domingo, diciembre 23, 2012

Coaching ejecutivo

Me alegré cuando al completar nuestro trabajo de coaching y dedicar un tiempo a hacer un balance de lo realizado, me dice, "me siento más consciente".

Me gusta empezar a ver el trabajo de coaching, especialmente al nivel de un gerente general o de un alto ejecutivo, como uno en que lo que estamos haciendo, es elevar el nivel de conciencia de la persona.

Eso asume una conversación de un buen grado de profundidad, obviamente en un espacio sagrado de intimidad y confianza, donde las preguntas del coach, la escucha activa ejercida por este, y la posibilidad de la persona de mirarse, elaborar y expresarse, en un tipo de diálogo, que ya muchas veces escucho, las personas no tienen.

El foco, son las inquietudes del coachee. A veces, algunos aspectos indicados por su superior.

El coach ha desarrollado una buena capacidad de observación y dispone de herramientas de distintas fuentes, siendo algunas de ellas, la filosofía del lenguaje, el Eneagrama, elementos de la Bioenergética, Guestalt en mi caso, etc. Trabajo y experiencia que deja en el cuerpo y en la mente del coach un saber, una intuición que opera transparentemente en el fluir del estar ahí presente y atento a o que ahí está pasando, con el coachee o cliente del servicio de coaching.

La persona, en el centro del trabajo de desarrollo e indagación, ensancha su mirada de si mismo, facilitada por el espejamiento que le aporta el coach, muchas veces llega a una comprensión de si mismo, incluidos sus defectos, que más bien queda como un mucho mejor administrador de su persona, consciente de sus dones y sus déficits o defectos.

El mando conlleva muchas veces un sentimiento de soledad del ejecutivo, razón y motivación inicial de los grupos que organiza la empresa Desafío de Pedro Arellano y Denis Gallet, que pueden también ser atendidos por la labor de un coach personal, pues se le abre al gerente un espacio de apertura y compartir que explica las declaraciones que he escuchado del tipo, después de este trabajo me siento menos solo.

Mejoras en la forma de relacionarse, de motivar e inspirar a sus equipos, de evaluar el resultado de su trabajo como más efectivo, mejor disposición a la auto crítica por la mirada más libre de juicios, más protagonista que víctima en la vida, mejor capacidad de escucha, más consciente de sus necesidades y de de las de los otros, son muchas de las declaraciones que escucho y que me hacen concluir del valor de este servicio tan oportuno para estos tiempos.

Pero lo que más me ha gustado es ver que el trabajo del coach ayuda a subir el nivel de conciencia de los ejecutivos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario