sábado, agosto 24, 2013

Nuevo rol de los blogs en el aprender empresarial

Estudié ingeniería y aprendí a mirar las empresas como mecanismos de relojería, en donde el concepto de proceso adquirió gran relevancia y sospecho que nunca dejarán de ser estos estudiados y optimizados en cuanto a su eficiencia, ya sea modificando procedimientos, introduciendo tecnología de automatización, e incluso llegando a la introducción de robots.

Es como un ensueño de la época de la razón, donde la lógica gobierna y es el máximo valor de una cultura. Cultura que pienso, está en franca retirada.

Por qué? Porque ahora la mirada está cambiando. No es que se vaya a botar todo lo anterior, no. Es un enriquecimiento, un aumento de la complejidad, propio de cualquier proceso evolucionario.

Lo que está adquiriendo relevancia ahora, son las personas.
Recuerdo la primera vez que escuché este concepto de la voz de Fernando Flores, quien nos invitó a mirar la empresa como redes de conversaciones, donde distinguía las conversaciones para la acción, de las conversaciones que crean mundos, de las que solamente los describen. Y lo que más me impresionó es la importancia del compromiso y de los juicios que de la impecabilidad o no del cumplimiento de ellos generaban. Y el impacto de ello en ser considerado o no.

Hoy, no solo veo a las empresas como asociaciones de personas, ligadas entre si por el compromiso, la confianza y cosas por el estilo, conformando redes que sobrepasan los límites de las aun llamadas empresas, a veces enormes, planetarias, para la acción, la creación y la creatividad.

La colaboración es un verbo que está adquiriendo gran relevancia. Cuando escucho al profesor del curso A brief History of Humankind, decir que el homo sapiens es lo que es cuando se le produce el cambio en sus capacidades cognitivas y aparece el lenguaje, que nos permite la conversación y en esas conversaciones crear cuentos de ficción y a través de ellos aumentar la capacidad de conformar grupos muchos más grandes que cualquier otra especie, en particular de la especie homo, y simplemente, dice él, devastar el planeta de las otras especies y superar a la vez a los animales que antes nos cazaban, solo gracias a las capacidades de colaboración que fueron posibles a partir de ello.

Pareciera ser que de aprender a comunicarnos mejor en dichas conversaciones y crear mejores lazos de confianza, empieza a entrar otro fenómeno que producirá impacto: la capacidad de aprender.
Las organizaciones serán aparte de las capacidades de optimización de procesos, de articular conversaciones fluidas y eficaces, serán verdaderos templos del aprendizaje. Y para ello la capacidad de colaboración será esencial para alcanzar los máximos rendimientos.

Y sabes que más, me he estado convenciendo que el aprender se completa, cuando le agregamos la acción de enseñar. Enseñar aquello que vamos aprendiendo, con el tamís de nuestra particular mirada. Lo medular de lo que vamos aprendiendo, lo que más nos sorprende o sentimos nos aporta, lo pasamos. Y para ello los blogs adquirirán todo un nuevo sentido.

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