jueves, julio 11, 2013

La pasión por aprender

Fuimos al colegio 12 años y a la universidad 5 por ejemplo, a aprender. Las instituciones que nos acogieron para este proceso se dedican a educar.
Es mucho tiempo, muchas horas.

El resultado es que cuando terminábamos, celebrábamos haber terminado. Ya no más ! Al fin ! Basta ya de esa mierda !
Y pasábamos a una edad adulta, en que ya sabíamos y donde de lo que se trataba era de trabajar, hacer, vivir.
No más ser alumnos, estar sometidos al sufrimiento de "tener que" aprender, someternos a pruebas y que nos evalúen y mal, muchas veces; una humillación.

Hoy miro esta escena y pienso que nos hicieron un daño; un grave daño.

Porqué descubrí esto? Porque estudiando en la Khan Academy sobre la revolución francesa y las guerras napoleónicas, lo pasé chancho, disfrute el aprender y más aún, me lo pasaba yendo a Google a recabar más antecedentes de lo que los videos de Khan me entregaban. De dónde?

David Assael me lo aclaró. Lo que pasa, me dijo, es que finalmente estás estudiando porque quieres, nadie te obliga, estudias lo que tu deseas, a tu ritmo.
El colegio fue un régimen prácticamente carcelario, amarrado prácticamente a un escritorio, teniendo que aprender lo que otros decidían estudiaras, presionado, tensionado por el juicio que emitirían de ti en las pruebas que ocurrían todos los días y donde se decidía el tipo de persona que eras. La amenaza permanente de ser, si es que no estabas convencido ya, de que eras un estúpido. Obvio.

Para adelante, tendremos que sanarnos de todo esto. Tendremos que someternos probablemente a un proceso que algunos llaman, de des-aprender.
Des-aprender esos traumas que tenemos con el aprender. Conozco personas que simplemente están bloqueadas para aprender nada nuevo.

Aprender será una verdadera pasión. Será tan entretenido aprender, que nos pasaremos la vida en ello.

Aprenderemos que el proceso de aprender se completa cuando pasamos lo aprendido, no en la forma de un copy-paste, sino con el ingrediente de como a nosotros nos pasó con aquello que pasó por nuestro cedazo, por nuestra sensibilidad, por nuestra mirada.

Aprenderemos en redes y seremos generadores colectivos de nuevo conocimiento, en un tejido que mezclará lo aprendido en las conversaciones que vayamos sosteniendo y en la experiencia concreta en el hacer con ese conocimiento.

El conocimiento será más importante que el dinero incluso, pues con el sabremos que estamos haciendo y con otros, más cosas, más entretenidas, más apasionantes, que lo que venimos haciendo con el simple y exclusivo dinero.

Otra cosa.


3 comentarios:

  1. Anónimo2:31 p.m.

    Muy interesante tu artículo Gabriel.

    Recuerdo que hace unos años atrás fui a dar una conferencia junto a otros conferencistas en un congreso de telecomunicaciones en Quito. Yo iba a explicar los fundamentos del desarrollo de las telecomunicaciones en Chile en los 90.
    Nos juntamos a tomar desayuno todos los conferencistas para coordinarnos, y recuerdo un profesor del Instituto de Empresa de Madrid (calificada recientemente como la mejor escuela de negocios de Europa), que señaló algo que ha modificado mi forma de ver los fenómenos de desarrollo en el mundo, y es que mientras los que estábamos alrededor de la mesa nos considerábamos viviendo en la era del conocimiento, nuestro grupo solo correspondía a un pequeño porcentaje de la población, y que coexistíamos con personas que vivían todavía en la era industrial, un alto porcentaje en la era agrícola y todavía muchos en la era de las cavernas.

    Volviendo tras esta disquisición a tu artículo; no puedo no estar de acuerdo, pero tenemos que tener presente que mientras algunos nos movemos a la velocidad de la luz hay muchos que todavía caminan, o en el mejor de los casos van en carreta.

    Hace unos años me tocó tener un activo rol en la incorporación de Chile a Internet a través del desarrollo de las redes de comunicaciones necesarias para ello. En un momento pensé que Internet sería la herramienta que permitiría finalmente el acceso universal a las redes del conocimiento, sin embargo, pronto aparecieron voces hablando de la Brecha Digital, o Digital Divide, que se explicaba en que los pocos que tenían acceso a las redes se iban a diferenciar más rápido, y ello haría más notorias las diferencias con quienes no tenían ese acceso. Sería interesante ver qué ha sucedido tras 20 años de Internet. De seguro se ha estudiado.

    ¿Podría suceder lo mismo con la educación, y que quienes hoy estamos más avanzados podamos ofrecer a nuestros hijos técnicas de aprendizaje que terminen haciéndolos más distanciados todavía que nosotros de quienes no tienen acceso a esas técnicas?. Recuerdo como hace pocos años mi hija se ponía auriculares con música clásica sobre el vientre mientras gestaba a sus hijos, hoy de tres y cinco años respectivamente. Esos niños adoran la música clásica, y disfrutan yendo al Pequeño Municipal.

    ¿Quién va a hacerse cargo de los niños cuyos padres no tienen acceso a los medios para formarlos con estas técnicas? ¿Quién va a determinar qué tipo de condicionamiento o acceso al conocimiento deben tener si sus padres ni siquiera saben de la existencia de estas metodologías? ¿Qué va a suceder con los niños que eran reflejados en el reportaje de El Mercurio de la semana pasada sobre los jardines infantiles de la Junji? ¿Quién va a determinar cómo formarlos y condicionar sus cerebros?, ¿El Estado?, ¿No aparecerán voces diciendo que eso atenta contra la libertad individual?

    Me temo que una vez más vamos a enfrentarnos a la realidad que las nuevas técnicas solo van a acentuar las diferencias en acceso a la formación, a los puestos de trabajo y al final al dinero y bienestar económico.

    ¿Propongo por ello dejar de hacerlo? De ninguna manera, solo intento indicar para aquellos que promuevan estos avances, que busquen los mecanismos de facilitar la equidad en el acceso a ellos, ya que las actuales protestas juveniles que hoy estamos viendo en Chile y Brasil, y que seguiremos viendo a medida que más de nuestros países vecinos se desarrollen, son un pálido reflejo de las que vamos a ver en el futuro si no hacemos algo al respecto.

    Un abrazo

    Gerardo Martí

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    1. Gerardo: te quiero contestar con este video del visionario Isaac Asimov.

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  2. Muy claro!
    La gracias en saborear lo que uno aprendió. en 'buena forma' es que se disfruta compartiendo con los hijos (la red familiar) y lista amigos y colegas (social-laboral).
    Como adultos necesitamos crear/ganar el tiempo para seguir aprendiendo!

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