jueves, marzo 30, 2017

Libro Homo Deus de Yuval Noah Harari

En la antigüedad, los hombres cuando tenían que resolver serios problemas, miraban a las estrellas y buscaban en ellas respuestas a sus inquietudes.
Luego, los dioses se dirigirían directamente a ciertos hombres que escribirían libros sagrados, que pasaron a ser la fuente de consulta.
Hoy, en pleno humanismo, en que lo sagrado pasó a ser el hombre, me abstraigo del mundo exterior, miro atentamente en mi interior y es ahí donde busco respuesta a mis grandes interrogantes.

Harari
Lo que Harari vaticina es que lo que viene y ya está pasando, es que empezamos a consultar nuestros grandes interrogantes, y los pequeños también, a los algoritmos, a la tecnología de procesamiento de datos, al big data, a los robots de inteligencia artificial.

Este mamífero que somos los hombres y mujeres, la única razón por la que llegó a esta posición tan extremadamente dominante, es porque es capaz de cooperar en grandes números. Y el mecanismo de como hace esto, es a través de relatos, cuentos, ficciones, que nos unen en modos particulares de comportamiento o sistema de pensamiento. Las religiones ocupan ahí un gran papel.

Según Harari, el año pasado nos quedamos sin ese relato, pues tanto la economía globalizado en el esquema que hoy operamos, perdió credibilidad, pues muy pocos se están haciendo demasiado ricos y las gran masa, ya no asciende, sino que desciende económicamente.
Y, la democracia liberal, también perdió credibilidad, porque nos quedó claro que los políticos no representan a los ciudadanos y todo quedó como una puesta en escena manipuladora, para hacerse del poder con objetivos que incluso trasgreden sus promesas de campaña.

Nos toca inventar un nuevo relato, una nueva ficción en la que creer.

La tecnología en su gravitante desarrollo, está haciendo que muchos oficios y profesiones vayan a quedar obsoletas, llevándonos ello a una situación de grandes multitudes de humanos in-empleables. Este es uno de los problemas graves que Harari ve para adelante.

el humanismo se desploma
Los diagnósticos médicos de los algoritmos están siendo mucho más precisos que los de los mejores médicos. En ajedrez ya perdimos hace rato. Los choferes, es muy probable que sean reemplazados por robots en poco tiempo. Nuestro proceso educativo, será guiado por algoritmos, que sabrán de nosotros mucho más de lo que imaginamos o nuestro cerebro pueda procesar. Y ya no necesitaremos profesores para que nos enseñen; todas las materias estarán de la mejor manera explicadas online. Los árbitros serán reemplazados por algoritmos. Incluso la capacidad creativa, por ejemplo en la composición musical, está encontrando serios competidores en máquinas de inteligencia artificial (link).

La inteligencia se estaría separando de la conciencia y la primera sería superada con creces por los algoritmos. Este éxito de los algoritmos está haciendo que los biólogos vean a los organismos vivos como algoritmos bioquímicos gestados por el mecanismo de la evolución.

La muerte está siendo vista como "problemas" que la tecnología resuelve uno tras otro. Hoy nos vemos confrontados con que la muerte es una decisión que hacen parientes y médicos, frente a la persona muchas veces en estados nada dignos. Y no tenemos un relato, una base ética, que nos diga que hacer ni cuando.

La gran cosa empiezan a ser los datos. Y los algoritmos que los procesan. Google y Facebook, que siguen todos nuestros pasos, a cambio de la gratuidad de los servicios prestados, nos conocen no sabes cuanto. Se supone que nos pueden predecir y darnos información precisa, para cargar los dados a favor de tal o cual candidato presidencial. Dicen que Trump ganó usando estos artificios de la inteligencia artificial,

la exploración de la conciencia
Y espérate que nos invada la Internet de las cosas. El nivel de conocimiento, o volumen de datos que los computadores tendrán de nosotros será tal, que podrían convertirse en nuestros consultores matrimoniales, de carrera, guías espirituales, todo.

Y este periodo humanista, centrado en el ser humano, que sacraliza la experiencia y la voz que brota del interior, será reemplazado por la religión del dataismo (los datos son todo) o el tecnohumanismo, que mejorará a ciertos, pocos humanos, que nos gobernarán al final de cuentas.

La cosa no se ve nada fácil de bancársela. Me parece de a ratos, macabro. Pero leerse a Harari, es cierto, afloja la mente y nos flexibiliza en las maneras de ver el mundo que viene.

Quizás lo que más me gustó, es este planteamiento que hace, de que los grandes descubrimientos que vendrán, son en el descubrimiento del territorio de la conciencia. Se liberarán las enormes restricciones que hoy existen para explorar en esa dirección y terminaremos cartografiando ese nuevo territorio, de la conciencia. Y entenderemos, además que es aquello.

Harari, opino yo, es un imperdible.

Referencias:
En un TED dialogue
Harari entrevistado por Iñaki Gabilongo

3 comentarios:

  1. Mmmm.
    Ya hace mucho que Nietzsche señalo que la caída de dios, con la teoría de Darwin, traería como consecuencia un vacío en nosotros, que se presentaría como nihilismo o totalitarismo.
    Quizá conviene aclarar que es la caída de las reglas de los auto-nombrados intermediarios de dios, que nos dejaron con un vacío enorme de interrogantes sin contestar.
    Entonces, la globalización es un argumento que no se sostiene, ni por que no tiene la fuerza de fundamentos de más peso, ni por que le duela a los menos, aunque estos sean occidentales.
    Mmmm.
    Que mi mirada interior, sin siquiera la muleta de un dios, se cambie... por la cosificación de un avance tecnológico... mmm, lo dudo.
    Que sea preocupante, sí.
    Baste con recordar el experimento del prisionero, con los estudiantes de Stanford, para alarmarse por las consecuencias de una disparidad de poder. En este sentido, el poder de Google y otros es Orwelliano.
    Todo indicaría que la materia se dirige hacia convertirse en inteligente. Nosotros somos un buen ejemplo, quizá no el ultimo, y obviamente ésto es preocupante.
    La cuestión está en si seremos capaces de integrar esta tecnología a nosotros mismos -corporalmente.
    La conciencia... Donde está? Interesante. Qué vamos a hacer con ella, mucho más... pensando en la maldad del hombre.
    En fin, estimulante tu aporte, da pa'pensar.

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  2. He leído dos veces el Homo Deus de Harari y por supuesto ello me llevó a estar leyendo a Martin Ford y su libro "The Rise of Robots", no sé si es terrible el futuro que vaticinan, pero creo que hay un hilo conductor de la humanidad que no logramos ver ni entender hacia una dirección hacia el futuro....estimulante para reflexionar.

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    1. Al ver este comentario de Isaquino, lo llamé y nos fuimos a tomar un café a un Starbucks. Coincidimos en que Harari es lo más provocativo que se puede leer en estos días y apareció muchas veces en nuestra conversación.

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