sábado, julio 26, 2008

Libro Conversación con Rafael Echeverría

Este libro me deja como relámpagos, imágenes, ideas, que me son significativas.

Por una parte, la biografía de Rafael Echeverría, que ocupa muchas páginas del libro y que a pesar de sentir en algún momento que era un exceso, ahora valoro sobre manera. Un filósofo, hijo de profesor de filosofía, que vive con su abuela paterna durante 3 años, que estudia el marxismo, siendo marxista, para validar en cierto modo, la validez de la aseveración de científico de la concepción marxista de Marx y terminar profundamente decepcionado. Sufre la humillación de ser expulsado de la universidad Católica al mes de tomar el poder la junta de Pinochet, en la época en que mi suegro hacía clases ahí mismo, en el campus oriente (se deben haber conocido).

El tema de la verdad saliente de la psiquis de nuestra civilización, además con un mal antecedente de ser agente de violencia, abuso y desacreditación. El forado que ello está dejando, aparte de las consecuencias de un mundo vaciado de sentido, materializado, suicida del ser e incluso del sustento ecosistémico natural.

Echeverría está preocupado, siente fuerte pasión por dar señas y contribuir para alertarnos de sus preocupaciones, e intenta desviarnos la mirada hacia nosotros mismos y encendernos la motivación por el propio desarrollo y crecimiento.

Un marxista que termina bregando por más Dios y más espiritualidad. Notable, como síntoma de como han cambiado los tiempos.

El trabajo, que viene siendo un sacrificio, un dolor necesario para mantenernos a nosotros y a nuestras familias; como empieza a cambiar hacia un trabajo que requiere rescatar al hombre incluso para permitir la sobrevivencia de la empresa. Un humanizador de la empresa y completamente alineado con la vocación fundamental de la empresa que es hacer dinero; osea, convence a los empresarios que la humanización que vende, los hará ganar más dinero. Genial.

Un librito que le agradezco a mi amigo Raul, que da para buenas conversas y que por supuesto recomiendo.

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