miércoles, diciembre 09, 2015

Libro Un veteranos de tres guerras, con los recuerdos de José Miguel Varela

Este libro me lo prestó mi hermano Jorge, con la previsión que salía alguno de nuestros antepasados, no muy bien ponderado.

Se trata de las memorias de José Miguel Varela, un chileno, que estudia y se titula de Abogado y muy joven se presenta de voluntario, para la confrontación de la guerra del Pacífico en 1879.
Después de llegar el ejercito chileno hasta Lima, él se queda ahí e incluso participa en escaramuzas hacia el interior, donde operaban grupos de montoneros en modalidad de guerrilla, en condiciones de serranía y clima muy difíciles.

Sigue en el ejercito después de la guerra y es asignado a la zona sur, donde termina con el cargo de repartidor de las tierras a los nuevos colonos.
Se instala en Angol con desplazamientos frecuentes a Temuco, ciudad más grande y políticamente más importante.

El libro es una especie de diario, ameno, fácil de leer. Te conecta con la realidad del Chile de esa época, e incluso con los avatares de la guerra, sus escaramuzas y vicisitudes. Es una inmersión a baja altura de nuestra historia chilena.

Me impresionó mucho, lo cruento de las guerras, sus batallas, los combates cuerpo a cuerpo, esta cosa de matar a otro como tu, pero del otro lado. El escenario dantesco que queda después de las batallas, con los muertos y heridos tirados en el desierto literalmente.
Los muertos descansan, pero los heridos a veces pasan tres días antes que alguien haga algo por ellos y se los lleve a algún recinto hospitalario, de campaña habitualmente, donde la mortandad y las frecuentes amputaciones son el pan de cada día.

Todo esto me hace pensar que los que deciden las guerras, no saben, no tienen en cuenta a lo que someterán a miles, porque fueron miles los muertos por lado y lado. La vida pierde valor, como que se pasa a otro estado de conciencia, más precario, más de sobrevivencia.
La gente muere incluso en los traslados, de un lugar a otro, bajo el sol de ese norte desértico nuestro. Es brutal.

La otra guerra en que le toca estar a José Miguel Varela, es la de la guerra civil del gobierno de Balmaceda, el año 1891, 12 años después de la guerra del Pacífico.
Varela es un funcionario del gobierno de Balmaceda, muy adscrito a los criterios de reparto de tierras del gobierno, donde los conservadores y poderosos de la época, hacían de las suyas, para transgredir las normativas y recibir mayores beneficios de los reglamentarios. Fue ahí donde al parecer Varela se vio confrontado con estos poderosos, donde aparece nombrado nuestro antecesor Manuel Bunster Villagra, que según como los hechos acontecen, incluso trataron de matarlo en varias emboscadas que le hacen cuando viaja a caballo de Angol a Temuco.

En la guerra civil, Varela se encuentra en plena batalla, en Placilla, cerca de Viña del Mar. Es ahí donde un congresista, de bigotes dirá (cara que nunca alvidará), le da un bayonetazo que le atraviesa buena parte del pecho. La recuperación de esta herida, le tomará años. Y es solo gracias a un soldado de apellido Arellano, que simplemente lo acarrea, fugitivos ambos, fuera de la zona de combates, camino a Santiago, adonde llegan después de varios días acarreando a este moribundo.

Quien le sanará la herida definitivamente, no son los médicos, ni siquiera los mejores de los que pudo echar mano, sino que la madre, creo que del mismo Arellano, que con yerbas y ungüentos naturales, logra reconstituir los tejidos definitivamente. Recompensará después con creces estos servicios recibidos.

Recibe una herencia de sus tíos queridos, que tanto lo cuidan y hacen de padres suyos, después de quedar él a temprana edad huérfano de padre y madre, y con esa plata se va a Europa y EEUU, a conocer.
Es en ese viaje, con sus años ya, que conoce, en Messina, en la isla de Sicilia, a la que será su esposa, en esa época ella de 24 años y él sobre 30.
Se la trae a Chile, después y tendrá con ella dos hijos hombres, antes de morir de cáncer al páncreas, muy joven,
En esas mismas fechas, ocurre que la ciudad de Messina, sufre un tremendo terremoto y luego un maremoto, donde muere su apreciado suegro.

Después de la guerra civil, que fue espantosa e increíble, mirada desde esta posición en el tiempo, donde chilenos se mataron con chilenos y donde barcos de la escuadra fueron hundidos. Muchas casas de Balmacedistas fueron incendiadas y estos masacrados en sus propias casas.
Varela fue un fugitivo, que tuvo que escapar apenas emprendía negocio, como el de la compra y venta de caballos, pues algún revanchista del barrio lo detectaba y llamaba a los militares. Escapó todas las veces.

algunos muertos después de la batalla de Placilla
Pasó el tiempo, las heridas se fueron sanando, Él se resintió con este ejercito que lo perseguía, después de haber sido él un combatiente por Chile pocos años antes.
Su carrera siguió ligada a las leyes y la abogacía, donde incluso llegó a tener a mi pariente, Manuel Bunster Villagra, como cliente suyo.
Así ni tan malas las referencias de estos parientes míos, que se la jugaban en sus artes y ambiciones, pero que sabían perdonar y hacer también muchas buenas obras.

Un libro más que recomendable, para conocer de nuestra compleja historia patria. Escrita de primera mano de alguien que se la vivió, con todos su alegrías y sinsabores.
Las guerras son un tema, su vida personal e íntima, la celebración del centenario de la independencia en 1910 (la del 2010 pasó sin pena ni gloria, al menos para mi), su viaje a Europa y EEUU, sus encuentros y reuniones con Balmaceda, etc.

He estado leyendo de la historia de Chile en tres tomos de mi suegro, Gonzalo Izquierdo Fernández, cosa que nunca había hecho antes, encontrando en ella mucho material complementario de valor. Con ello tengo un afectuoso re encuentro con este querido suegro que tuve y aprendo un poco más de la historia de este país, del que soy parte.

10 comentarios:

  1. Gabriel, me comentaste de este libro hace pocos días cuando nos tomamos un café, la verdad que no estaba dentro de mi biblioteca.

    Dentro de la colección personal de mi abuelo se encuentra un libro que me gusta mucho que se llama "Se las echó el buin", que relata la guerra de la confederación Perú- Boliviana y que es la precuela de los celebres 5 tomos de "Adiós a Séptimo del Linea", que lo llevan para mi magistralmente los Cuatro Cuartos en un disco que me remonta a la época del Toca Discos sentados en el sillón de mi Abuelo Jose Aguirre Arribada en donde habría que ponerle una moneda al brazo el aparato para que no saltara la aguja.


    Simplemente notable tu resumen.

    Felicitaciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Orlando; del libro pasé a los videos del Bicentenario, de los que va uno en el Newsletter de esta semana y veo que ahora debiera considerar leer Adiós al Séptimo de Línea.
      Saludos

      Eliminar
  2. Hola Gabriel, a mi también me encantó este libro.

    Realmente me impactó mucho esta otra mirada de las guerras de aquellos años (me recordó un poco la mirada de Irene Nemirovsky de las dos grandes guerras en Europa), además del retrato tan clásico de los gobiernos chilenos, tan poco efectivos a la hora de resolver los problemas sociales que se generaron como consecuencia de la guerra del Pacífico, la civil y la "pacificación de la Araucanía".

    Es un libro imperdible (por algo lleva 37 semanas entre los top10 de los más vendidos)

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  3. Hola Gabriel, a mi también me gustó mucho este libro. Es absolutamente recomendable!

    Impactantes las descripciones sencillas pero muy certeras del clásico rasgo de este país: no hacerse cargo de manera efectiva de los problemas sociales que generaron la guerra del Pacífico, la civil y la "pacificación" de la Araucanía (esta ultima también la conozco de cerca por parientes relacionados con la familia Jarpa..)

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  4. Hola Gabriel,

    Es cierto: hay que estudiar historia y de historiadores con distintas interpretaciones causales, con el objetivo de entender mejor el presente, poder proyectar el futuro y tratar de influir para que sea mejor.

    Gracias!

    ResponderEliminar
  5. Anónimo9:26 a.m.

    Gabriel

    Al parecer el autori se refiere a Jose Bunster. Ver http://www.latercera.com/noticia/cultura/2015/06/1453-633027-9-jose-miguel-varela-larga-vida-y-buena-memoria.shtml

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para agilizar la ida al link anterior, anda por aquí.

      Eliminar
  6. Hola Gabriel,
    Si lees el segundo párrafo de la página 472 de la obra, puede leerse que en segundas nupcias su mujer fue Isaura Fernández Romo, con la que tuvo algunos niños o niñas. Con María Isabel, su primera mujer, tuvo dos niños. Me apasionó la lectura del veterano de tres guerras, hermoso libro de historia. Si sabes algo de lo consultado, por favor inclúyelo en tus comentarios. Gracias

    ResponderEliminar
  7. Anónimo9:40 p.m.

    hola donde puedo conseguir el libro completo gracias

    ResponderEliminar
  8. Gabriel
    Me encantó tu resumen. Lo que escribe René Zúñiga sobre Isaura Fernández Romo, me llega bien de cerca.Es un privilegio formar parte de esa rama. Ximena Varela Solari

    ResponderEliminar

Los comentarios de este blog son moderados; eso significa que antes de ser publicados, serán vistos y aprobados por el autor de los posteos (anda mucho bandido por las redes).
Disculpa las molestias