sábado, octubre 28, 2006

Seminario "El Poder del Sexo"

Pensemos acerca del sexo, sin matarlo, pues el sexo cuando se piensa ... es una de las frases que anoté en el evento en Casa Piedra al que fui con la Andrea, mi mujer, invitados por Carmen Gloria Gorigoitía de Mundo Mujer.

Buen sitio (apagado) hizo Edgardo Vogel de Exhibits para este evento.

La publicidad nos induce a querer habitar un mundo que no es; sin embargo, esta actitud de no valoración de la verdad está cambiando. En los años 80 eramos todos niños, nuestros hijos y nosotros, pues lo único que nos movilizaba era comprar, comprar y comprar; después en los 90 vino una época de gran individualismo y estamos entrando en el siglo XXI mas emocionales, valorando más lo que sentimos de verdad.

De ahí el sexo infantil como gimnasia, al sexo egoísta en el que cada uno se preocupa o no de su propia satisfacción, al sexo conectado con los afectos, con el otro, con el espíritu.

No olvidemos que los hombres somos visuales y las mujeres auditivas; "por ahí nos engrupen y por ahí caemos", decía la Pilar Sordo.
De la Parra mas tarde diría la frase "la palabra, la morada del ser", que me haría recordar el artículo de EDans sobre la realidad de los mundos virtuales.

Estamos en una sociedad sobre erotizada, donde nuestros hijos hablan de sexo por todos lados y no lo hacen con los padres; alerta, empecemos a hacerlo.

De la Parra nos pasea por la historia de interpretaciones y culturas, desplegando su sapiencia del lenguaje y el origen de las palabras: fascinante y fascista vienen del acto de no poder dejar de mirar algo, fascinante, como un pene erecto; simplemente si lo vemos al pasar, la vista se nos queda pegada.
Boris Quercia nos hará reír a carcajadas con la des idealización de los potos de la publicidad, hablando del "olor a poto".
Cuando aparece la escritura, los humanos perdemos la memoria (no necesitamos recordar) y ahora con los gigabytes y la Internet, los niños no aprenden, hacen cut & paste desde la Wikipedia y la tarea está hecha ( y esto que tiene que ver con el sexo?). Despues nos dirá de la Parra que la mujer es la única que tiene un órgano que no tiene otra función que el placer, el clítoris, cosa que a los hombres nos causa una gran envidia y el desprecio originario a la mujer. De ahí a la fuerza enorme del placer.

Interesante la reflexión que hace de la Parra sobre como hablamos los chilenos en comparación con otros pueblos y como esta forma de hablar nos delata, y no quedamos bien en esta reflexión. Vivimos en una época de la venganza de los iletrados, donde tememos que nos tilden de densos, si elaboramos un poco un pensamiento.

Una buena pregunta ¿para que tanto alarde con la píldora del día después, si existe la píldora de todos los días?
No será que no queremos llevar a nuestros niños al ginecólogo a que la empiecen a tomar cuando ya están en riesgo?

Si, efectivamente el control de la natalidad ha estado del lado de las mujeres. Son ellas las que deben preocuparse del tema, cuando hablar de condones debiera ser habitual, pero.

Estudiamos a los hombres, dirán los especialistas Rosenzvaig y Capponi, desde lo que dicen que hacen y no desde lo que hacen de verdad. Y eso puede que nos ponga en una total ignorancia pues al final de cuentas ¿qué diablos sabemos? de verdad sobre lo que la gente hace en el sexo.

Vivimos en la cercanía de la relación de pareja en una mezcla de amor y odio normal en toda relación cercana, y el sexo es esa especie de bálsamo que nos cura del odio o nos depura. También el sexo mitiga nuestra profunda sensación de soledad.
Hay también una gratificación narcisista en lograr el placer del otro en su orgasmo. Y esa desconexión en el placer del sexo de mi existencia responsable, comparable con las experiencias de éxtasis religioso.

Muy importante en nuestra predisposición al sexo es nuestra relación con nuestra madre en los primeros dos años de vida. Esa relación medio nos erotiza y luego nos rechaza; después nos vengaremos trasgrediendo en el sexo todo lo prohibido.

Cuidado con los asesinatos del deseo; recuperemos el pudor, dice alguien por ahí. Necesitamos un cierto nivel de angustia, la que nos salva de la omnipotencia y la desconexión con el mundo interior.

Cuando nos excitamos, idealizamos. Me suena.

Cuando hay amor en la relación sexual, estamos tocando la experiencia de la plenitud.

Sin duda una mañana estimulante, entretenida y abriendo un tema que necesitamos por nuestra salud mental, hablar mas.

3 comentarios:

  1. Anónimo1:45 a.m.

    Gabriel,
    No nos cuentas nada si estas clases tenían taller...
    En fin... que cuando se dice que la felicidad la encontramos en nosotros mismos —no se necesita mucho para tener buen sexo, venimos bien dotados para el placer...
    Interesante mañana.
    (Noto que el tema desperto tu interés; si lo mido por palabras escritas)
    A propósito, me recordaste que tengo algo que hacer.

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  2. La experiencia de haber asistido a este seminario -que fue sin taller-me dejó contenta ... pensé que éramos menos los que deseamos cultivar una relación de pareja a largo plazo ... estoy feliz de haber asistido, los expositores como tan bien lo relata Gabriel, plantearon diversos puntos de vista que enriquecieron el tema.
    Tengo tema pa´rato con mi marido, mis amigos y conocidos ...
    Me hubiera gustado haber visto tantas personas como las hubo en el Poder del Pensamiento también organizado por Exhibits ...
    Carmen Gloria

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  3. Anónimo12:25 p.m.

    Oye, que buena síntesis de un tema tan ultra-ventilado pero poco enfrentado directamente. A todos nos interesa el sexo, sin embargo continuamos siendo casi putas las mujeres que lo expresamos directamente y los hombres se siguen casando con las calladitas que resultan ser las peores... es increíble éso.

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