que ella no quisiera tener hijos fue factor.
Fue el bajón más grande de su vida.

La rescata otro gran empresario, Uriel Estrada Calderon. Vente para acá, le dice y la introduce en el mundo del cooperativismo. Pasó a ser la contadora del grupo cooperativo Habitacoop.
Me dice Lucy, que Uriel, más que empresario fue un médico y visionario del mundo cooperativo, fundador de la Cooperativa Coomeva, una de las más importantes empresas solidarias de Colombia.
Aquí aprende de la vivienda cooperativa, en que la solidaridad es el camino.
Uriel le dirá que la verdadera vivienda es la que no se hace para ganar plata, sino para disfrutar.
Aprende, estudia, el modelo cooperativo. 

Es como si un gusano se hubiera transformado en mariposa. Lucy después de ese quiebre de pareja y trabajo, el encuentro con ese guía que fue en su vida Uriel, ella se echa a volar.
Se la puede ver, partiendo por tres años a comunidades del territorio, Amazonas adentro, dictando talleres y ayudando a construir capital social, para emprender proyectos cooperativos comunitarios. Pueden ser tiendas cooperativas, servicios turísticos u otros emprendimientos productivos.

Lucy es hoy una mujer con conexión espiritual, que se refiere a sucesos de su vida como que el universo le trajo esto y aquello, con buena sintonía con el mundo chamánico, y con prácticas personales de ajustes y sanaciones energéticas.
Inquieta como la que más, estudia cuanta cosa, por eso habrá sido que me encontré con ella en este curso de Articuladores, por la nube; se declara una estudiante perpetua.
Le gusta la poesía y le gusta salir con amigos a caminar por los cerros del entorno.

Desde el año 2003 es parte de un proyecto de viviendas colaborativas de propiedad cooperativa. Le llaman la Cooperativa TRASCENDER.
La Cooperativa TRASCENDER  gesta con sus asociados el proyecto SARACHAY, que significa “somos semilla”. Esto a raíz que un chamán local, les dijo al conocer de esta iniciativa, que eran pioneras de los nuevos tiempos.
Lucy me pide destacar a la fundadora de la Cooperativa TRASCENDER, la señora Luz Elena López de Perea, mujer solidaria fundadora de más de 40 colegios cooperativos y que a sus 70 años es pionera y guía para la fundación de su cooperativa.
La forma en que se hicieron del terreno de 7 há donde operan, la forma de orientarse a mujeres de cierta edad, solas, principalmente, pero no únicamente, como acceden a materiales de construcción al costo, las ayudas de importantes terratenientes, hacen pensar en conceptos como sincronicidad y alineamiento de las energías cósmicas.

Hoy son 37 los asociados, de un proyecto de viviendas con cupo para 64 personas. Están en la fase de conseguir todos los permisos municipales, cosa que ha tenido sus tropiezos, pero están esperanzados que todo saldrá bien.
Desde mi perspectiva, lo que vienen haciendo es construir la comunidad que ya son, que Lucy en un momento me habló de capital social.
Claro, la verdadera construcción que están montando, es la de esta comunidad, para vivir juntos, solidariamente, superando esa cultura del individualismo y la propiedad privada. 

Han hecho un video, donde se puede apreciar lo que han montado, con un recinto tipo restaurante donde cocinan y comen juntos, una zona de camping, todo cerca del río, con las aguas más claras que se puedan ver, en medio de la frondosa naturaleza colombiana.

Cuando ella habló de esta iniciativa, quise saber más, pues rompe principios tan sólidamente instalados en mi cultura, con destellos de algo más humano, más solidario, que podríamos decir, asomos de una economía colaborativa y no esta cosa competitiva agresiva que tanto daño nos ha causado en tanto frentes.
Sin duda un signo de esperanza.

martes, agosto 10, 2021

Certificación de Articulador

Ayer fue la última sesión de trabajo de todo el grupo que sigue el curso para certificarnos como Articuladores, dictado por Juan Vera e Irene Torres. 

Una experiencia potente en muchos sentidos.
Esto de articular, que resulta ser una forma de liderazgo del futuro, para un mundo cada vez más complejo, en que nadie sabrá que hay que hacer en cada situación, sino que la forma de proceder es convocar a todos los implicados y afectados, y lograr entre ellos un intercambio constructivo.

El articulador detecta un ámbito donde establecer propósitos, un ámbito de problemas, o recibe un pedido para atender un determinado escenario que requiere mejora o transformación.

Se diseña el espacio, el programa, se recluta a los que facilitarán la experiencia de articulación.

Quizás uno de los temas más importantes es la convocatoria. A quién se convoca, para qué.
No se convoca a los roles, ni cargos, ni títulos. Se convoca a las personas. Este pequeño detalle, será determinante. Las personas parten por presentarse en pequeños grupos, de 10 a 12 personas. Se presentan como las personas que son; esto hará una gran diferencia, porque con ello se espantan muchos prejuicios que operan en nuestras interacciones, que lo único que hacen es dificultar el encuentro.

Claro, lo que se busca es el encuentro de personas, en primer lugar. Y esto es muy importante. Tan importante, que la exitosa iniciativa del 3xi, centra su accionar en lo que llaman la cultura del encuentro.
Y lo que después opera, es la magia, dicen algunos.
De ahí han salido tremendas iniciativas, que no fueron gestionadas por 3xi, sino por las personas que en un encuentro se encontraron, se conocieron e hicieron match.


El articulador va más allá, entiendo yo. Facilita el encuentro y lo que sigue.
Aprendimos metodologías para lidiar con conflictos graves, como los del método Nansen de Noruega y el método para gestión de conflictos Nonflict.
Lo central es ser capaz de escuchar a la contraparte, ponerse en sus zapatos; ello requiere coraje, entre otras cosas.
Y luego capacidad de diálogo, esa forma de conversar que no muchos tienen, sin saberlo, pues se han restringido a las formas del debate, de quien tiene la razón o quien domina en el argumento.

Uno de los capítulos más relevantes de este curso, fue el trabajo en grupos chicos, de cinco, seis personas, que dado el alcance de la voz de Juan Vera, me tocaron personas de México, Colombia, Venezuela, Perú, aparte de Chile. Grupo con el que estrechamos vínculos, intimamos, nos conocimos y disfrutamos de nuestra constructiva plática. Se instaló una amistad que veo dificil dejamos al garete.
Aparte, y gracias a las bondades del Zoom y el trabajo online, siempre fue posible lanzarnos en las actividades de todo el curso, a grupos pequeños, azarosos, de conversación e intercambio, donde aún más relaciones se establecieron.
Aprecio mucho esta parte del curso, la gente que conocí, su diversidad de mundos, y los vínculos establecidos.

Para terminar, me he quedado mirando esa dimensión humana del encuentro y del vínculo, que tiene ingredientes, por supuesto, no medibles, de honduras insospechadas, pues esa capacidad de conectarnos significativamente con otros es materia esencial de nuestra naturaleza.
Cuando abrimos nuestro corazón, cuando soltamos nuestras defensas, lo que pasa puede incluso deslindar con la dimensión espiritual de la conexión en el mundo de la conciencia donde la comunicación puede ser sin mensaje; puede activarse hasta la comunicación cuántica.

miércoles, agosto 04, 2021

¿Quién soy yo ? ¿Qué es la realidad ?

Según el físico cuántico de origen indú, Amit Goswami, hay dos realidades.
Una, es la realidad a la que estamos habituados, que tiene espacio y tiempo. Donde las cosas están separadas unas de otras y donde la comunicación requiere tiempo.
Y existe otra realidad, donde no existe la separación, donde la comunicación llega en forma instantánea al destino, sin mensaje, donde no hay espacio ni tiempo, donde todo es una y la misma cosa; donde todo es .. conciencia.

Por otra parte, dice Amit Goswami, existen dos yoes en cada uno de nosotros.
Uno es el Ego, tan conocido. Cuando estamos en el Ego, un examen con FMRI, indica una pequeña zona del cerebro activada.
El otro yo, se activa cuando experimentamos amor, o cuando somos especialmente creativos, en donde el examen del cerebro con FMRI, indica que prácticamente todo el cerebro está activado. Y quién dirige esta orquesta, se pregunta Goswami; es el otro yo, al que llama “yo cuántico”.

Este yo cuántico, tiene acceso, a ese segundo dominio de realidad, a través de la conciencia, donde no existe espacio-tiempo y donde todo reside. Desde ahí emergen, brotan nuestras ideas más locas, nuestras más lúcidas creaciones.

El átomo cuántico no tiene ninguna partícula de materia presente. Solo tiene espacio probabilístico de la posibilidad que se materialice una partícula, única y exclusivamente con la presencia de un observador consciente.
Por eso Einstein le decía a un amigo, tu crees que si no miramos la luna, no está ahí ? Einstein tenía serias dudas de estas aseveraciones de los cuánticos.

En ese segundo dominio de realidad, somos todos uno. Por eso nuestra profunda añoranza de religarnos. De ahí todo el sentido de la religión.

La espiritualidad no es más que experiencias de conexión con ese otro dominio de realidad, del que somos parte a través de la conciencia, del amor, de la creatividad.
El amor verdadero sería aquella experiencia de unidad con ese otro en particular. Cuando lo queremos atrapar para nosotros, poseerlo, apropiárnoslo, nos pasamos al Ego y la cosa se degradó.

Goswami, señala que todas estas cosas son demostrables científicamente, con experimentos de laboratorio. Habla de una ciencia espiritual.
Empiezo a temblar; esto es un terremoto demasiado grande.

Experimento 1. A dos meditadores se les pide que mediten uno al lado del otro y mediten sintiendo que está el otro al lado. Con ello persiguen conectarse a nivel de conciencia; entrelazarse, entagletearse (de la palabra entangle en inglés).
Luego los separan a una buena distancia y a cada uno lo meten en una jaula de Faraday y les conectan a ambos, electrodos en la cabeza para estar viendo cómo opera el cerebro. Que estén en jaulas de Faraday significa que no hay ninguna posibilidad que se manden mensajes electromagnéticos entre ellos.
A uno de ellos lo someten a estímulos visuales con un foco que prenden y apagan al frente. Ello produce activación de ciertas zonas del cerebro. El otro no recibe estímulo alguno.
Bueno, ¿qué crees qué le pasa al segundo meditador?
Tiene las mismas reacciones cerebrales de estimulación de las mismas zonas del cerebro en los tiempos simultáneos que el otro.
Claramente están comunicados sin mensajería entre ellos. A través del dominio de realidad sin espacio-tiempo, sin separación espacial entre los dos.

Experimento 2. Disponen de una máquina que genera en forma automática números aleatorios, en este caso, ceros y unos (0’s y 1’s).
Ponen a un meditador al lado de la máquina, meditando y a la vez intencionando que, por ejemplo, salgan más ceros (0’s).
Bueno, el meditador, afecta a la máquina generando más ceros, en un factor de 2,5 % más.
Luego hacen funcionar la máquina y el resultado de esta nueva tanda de ceros y unos, imprimen el resultado, sin mirar, en un sobre sellado.
Más tarde, una hora después por ejemplo, le piden al meditador, que medite intencionando que la máquina haya generado más unos. Lo hace y luego van a ver el resultado guardado en el sobre sellado y ven que hay un 2,5% más unos que ceros en el resultado del proceso de hace una hora.
Conclusión, en el dominio de realidad donde opera la conciencia, el tiempo no existe; todo está ocurriendo en el mismo momento.

No sé qué te parece a ti, pero a mi me parece que esto desatará una mega revolución del pensamiento.


Referencia:
Charla de Amit Goswami

miércoles, julio 21, 2021

¿Es la materia donde todo se asienta o es la conciencia?

Hoy día visualizo el átomo como espacio vacío, en que algo de repente hace que un electrón, un protón o un neutrón, colapsen, se materialicen y hagan su aparición en la realidad.
Ese algo que hace que esto suceda, parece ser que es la conciencia.
Otra cosa, cuando un electrón salta del orbital s al orbital p, desaparece del orbital s y aparece en el orbital p; no viaja de un orbital al otro.
Todo esto es enseñanza de la física cuántica.

Por eso la nueva concepción del átomo dice que los electrones y protones no están ahí, lo que está ahí es la posibilidad de que estén.
¿Qué tipo de realidad material es esta? Me produce una sensación de inestabilidad, de que no hay suelo firme donde pararse.
El suelo firme que emerge es el de la conciencia.

Entramos en contacto con la conciencia a través de nuestra experiencia. Nuestra experiencia de nosotros mismos se asienta en la conciencia; sino, estamos en la inconsciencia.
La conciencia es .. una cosa, que está ahí, está claro, pero como no la hemos podido medir, la hemos venido obviando. La hemos llamado, alma, espíritu, incluso atención, últimamente, presencia presente.

A nivel de la experiencia, hay cuatro objetos que podemos reconocer: las sensaciones a través de las cuales percibimos el mundo material; lo que sentimos por nuestras emociones; las ideas de nuestros pensamientos; y las intuiciones.
Todas ellas habitan nuestra experiencia diaria. Habitan en nuestra conciencia.
Todo este es territorio al que la ciencia no ha podido acceder.

Amit Goswami, físico cuántico de origen hindú, me aporta otra información respecto de la conciencia.
Una persona con muerte cerebral tiene una conciencia muy despierta que merodea, viendo todo lo que pasa a su alrededor, a pesar de estar en la mesa de operaciones, inconsciente.
Dos personas que han meditado juntas y que lo han hecho conscientes de la presencia del otro y que han puesto la intención en conectarse mientras meditan, quedan conectadas, en una forma que llaman entrelazadas, o entangled.
Si después las separan y las ponen a cada una en jaulas de Faraday, osea sin posibilidad de que ninguna señal electromagnética los conecte; les ponen electrodos en la cabeza, conectados a una máquina que produce electroencefalogramas. A una de ellas le producen impresiones luminosas frente a su cara. Esto produce una impresión en el cerebro que el electroencefalograma refleja.
Bueno, al otro, que está lejos y no recibe estas impresiones, su electroencefalograma, refleja prácticamente los mismos efectos que el otro, sin ningún estímulo. Claramente, las dos personas quedaron conectadas, de alguna forma. Y sin ninguna posibilidad de que algún mensaje viaje de uno al otro.

Cual es la interpretación que hace Amit Goswami de este experimento de laboratorio; bueno, que la conciencia, es .. una cosa, que no obedece las reglas del espacio-tiempo en que nosotros nos movemos en nuestra materialidad. Se dice que es no local; que no tiene localidad.

Hay otro experimento, de un computador con un programa que produce ceros y unos en forma aleatoria, que han demostrado que el resultado puede ser afectado a voluntad por una persona meditando en su cercanía con la intención puesta en obtener más ceros, por ejemplo. Se ha demostrado que afecta el resultado.
Lo sorprendente, es que si se hace el experimento y sin mirar sus resultados, se guardan en un sobre sellado. Y 90 minutos después, el meditador se conecta e intenciona, ceros o unos. Luego se abre el sobre y el resultado refleja el efecto del meditador, afectando el experimento, que se hizo 90 minutos antes.
Esto confirma que el efecto de la conciencia intencionada, es independiente de las dimensiones del espacio-tiempo.

Estamos entonces, frente a un fenómeno, la conciencia, que estaría en la base de todo lo existente, lo material por de pronto, y su influencia o efecto, opera sin mensajes, en el objetivo, independiente del espacio; y también, sorprendentemente, independiente también del tiempo.

La conciencia, está en todas partes, nos conecta a todos, y es la base de todo lo que existe.
¿Qué implicancias tiene esto ?


Referencias:
Amit Goswami: Science within Consciousness and the Future of Human Evolution
Dr Amit Goswami - 'Consciousness, Quantum Physics and Being Human' - by Iain McNay

lunes, julio 05, 2021

Ficciones y aprendizajes

Leo en grupo el libro de Harari, 21 Lecciones para el siglo XXI, dirigido por Juan Vera y me toca compartir en sesión ampliada mis impresiones de los capítulos bajo el título Verdad.

Digo que hoy aprendo en grupos dialogantes, mucho más que solo. Estoy en una edad en que dispongo de tiempo y leo y estudio mucho, pero realmente avanzo cuando ponemos en la conversación del grupo lo que nos va interesando más.
Y de qué quiero aprender hoy en estos grupos, son temas que la ciencia no cubre, como la conciencia y la espiritualidad.

Harari nos dice que somos una especie que tiene la particularidad de crear ficciones, que son y han sido esenciales para articular a grandes grupos. Partimos creando ciudades estado, luego naciones y más adelante imperios. Hoy hemos creado países, la economía y deportes como el fútbol y el espíritu competitivo de ser el mejor.

Hoy, en medio de una crisis multidimensional y una crisis simultánea de relatos, necesitamos urgente crear una nueva ficción. Tenemos la del nicho ecológico al que pertenecemos, que necesitamos tener presente y cuidar; por lo tanto toda acción que emprendamos, debe tener en consideración sus consecuencias más allá de lo que veníamos atendiendo.
Tenemos la del feminismo que está desencadenando la crisis del patriarcado, que empezamos a darnos cuenta ha impregnado todas nuestras instituciones, incluso la idea que tenemos de ser la personas que somos, masculina o femenina, y otras, como el matrimonio. Qué resultará de todo esto, no lo sé, pero sospecho será de las transformaciones de mayor impacto.

El relato de crecer, crecer, crecer, lo más que se pueda, tendremos que tomar conciencia pronto, que es planetariamente, desde el punto de vista del nicho ecológico que somos, insostenible. Ello nos obligará a alterar doctrinas e ideologías, que limitan nuestra capacidad de tomar medidas restrictivas del aumento de la población, coherente con el relato que traíamos. Tendremos que difundir aún más las medidas que nos permiten controlar la natalidad y pasar a dar todas las facilidades para abortar cualquier procreación no deseada. Además de facilitar y liberar la eutanasia, y restringir las políticas médicas de prolongar la vida lo más que se pueda, incluso en beneficio del negocio de la industria de la salud.

Quizás lo más impactante que nos tocará enfrentar, es el tomar conciencia que las ficciones son eso, ficciones. Que no son la verdad que defendemos como si nuestra identidad y tribu, estuviera en riesgo.
Será posible vivir en un mundo donde los relatos-ficciones sean otro mercado, donde tendremos que ir a elegir, mirando más que nada cuán funcionales son, para nuestra sobrevivencia y solvencia.

Y como piedra de tope decir, que en el futuro el aprender será más acerca de lo que somos, de nuestra naturaleza y potencial, más que materias que los ordenadores sabrán decirnos rápidamente cuando queramos, o resolver problemas a nuestra voluntad.
El mundo que viene es vertiginosamente distinto a lo que viene siendo y no sé si seremos capaces de dar el salto a lo nuevo, sin demasiado sufrimiento.

Y cortémosla con andar buscando al culpable de las tonterías que hicimos inmersos en la cultura que se desploma por todos lados. Más bien abrámonos al cambio y a lo impredecible.

jueves, junio 24, 2021

Libro La revolución reflexiva de Humberto Maturana y Ximena Dávila

Partimos en el útero materno y al nacer pasamos al útero de nuestra cultura.
Ese útero cultural nos moldea para bien y para mal. De ahí somos y ahí estamos.

Maturana y compañía reflexionan sobre las características de nuestra cultura actual; la que viene siendo.
Competitiva, seguidora del mito del progreso, creciendo, siempre creciendo. Individualista, egocéntrica, que viene degradándose en cuanto a los valores, donde el hacer trampa y la pillería, a la orden del día. Abusos, corrupción, colusión, desigualdad. Hasta que la cosa nos estalló en la cara, en varios capítulos. Venía estallando la crisis climática, pasó al estallido social y ahora estamos en pleno estallido sanitario, con una pandemia a nivel planetario.

Y nos fuimos a confinamientos, sucesivos. En este momento estoy en uno. Todos quietos, guardados.
No queda otra que detenerse, informarse y reflexionar, solo y con otros, por Zoom u otro medio.
Todo pasando por Zoom. Participo en un taller de lectura, con gente de varios países. Un tremendo aprendizaje, cómo leemos de tan diversas formas el mismo libro. ¡Qué pasa! El mundo se ve diverso, es diverso. 

La síntesis es que la cultura en la que estamos, nos ha llevado a un colapso o va encaminada a un colapso monumental.
Está pasando que unos culpan a otros y se empieza a armar la batalla campal.
Lo que hace falta es aprovechar el alto e iniciar una verdadera revolución reflexiva, para darnos cuenta cómo estamos viviendo, la psiquis en que estamos, lo que estamos sintiendo y empezar a cambiar.

Necesitamos movernos a una cultura ecológica, que nos vea en la globalidad del nicho ecológico, en que sin él, simplemente dejamos de existir.
Hoy uso zapatos fabricados por niños esclavizados en alguna parte del planeta, como alimentos de animales maltratados y guardo mis ahorros en instituciones que se las prestan a narcos y simplemente no la veo. Por lo tanto me siento inocente de tanta brutalidad. Necesitamos ampliar la mirada y ver, permanentemente, las consecuencias de nuestros actos.
De ahí que se ve la emergencia de empresas B, de bancos éticos, todo tipo de iniciativas, que deben luchar contra el statu quo, pero que son señales del cambio cultural que viene.

Hoy hablaba con un amigo que me contaba lo cambiado que están nuestros nietos. Vienen hechos de otra manera. Se preocupan de todas estas cosas y con mucha pasión. Y no sabía dónde había aprendido todo eso. En las redes sociales, muy probablemente.

Bueno, un libro provocador, en la dirección de detenerse a reflexionar en serio. Es imperativo y va junto a una elevación de conciencia, asociado a un cambio cultural.
Un regalo que nos dejó nuestro querido Humberto Maturana, antes de irse. Un libro imperdible, sin duda.

Nota: Se me olvidaba referirme al capítulo del mundo armónico. Somos 8 billones de habitantes en el planeta. Llevamos desde hace no muchas décadas un crecimiento de la población casi exponencial, que si miramos esto desde la mirada cultural consciente del nicho ecológico que nos permite existir, tendremos que cambiar ideas que defendemos hoy, de la sacralidad de la vida y del desarrollo tecnológico médico que extiende la vida más allá de lo razonable. Y acoger el aborto sin restricción, la eutanasia para el que quiera y cortarla con mantener vivos a los que todo indica les toca irse.