jueves, octubre 06, 2016

Margarita Beas, Artesana de la lana y empresaria

Para que escriba este posteo de la artesana Margarita Beas, concurren dos cosas.
Una, fueron unos talleres que hice a artesanas de la lana, en la zona de San Fernando hasta Marchihue, donde la conocí y me llevé una buena impresión de ella.
Segundo, el curso del MIT que sigo, con Otto Scharmer, donde me pide que practique la escucha e indagación profunda, en lo que llaman los "empathy walk". Aproveché de indagar más de esta mujer.

Margarita Beas
Los primeros años de vida de la Margarita, se me quedaron pegados en la retina. Su padre, con su madre enferma y hospitalizada, cuatro hijos y una situación económica estrecha, decide, siendo ella muy chica, pasársela a otra familia para que se la criaran.
Pasa por una primera pareja que no lo hace bien y el padre se la pasa a otra pareja; que le pone una condición: sin devuelta.
Su madre, cuando se sana, intenta recuperarla, sin éxito. Así que al final de cuentas se cría con esta pareja de viejitos, como los llama ella, que la cuidaron bien y la quisieron mucho.

Ocurre, que en la vecindad del 11 de septiembre del 73, a sus 12 años, entra en relación con un hombre de 33 años, que la deja embarazada. Jorge, que se llama, la pide en matrimonio y se casan cuando ella tenía trece años. Esto, días después del golpe militar. Por esa misma razón solo alcanza a estudiar hasta sexta preparatoria.

Tienen los tres primeros hijos uno detrás del otro y más tarde completaran la familia de cinco hijos que tienen. Me cuenta Margarita, que en los primeros años, se encierran mucho en si mismos, para eludir las habladurías, seguro por su poca edad.
La cosa es que el matrimonio les funcionó y hoy viven como una feliz pareja, cosa que me consta porque los visité invitados con mi mujer, a un día de campo y almuerzo, en su casa en La Estrella. Ahí conocimos a algunos miembros de su familia, su buena casa y su campo.

Margarita tiene hoy 56 años, su marido 77, cinco hijos y 11 nietos. Me formé una muy buena impresión de su marido con quien conversé largamente; un hombre conversador, inteligente, contento, relajado y muy buen trabajador.
Ella, hacendosa, que nos preparó un asado de lechón delicioso. Una mujer fuerte y sencilla a la vez. Artesana de la lana, tejedora, que le encanta la belleza que es capaz de crear. Aparte, cría lo que ahora es un piño de 60 alpacas, de las que se abastece de lana y además las vende a $ 140.000 cada una. Hace un mes, vendió cuatro más.

Margarita en el telar
El gobierno, a través de distintas instituciones como el INIA, INDAP, etc., entrega capacitaciones y beneficios, para que mujeres campesinas como ella, puedan desarrollarse y emprender. Margarita ha estado en un varios cursos y actividades de este tipo. Buena parte de su ascenso económico, se podría decir es por un buen aprovechamiento de estos beneficios.
Pero lo que no deja de llamarme la atención, es que los intentos de organizarlas en grupos, cooperativas o empresas, han fracasado una y otra vez. Por ello pienso, que la tarea que yo realicé con estos grupos de artesanas, que incluyó los servicios de coaching para ayudarlas a generar mejores nexos, confianza y calidad en sus conversaciones, es un frente que debiera acentuarse y es lo que compartíamos conversando el otro día con Marcela Gómez, quien organizó y dirigió mi intervención.

Bueno, Margarita Beas me sorprendió por su fuerza, sus valores, su relación de pareja y la bella familia que tiene y de la que se siente orgullosa de punta a cabo. Varios de sus hijos son profesionales y algunos de ellos prósperos.
Hay que tener en cuenta que su padre era el cuidador del cementerio y Jorge es hijo natural de un dueño de fundo de la región.
Para sacarles el sombrero.

Referencias:
Su sitio en Facebook

1 comentario:

  1. Hola Gabriel, soy Katherine hija número 4 de este matrimonio.. Es un orgullo para mi que se le haga reconocimiento a mis padres. Soy agradecida de Dios por tenerlos para mi han sido un pilar fundamental en mi vida y un gran ejemplo de esfuerzo y dedicación. Me emociona grandemente ver sus esfuerzos sus luchas, sus logros y todo lo que han hecho por nosotros desde pequeños y lo mas lindo es haber crecido en un ambiente lleno de amor y dedicacion.creo que las palabras sobran sólo decir que los amo con todo mi corazón.

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