La inteligencia artificial (IA) puede parecer una nueva y sorprendente tecnología que puede operar como una herramienta poderosa.
Puede reducirse a eso y nada más; pero puede ser mucho más que eso: puede ser un agente transformador de la persona que tú eres.
Cuando lees y tienes tu celular cerca, cualquier palabra que dudes o no sepas qué significa, altiro, activas tu celular y en un tris lo tienes. Y sabes lo que significa; y bien.
También puede operar como el mejor buscador que puedas haber tenido. Lo dijo Larry Page, de Google hace varios años: el futuro de los buscadores será la inteligencia artificial, la IA. Ahí, tan cerca como tu celular.
Otra cosa que te puede pasar en esta capacitación en IA es que te pases de tipear en el teclado, a interactuar con el computador o celular, en modo voz, en forma oral.
Activas el chatGPT en tu celular y le hablas, le haces el pedido o la pregunta que quieras, y este te responde también en forma oral, audible por todos lo que te rodean.
También he aprovechado en varios casos de mostrarle a las personas, como pueden pasar de tipear tus textos en los procesador de textos, a simplemente dictarles hablando. Lo hemos hecho con Word de Microsoft, como con Google Docs de Google. Para los mayores de cierta edad, esto puede ser de gran ayuda.
Las habilidades de la IA en el procesamiento de textos es formidable.
Le puedes pedir que te redacte un mail para un prospecto que contenga tales y tales contenidos. Te lo hace genial, si no es a la primera, con un par de interacciones conversadas, vía texto o audio, listo.
Le puedo pedir que tome un material o contenido que yo he producido y pedirle que me lo revise, corrija y mejore. Es perfecto, o notable como lo hace.
Luego le puedo pedir que me lo redacte más coloquial, en el estilo de Gabriel García Márquez, o en el de Pablo Neruda, y lo hace genial. Hasta le puedo pedir que me lo transforme de prosa a verso. He visto muchas caras sorprendidas con esto.
Increíble es cuando le pides resúmenes de documentos largos, e incluso libros. Hazme un resumen de tal libro; profundiza tal aspecto; hazme el resumen más largo, y lo hace, lo hace todo.
Donde ya la cosa atraviesa tu piel es cuando ves que tu capacidad de preguntar podría transformar la persona que eres o vienes siendo.
Las preguntas, dirijo yo, tienen que ser tus preguntas, las que para ti tengan sentido, las que para ti son importantes o significativas.
Podría llegar a decir que tú eres tus preguntas, o eres el resultado de tu ausencia de preguntas.
Le puedes decir a la IA, toma el rol del mejor chef de Santiago y dime como hago el mejor arroz que he probado. Toma el mejor chef de Francia o el de la India, y la misma cosa. Y te puedes transformar en un cocinero que los que te rodean desconocerán.
Necesitas ganar plata, ganar más plata. Listemos tus capacidades, intereses, experiencias, y pidámosle a la IA que nos entregue una propuesta comercial y déjate sorprender. Después solo tendrás que distribuirla o salir a sostener reuniones de venta.
En esta sección paso a desempeñar más bien mi rol de Coach, ayudando a la persona a enfocar o pesquisar en qué querría desempeñarse o trabajar.
Por esta capacidad es que he reflexionado que la educación cambiará completamente, pues será personalizada, en base a una conversación a partir de los particulares intereses de cada persona.
Si los cabros están chatos de ir al colegio a aprender cosas que no les interesa aprender y que además saben, muchos de ellos, que aprenderán mucho mejor solos frente al computador o con el celular.
Por eso digo, la inteligencia artificial, puede ser un resolvedor de todo tipo de situaciones y por ello termine siendo un agente de cambio para la persona que vengo siendo. Y por eso tiene tanto sentido que hable de “coaching” en inteligencia artificial (IA).
Sólo llámame o mándame un chat.
Al final, la inteligencia artificial se transformará en un asistente tuyo, a la mano, para todo tipo de cosas; un asistente formidable.
Nota: he trabajado ya con seis personas, cuatro en forma presencial y dos online; dos hombres y cuatro mujeres; cinco en Chile y uno internacional.