domingo, noviembre 09, 2008

Psicología para la felicidad

Martin Seligman, parte diciendo que la psicología se dedica a escarbar hasta encontrar aquello que está mal en ti. Por eso cada vez que se sentaba en un avión y la persona se enteraba a que se dedicaba, podía incluso pasar que la persona de al lado se parara y se fuera.

Los grandes avances de la psicología y psiquiatría en los últimos 60 años, pueden hacer a las personas miserables, tener vidas menos miserables; lo cual es una buena cosa.

Surge dentro de estas disciplina el objetivo de mejorar las vidas de la gente normal; de realizar intervenciones para hacer a las personas mas felices, más efectivas. Lo llamarán la psiocología positiva, se convertira en una ciencia.
Han elaborado una serie de tests para medir y correlacionar las variables no del sufriiento, sino de la felicidad; se pueden encontrar este sitio: Centro Virtual de Psicologí­a Positiva.

Y empiezan a aparecer esas características que distinguen a las personas extremadamente felices, como por ejemplo que son muy sociables.

Y Selignam distingue tres tipo de personas felices:
  1. Los que persiguen una vida placentera; estas son emociones claras y distinguibles; cuando están ahí, la persona lo sabe
  2. Los que se implican y sumergen en actividades que los absorben de una forma en que sienten que para ellos como que el tiempo se detuviera, se conectan con la actividad en que están en total concentración y la sensación es la de fluir completamente;
    la recomendación aquí es mover la vida de uno, sus actividades, a aquellas en donde nuestras principales fortalezas, estén a full
  3. Los que tienen una vida con sentido; parten por saber cuales son tus principales fortalezas, dedicarse fuertemente a ellas y al mismo tiempo a objetivos mas allá de si mismos
Seligman que podemos diseñar actividades placenteras, mañanas o días placenteros, y veremos sus características de sensaciones y durabilidad de las emociones activadas.

Sugiere un ejercicio consistente en escribir 300 palabras de gratitud para esa persona que haya sido relevante en nuestras vidas, que esté viva, e ir y rfente a ella leerle el texto. Él ha estudiado el efecto emocional de esto y el tipo de emociones que persisten en el tiempo producto de esta acción.

Y si hacemos actos de darse a otros, actos filantrópicos, también se puede observar el efecto duradero de su efecto.

Bueno, ya no es necesario pensar en solo ir al psicólogo cuando se tienen problemas, sino cuando queremos mejorar aun mas nuestras vidas, independiente el grado de felicidad en que estemos.

Pienso que los coaches le han robado este tipo de territorios a los psicólgos en la avanzada.

3 comentarios:

  1. Excelente Gabriel, mil gracias

    Creo muy importante la distinción de los tres tipos de felicidad que nos proporciona Seligman. Creo que en esa falta de distinciones nos perdemos a menudo. Una buena orientación para los coachs

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  2. Anónimo9:19 p.m.

    :-) :-) esto me hace pensar en algo que va asi. En Chile nuestros amigos, familia son una "especie" de sicologos y no se paga nada ni nada se sobre analiza esta los mas pequenos pedazos de complecidad. En USA es una de las profesiones mas prolificas y todos los jovenes quieren ser sicologos en el primer año de universidad :-) me pregunto si los estudiantes chilenos piensan en ser sicologos el primer año de universidad--creo que no. Tambien me pregunto cuanto de esta lecture puede aplicarse across different cultures---some may apply some may not...interesante si.

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  3. Anónimo6:58 a.m.

    No pienso que los coaches hayan robado, SINO que mas bien es una synergy entre sicologia, sociologia con bastante filosofia.

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