martes, noviembre 18, 2014

Curso La ciencia de la Felicidad, de la U de Berkeley

Acabo de terminar este curso a través de Internet, en inglés, sin costo, en la versión que tomé. Y quiero compartir contigo algunas impresiones.

La psicología, que venía ocupada de los aspectos negativos o sufrientes de la vida del ser humano, de un tiempo a esta parte, ha puesto el foco en la dimensión positiva. Esto quiere decir que han tomado todo su instrumental científico, pruebas de laboratorio y esas cosas, y se han puesto a medir y comprender, que son aquellas cosas que nos hacen felices. Todo ello, entiendo yo, con la intención de ayudar a la gente a aumentar sus niveles de felicidad.

cuadro representando gente feliz
La felicidad, concluyo, es un estado mental, es algo, una predisposición que tiene que ver con un mindset, una manera de mirar el mundo y la vida, que te conecta con mayor frecuencia con las emociones de la felicidad.

Nuestro mindset está intervenido por un mundo capitalista que quiere que compres, mucho. Y te ha metido con la publicidad señales, directrices, que no son factores relevantes que harán tu felicidad, aunque te lo hagan creer. Cuando te compras el último plasma, la felicidad que ello te acarreará, será irrelevante comparado con otras formas de entender la felicidad.
Así que atención y mucho cuidado.

Una forma de acondicionamiento que incorporé, es la de entrenar tu mente hacia el pensamiento positivo. Hoy escribo cada tarde, las tres cosas positivas que primero se me vienen a la mente, de ese día. Y ello efectivamente, ne ha ido seteando la cabeza a mirar lo positivo más que lo negativo.
Te has fijado el tono de las noticias en la TV ? Cuidado, es intoxicación directa a la mente.

Otra forma que incorporé es llevar un archivo de experiencias donde he sentido gratitud, especialmente esas dirigidas hacia el universo, o Dios. Gracias por esas cosas buenas que me llegan, como regalos de algún lado.
Recuerdo los cantos de alabanza que en alguna época practiqué en unos grupos, que tenían un efecto notable. Las religiones tienen estas prácticas instaladas y ritualizadas, entiendo ahora pues ayudan con bastante potencia a aumentar la felicidad de sus feligreses.

La experiencia del asombro, suele dejarte con un hálito de felicidad y maravillamiento, que dura un tiempo. Incluso su recuerdo vuelve a levantar emociones positivas.

Si a esto último le agregamos el mindfulness o el andar atento al presente, sin juicios, explican creo yo, el gran placer de viajar.

En la relación con los otros, la compasión es clave. Está además en el centro del mensaje del Dalai Lama y toda la corriente Budhista.
La práctica de la escucha activa al otro; de poner toda la atención en él, en lo que dice, en lo que transmite, postural y emocionalmente, sin interferir ello con nuestros juicios o pensamientos discutidores o rebatidores. Escuchar al otro de verdad, es otro elemento que suma a la buena convivencia y a la felicidad mutua.

Me ha impresionado mucho saber que los animales también se ríen y a carcajadas. Sabías tu que los ratones son unos chacoteros o jugadores empedernidos? Incluso, un científico se puso a hacerles cosquilla en la guata y captó sus risas y vio como después perseguían su mano para donde fuera, para recibir más de ese cariño o cosquilleo.
La risa y el juego, están en todas partes del reino animal, y explica porque son tan importantes para nosotros. Y no solo para la felicidad,sino además para nuestra sobrevivencia.
Capturo de aquí un imperativo a recuperar la capacidad de juego, la práctica del juego. Tiene muchos beneficios, no solo para la felicidad.

La ciencia ha metido las narices en aquellas cosas que nos hacen felices y está entregando mucha información, que opino debiera ser obligatoria en los colegios. Y en general.

Este curso vuelve a darse a partir del primero de diciembre, y te lo recomiendo con fuerza.
Link al curso de felicidad. Los profesores son Dacher Keltner y Emiliana Simon-Thomas; excelentes.

1 comentario:

  1. Estimado Gabriel, estoy conectado con lo que escribes. Más aún, estoy en un proceso de concebir un gran proyecto nacional sobre la felicidad. Ayer escribí cuatro componentes; creatividad, amor, servicio y trascendencia, como ejes que le dan consistencia al espacio emocional de la felicidad. Tal vez estoy en un proceso personal que me está volviendo al centro de mi abundancia, al centro de mi centro emocional, para volver a conectarme con la fuente de la creación.
    Un gran abrazo, felicitaciones por tu incansable alfabetización emocional que nos regalas cada semana. Aprovecho de invitarte a que leas mi nuevo libro EL LIDER QUE ESCUCHA....DESDE LA ABUNDANCIA

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