miércoles, junio 15, 2016

Reacción al libro Háganme callar de Mónica Echeverría

Me llama la atención esta señora a la que entrevista Mosciiatti, Mónica Echeverría Yañez, casada con Fernando Castillo Velasco, procer de muchos hechos notables, como la reforma universitaria de la UC, la alcaldía de la Reina, donde fue gestor de la autoconstrucción  de 1500 viviendas para pobladores, expulsado de Chile por Pinochet y muchas cosas mas.

Mónica Echeverría habla en esa entrevista, con total desparpajo, de próceres históricos de la política, como Jaime Estevez, Enrique Correa, Fernando Flores, Eugenio Tironi, Brunner y varios mas.
Los llama "conversos". Se refiere a que juzga que vendieron sus ideales al sistema capitalista, en lo fundamental.

Mónica Echeverría
Salgo y compro su libro "Háganme callar". Lo leo; mas bien lo devoro. No disfruto tanto el zarandeo que les da a todos estos personajes, como sus recuerdos de infancia, la época dorada del idealismo, el fuerte sentido de solidaridad por los más desposeídos, muchas veces su mismo origen.

Todos ellos tocan el poder, lo sienten, lo disfrutan y luego .. son sacados a patadas, expulsados, sin antes vapulearlos bien vapuleados, por el artista de esas cosas, el gobierno dictatorial de Pinochet, con sus excesos.
La mayoría termina fuera de Chile, escasos de recursos, en un mundo también en transformación.
Y pasa mucho tiempo; 17 años. Y vuelve la democracia.

Ellos en el intertanto han mutado. Ya no son lo que eran. Han revisado sus doctrinas y convicciones, y se han abierto a los nuevos aires del capitalismo.
A medida que pasa el tiempo también tocan sus bondades y beneficios, y se dejan conquistar. Unos más que otros. Se dejan convencer incluso.

Eugenio Tironi
Y la Mónica está furiosa. Solo se salva un tal Miguel Angel Solar, del que nada se.
Debo reconocer mi intensa ignorancia del mundo político, siendo yo de origen latifundista, expropiados cuando tenía como 15 años, por Frei Montalva. Mi padre no la peleó mayormente, en parte pienso porque mi madre, no sin mucho alarde, salvo en lo referido a su catolicismo, estaba de acuerdo con la reforma agraria.
Recuerdo que mi padre, superado, sospecho, por esta tensión intrafamiliar, golpeó la mesa diciendo "en esta casa no se habla más de política". Y la verdad, aun no lo hacemos.

Pienso que Mónica Echeverría refleja una época, en que hemos sido sobrepasados por las bondades de un sistema económico que sí funcionó en crear prosperidad, adelantos y riqueza, pero dispareja.
Toca ahora, y lo veo venir, el rescate de la humanidad y de los valores éticos. Pienso en empresas como Desafío de Humanidad de Pedro Arellano y Denis Gallet; y pienso en toda esta corriente de la Banca Ética.

La rabia de la que Mónica es una expresión, ha ido creciendo. Me preocupa. Abunda y se está tornando agresiva y destructiva.
Necesitamos abrirnos con más rapidez a las nuevas tendencias humanizantes, éticas, del mundo en que tengo fe, viene y a raudales.

3 comentarios:

  1. No he leído el libro pero ciertamente que tu reflexión me mueve a adquirirlo apenas pueda. Gracias por compartir este comentario que me agradó muchísimo. Un abrazo desde lejos...

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  2. Fco. Balart P.12:39 p.m.

    Hay fruta que madura mientras otra se pudre en el árbol. Doña Mónica se quedó en los 60 y no soy nadie para culparla. Debe ser muy duro encajar una derrota histórica como la sufrida por esa generación DC, y la situación familiar tampoco la ayuda mucho. Fernando Castillo, en cambio, sin renunciar a sus ideales, procuró servirlos en el nuevo escenario mundial y nacional. A Miguel Ángel Solar, el líder de la toma UC el 67, lo conozco. Médico, después de 1973 no miró atrás y se instaló en Temuco, casándose con una niña mapuche. Todavía ejerce como médico familiar y cuando habla de ese mundo ya ido se le iluminan los ojos. No abriga resentimientos. En suma, unas memorias interesantes para comprender por qué fue necesario intervenir el país y volverlo a la cordura. Sin personas como ella, Pinochet habría pasado a retiro en 1978, al cumplir la edad militar reglamentaria y nadie lo habría conocido. En cambio, para bien o para mal, fue sin duda el chileno del siglo XX.

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  3. Fernando Palma Marchant1:22 p.m.

    Sin duda un pensamiento solidario y cristiano, como debe ser el de la señora Mónica, se ve atropellado por el modernismo que, a fuerza de patadas, nos impusieron los Chicago Boys, con una doctrina económica que, siendo hasta el momento la mejor de las economías, ha tenido un fracasado resultado en su aplicación en Chile.

    En efecto, pensando sólo en la importancia de los Empresarios para hacer funcionar el mercado, se ha dejado de lado a los ignorantes y pasivos Consumidores y hemos podido apreciar que, los temerosos gobiernos de centro izquierda "han dejado hacer", al no tener una alternativa efectiva para contrarrestarlo.

    Si hubieran leído al menos a Milton, habrían descubierto... ¡Oh sorpresa... ! el mismo modelo lo permite. Sí, con organizaciones de consumidores fuertes y un árbitro imparcial en las "instituciones públicas" que hagán su trabajo en forma eficiente, para que se cumplan las normas que rigen la "Libre Competencia" se puede contrarrestar el poder Proveedor del mercado con el poder Consumidor.

    ¿Qué se ha hecho en cambio? Tratar de volver a un mercado semicentralizado y planificado por el Estado que ha demostrado hasta la saciedad que "está fracasado".

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