lunes, marzo 19, 2012

¿Qué es el coaching?

Caminando el sábado recién pasado hacia el ventisquero colgante del Morado, en un momento en que iban a mi lado mi sobrino Nano Bunster y su polola Maira, me pregunta uno de ellos ¿qué es el coaching?

Buen momento para una pregunta de ese porte, en un lugar esplendido para irme adentro y escarbar palabras que hilvanaran la respuesta que fuera surgiendo. Intentaré reproducir aquí lo que dije ahí.

El coaching es una conversación transformacional, les dije. Una conversación que busca espacios de cambio para mejorar distintos ámbitos de la vida de la persona.

laguna del ventisquero colgante del Morado
¿Es como un tipo de terapia? me pregunta uno.

Mira, le digo, esto viene de la filosofía del lenguaje, que tiene su auge a mediados del siglo antepasado a esta altura, cuando estos pensadores concluyen que el lenguaje no solo es una herramienta para describir el mundo, sino que el lenguaje es además capaz de crear mundos.

¿Cómo así?
Mira, el ejemplo típico es el cura o el juez civil, que dice "los declaro marido y mujer" frente a una cierta audiencia. Para la pareja especialmente, y para todos los que escuchan, el mundo cambia.
Estamos aquí frente a un acto en el lenguaje, un acto del tipo "declaración", que crea una nueva realidad, especialmente para la pareja.

Otra declaración que crea mundos es "te contrato". El tipo dejó de estar cesante y pasó a tener pega y todo lo que ello conlleva.

Bueno, y qué todo esto con el coaching? dice otro.
Mira, avanzando desde este enfoque linguistico del tipo de animales, personas mejor, que somos; podemos decir que las personas son el cuento que se cuentas que son. Un cuento que habita completamente en el lenguaje.

en la ruta a la laguna, conversando
El coach observa el cuento que la persona cuenta de quien es y está entrenado para ver, los juicios y afirmaciones que por ahí andan. Esos juicios pueden ser del tipo "es que yo soy malo para ..." ... lo que sea.
Mostramos al coacheado o coachee, la distinción del juicio, como otro acto fundamental del lenguaje y le instamos a que nos fundamente el juicio. Entramos por ahí a desafiarle los juicios que tiene de si mismo.
Bueno, si después de un trabajo, que dura su tiempo, logramos disolver ciertos juicios e instalar otros, resulta que la persona se transforma, cambia.

Un ejemplo clásico, es el tipo que vive en el estado de ánimo de la resignación, es decir, que no ve posibilidades en el mundo; el tipo está lleno de explicaciones de porque nada le es posible.
Si logramos disolver esos juicios y llevarlo a juicios de posibilidades, el tipo puede pasar al estado de ánimo de la ambición y de verdad ver un mundo lleno de posibilidades.
Un cambio que te digo es impactante cada vez que lo he visto pasar. Tengo un caso de una persona que estaba decaida, como aplastada en un departamente de Finanzas de una gran empresa y hoy está en Australia, Perth, sacando un postgrado. Y no entiende porque sus compañeros no hacen lo mismo.

Los coaches también entregan muchas distinciones, conceptos, a los coacheados o coachees, que los transforman como observadores de sus vidas. La manera en que se comprometen, las ofertas y pedidos que hacen y no hacen, su capacidad de decir que no, etc., etc.

Ahora, esto le lleva emociones y le lleva cuerpo, que son otras dimensiones que dan poderosas pistas y poderosas herramientas, para este trabajo transformacional.

Para terminar le dije que el coaching es oportuno en los tiempos que corren, pues suma en esta tendencia de poner a la persona al centro y no como un mero recurso más de las organizaiones y sus procesos productivos

Y terminé preguntándoles si les quedaba más claro lo que era el coaching, cosa que respondieron afirmativamente, mientras atravesábamos ese estero en la ruta a la laguna del Morado.

Nano Bunster y Maira

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