martes, septiembre 03, 2019

Libro Hegel y el poder de Byung-Chul Han

Este autor es un viejo conocido. Lo busqué nuevamente, para ver de qué estaba hablando y para tener un libro corto para leer en mis viajes quincenales a Talca.
Nuevamente en la primera pasada termino con la sensación de haber entendido muy poco. Fue a partir de la segunda, que empiezo a ver los destellos de la luz de sus conceptos e interpretaciones.
Tres pasadas le hice, debo reconocerlo y termino con la sensación que siguen partes que no logré penetrar y que tendría que seguir repasándolo, pero por el momento basta.

El poder es el tema central del libro, aunque viene con el subtítulo "Un ensayo sobre la amabilidad", que pone a la amabilidad como materia relevante también.
Siempre se entiende el poder como coacción, como opresión e incluso con la presencia de la violencia. Pero no, justamente cuando no hay poder, aclara Chul Han, es que hay esas cosas.
El verdadero poder, es cuando el sometimiento es libre y ocurre porque en esa relación, se potencia el propio ser.

Cuando hay profundidad de interioridad en el espíritu, este desea salir y propagarse, para expresarse y con ello retornar a si mismo crecido. Esta es la forma en que se da el poder.

Dice por ahí Chul Han, el cuerpo pertenece al espíritu; sin él, el espíritu no sería capaz de manifestarse. Me pregunto que dirían a esto los tecnócratas de la inteligencia artificial, que visualizan máquinas espirituales (ver The age of spiritual machines de Ray Kurzweil), que por su enorme desarrollo y capacidad, expresarán conciencia, sentimientos y deseos.
Este es otro tema.

El poder es la capacidad de continuarse a si mismo en otro. El arte romántico es la cúspide de la expresión de la interioridad subjetiva humana.
La iglesia cristiana cierra sus templos, al revés de los templos griegos y budistas, que son abiertos, justamente por la necesidad de guardar esa interioridad que mejor cultiva.
Es propio de la esencia del espíritu tener que aparecer, expresarse. El arte es una de las maneras de aparecer.

En el amor, me vuelco hacia el otro, el que en última instancia opera como una caja de resonancia de mi mismo. El amor consiste en estar junto a uno mismo en el otro. Florezco con el otro.
En el poder, es la misma cosa. El poder vela constantemente por la continuidad del si-mismo.

La amistad brota del dejar ser al otro. La amistad es poder esperar hasta que el otro se encuentre en el despliegue de su esencia. Palabras de Chul Han.

Vivimos en la modernidad, en que el ser se ha acentuado. El desarrollo de ese ser necesita de un espacio de poder libre, donde lo propio, el autentico si-mismo pueda crecer. Solo el sometimiento a este tipo de poder le permite al individuo despertar y ser él mismo.

Byung-Chul Han
Es precisamente el vacío de poder lo que provoca violencia. Cuanto más poderoso es el poder, tanto más silenciosamente opera.
El espíritu se torna libre cuando pasa del "hay que" y "lo correcto es", a "yo quiero así". Cuando la persona afina su "yo quiero", hace la gran diferencia entre el mundo antiguo y el moderno.

La persona, no lo sabe, pero todo lo que hace en su vida es crearse a si misma.
El poder absoluto no domina; en el dominar lo otro se extingue.
Cuando el poder gana en espacio todo se ajusta a su entramado y lo hace, de hecho, por propia voluntad.
Solo el poder convierte a la multitud en un organismo.

La nada budista es todo lo contrario del poder. El objetivo de la meditación budista es desaparecerse mediante la respiración. En el carácter vacío de la nada budista, que es íntegramente receptor, en ello consiste su amabilidad.
La amabilidad es una forma vacía del espíritu, ofreciendo hospitalidad y total acogida al otro, a lo otro.

Un libro agudo, profundo, que requiere tiempo y paciencia para acceder a sus luminosas honduras.

jueves, agosto 29, 2019

La Persona al centro del conversatorio provocativo de Juan Vera

Todos los meses Juan Vera, de Gestacción Consultores, organiza un conversatorio, donde invita a alguna persona a ser la provocadora de la conversación que ahí sucederá. Están ahí, amigos, clientes y miembros de su consultora.

Ayer le tocó ser el provocador a Juan Felipe López, historiador, que dirigió el Laboratorio de gobierno de Chile, para la innovación pública. Su tema era la empatía, la colaboración y la co-creación, todas dimensiones de la persona humana. Y por ello, él pondrá a la Persona al centro de su mirada de las organizaciones, de su gestión e innovación.


Juan Felipe presentó durante media hora. Luego durante unos 15 minutos respondió preguntas indagatorias del público.
Luego, un ágape de exquisiteces, aportados por el chef Mauricio, que permite el merodeo y conversación entre unos y otros, tan valorado en los encuentros sociales.
Y finalmente nos sentamos en círculo y Juan Vera, modera la conversación, dando la palabra de acuerdo a una lista que va haciendo a medida que se la van solicitando, con gestos, como en un remate. La pregunta que debemos responder, es “cómo te pasó con la provocación del provocador”.

Es un bello espacio, donde ya casi todos nos conocemos, por tantas veces que hemos venido, y por ello reina la confianza, ingrediente sustantivo para que las voces digan todas las cosas que escuché ayer.


Las personas somos maravillosas y diversas, cuando el espacio creado, por personas como este notable coach que es Juan Vera, lo permiten.

Hay un desplazamiento del foco de la gestión hacia las personas y en particular, hacia la experiencia del cliente, en las interacciones con la empresa u organización, cuando se trata de instituciones del Estado.
Y este desplazamiento del foco no es nada de trivial, pues la estructura organizacional, basada en organigramas, diluye las responsabilidades, de quien es responsable, de ese preciado elemento, que es la experiencia del usuario o cliente.

Muchas experiencias al respecto, enriquecieron la mirada de los que escuchábamos. Claro, algunas se me quedan en la retina, como la mirada de una universidad que manotea poniendo, o intentando poner, la experiencia del alumno, que es en definitiva el cliente, en el foco de la intervención de gestión. Y pucha que cuesta, cuando está tan arraigado el hacer primar la rentabilidad para el accionista.


No basta con salir a la calle a preguntarle a los ciudadanos, a los clientes, qué quieren, qué les gusta y qué no, de tal o cual producto o servicio. Cuando ese mismo día, alguien nos recuerda, ha llegado Greta Thunberg, esa adolescente sueca, verdadera bandera de lucha contra el calentamiento global, que con ese solo gesto, de cruzar el océano con cero emisión de CO2. Nos está cambiando la mirada, por ejemplo}, de cuanto polucionamos cuando viajamos, algo que tanto nos gusta.

Yo cuento que he tenido un buen año, como Coach profesional y que sospecho, ello se alinea, con el desplazamiento del foco de los gestores de las empresas, hacia las personas.
Pero que pienso, que en vista del acelerado avance de la inteligencia artificial, que nos dejará a tantos fuera de los trabajos que hoy hacemos, una pregunta relevante que tenemos que hacernos, es qué somos las personas. Pues la idea que tenemos de lo que somos, aventuro, que tendrá que cambiar significativamente.

Esto del valor de la empresa para el cliente, me dejó pensando, salgo yo todas las mañanas de mi casa, a la caza de valor para mi, aunque sea en esta forma de la experiencia ? Y qué es esto de la experiencia ?

Bueno, me fui lleno de preguntas y de la satisfacción del encuentro con tantas personas, a las que de una u otra forma tocamos, que expresaron sus miradas, muchas veces disruptivas, valientes e incluso sorprendentes.

Hasta la próxima y gracias por hacer esto lo que fue; a todos.


(algunas de las fotos son de Arantza Vera)

miércoles, agosto 28, 2019

Revolucionando el valor de las personas en la empresa

Si nos enfocamos en las personas de la empresa, que vienen operando como meros hacedores de la pega, cuales piezas de una maquinaria de la era industrial, ahora con más o menos tecnología. Y nos los quedamos mirando, pensando en qué otro rol, qué otro valor podrían ellas aportarnos, es de donde surge esta reflexión.

Y ahora, que vengo saliendo de un webinar de digitalización de la empresa, donde uno empieza a pensar que muchos de esos trabajos repetitivos, serán reemplazados por tecnología o robots.
Con mayor razón, repensar el rol de las personas en la empresa, se torna tema imperativo.

Yo trabajo como coach profesional con grupos, con equipos de trabajo, en las empresas y organizaciones. Y veo el potencial que son las personas, tanto en su posible desarrollo personal como profesional, como en lo que pueden generar colectivamente, cuando aprenden a conversar con altos niveles de colaboración y creatividad. Puede ser de alto impacto, si la organización le presta atención, le da curso. celebra los logros y eventualmente recompensa el valor aportado.

De tanto mirar los procesos, los productos y al cliente o mercado, se nos había olvidado mirar a las personas y su potencial.
Mi aprendizaje es que el máximo valor emerge de los equipos, de los grupos interdisciplinarios, conversando, desde emociones positivas y con acceso a la intuición personal y colectiva.

Lo que venimos haciendo es al final de los procesos de desarrollo de habilidades conversacionales, les pedimos generen ideas de mejora de los procesos en que participan, ideas de iniciativas y actividades que apunten a que lo pasen mejor en el trabajo, o ideas de cualquier tipo que aporten al negocio mismo.
Y no te imaginas el hervidero de ideas en que estos grupos se pueden transformar.
Muchas veces los directivos han pedido que junto con dar las ideas, tomen un rol protagónico en su implementación y se hagan responsables de llevarlas adelante.

El trabajo con los grupos o equipos, parte con que se conozcan. Esto suele tener un alto impacto, porque generalmente son personas que llevan años trabajando juntos y no se conocen. Esa experiencia de conocerse más, y muchas veces sorprenderse con información relevante, es de alto impacto. Le doy mucha importancia a esta fase, siendo yo el que se presenta primera, para dar el tono de la melodía que quiero que toquemos y luego les doy largura para que se explayen. Es un tiempo y una actividad que después quizás sea la que más recuerden y agradezcan.

Seguimos con el tema del observador particular que es cada uno. Creemos que el mundo que vemos cada uno, es el mismo, cuando estamos juntos mirando algo, por ejemplo. Pero no es así. No es tan fácil asimilar esto, con la potencia de lo que significa, pero si se asimila, corroe fuertemente las discusiones de quién tiene la razón.

Pasamos luego a hacerle doble clic al fenómeno de escuchar, tan obviado. Escuchamos poco y mal. Pensamos en lo que vamos a decir, cuando el otro habla. Pensamos que decir es lo importante, cuando el escuchar es central, especialmente si queremos conversar y crear realidad juntos.

Sigo con los actos fundamentales del habla, como son el pedido y la oferta, que desencadenan la acción en el mundo; luego los juicios, las declaraciones y las afirmaciones, que crean realidades. Manejarse con estas distinciones ayuda mucho, es mi conclusión. Ayuda mucho en la forma en que conversamos.

Suelo introducir una inyección de estímulo al auto desarrollo, aprovechando la enorme disponibilidad de cursos online existentes, de las mejores universidades del mundo. Ello me ha llevado a decir, que la educación, de calidad, gratuita (o de muy bajo costo), para todos, ya existe. Está en la Internet. Comienza mirando Khan Academy.

Aparte de otros materiales, como las emociones, termino entregando las distinciones que terminé de aprender con Otto Scharmer del MIT, sobre niveles de conversación, pasando por el debate, el diálogo y la conversación generativa. Aquí, en estos últimos niveles, las emociones y luego la intuición o escuchar a las tripas, pasan a ser claves. En mi oficio con estos temas no dejo de convencerme cada vez más lo poco y mal que conversamos, partiendo por las parejas.

Bueno, todo esto para poner el foco en el potencial no explotado, invisibilizado, de las personas y de las personas trabajando en equipos de trabajo, cohesionados, con la confianza instalada, activando su máximo potencial.
Cuando las empresas hayan asumido esto, la cosa será distintas. Ya lo verán.

miércoles, agosto 07, 2019

Libro Memorias de Claudio Naranjo

Notable aporte nos ha dejado Claudio Naranjo. Un honesto relato de su vida, con altos y bajos, siendo siempre su norte la búsqueda de conocimiento más elevado, más profundo, de nuestra naturaleza. Un seeker, dirá por ahí.

Hijo único de padres muy particulares. Su madre, de las primeras abogados mujeres de Chile. Su padre, un personaje bastante ausente de su vida, dedicado a los negocios. Padres separados tempranamente.
Se reprocha muchas veces el haberse criado como un buen niño, mimado por la madre, desconectado de sus emociones, incapaz de expresar rabia ni malestar, aspectos que tuvo que mirar de frente en sus interacciones con el padre de la gestalt, Fritz Perls.

Quería estudiar música, pero su madre le pide a su padre que venga a convencerlo en otro sentido. Termina estudiando medicina, pero en la clases de anatomía se quedaba dormido. Fue Jung quien lo sedujo y termina estudiando psiquiatría.

Se mete en el circuito gestáltico de Esalen, en San Francisco, California, donde se transforma en un cercano y aprendiz de Fritz Perl, fundador de esta escuela. Vive aprendiendo, siendo una de sus formas normales ahí, es siendo uno mismo sometido a los procesos terapéuticos. Adquiere un renombre asociado a la terapia gestáltico y uno de los importantes continuadores de Perl.

Se conecta con el chamán Oscar Ichazo, donde se va a pasar una temporada, en la vecindad de la ciudad de Arica en Chile. Vive una experiencia mística importante, en 40 días en solitario en el desierto, bajo la dirección de Ichazo.
Aquí profundiza su conocimiento del Eneagrama, del cual será un destacado especialista, viendo el Eneagrama como un mapa de las fijaciones neuróticas que usamos las personas para lidiar con el entorno neurótico en que vivimos.
Algo en su personalidad y en la de Ichazo, hace que se distancien al final de esta estadía.

Capítulo muy importante suyo es la exploración con drogas en procesos de indagación de la psiquis y los procesos de sanación y desarrollo personal. Parte con esto en Chile, sigue en Berkeley EEUU y será identificado mucho como un promotor y patrocinador de estas experiencias, para las cuales muchas veces él mismo se ofrece para experimentar una nueva hierba.
Las drogas se prohíben en EEUU y resto de países, a pesar de lo cual Naranjo defiende hasta el final de sus días, el uso de estas herramientas para el desarrollo y sanación personal.

Más adelante en su vida Claudio Naranjo se desplaza hacia la educación, pues se hace consciente de que vivimos en una cultura patriarcal, que nos somete a la dictadura del intelecto, dejándonos como seres uni-cerebrados, dice, en un bajo y deteriorado nivel de conciencia.
Concluye que no es a través de la terapia que evolucionaremos, sino a través de la educación. Y pone su energía y foco en educador a los profesores a través de su famoso programa SAT (Seekers After Truth), que termina instalando institutos formativos en muchos países del mundo como México, Argentina, EEUU, España, Italia, Chile, Rusia.

Cambiar la educación para cambiar el mundo, será un slogan muy usado por él. Está convencido que el patriarcado que como cultura nos domina, nos tiene esclavizados, sin tiempo para nosotros, cabezas gachas trabajando tras ilusiones como los bienes materiales y el dinero, el status, el placer y la imagen corporal.
Su enfoque apunta a producir hombres y mujeres sabios, en vez de sabedores, amorosos, libres e integrados. Y con acceso al vacío interior, donde reside la conciencia y el espíritu. Apunta al desarrollo del ser.

escultura de su gran amigo Totila Albert
Capítulo aparte es su amistad con Carlos Castaneda, icono explorador de las hierbas sagradas de los pueblos originarios de México, en el proceso de graduación como doctor en antropología.
No dice haber aprendido mucho de él, pero que muchas veces le pasaron cosas, que yo catalogo de mágicas, en su cercanía y presencia.
De hecho, después de este libro de Naranjo, me fui a leer Las enseñanzas de don Juan, de Carlos Castaneda.

No tuvo éxito Claudio Naranjo, en el sentido que las autoridades poco lo pescaron, en Chile y en todas partes. Pero dejó un semillero de personas sensibles a su enfoque.
Se peleó con mucha gente, entre ellas con Adriana Schnake, líder gestáltica de Chile y otros países del cono sur, que le desconoció sus méritos, dejándolo solo responsable de sus indagaciones con las drogas. Pelea de egos ? a lo mejor.
Se atrevió a decir en el último Congreso del Futuro en Chile, que la educación en Chile, era una mierda. Pues reproduce a individuos unicerebrados, listos para trabajar para el sistema que nos gobierna y no desarrolla seres humanos tricerebrados. Nos falta la amorosidad de la madre y la conciencia de las motivaciones en nuestra naturaleza profunda, aparte del animal que representa nuestro niño interno, también reducido a su mínima expresión, a través de la criminalización del placer y la echada fuera de instrumentos como la intuición.

Recomiendo mucho este libro, de 800 páginas, que me devoré en semana y media.
Si, tengo tiempo, aunque mis viajes donde un cliente en Talca, me permitieron 100 páginas a la ida y 100 a la vuelta, en las últimas dos veces que fui.

Ah, cuánto desearía que el Ministerio de Educación se hiciera permeable al mensaje de Claudio Naranjo.

Referencias:
Congreso del Futuro 2018
Entrevista que le hace Von Jorg Fuhrmann 2011

domingo, julio 14, 2019

Libro Pensar en equipo de los hermanos Rodriguez Noé

Ellos son coach de equipos deportivos, en particular de hockey de equipos femeninos del Country Club de Santiago de Chile, de donde en alguna época de mi infancia fui socio. Se trata de los gemelos Pablo y Tomás Rodríguez Noé.

Este ejercicio de compartirte lo que a mi me pasó con el libro, lo que se me quedó del libro, me sirve para terminar de aprender lo que el libro a mi me aporta.
Insisto, esto no es un resumen del libro.

Esto que el libro se titule Pensar en equipo, habla de lo mental que es el trabajo en equipo, lo mental que es el deporte y en particular, el deporte en equipo.

Muchas veces vemos partidos y lo que buscamos es la maniobra, el gol espectacular, el túnel que un jugador le hace al otro; buscamos lo magistral de un individuo y obviamos el trabajo en equipo. Y es el trabajo en equipo lo que hace a un equipo ganar. Sino mira a Messi en la selección argentina; nada que ver con lo que es Messi en el Barcelona, donde es el trabajo en equipo lo que lo hace verse tan magistral.

Destacan estos hermanos la dimensión juego del deporte. A nosotros los humanos nos encanta jugar, lo hacemos desde pequeñísimos. Y nos gusta porque lo disfrutamos.
El buen jugador suele estar en sus mejores momentos, en el disfrute. Esta dimensión emocional es clave y es aquella dimensión que tanto nos cuesta llevarla a la empresa, cuando nos preocupa también, el trabajo en equipo.

No podemos, parece ser, tener el foco en el ganar; si es así, perderemos. Debemos tener el foco en mejorar, cada vez más, personalmente y como equipo.
Estos entrenadores, más que mirar tus defectos, miran tus cualidades. Y dedican su dirección en ayudarte a explotarlas al máximo y mejorarlas.

El equipo es un organismo independiente, es una entidad aparte de la suma de las individualidades. Para que se cree un equipo deben jugar mucho, deben entrenar mucho, en equipo. Y deben reflexionar juntos y deben tener encuentros sociales, con sus parejas y familias. Deben sentirse parte de algo que tiene un norte, un objetivo, un espíritu, que es de donde sale la intención.

Un buen entrenador está muy atento a lo que piensa ese equipo que entrena. No lo deja mirar siquiera al equipo contrincante, menos escuchar lo que se dice de ellos. Los enfoca en la acción minuto a minuto, pues es de cómo se desenvuelvan ahí, como resultará el ganar o no.
Y proponen dejar fuera, obviar la historia. Cada partido es una realidad nueva, muchas veces con gente nueva. Si te dejas influir por el pasado, por lo que dicen, curiosamente te afectará, y lo más probable, mal.

Me llamó la atención esta comparación que hacen entre el deporte en equipos, como el fútbol y la arquitectura. En la arquitectura, la preocupación es por la creación de espacios estáticos, donde las personas habitarán, se moverán, vivirán. En el deporte, el juego consiste en crear espacios en una dinámica en permanente cambio. El jugador que tiene la pelota tiene un espacio de maniobra y podrá percibir instante a instante, espacios por donde hacer circular la pelota, para en equipo finalmente hacer el gol. En el deporte, los espacios se construyen, se abren y cierran, según como la suma de jugadores se mueve.

Otra cosa que aprendí leyendo este libro, fue entender que cuando mi equipo tiene la pelota, somos todos atacantes y cuando la tiene el contrario, somos todos defensas. Nunca lo había visto así.

Otra comparación interesante que hacen los autores, es con la música. La armonía, es el pasado, la historia; y el ritmo es lo que dibuja el futuro. Las dos cosas están presentes, de otra forma, como técnicas, distinciones, en lo que se refiere a lo que opera como pasado y la dirección u objetivo, es equivalente al ritmo. Pero la gran cosa ocurre en el presente y es ahí donde debemos estar enfocados; completamente.

Debemos lograr jugar, tranquilos, en máxima alerta o máxima conciencia, ahí presentes, conectados con el equipo, capaces de ser audaces y atrevernos a hacer lo que surge como posible, desde la intuición, en muchos instantes, siempre con la intención muy presente.

Un libro que da pistas para mirar mi oficio personal de coach profesional con los equipos en las empresas, desde la mirada de los entrenadores deportivos. Un gran aporte.

Referencias:
Conversación con Pablo Rodríguez

viernes, julio 05, 2019

Evento 3xi del mundo del teatro, danza, cine y TV

Esta vez el encuentro es en la Casa Museo Santa Rosa de Apoquindo, que descubro tiene dos exposiciones permanentes, una de la chilenidad y otra de pintores chilenos.
Llego temprano y aprovecho de recorrerlas.

Nuestro evento será en una amplia sala en el segundo piso. La gente llega poco a poco. Pienso que por el partido de fútbol Chile-Perú, puede que la concurrencia se reduzca. Pero no es así. Me doy cuenta porque mi grupo de 9 personas, está completo.

casi todos los de mi grupo de trabajo
Hoy los asistentes son del mundo del teatro, danza, cine y televisión. Como siempre el grupo está conformado por personas diversas; incluso hay un empresario de la construcción, que tiene un pie puesto en temas de la cultura.

El trabajo de grupo parte con las presentaciones. Un grupo de completos desconocidos, al menos para mi, se va configurando, enriqueciendo, iluminando. Completado este proceso, el grupo ya se conoce y podemos empezar a conversar.

Cada persona hablará por turnos, reaccionando a la provocación de preguntas, tanto por el rol de sus profesiones en la realidad nacional y sus personales compromisos con ellos.

Me llama la atención un actor que dice que estudia y termina dedicándose al teatro, porque no quería dejar de jugar a medida que crecía. Y el teatro era una profesión donde se podía seguir haciendo algo parecido al juego. Un oficio que claramente disfruta y le apasiona.
Con el empresario al frente, especulábamos cómo podía introducirse el juego en la empresa, sin ocurrírsenos nada, me pareció a mi.

Otra dirige obras de teatro ejecutadas por jóvenes con síndrome de down, que nos ilustra de lo potente que es sacarle la voz a esos seres. Me lo imagino, pues recuerdo en un evento de Desafío de humanidad, en que Pedro Arellano ofrecía el micrófono a los que querían compartir la experiencia y no había forma de parar a los Down, que uno detrás del otro se subieran al escenario.

A mi me sorprenden los mundos en que las personas viven, tan diversos. Ellos conectados más con la sensibilidad, con actividades que ocupan el cuerpo y el ser con mucha más intensidad de la que yo vengo poniendo en acción. Tienen cosas que decirnos, quieren afectarnos, incluso quieren influir para transformarnos. Alguien dice, el arte es un elemento de transformación. Tomo nota de eso.

El mundo como que elude el arte, lo quiere sacar de los curriculums escolares. Siento en algunos la desazón, la pesadez, de un mundo que no los tiene en ningún pináculo. Como que los mirara en menos. Qué hacer, cuando desde los ojos de ellos humanizar el mundo, humanizar la empresa, es tarea imperativa, si incluso queremos salvar el planeta de la catástrofe ecológica que parece venir por nuestros descuidos y cegueras.

Hay algo que no vemos. Estamos ciegos de algún lado. Pero son ustedes, que en vez de quejarse y pedir y pedir, deben inventar la forma de hacerse relevantes, incluso rentables.
O no ?

La conversación es animada, intensa, brota del fondo del alma de cada persona que habla, hombre y mujer. El empresario tiene un importante rol que jugar, porque algo ya entendió y está aquí, dialogando, escuchando, muy atento.
Será quien hable al final, en representación del grupo, Y fue lo más acertado que hayamos hecho. Era una voz esencial en ese conglomerado.

Poner a las personas en estas dinámicas, de grupos de 9 personas con un facilitador (ahí estoy yo), a que primero se conozcan y después, conversen. Escuchándose, acogiéndose, urgando entre las problemáticas de los mundos propios, buscando vías de mejora y poniendo los compromisos arriba de la mesa.
Lo único que hace falta, es lo que sigue. Que de momento, me parece a mi, queda en las manos de las individualidades que se movilicen de mutto propio.

lunes, julio 01, 2019

Libro El juego de las organizaciones de Jaime Soto

Jaime Soto es chileno, de Osorno, Ingeniero Civil Industrial con Doctorado. Académico de la universidad de Santiago y con cargos directivos en la ACTI, asociación gremial de empresa de TI en Chile.

Su tema es la gestión del conocimiento, algo que está claro no se guarda en computadores ni discos duros, sino en las Personas. De ahí el potencial de las Personas y su importancia en las empresas.

Fuertemente influido por Fernando Flores y Humberto Maturana, ve la empresa como redes de conversaciones, donde la realidad no existe, sino observadores particulares válidos.
Creamos el mundo en nuestras conversaciones, que son un tejido imbricado de lenguaje y emociones.

La comunicación es central en la empresa y en la articulación del conocimiento. Las emociones son parte fundamental de lo que somos y tenemos que terminar de ver la empresa como una maquinaria y empezar a verla como redes de conversaciones con fuerte presencia de las emociones, que históricamente para los ingenieros, estaban invisibilizadas.

Jaime Soto mira a la empresa poniendo a la Persona en el centro, en el epicentro, de las organizaciones. Su potencial es aún desconocido y solo empezará a aflorar en las conversaciones grupales, en las conversaciones de los equipos de trabajo.
Necesitamos creatividad e innovación, habilidades demasiado aplacadas por nuestro sistema educacional. Basta ya de los liderazgos basados en la racionalidad en exclusiva y el autoritarismo, y miremos al ser humano en todo su potencial, siendo las emociones y la imaginación, partes sustantivas.

En las organizaciones atesoramos las transacciones, el monto de la factura de esa venta. Y descuidamos el conocimiento de cómo fue que ese vendedor o ese equipo de ventas, logró cerrar la venta. Es el descuido por el conocimiento, que es patrimonio de la organización, descuidado tantas veces.

En nuestra tierna infancia, aprender era un juego. A medida que crecimos, se fue transformando en algo serio, grave incluso. Y perdimos el emocionar del juego, tan clave en el aprender. Te imaginas recuperar eso y darle foco a trabajar en pegas que nos emocionen, que nos encanten, que disfrutemos. Son aspectos presentes en este libro.

Si miramos la empresa desde el prisma del conocimiento, observando cuales son las personas que más tienen ese conocimiento clave, estratégico y cuidándolas, para que estén a gusto y motivadas, con desafíos estimulantes. E inventar mecanismos de propagación de este conocimiento.

La empresa debe inventar permanentemente su futuro, acumulando con ello poder, y eso se logra a través de la conversación y las comunicaciones entre personas.
Para ello deben cultivarse valores relevantes, entre los que Jaime Soto destaca, la integridad, la autonomía responsable (sin confianza esto no es posible), la intimidad profesional y la reinvención mancomunada de las posibilidades.

El conocimiento es el oro del futuro y este reside en las personas, articuladas en equipos de trabajo, que mientras más afiatados se encuentren, mejor.
Fundamental en ello es la capacidad y la motivación por aprender, para lo cual la capacidad de escuchar es clave.

Hay mucha información en este libro de diversas metodologías de análisis e intervención en las empresas. Me llamó la atención la presencia en ellos, de la conformación de grupo de trabajo interdisciplinario, abocados a la innovación y la gestión de proyectos constructores de futuro.

Y en ningún caso ver a la empresa como un ente aislado, tanto de sus clientes, como de sus proveedores y otros actores con los que suele estar interactuando. Ojalá ellos formaran parte de los equipos de proyectos de innovación.

Un libro provocativo, que le aporta a la mirada de la empresa, célula fundamental de nuestro desarrollo económico y existencial.