lunes, julio 30, 2018

Propuestas para lidiar con los conflictos, de Marshall Rosenberg

Marshall Rosenberg nos quiere enseñar como comunicarnos mejor. Tendrá que lidiar con una formación que traemos, que no nos lo hará fácil entender de qué está hablando y menos cambiar los modos tan firmemente instalados.

Fuimos educados en un sistema educacional, que nos decía permanentemente si estábamos bien o mal, tanto en cuanto al ser que éramos, como en las conductas que expresábamos.
Alguien, normalmente mayor que nosotros, sabía que era lo correcto y que no.

A esto Rosenberg lo llama la cultura de la dominación. Un buen profesor era capaz de controlar a sus alumnos. Tenerlos quietos, sentados, atentos e interrumpiendo lo menos posible. Y aprendiendo.
Si no haces lo que yo quiero que hagas, que suelo llamar "lo que es debido o correcto", diré que eres no apto, que tienes fallas que tendrás que corregir, que tu futuro está amenazado.

Nos formamos en una cultura de dominación, donde el poder, el que sabe, quien eres, cuan bien hecho estás, cuanto vales y cuales son tus posibilidades futuras, estaba fuera de ti.

Hay un territorio que necesitamos hacer aflorar, que es el de nuestras necesidades. Un territorio muchas veces desconocido, descuidado, incluso desprestigiado.
Las mujeres no deben preocuparse de sus necesidades, pues se deben a sus familias.
Los hombres no deben preocuparse de sus necesidades, pues deben hacer lo que la autoridad les pide.
Lo otro es ser egoísta.

Marshall Rosenberg divide la comunicación en tres pasos.
  1. Hablar con honestidad de la acción que se está pidiendo, o que se está objetando.
  2. Cuales son los sentimientos que esa acción moviliza y cual es la necesidad que se quiere atender o que no se está atendiendo.
  3. En el caso de la objeción de una acción, cual es la acción que se pide en vez.
Esta simple interacción, que pone el foco en las necesidades y las acciones, solo atiende a los sentimientos que habitualmente reflejan cuanto de la necesidad está atendida o no.

El meollo de esta mejor comunicación entre las partes, apunta a hacer contacto de corazón, poniendo por delante mis y tus necesidades. Ninguna otra cosa.

Qué entorpece toda esta comunicación ?

Esta forma de relacionarnos queriendo ejercer presión para que el otro haga lo que queremos. Es la cultura de la dominación, que parece gobernar el juego de la comunicación humana.
Mira, "lo correcto" en este caso, es que tu ... Me pongo en una posición de superioridad al saber yo qué es lo correcto y desde ahí te presiono.
Eres un egoísta, nunca ... y desde ahí pienso, que recabará que no puede seguir siendo tan egoísta y hará lo que quiero. Cuando lo normal es que el otro se encabrite y salga dando un portazo. Los juicios no aportan mayormente.
Cuando vuelvo del trabajo y tu pieza está desordenada, me pongo muy mal genio. La culpa es otro instrumento de manipulación.
Eres un flojo, así no llegarás a ninguna parte. Porqué no haces lo que te pido. Cómo yo soy, lo pretende saber el otro.

Cómo zafamos de todo esto ? Cómo eliminamos estas formas de relacionarnos ?
Primero retirándole el poder a los demás de todo cuanto tenga que ver con como yo soy.

Y poner el foco en las necesidades en juego.
Cuando alguien te ataca, desarrollar la capacidad de escuchar la necesidad del otro no atendida o que está desando sea satisfecha.
Un territorio poco atendido, donde tenemos que tomar cursos de capacitación.

Desde el punto de vista de la cultura, entendida esta como pautas de respuesta descubiertas, desarrolladas o inventadas, para lidiar con cierto entorno, “lo correcto”, como lo que está bien y mal, son propias de un momento de ella, que serán cambiadas para acomodarse a los cambios que de seguro vendrán, por entidades como los líderes, los políticos u otros. En este sentido, lo correcto, como lo que está bien y mal, cambiarán, junto a la cultura.

Y tu qué dices ?

Referencias:
Video de Marshall Rosenberg
Posteo anterior de Marshall Rosenberg en este blog

sábado, julio 21, 2018

Confianza y respeto

Conversaba el otro día con Isaquino Benadof en uno de nuestro habituales encuentros a conversar en torno a un café con galletitas, en que me decía esta interpretación de lo que es la confianza y el respeto, que me pareció ameritaba un posteo.

La confianza, ese recurso tan escaso en nuestra querida patria chilena, se construye de una manera muy simple: haciendo promesas y cumpliendolas.

Cómo hacemos promesas, cuántas promesas hacemos, con qué claridad para el que escucha la promesa la hacemos, son aspectos que tendremos que mirar para avanzar en la confianza, que sí, queremos mejorar en Chile, en nuestra vida, en nuestras empresas.

Me encuentro con un viejo amigo en la calle. Nos detenemos un rato, intercambiamos gestos amables, palabras. Y terminamos despidiéndonos, diciendo “nos vemos”, chao. O “veamonos”; ya, chao.
Hubo promesa ahí ? Claramente no. Hubo una declaración de intención; de prometer ? Ni siquiera.
O hubo un eludir prometer ? Más pareciera.

Si en el momento de escuchar el “veámonos”, saco una libreta o mi celular y contesto, “ya, cuando ?”, listo para anotar; la cosa cambia.
Si después de haber agendado la fecha y lugar de nuestra siguiente cita, mi contraparte me manda un whatsapp diciéndome que se le complicó la cosa para ese día, así que hablemos la próxima semana. La sospecha de, la verdad, no querer esa siguiente cita, se instala. Y sus correspondientes emociones y juicios.

Existen estas prácticas sociales de no decir que no deseamos volver a vernos, salvo otro encuentro fortuito, que por supuesto no eludirémos, usando estos mecanismos, de declarar intenciones que no son tanto y así quedar bien, sin hacer daño.

Ser claros en nuestras intenciones e intereses. Hacer promesas sinceras, haciéndonos cargo de cómo son escuchadas por nuestra contraparte, para que no hayan dudas y después cumpliéndolas con prolijidad, es signo de desarrollo en todos los aspectos; cultural, económico, e incluso moral.

Cuántas veces los que hemos sido y somos vendedores, perdemos tanto tiempo, con personas que nos hacen creer que hay interés en comprarnos o contratarnos, y no clausuran las expectativas, sino que las dejan abiertas, sosteniendo la ilusión del posible negocio. Y volvemos a llamar, y volvemos a ir, para que nuevamente, tener que atender un “mándame una cotización” u otra reunión, para que nunca pase nada.
Qué juicios de confianza y desconfianza, vamos construyendo de estas formas. Y qué estados de ánimo, emociones y juicios vamos instalando.

Estoy convencido, a estas alturas de mi vida, que mientras más sinceros y claros seamos en las promesas que hagamos, mejor juicio construiremos en los demás de nosotros y más poder tendremos para hacer cosas en la vida con otros.

Y respecto del respeto, conversábamos con Isaquino, tenemos costumbres de nuestra cultura, que consisten en ir vestidos de ciertas formas a ciertos eventos, que lo que persiguen es igualarnos. Todos de terno en los matrimonios, por ejemplo. “Nadie es más importante que nadie”.
El tipo que llega en mangas de camisa y ropa sport, se sale de la regla, de la costumbre y al hacerlo, falta el respeto a esa regla y con ello a todos los presentes.

El problema hoy en día, es que todas las autoridades, del tipo que sean, eclesiásticas, políticas, empresariales, deportivas incluso, han mostrado sus .. faltas de respeto, sus corrupciones, sus abusos hacia nosotros, los que los seguíamos y respetábamos, que estamos revisando y poniendo en duda todas las reglas y costumbres, como una forma de expresar nuestra profunda y enojada disconformidad. Lo hemos puesto todo en cuestión.

Buena cosa, pienso yo.
Y tú qué dices ?

lunes, julio 09, 2018

Khristian Briones y la delincuencia

Su padre los abandona a temprana edad. Su madre dadas las oportunidades de trabajo, se va a una ciudad distante de donde envía lo que podía para apoyar. Quedan a cargo de un abuelo alcohólico, violento y pobre.
Una vez iniciado en las drogas, se va a la calle donde se inicia en el robo, le entra la pasta base y lo atrapa en la adicción.

A los 14 años llega al Sename, donde aprende la cultura delictual. La violencia se le torna forma natural. Dice que los centros del Sename son escuelas del delito.

Khristian Briones
A los 18 llega a la cárcel. Un mundo más violento aún, de donde saldrá más violento aún, con 20 puñaladas en el cuerpo y el 30% de este quemado en peleas donde se usaban bombas molotov; si, dentro de la cárcel. Y por supuesto, más adicto.

Yo conocí a Khristian, en un evento 3xi, en el MAC de Matucana, donde salió adelante y leyó su presentación, parado frente al micrófono, delante de una 150 personas sentadas en círculo, donde había personas de todos los mundos que tenían que ver con la inclusión de los presos en la sociedad.
Me impresionó su historia, lo descarnado de como la contó y la fortaleza que irradiaba ahí parado.

Después aparecería en uno de mis grupos, donde destaqué el hecho de estar ex infractores de ley, ciudadanos comunes y silvestres, sentados conversando, sin miedo. Siendo el miedo el principal factor que nos distancia. Y donde quizás lo que más pasó es descubrir que sí podíamos conversar y sí podíamos empatizar. Y que muy probable de ahí, de estas instancias, juntos buscaríamos la salida definitiva al problema.

Khristian logra salir adelante, con la ayuda del sacerdote Nicolás Vial y la Fundación Paternitas, que lo ayuda con su rehabilitación de las drogas, una ardua tarea.
En su relato, Khristian, deja claro la dificultad de realizar el cambio que en el fondo del alma quería, pero que las fuerzas del medio se lo hacían tan difícil.

Y una de la mayores dificultades, es que cuando salen de la cárcel, todas las puertas están cerradas, por sus papeles manchados. Reincidir es como la vía obvia de sobrevivencia. Es un círculo vicioso.

Recuerdo haberle confesado a la Alejandra Pizarro, que en el fondo mio pensaba que el problema de la delincuencia, no era mi problema. Era de las policías, el sistema judicial y carcelario; en definitiva del Estado.

El problema de la delincuencia es un problema de todos nosotros; es quizás la transformación principal que se me está instalando del evento 3xi al que asistí.
Parte con estas “familias” disfuncionales, donde me cuesta ver cómo intervenir. Y luego la pobreza y las drogas.
Necesitamos, urgentemente, sentarnos a conversar todos los ciudadanos, como lo hicimos ese día del evento 3xi e idear juntos soluciones.

Hay esperanza y Khristian es un excelente ejemplo.


viernes, junio 22, 2018

Evento 3xi en Matucana al alero de la Expo Los muros de Chile

Este evento se llamó Encuentro 3xI de la Oscuridad a la Luz: Reinserción, un Camino Posible.
Se discutió mucho si se trataba de reinserción o de inserción simplemente, pues muchos de los presos nunca habían experimentado el estar insertos en el mundo en que todos nosotros estamos, los que leemos este texto.

Esa era la problemática que congregaba a esta pequeña multitud de gente, que llegó invitada por los organizadores, a encontrarse, conocerse y conversar, sobre cómo podemos colaborar en esto de ayudar a los que salen de las prisiones o sistemas de semi encierro, para que de verdad se integren y sean un aporte para la sociedad y dejen de ser un riesgo, con sustentablidad para ellos mismos.


Un tema, dijo el ministro Alfredo Moreno, que nadie mira, al que todos le sacan la mirada y por eso abandonado a se suerte, que de hecho es muy mala. Y con graves consecuencia para todos nosotros.

Se formaron 15 grupos de 11 a 12 miembros cada uno, incluido el facilitador. Yo había sido invitado a facilitar el grupo 8 esta vez. Calcula la gente que se congregó ese jueves, desde las 9:30 de la mañana, hasta las 6 de la tarde. Una de las sesiones de grupo, fue almorzando, sentados en mesas redondas, en una buena carpa, en las afueras del museo.


Lo más potente del evento, para mi, era la dinámica que se producía en los grupos, en que lo que más pasó, es que la gente se presentó. Contaron quienes era, que hacían y reflejaban porqué hacían lo que hacían.
En cada grupo había ex presos, personas de gendarmería, empresarios, personas de gobierno, psicólogos, ONGs, monjas y curas, todos relacionados con la problemática. Alguien se había preocupado de pesquisarlos y convencerlos, de ser parte de este encuentro; y habían decidido venir. Y se quedaron hasta el final.


Entremedio, estaban las asambleas o plenarios, donde concurríamos todos y nos sentábamos en un enorme círculo. Ahí hablaban los organizadores, pasándole el micrófono a distintas personas, muchas de ellas que entregaban potentes testimonios.
Uno de ellos fue el de Sergio Núñez de Tandil, cerca de Buenos Aires, de donde viajó para este evento, a contarnos de como llegó a desarrollar una micro empresa, con ayuda estatal que consiguió, para sacar de la delincuencia a los jóvenes que casi matan en la calle a su hijo, simplemente porque no se quería sumar a su banda. Un caso que te puede cambiar el paradigma de cómo enfrentar la delincuencia.
Otro, fue el de un ex preso, Kristian Briones, bastante "choro" dentro de la cárcel, que finalmente, enfrentado a la difucultad de hacerse una vida con sus antecedentes, ha creado una empresa para ayudar a los presos que salen a apearse en la vida. Lo impresionante fue lo descarnado y vívido de su relato, que nos dejó con la realidad plantada en la cara.

Pedro Arellano al micrófono
Aprendí que un ex preso que anda buscando trabajo, no es para robarle al empleador, pues ese solo hecho, ya lo pone mal frente a sus pares delincuentes; lo tratan de ahí en adelante de "gil".
Aprendí que la solución a la delincuencia no es mayores castigos; es atacar la raíz del problema. Uno de ellos es la droga, en forma avasalladora; un altísimo porcentaje de los delincuentes son drogadictos y por ello necesitan tratamiento. Pero también oportunidades.
A mi me pareció que la raíz fundamental son niños que se crían sin padre, muy poca madre, abuela alcohólica, mucho maltrato, que tienen en su interior un dolor tan grande, que descubren que solo se les quita con la droga. Y ello los atrapa y al final los encarcela.

Aprendí que podemos estar en un grupo de diez personas, con ex delincuentes presentes, no sentir miedo y que podemos conversar; de verdad. Y que es todo lo que hace falta, mirarnos a los ojos, escucharnos y buscar juntos las soluciones. Se puede.
Aprendí que conocernos y conversar y tomar compromisos, me llenó de esperanza.
Aprendí que la solución está en, producto de lo anterior, sentir empatía, aprecio y ganas de abrazar al otro, está en nuestra naturaleza y es lo que nos salvará. Incluso del problema de las cárceles y la inserción de las personas que pasan por ahí.
Aprendí que en Holanda, donde se legalizó el consumo de drogas, entre otras cosas, me imagino, están cerrando cárceles, porque los delincuentes son cada vez menos.

Alfredo Moreno, cerrando el evento
Conocí personas que me tocaron el corazón, como la hermana Karoline, Manuel Hernández, Oscar Munizaga, Cristian Briones, Victoria Martabit, Mario Pedraza, María Jesus Aldunate, Viviana Galdames, María Ale, y muchas personas más. Fue en verdadero encuentro de personas que quieren aportar de verdad.

Y qué te parece que haya ido el ministro de Justicia, Hernán Larraín y haya tomado público compromiso con todos los ahí presentes, de trabajar juntos y hacer cosas significativas en la materia.
Y la presencia del ministro Alfredo Moreno, que cerró el evento. Aparte de varios otros dirigentes, como el de la CPC, el de SNA, etc. Y con ellos, la prensa.

Se pasaron la Andrea Brandes, el artista suizo alemán Louis von Adelsheim, Pedro Arellano, Sergio Cardone, Jaime Riesco, María Jesús Aldunate y todos los que organizaron esto.
Por favor, más.

 

miércoles, junio 13, 2018

3xi Evento del sector turismo en Santa Cruz

Iba a ser en Valle Nevado, pero las nevazones que se sabía venían y vinieron, hizo que los organizadores buscaran una alternativa, la que fue el hotel Santa Cruz, gracias a nuestro anfitrión, Diego Cardoen.

Fue Pedro Arellano, que me llamó días antes, para que lo ayudara en la facilitación de los grupos de este evento.

Viajé con Juan Carlos Obrador y Jaime Riesco, tres facilitadores de grupos, en animada conversación de ida y vuelta.


Fuimos a un evento de la comunidad del turismo. Gente que no me era extraña, pues estuve en esa industria cuando gerentié la empresa GoChile.cl, uno de los primeros punto com del sector, hecho por gente de la industria de la tecnología, que se metió en ese mundo por la ventana.

3xi es una iniciativa creada por varias instituciones y todas estas personas. Destaco ahí a Pedro Arellano, que trae todo su bagaje de haber creado Desafío de humanidad, con sus Encuentros en lo alto y los Grupos de desarrollo, donde yo personalmente sigo participando como Jefe o facilitador de grupo. El tema de 3xi es "la cultura del encuentro".

Y a eso fuimos, a vivir la experiencia del encuentro, esta vez de personas del mundo del turismo. Porque las personas que fueron, fueron invitados a estar presentes como personas y no como los roles y cargos que ocupan en sus respectivas instituciones. Eso ya hace una diferencia.

Pedro Arellano al micrófono
Yo facilito el grupo 6 de 7 a 8 personas, siempre diferentes. En todo el evento, que dura la tarde del lunes y la mañana del mates 12 de junio, facilitaré cuatro instancias de grupos reunidos.
Cada vez, todo parte por que cada uno se presente, partiendo por el facilitador, para que de la pauta.
Hay de todo, desde autoridades, grandes y medianos empresarios, micro empresarios, asociaciones gremiales y comunidades originarias. Están todos representados.
Y al presentarse, como personas y su actividad específica en el turismo, se conocen, se descubren en facetas que los que se conocían, no sabían unos de otros.
Se escuchan atentamente, mirándose a corta distancia. Se conocen; se sorprenden, se encariñan.
Muy notable la vuelta de las presentaciones. El grupo siempre queda parado de otra manera.

Hubo una instancia que distingo, que fue esa misma actividad de presentarnos, que ocurrió en la cena del lunes en la noche, donde ya teníamos al menos una copa de vino en el cuerpo. Fue difícil parar las intervenciones distintas al que se estaba presentando, pero ello produjo una animación y provocación del que se presentaba, que lo llevó mucho más allá. Fue genial. Sorprendente la diversidad, la riqueza, la pasión en distintas formas y grados; las historias. Dije, en algún momento, si este grupo se propone algo, no lo para nadie.


Hacia el final del encuentro, el mismo Juan Carlos Obrador presenta el tema de las capacidades de cada uno y la necesidad de ofrecerlas y adquirir compromiso, en el sentido de abordar desafíos de la industria, que se fueron pesquizando, para desde esa base, desde nosotros las personas ahí presentes, actuar en su implementación.
Eso fue muy potente a mi parecer. Estamos acostumbrados a quejarnos, a apuntar a otro, hacía arriba, como quien debiera hacer algo; a recriminar. Aquí no. Que puedes hacer tu, con tus capacidades, no las que otro pondrá, las tuyas, para la mejora del turismo en Chile. Insisto, fue potente.

Cada grupo, después de presentarse, trabajaba con una pregunta, pre diseñada. La confianza, su déficit ya casi estructural, cómo nos afecta como industria y como personas, fue el punto de partida.
Apartemos, cada grupo, tres iniciativas donde hace falta intervenir; donde hace falta nuestra intervención. Y luego, en que forma yo me comprometo, desde mis fortalezas, mis particulares capacidades, a hacer algo.

Todo termina en un rito, de sillas ordenadas en círculos concéntricos, donde al centro hay cinco sillas, ocupadas inicialmente por cuatro personas y dos micrófonos. Siempre debe haber una silla desocupada, como signo de apertura a un nuevo integrante, como símbolo de inclusión, una de las tres i del 3xi. Las otras son inspirémonos, innovémonos e incluyámonos.
La cosa parte cuando una de las personas habla con el micrófono y dice qué compromiso adquiere; que compromiso de hacer algo se lleva él. Termina, pasa el micrófono a otro de esas cinco sillas, se para y se va a sentar a la silla de donde venía, normalmente.
Otros se van parando a ocupar las sillas que se van desocupando y así. Todos o casi todos, irán adelante y vocearán sus compromisos.
Muy emotiva instancia. Muchas personas aprovechan la ocasión para agradecer y decir cuanto les ha impactado el evento que termina.
Hay personas que dicen, no me quiero ir, quiero seguir aquí, este es el Chile que siempre soñé. La emoción en la sala crece, Hay personas que cuando toman el micrófono para hablar, casi no pueden, por la emoción.
Una persona de los pueblos originarios dirá, siento y agradezco el haber sido escuchado de verdad.

actividad de los círculos concéntricos; las banderitas con las capacidades de las personas inscritas en ellas
Salí de este evento, inflamado, vibrando, de emoción, con varias ideas en la cabeza. Una de ellas es que nosotros, los distintos a los pueblos originarios, vivimos en una sociedad, que se ha hecho abstracta, al girar en torno al dinero, una abstracción creada por el hombre. Y se ha alejado de la naturaleza. Y no solo eso, la está destruyendo, aniquilando, y en esa pasada, poniendo en riesgo nuestra sobrevivencia.
Las personas de los pueblos originarios, destacan por su profunda conexión con la naturaleza. Los hemos venido mirando mal, como más primitivos. Les hemos hecho bulling en las escuelas y por eso muchos de ellos terminan analfabetos. Y son nuestra salvación, si los vemos como quienes nos pueden volver a conectar con la tierra, con la naturaleza. Los necesitamos.
Se los dije y me dijeron, nosotros también los necesitamos a ustedes.

Vieras tu los abrazos con que nos despedimos, en el formato aportado por David Barrera, de corazón a corazón. Muchos nombres, muchas personas me llevo: Mauricio Painefil, Ignacio Vargas, Lorena Garrido de Educampo, Laura Cerda, Sergio Purcell de Cocha, Mónica Zalaquet subsecretaria de Turismo, Oscar Santelices, Alexandra y Víctor Petermann, Raúl Muñoz, viejo conocido; lo mismo Tomás Sanchez, ex de Turistel, Arturo Soto del mar de Antofagasta, Mauro Magnani, Andrea Wolletter y tantos otros, que no conocía, que no retuve sus nombres, pero quedaron en mi corazón.

Estamos aprendiendo a conocernos, estamos aprendiendo a escucharnos, sin juicios, con abierta atención, y estamos aprendiendo a conversar. Buscando soluciones, desafíos, iniciativas, emprendidas desde nuestras propias capacidades, puestas al servicios, de manera que con otros, colaborativamente, hagamos un país mejor, de mejor bienestar, donde nos encante vivir, de verdad.

Y con mucha confianza. El turismo, una actividad del encuentro; no lo había visto así. Ahora sí.

Gracias.

viernes, junio 08, 2018

3xi Evento Los muros de Chile conversatorio

Viajo temprano en Metro hasta la estación Quinta Normal, donde justo al lado está el MAC de la exposición a la que he ido dos veces antes.

Subo las escaleras, después de un conversado café, con distintas personas con las que me encuentro, como Pedro Arellano y la Viviana Galdames. Ahí, arriba, me encuentro con mi hermano Tomás, al que veo poco. Y me instalo a conversar largamente; incluso después nos sentamos al lado, en el evento mismo.

Le dije a la Alejandra Pizarro, presidenta de las Organizaciones Solidarias, que la exposición me había llegado al corazón en la sala de los niños del Sename y se me había instalado la idea de apadrinar a un niño del Sename. Hombre o mujer, me preguntó. No, le digo, me da lo mismo.
Le digo que podría haber un mecanismo, como la sala de los videos de presos que te hablan, que había en la exposición, pero con niños en vivo, para que uno conversara con varios y elegir a quien quería apadrinar. Alguien al lado de Alejandra, lo encontró espantoso.
Bueno, les dije, el canal de comunicación para llegar a estos niños, está plagado de obstáculos, siendo el principal, el miedo. Tenemos que inventar la forma de llegar, pues la exposición estaba logrando crear la sensibilización propulsora.

Abrió la sección de conferencias, la Andrea Brandes, que en su estilo sin alardes, de palabras bien articuladas, poéticas casi, abre el espacio a lo que vendrá.
Y lo que vino fueron autoridades diversas que expusieron la parte institucional de distintos organismos, que desplegando el Big Data sobre la materia, nos ilustraron lo mal que lo veníamos haciendo, lo mejorable que era todo y lo tremendamente, oscuro, que era resolver el problema, que aparte es multidimensional y poner a todos los actores involucrados a conversar, otro tremendo lío, sino imposible.

Quedé agotado. Y quedé con la sensación de lo inútil que era mi provocación individual de un apadrinado. Nada, el problema es enorme.

Finalmente y contra el tiempo, con la mitad de la audiencia ya ida, por las urgencias y compromisos del mundo, pasamos a la parte conversatoria.
Me toca en el grupo 6 que facilita Sergio Cardone. Partimos siendo muy pocos los presentes de la lista que él manejaba, así que nos unimos con otro grupo para terminar siendo unos siete.
Primero nos presentamos brevemente y luego la pregunta era, qué idea tienes para mejorar .. no se, la ciudad, la marginalidad, los niños del Sename, los presos, todo.

Todo fue rápido, había poco tiempo.
Yo plantié esta idea de que se facilitara y promoviera que personas particulares como yo, apadrinaran niños del Sename.
Sergio Cardone me dijo que ese problema se estaba resolviendo muy bien, institucionalmente, en el sentido que de las .. no se cuantas, residencias privadas del Sename, empresas individuales tomarían una de estas residencias y se harían cargo. Super, la cosa se estaba resolviendo, y bastante avanzado, en forma institucional. Y eso fue con lo mio.

Y pasamos a una idea de sacarles el poder a los alcaldes de fijar el plano regulador e instituir una especie de super alcalde, que abarcara toda la ciudad, para que de manera más integral, tomaran decisiones más cuerdas, respecto de planos reguladores y expansión del territorio de la ciudad, pues los precios de la tierra se habían ido a las nubes y nada se estaba haciendo viable para los marginales, que incluso crecían más rápido que el ritmo a que instituciones como Techo para Chile estaban aportando.
Ah y que esta idea ya estaba propuesta en el gobierno anterior, donde uno de los presentes había actuado con un alto rol y estaba en trámite. Bueno, había que alentarla, promoverla.
Otra idea era mejorar el sistema de transporte hacia la periferia, adonde están los marginales.

Se acabó el tiempo ! Y llegó el ministro Alfredo Moreno.
Se le dio la prioridad, obvio, al ministro y eso sería. Nuestro grupo tenía una representante que saldría adelante, a vocear nuestras dos mejores ideas. Pero no hubo tiempo.

En resumen, de conversatorio tuvo poco y como que murió ahí. De Big Data mucho y de que el problema es institucional, grande y pesado. Y el ciudadano de a pie … gracias por venir.

miércoles, junio 06, 2018

Libro Lo que el dinero sí puede comprar, de Carlos Peña

Libro sesudo, con muchos autores referenciados, con diversas perspectivas sobre los distintos temas tratados.
A la segunda lectura se me hizo verdaderamente interesante y me aportó luces de interpretación de la realidad del mundo en que vivimos.

El mundo del intercambio monetarizado se ha venido expandiendo, abarcando todos los intersticios de la sociedad. Todo ha quedado expuesto a ser visto como mercancía transable por dinero.

Carlos Peña
Las cosas, se multiplicaron. Las necesarias para vivir bien en un régimen de austeridad, fueron sobrepasadas por las cosas suntuarias, que se transformaron de cosas en símbolos de un lenguaje articulador, constructor, editor, de identidades. Dime en que gastas tu plata y te diré quien eres, parece ser lo que mejor describe la escena.

El mundo se transaccionalizó. Todo entró en el régimen del intercambio, todo se transformó en un bien de consumo, transable en el mercado.

El dinero, esa cosa inventada por el hombre, para facilitar, fluidizar, ese intercambio. Se transformó en cosa real de un mundo abstracto, donde esa misma cosa-abstracción se podía comprar y vender. Y se transformó en generador de ganancia, en el bien máximo. El dinero.
Dime cuanto dinero tienes y te diré quien eres, cuanto vales, que es la característica del dinero. Sirve para medir cuanto algo vale.

Y que pasó con la persona, en este contexto de todo transable por dinero. Pues que conquistó la libertad y la autonomía, dos valores, o más bien virtudes, que le dan al mundo capitalista su máxima riqueza.
En la transacción por dinero, la persona, su subjetividad, queda guarnecida. No es necesario exponerla, como era antes. La persona queda entonces, aislada, individualizada. Cada uno se crea a si mismo en sus preferencias de consumo. Sin mayores injerencias del medio.
El canal de comunicación con los otros se ve disminuido, racionalizado, optimizado.
El individuo, individualista, queda en su subjetividad, reducido al mínimo. Mi subjetividad, me la guardo, es mía y en ese "descuido", se reduce e incluso, olvida.

Y perdemos la conexión con nuestra esencia, con nuestra subjetividad, que queda reducida a la racionalidad gobernante. De ahí el sinsentido, la falta de sentido profundo, del alma.

Y ahí estamos, en un mundo donde la producción "racional" de riqueza se multiplica y por lo tanto el "bienestar" crece, medida en unidades monetarias y por lo tanto difícil de objetar.

Pero, algo empieza a dar señales, que la panacea, no es tal. La nave espacial en que vamos, transformada en pozo sin fondo de recursos, empieza a fenecer, a desaparecer especie tras especie. Los océanos a llenarse de bolsas plásticas flotando, muchas zonas se contaminan al punto de impedir el desarrollo de alguna forma de vida y el aire, irrespirable.
Parece que la hemos venido cagando. En algo falla, esta forma de ver el mundo. A esta altura, ya no se si de esto habló Carlos Peña, esta, mas bien, es toda la conversación interna que me fue pasando.

Hay un planteamiento muy interesante al comparar el mercado con la democracia. En el mercado todos podemos comprar el diseño de corbata que queramos. En la democracia, tenemos que contentarnos con la que la mayoría elija. Fantástico el mercado, limitada, acotada en sus objetivos (la equidad, justicia, esas cosas), la democracia. Me quedo metido con este frente. En una de esas hay que re diseñar la democracia o especificar porque y para que, con más precisión y lucidez.

Sí, todo se puede comprar, entiendo dice Peña. Pero, algo anda mal con la interioridad sustantiva de la persona y algo anda mal, en cuanto al cuidado del organismo vivo que es el planeta en que vivimos.

Tenemos que seguir conversando. Un libro muy recomendable, pero que requerirá un par de lecturas.