domingo, septiembre 27, 2015

La escucha 2.0

Cuatro niveles de escucha, así de simple, son los que plantea Otto Scharmer, en el curso Transformando la empresa, la sociedad y a nosotros mismos, desde el MIT.

En el primero, escuchamos solo aquello que queremos escuchar, aquello que reafirma lo que ya sabemos, aquello que no desafía nada del mundo que hemos construido en nuestra mente.
Lo que no se aviene con lo que ya sabemos, simplemente no lo escuchamos; nunca lo oímos. Es un tipo de ceguera cognitiva. O simplemente, el otro está mal, equivocado, sin más.

Conoces esta manera de escuchar ? Bastante, diría yo. Personas que hablan contigo y no escuchan.
Bueno, a veces no es tan fácil darse cuenta de aquello; falta un instrumento de medición, algo como un escuchómetro.

A esta forma de escucha, la llaman downloading hearing, o escuchar como si lo que escucho fuera como descargar datos desde mi disco duro personal.

En el segundo nivel de escucha, lo distinto, lo que no cuadra con lo que yo se, lo escucho, lo registro, incluso tomo notas. Esa información que escucho y contradice lo que se, la capturo, porque se que es la fuente de la innovación. Pero, estoy parado en mi mismo, en el borde de mi mundo de saberes.

Esta forma de escuchar, implica una apertura mental. Requiere que suspenda esos juicios automáticos, que el nivel uno desencadena. Lo llaman Factual listening, o un escuchar atendiendo a lo fáctico, es como la mirada del científico.

El tercer nivel de escucha, es la escucha empática. En este nivel ya me salgo de mi y me meto en los zapatos del otro; miro el mundo e incluso lo siento, como el otro. Para este nivel se requiere una apertura a nivel de corazón; ya habíamos abierto la mente en el nivel anterior; aquí abrimos ademas el corazón.

Me pongo en el lugar del otro. Ello requiere bastante foco de atención, de concentración, bastante energía. No es fácil. Requiere mucha generosidad, pues significa salir de sí.

En el cuarto nivel de escucha, se va un paso más allá. Lo llaman la escucha generativa. La idea es conectar con lo que quiere emerger, ahí en el mundo, ahí, en el otro.
Requiere conectar desde un nivel más profundo de uno mismo, desde un espacio de calma interior, casi meditativo. Y desde allí atender a lo que desea ser, a lo que quiere aflorar.

Esta forma de escuchar nos remueve internamente, pues se siente como una elevación de energía interna. Incluso como una transformación de uno mismo, pues afecta el ser que somos como escuchadores.

Esto de abrirse a lo que quiere ser, nos implica y requiere ser capaces de dar el salto, hacer el movimiento, desde lo que era a lo que quiere ser. Ello significa abrir el último eslabón, que requiere romper las ataduras del miedo, al abrir la voluntad hacia el futuro, hacia lo nuevo que quiere emerger.

Este tercer nivel de escucha implica o requiere una profunda conexión con quien somos y con quien deseamos ser. Porque es desde ahí por ejemplo, que un buen coach ve en el coachee que tiene al frente, lo de él que quiere emerger.

Habla Otto Scharmer de liderar a través de un más profundo escuchar.

Y otra cosa, lo emergente aflora a su ritmo, en su tiempo; no se puede apurar. Solo se puede traer al presente, actualizar, facilitar, y esperar, tener fe, de que aflorará.

Ahora, esto de sumergirse en lo que quiere emerger, lo llaman "presencing" (no se como traducirlo) y de ahí el Presencing Institute.

Referencias:
La escucha (artículo anterior)

martes, septiembre 22, 2015

Transformemos la empresa, la sociedad y a nosotros mismos - curso

Vivimos una era, en que YO, es lo máximo; MÁS, es lo mejor; y en que poderosos grupos de interés, dirigen la toma de decisiones.
Esto nos ha llevado a lo que Otto Scharmer llama, un estado de irresponsabilidad organizada.

Está emergiendo un nuevo mundo, que aún es poco claro. Que requiere conectemos con niveles más profundos de nuestra humanidad, para descubrir quien de verdad somos y quien queremos ser. Hace falta construir la capacidad de percibir (sentir) y materializar el futuro que busca aflorar.

Otto Scharmer
El equipo de Otto Scharmer del MIT propone un método para avanzar, que llaman U, o ULab.
Consta de tres pasos. Primero, observar; sentir, escuchar, a niveles más profundos. Segundo, conectar con nuestros niveles más profundos de sabiduría, activando las técnicas del mindfulness. Y tercero, aprender haciendo (Guillermo, tenías razón)

La idea es conectar con lo emergente, tanto de uno mismo, como de la sociedad. Y para conocerte a ti mismo, debes salir al mundo (será por eso que nuestros hijos viajan tanto).

Su planteamiento apunta a que el cambio más importante que viene es la transformación del capitalismo.
Esto le da un espaldarazo a todos aquellos que andan humanizando la empresa.

Hará falta re-diseñar cómo nos conectamos unos con otros, con el sistema y muy importante, con nosotros mismos.

Una de las transformaciones más importantes que están pasando tiene que ver con la educación, con la manera en que aprendemos. Lo que veníamos, y seguimos haciendo, es mirar la experiencia del pasado y aprender reflexionando sobre ella.
Otto Scharmer y compañía proponen, desarrollar la capacidad de percibir, sentir, y prototipear, llevar a cabo en la realidad, cosas que sentimos que quieren aflorar; algo a lo que llaman el futuro que emerge.
se agrega la mirada sobre uno mismo
Y aprender en se proceso. Aprender del futuro que emerge.
Esto no lo sabemos hacer; cómo se hace?

Bueno, ese es el viaje al que Otto Scharmer nos invita a través de su curso, en formato MOOC, que llama Transformando los negocios, la sociedad y a uno mismo, del que estoy hablando.

En el equipo del MIT detrás de este curso, están nada menos que Peter Senge y Joe Jaworski, entre otros. Y exponen sus fuentes de inspiración donde nombran a Henry Thoreau y a Christopher Clark, que realmente vale la pena salir a husmear.

Estos cursos, están sacando el proceso de aprendizaje de las salas de clases y las están llevando afuera, a la calle, a las casas, adonde quiera estés.

Afinando la puntería señalan, que el desafío es conectar la cabeza (donde hemos estado últimamente) y las manos, con la inteligencia del corazón. La emoción, ese tema que los ingenieros no pasamos en la universidad.

Otto Scharmer señala que en su experiencia, ha visto que los nuevos emprendedores y creativos, aspiran a que en sus creaciones conecten desde la pasión y saber que lo que hacen, aporta a construir un mundo mejor, más justo, más saludable, más sustentable. Pasión y compasión; si, son emociones.

Y lo más sorprendente, ponen en el centro, el conocimiento de si mismo. Porque piensan que el éxito de una intervención (emprendedora, consultiva o de liderazgo) depende de la condición del ser, del desarrollo interior, del interventor.

Tendremos que indagar, en este viaje del curso, quien soy yo, cual es mi potencial, y cual es mi trabajo, lo que me apasiona, orientado al mundo que quiero ayudar a construir.

Y rematan diciendo que nadie entre a este curso que no piense y crea, que el mundo que tenemos alrededor, el mundo que hemos creado, es reflejo del interior que hemos sido.

Estoy inscrito en este curso, lo recomiendo mucho y me sorprende la cantidad de chilenos que ya están en el Hub chileno de este curso.

No te lo pierdas.

 

lunes, septiembre 07, 2015

Santiago Despierta, segunda versión

Asisto el viernes pasado al segundo encuentro de Santiago Despierta, en el Hyatt. Voy entusiasmado, contento, pues espero pasarlo tan bien como la vez pasada, en junio.

Uno de los aspectos relevantes para mi de estas citas, es que me encontraré y me encontré con un lote de personas, que andan en temas parecidos a los míos y que ocurre que estos eventos resultan ser una importante instancia de encuentro.

Al entrar me encuentro con la Pilar Izquierdo e Ian Contreras, que me saludan con la efusividad y afecto habitual. Al hacer la cola de registro me encuentro con Miguel Galmes y la Pía Guzman, con quien me sentaré al lado en el primer evento, con el key speaker internacional Mario Alonso Puig.

Para llegar al asiento que eligió la Pía tuve que pedirle pasada a Mauricio Malbran, con quien almorzaría y conversaría ahí profusamente. Divisé más allá a Pedro Arellano, a quien no tuve oportunidad de saludar, pues parece que después de esta charla, se retiró.

Mario Alonso es un speaker clase mundial. Habla ese español de España, que tanto nos gusta a los chilenos. Se maneja con soltura por sus temas, poniendo una relajada emoción en todo lo que dice, que acompaña con una teatralidad que le confiere a su charla la categoría de espectáculo.

Mario Alonso Puig
Me llama la atención lo mucho que trae a colación la neurociencia, que entiendo al final, está poniendo desde esa área del conocimiento científico, la emoción en el centro y por sobre la racionalidad. Y eso solo, me parece un cambio paradigmático brutal.
Dirá que el mundo emocional es el que manda en los procesos mentales.
Me parece un cambio revolucionario, aunque lo vengo escuchando desde hace un rato, pero que lo diga la neurociencia le da un peso que no se puede despreciar.

Y la gestión de nuestros pensamientos, de manera que se mueva por lo positivo, lo propositivo, y lo más importante, bajo en el nivel de juicios, son las principales recomendaciones de Mario, para ir bien por la vida.

Bran, yo y otro Viejoven
Da una pauta de transformación, con pasos como conocerse, comprenderse, superarse y trascenderse, pues cree a pie juntillas que el cambio es posible y quizás lo principal, encontrar el águila que todos encerramos, a pesar de vivir en jaulas para gallinas.
Y nunca sacrificar la libertad por la seguridad.

De ahí pasé a mi circuito de charlas, correspondientes al color rojo que me tocó, con un mago increíble, Juan Esteban Varela.
Mago desde los seis años, dedicado a ese oficio como su profesión de base, de desplazamiento internacional, con aparte, un hobby, las leyes, pues de pasada se tituló de abogado, profesión que no ejerce.
Aparte de ser un extraordinario mago, que me dejó perplejo más de una vez, es un interpelador profesional en el sentido de preguntarte por si estás o no en tu pasión, o elemento en el lenguaje de Ken Robinson. Cuándo te decidirás por ello y cuando aumentas tus horas semanales a aquello.
Por suerte estoy en mi pasión porque si no, me habría sentido incluso presionado, como sospecho alguno se puede haber sentido, aunque con un humor y buena onda notable.

Después me tocó la Layla Raña, una profesora de teatro, enfocada en enseñarnos como mejor respirar y experimentar los efectos de distintas formas de respirar con el hablar o incluso el cantar.
Si, nos mantuvo toda la sesión de pie, haciendo cosas, yendo y viniendo, con un final en que cada uno le cantaba al del lado, cuanto lo amaba, en un solo que todos atendían y que no pasó desapercibido por nuestra biología sin dejar huella.
Fue tal mi sorpresa y fascinación con la materia de su enseñanza, que le pedí nombre, mail y teléfono, para considerar seriamente meterme en alguno de sus talleres.
Excelente.

Y para terminar Marco Palma, que en un tono más espiritual oriental, nos sometió a distintas experiencia, como la de pararnos frente a una persona, mirándonos en silencio, por su buen minuto, para luego cambiar, unas cinco veces de persona. El último de esa secuencia, sería mi partner en un ejercicio de dibujo en bloc de colegio, con lápiz y luego lápices de colores. Mi partner comentaba libremente mis obras de arte y lo mismo hacía yo con la suyas.
el mago Juan Esteba Varela
Mientras nosotros dibujábamos absortos, Marco leía de cuando en vez, frases profundas, trascendentes, que penetraban en nuestra mentes en estado de apertura por el ejercicio.
No se que huellas dejaron todas estas cosas, pero sospecho que más de las que yo sospecho.

De ahí nos fuimos al salón principal, donde volvimos a hacer el rito del evento de junio, donde en un ambiente de penumbras, circulaba una barca luminosa, donde todos íbamos depositando nuestros propósitos para la vida. Mientras esto ocurría, Ian Contreras decía algunas palabras, en forma intermitente con una cantante lírico ancestral, al otro lado de la pista.

Cerraron el día el matrimonio de Paulina Sepulveda y Alejandro Magni, después de lo cual concluimos y yo recorrí el lugar abrazando y despidiéndome de varias personas.

Un día para recordar y pensar, sentir y reflexionar en sus efectos al ser. Una profunda experiencia.

domingo, agosto 30, 2015

Cómo saber cuando se algo que aprendo ?

He terminado cuatro semanas de un curso notable, imperdible, acerca de cómo aprender a aprender, de dos profesores norteamericanos, de la universidad de California, muy entendidos de los últimos descubrimientos de la neurociencia, con la que fundan buena parte de lo que enseñan.

La pregunta por cómo saber cuando se algo, me dejó bastante estupefacto, pues es posible que buena parte de lo que aprendimos en nuestra larga historia escolar y universitaria, en realidad no lo aprendimos, sino que lo arrumbamos en la corteza pre frontal, zona de trabajo de nuestro cerebro, solo para "calentar" la materia y salvar en las pruebas. Con la convicción falsa de que si me saco una buena nota en la prueba y obtengo el certificado, se.

Y la verdad, no he aprendido nada o casi nada, Y somos una bandada de ignorantes, con título, que además nos identificamos con esa certificación. Estudié en el colegio tal o cual (donde ahora sospecho que aprendí muy poco) y luego me titulé de tal carrera, lo que me constituye en ingeniero, médico o abogado. Y quien sabe en realidad cuanto se, e incluso quien o qué soy.

Aprendí en este curso que se, lo que puedo hacer y lo que puedo enseñar.

Ahora leo algo que intento estudiar, me detengo y escribo en un papel, lo que voy entendiendo. Repito la cosa aprendida, diciéndola o escribiéndola.
Cuando hago eso, la cosa sale de mi cerebro, de mis neuronas y no del libro o de la pantalla del computador.

La mejor manera de aprender algo, es enseñándolo.
Nunca había pensado que quien me enseñaba, estaba aprendiendo en el proceso. Mas bien pensaba que quien enseñaba, ya sabía.

Aprendí que aprendemos poniendo atención en lo que queremos aprender, una atención que no siempre es fácil instalar enfocada por mucho tiempo.
Hay distintos métodos para lidiar con los distractores, los malos hábitos, la procrastinación que llaman, todas malas costumbres, que lo único que hacen es desenfocarnos de la materia que intentamos aprender.
Instalar un rito de 25 minutos (u otra cifra) de total concentración y después pararse y salir a dar una vuelta, o cambiar completamente de tema, y después volver en ánimo de otros 25 minutos de total concentración, son prácticas que recomiendan con fuerza.

Tenemos cuatro slots de memoria de trabajo en la corteza pre frontal del cerebro. Si estamos escuchando una clase y además mirando el celular, al menos uno de los slots está en aquello y por lo tanto la atención en lo que estudio ya está disminuida.

Nuestra mente tiene distintas formas de trabajo. La enfocada, concentrada en la cosa, secuencial, mirando el detalle.
La otra es tomar distancia de lo que aprendo, mirarla desde una perspectiva más amplia, desde el balcón dicen algunos y ver que veo, que se me aparece desde esa perspectiva.
Y luego volver al detalle, a la mirada concentrada. Ir y venir en estas dos formas cerebrales de mirar, enfocar, lo que pretendo aprender, aportan de manera significativa al proceso de aprender.

He aprendido algo, cuando se instala en mi neurología más profunda y no en los slots de trabajo de la memoria de la corteza pre frontal.
Los conocimientos deben instalarse más adentro y deben conectarse con otros conocimientos que ya tengo. Yo aprendo algo practicándolo una y otra vez, de manera que los distintas partes y piezas del conocimiento, se vayan instalando en los músculos y en las neuronas. Solo piensa en un buen golpe de golf o de lo que sea que requiera mucha práctica para instalarse.

Me parece notable que sabiendo todas las cosas que este curso me entregó, puedo de verdad aprender las cosas que quiero aprender. Y lo puedo hacer en menos tiempo.
Por eso pienso que este tema es esencial, muy importante, y debiera enseñarse muy temprano, en el colegio.

Saber que un buen sueño, no solo me prepara bien para una prueba del día siguiente, sino que en el dormir se produce un proceso de limpieza de toxinas que se van acumulado entre las neuronas, que si no hemos dormido bien, dificultaran sustantivamente nuestro trabajo en la prueba.

Y de la importancia del buen trabajo en grupos (no siempre ha sido tan buen), pues es ahí cuando ponemos a prueba lo que sabemos, explicándoselo a nuestros compañeros o aclarando dudas. Gran importancia le dan en el curso a este aspecto del aprendizaje; hacerlo en pequeños grupos.

Saber cuando se, me parece fundamental. Por eso recomiendo con fuerza este curso.

jueves, agosto 20, 2015

Mi primera visita al grupo de los Viejóvenes

Fui invitado a formar parte del grupo de los Viejóvenes, asistiendo anoche a su reunión mensual, como key speaker.
Este grupo, según entendí, fue una confabulación entre un viejo, Carlos Sanhueza y dos jóvenes, Branislav Babaic y Diego Carrasco.
Llaman a estos encuentros Conversaciones de Anticipación.

Llegamos con Ricardo Kirsten, que fue quien me puso en contacto con Carlos Sanhuesa, a esta casa en el barrio de las casas de Lo Matta por Vitacura, en la que viven tres jóvenes, que cumplen además la tarea de cuidarla, antes de ser demolida, pues ahí se construirá un edificio.
Una buena casa, en que los concurrentes se situaron en el living y en el patio, sonde se preparaba un fuego para la cocinería que vendría.

La energía de los jóvenes primaba. Nos recibieron con cerveza para mi y vino blanco para Ricardo, que disfrutamos mirando afuera, como cortaban leña con hacha, como preparativo para el fuego que se haría.
Estuve en más de una ocasión, después, contemplado el fuego chisporroteante de esos leños, tan propio del sur. Que deleite es contemplar el fuego de una fogata; por qué será que tanto nos cautiva, aparte de anima con su calor.

Carlos Sanhueza en primer plano
Presentaciones, breves conversaciones, hasta que pasamos al living, con un pie en el patio, a la sesión misma de la conversación grupal y de lo que sería al final mi presentación-conversación.
Lo que hacen siempre, es que quien trae a una persona nueva, la introduce con una breve presentación y luego se le pide al invitado que hable respondiendo dos tremendas preguntas: ¿Qué te mueve en la vida y que mundo traes a compartirnos?
Uf. Igual da pie para que el que habla diga cosas de si mismo y nos impacte con su particular presencia.

La mitad o más de los presentes era primera vez que venían, así que pasaron por el rito de introducción. Después me tocó el turno a mi y me lancé con la exposición de lo que había preparado, que dejo aquí en la forma de una presentación Prezi, que no mostré anoche, pues fue a cappella y en formato conversación, bastante participativa.

Retengo pedazos de lo que ahí pasó, por las reacciones que se produjeron, las interpelaciones, las contra argumentaciones. Por ejemplo, esto de tomar la educación en nuestras manos, pero para ello necesitamos saber qué estudiar, que queremos estudiar, qué es lo nuestro.
Cómo se hace eso, si los alumnos de segundo año en la universidad no reflejan estar en algo que los apasione, ni mucho menos.
Surge el tema de que para saber qué es lo mio, qué quiero estudiar, dónde quiero ser oferta para el mundo, necesito conectar con mis emociones, pues es un sentir, aparte de un reflexionar, de donde emergerá la respuesta.
Y de que le proceso educativo, parece que estranguló nuestro sentir, incluso reduciendo nuestra capacidad respiratoria, como una forma de quitarle aire al fuego de nuestras emociones.
Necesitamos recuperar el buen respirar y de ahí esperar que se encienda nuestras emociones y con ese recurso continuar la búsqueda de la respuesta a que es lo mio, que estudio (link).

Branislav, Carlos Sanhueza y Diego Carrasco
Interpelado también me sentí cuando Josefina cuestionó mi obsesión por tomar cursos online en sitios como Coursera y Edx, descuidando o consciente y voluntariamente dejando de leer prensa y ver TV, alienándome en consecuencia de la contingencia nacional. Yo comparé aquello con las horas que mi hija dedica a ver seriales de zombies en Netflix.
El mundo que tenemos que cambiar está aquí y no es China ni en Harvard, me dijo. Eso dió para un clinch de conversación, que sé mi mujer se habría posicionado del otro lado.
Tuvimos una deriva a la forma de pensar china, que había obtenido de cursos de ese lado del mundo, como uno de la naturaleza del pensamiento chino (link), que me ampliaba la mirada y ponía en perspectiva en vicio o adición nuestra a emitir juicios, que tienen que ver con un ser, creación occidental.

Interés especial había por el tema de mi experiencia con los blogs y me pareció que el argumento de usar un blog como herramienta o plataforma para pasar los conocimientos que uno iba aprendiendo, como parte del proceso de aprendizaje, como había prendido en un curso que sigo en estos días sobre como aprender a aprender, les hizo sentido.
Ricardo Kirsten a la izquierda
Y la idea de la necesidad de "sacar la voz" en los confusos tiempos que corren, con referentes inexistentes, abre la posibilidad o no deja otra, que individualmente y en grupos saquemos la voz, elevemos la conversación y la pongamos en la red a disposición de los que quieran participar.

La sesión grupal terminó animádamente, con la energía muy en alto, pero la exquisita comida que había preparado el chef presente, que era uno de ellos, no permitía dilatar mas la cosa.

Lo que siguió fueron conversaciones en pequeños grupos o de a dos, conociendo gente, comentando lo conversando, conociendo casos y cosas personales de mis interlocutores.

Nos fuimos con Ricardo (había dejado mi auto en su casa) comentando la energía de la gente, la energía de este grupo y lo fascinante de lo que podría salir de todo ello. Nos fuimos conversando, comentando, felices.

conversando después y comiendo

sábado, agosto 01, 2015

Miedo a las emociones y la importancia de la respiración

Alexander Lowen de la Bioenergética ha atrapado mi atención. Hace un tiempo leí un libro suyo, pero creo que no me llegó tanto como un par de videos que he visto ahora.

Somos nuestro cuerpo, dice. Y pone el foco en lo que sentimos, siendo las emociones fenómenos que ocurren en el cuerpo y que tienen que ver o están íntimamente relacionadas con movimientos de energía.

Alexander Lowen
Vivimos una época, señala, con una cultura centrada en la mente y no en el cuerpo. Estamos tan identificados con la forma en que pensamos, que hemos perdido contacto con el cuerpo, pero más que nada con las emociones que brotan de este. Y por eso nuestra sensación de estar perdidos.

Todo parte en nuestra niñez, en que nuestra natural libertad y despliegue del ser, donde sí experimentábamos el disfrute y las emociones, fue educado, civilizado, a punta de represión, retos y castigos.

Lowen señala que esa presión ejercida en el proceso educativo es tan fuerte, porque está relacionado con la muerte, pues sentimos que si no nos quieren moriremos, nos abandonarán por ahí, por lo que terminamos haciendo lo que nos piden.

La emociones brotan del cuerpo como formas de energía que van asociadas a movimientos corporales. No podemos decirle al cuerpo que se enamore o que sienta ira, pues las emociones brotan solas, en parte en función de la energía disponible.
Lo único que podemos hacer es frenar, reprimir nuestras emociones. Y la forma de hacerlo es reducir la energía corporal, a través de reducir la respiración, contrayendo el cuerpo. Y de ahí las tensiones y el hecho que la mayoría de las personas respiran con entre el 50 a 60% de su capacidad pulmonar.

De hecho, la terapia Bioenergética se centra en enseñarle a las personas a respirar, no forzadamente sino que naturalmente. Y a perderle el miedo a las emociones que se pueden desencadenar. El cambio debe reflejarse en el cuerpo y el terapeuta Bioenergético debe saber leer el cuerpo.

base energética unitaria, que se abre en dos
fuerzas antagónicas, cuerpo y mente
Lowen señala que la energía corporal es unitaria y está centrada en una zona del cuerpo, una especie de epicentro energético, que estaría entre el plexo solar y el corazón con los pulmones. Esta energía sube por la espina dorsal y en el cerebro se divide en los dos hemisferios, donde en el izquierdo se desarrolla la mente, el lenguaje, el pensamiento analítico. Y en el derecho, se sitúa el cuerpo con las emociones, la experimentación guestáltica amplia de la realidad. Y estas dos energías entran el contraposición a nivel de la conciencia, esa cosa superficial, señala.

Si tenemos las emociones apagadas, reprimidas, con poco contacto corporal, la sensación es de estar perdidos, por mucho que la mente crea que lo tiene todo comprendido, analizado. Necesitamos recuperar el contacto con nuestro cuerpo, necesitamos ampliar nuestra capacidad respiratoria en forma natural, necesitamos perderle el miedo a las emociones, que son en definitiva el motor de todo lo que hacemos y pieza fundamental para sentirnos vivos.

Las emociones son como el fuego de la vida, señala Lowen, que de verdad podemos reducir y apagar, reduciendo la cantidad de aire que le entregamos al cuerpo a través de la respiración.

Perderle el miedo a las emociones y recuperar nuestra fuente energética de la respiración, parecen tareas fundamentales para movilizar nuestras capacidades de entrar en contacto y sentirnos de verdad vivos.

Referencias:
Charla de Alexnader Lowen
Entrevista a Lowen

miércoles, julio 22, 2015

Saca la voz, a través de un blog

Los blogs tuvieron su momento cúlmine cuando eran el único medio de expresión popular que existía en la red. Después vendría Facebook y Twitter y los blogs pasaron a segundo plano.

Siguen habiendo muchos blogs, pero son de personas que tienen cosas que decir de cierta envergadura, en distintos dominios, mas bien casos excepcionales.

Conversando con mi grupo de los cerros el domingo pasado, mientras subíamos por el Huinganal, uno de los presentes habló de que estábamos bajo una nueva forma de dictadura, algo disfrazada, pero dictadura al fin, que llamó la "dictadura del capitalismo".
Claro, los dueños del capital, hacen y deshacen; alguna duda? Necesitas más explicaciones, si solo basta escuchar o leer las noticias y te irá quedando claro.

Y cómo salimos de esto, fue la pregunta que quedó dando bote en la ruta. Sin respuesta.

Le han puesto tan poco pino a educar a la población que más bien parece una medida estratégica.
Necesitamos educarnos solos, tomar el mando y control de esa tarea. Hoy es posible; gracias a la Internet. Y el idioma inglés se hace muy valioso, pues el abanico de posibilidades se multiplica.

deja tu huella
Y hay otra cosa que comprender. No existe una realidad ahí fuera; hay observadores particulares en cada uno de nosotros. Nuestra mirada, nuestra forma de ver la realidad es tan particular, que no te lo creerías.
Igual tener presente que nos falta educación, nos falta como decía una amiga mía, "cruzar la información". Leer de esta fuente y de aquella, y sacar nuestras propias conclusiones. E instruirnos, aprender, estudiar, conversar; mucho.

Y finalmente, sacar la voz. Empezar a usar los blogs para contar lo que vemos, cómo vemos, qué nos pasa, qué sentimos, qué queremos, qué soñamos, y contarlos como cuentos de cada día.
Los blogs son espacios muy fáciles de interconectar unos con otros y con otros medios.
Pero tenemos que atravesar un muro, un  obstáculo. Una barrera que nos pone un poco el miedo, otro buen tanto la falta de tiempo de la vida atareada que llevamos y otra, los juicios e inseguridades de, lo estaré haciendo bien? que dirá tal o cual de esto que pretendo publicar? de qué escribo? y quien soy yo para salir a decir lo que pienso o me parece?

Pienso que llegó el momento de levanta la voz, de sacar al voz, pues no veo otra salida, salvo salir a las calles, cosa que no siempre rinde frutos y no todos están dispuestos.
tu mirada
A través de los blogs, que permiten reflexiones más profundas, más reflexivas que los otros medios, es una forma de salir al aire, a la nube, que es otra forma de calle.

Y ojo, la expresión debe ser usando todos los medios y mecanismos multimediales hoy disponibles. Anoche hablábamos de los drones, una nueva herramienta de expresión de nuevas perspectivas.

Miles de voces, es la imagen que tengo. Voces que van evolucionando, que desarrollan sus capacidades, que se cultivan, que cultivan estilos, que conversan unos con otros. Una gran red opinando, hablando, enredándose. Y movilizando acción asocial.

Fernando Flores fue el primero en vaticinarlo; hace tiempo ya.