Cuatro lunes con quienes acompañan a los más pobres: lo que aprendí hablando de IA
Hace poco terminé un taller de Coaching en IA con el equipo ejecutivo de la Fundación Cristo Vive. Cuatro sesiones. Lo acordamos con su gerente general, Fernando Contardo, y puedo decir sin exagerar que fue una experiencia bella.
Cristo Vive trabaja con las personas que tienen menos recursos: capacitación, salud primaria, educación, discapacidad, adicciones. Gente que pasa sus días mirando de frente la vulnerabilidad. Y yo llegaba a hablarles de inteligencia artificial.
¿Qué podía tener que decirles una tecnología a quienes cuidan personas?
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| Alejandro Medina, Esteban Ramirez, Claudio Orrego, Ana María Salgado, Ivan Olate, Kelly Calderón |
No fue un taller técnico
Hubo herramientas, claro. Probamos distintos modelos con una misma pregunta. Vimos cómo se arma un buen prompt, cómo conversar con un cuaderno de fuentes, qué diferencia hay entre un chat y un agente que actúa con autonomía.
Pero lo que de verdad ocurrió fue otra cosa. Se conversó de cómo les pasaba a ellos con todo esto. Había quienes sentían temor y quienes sentían fascinación. Algunos se preocupaban por el empleo, otros por los riesgos, otros veían una oportunidad para llegar más lejos con la gente que atienden.
Esa mezcla fue lo más valioso. Al final, el propio grupo lo dijo: lo que más apreciaban era la dinámica que se había dado entre ellos.
Creo que ahí está un ingrediente esencial de lo que yo hago. Facilitar no es transmitir información. Es abrir un espacio donde las personas puedan decir qué les pasa.
Una herramienta, dijeron
Si hubo una palabra que el grupo quiso conservar fue esa: herramienta. La IA es una herramienta.
Me gusta, porque ordena. Pero no estoy seguro de que alcance. Un martillo no escribe una carta. Una herramienta que escribe, que conversa, que consuela, ¿sigue siendo solo una herramienta?
El dilema del texto escrito desde el alma
En una de las sesiones surgió un punto que quedó flotando en el aire, y que todavía me ronda.
Cuando escribo algo desde el alma, con mis imperfecciones, y la IA produce un texto que puede ser leído y juzgado como mejor que el mío, ¿qué hago? ¿Me quedo con mi versión pristina, o me paso a la asistida?
Casi todos, en el grupo, dijeron que preferían la carta humana, aunque fuera menos impecable. Pero entonces vino la otra pregunta: ¿cómo vamos a distinguir su origen? Si ya no podemos, ¿qué le pasa a la confianza entre las personas?
Y hay un matiz que me parece importante. Puede ocurrir que lea lo que me propone la IA y diga: sí, esto es justo lo que quería decir, solo que yo no lo había podido decir así. ¿Puedo entonces asumir ese texto como mío? Creo que sí, si me hago cargo. Si lo leo, lo reconozco y respondo por él. Pero admito que no lo tengo resuelto.
Es un peligro y a la vez un aporte. Las dos cosas a la vez.
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| Fernando Contardo, Teresa Winter, Nicolas Morovich, Carmen, Verónica y Gabriel |
No hay escapatoria, pero sí un borde
No llegamos a una conclusión definitiva, y no creo que fuera el objetivo. Lo que sí tengo claro es lo siguiente.
Esta ola nos va a alcanzar, queramos o no. Puede distorsionar algo de lo humano que somos. Ignorarla no nos protege.
Lo mejor que podemos hacer es no ser ignorantes. Aprender de estas tecnologías, probarlas, equivocarnos con ellas. Y buscar ese borde por el cual no nos aplasten, sino que nos potencien. Que nos hagan más humanos, no menos.
Uno de los temas que quedó asentado fue la potencia de las preguntas. En un mundo donde las respuestas se vuelven abundantes, lo escaso son las preguntas que uno habita y de las que uno se hace responsable. Fernando nos regaló las suyas en la última sesión, nacidas de su trabajo con quienes más lo necesitan. Eran preguntas con alma, y ninguna IA podría haberlas hecho por él.
Lo que me llevo
Me llevo la certeza de que la conversación entre personas vale más que cualquier demostración técnica. Me llevo el respeto por un equipo que, con todos sus temores, se atrevió a mirar de frente algo nuevo. Y me llevo la sospecha de que el recurso escaso del futuro no serán las respuestas, sino el propósito.
Y tú, que lees esto: si una máquina escribiera hoy mejor que tú lo que sientes, ¿publicarías su texto o el tuyo?



Veo una cierta ironía cuando descubres que el recurso más escaso del futuro será el propósito, pero no te preguntas cuál debería ser ese propósito. Lo llamativo es que esta reflexión ocurre en una institución cuyo propio nombre contiene una posible respuesta: Cristo Vive.
ResponderBorrarLo mas revelador, cuatro lunes hablando de IA en una fundación llamada "Cristo Vive", para descubrir el valor de las preguntas humanas, pero todavia sin llegar a formular la pregunta más profunda: para qué vive el ser humano y qué lugar ocupa Cristo en su existencia? Te quedan aun mas lunes?
Recién terminé de escribir un pequeño libro y deseché los “aportes” textuales de la IA. Me ayudó en aclaraciones o ampliación de mis punto de vista. Así el libro no expresaría solo mi mirada, sería un libro más plural. Detecte que esa ampliación no me representaba, se me produjo un dilema y fui crítico, preferí conservar mi posición. Donde si me ayudó fue en la investigación de ciertos aspectos, es decir, a conocer que se sabía de lo que yo estaba escribiendo. Otro apoyo fue en ilustraciones. Quise agregar figuras que complementaran las ideas y tb aportó ilustraciones que debí editar porque no representaban lo que yo deseaba. La IA es un aporte, sin duda, pero hay que ser crítico para evitar que pierda su rol de asistente.
ResponderBorrarLa IA creo que aún le falta estilo, tiene un leguaje que se entiende pero es ajeno. En ilustraciones dibuja “raro” no me convence.
Le falta “cultura” se nutre de información oficial y se pierde lo personal, como que no se la juega, aspecto para mi esencial.
CONCUERDO PLENAMENTE, PARA UN TEXTO TECNICO SIRVE, COMO UNA REVISION O ANALISIS CRITICO SE PUEDE CONSIDERAR, PERO LA FIRMA DEL AUTOR ES IRREMPLAZABLE, AL MENOS HASTA AHORA.
BorrarConcuerdo con lo que señalas, y respecto de tu pregunta final: si una máquina escribiera hoy mejor que tú lo que sientes, ¿publicarías su texto o el tuyo? Habría que ver qué se entiende por escribir "mejor" lo que uno siente. Creo que la respuesta no es uno o lo otro, sino una mezcla. Nada es blanco o negro, entre ellos hay grises de distintas tonalidades. La máquina podrá escribri mejor partes de lo que haya escrito, pero no todas, y uno no es una máquina. Lo más probable que al final, lo que escriba tendrá aportes de la máquina, lo que escribió la máquina, tendrá aportes míos. Y así, tomados d ela mano, avanzamos. Saludos!
ResponderBorrar"Cristo Vive", un hermoso nombre, pero alejado de la realidad actual... entiendo que el comentario esta centrado en la IA como "herramienta", pero revela tambien algo mucho mas profundo... "escribir con el alma" nos recuerda que tenemos una, será solo para diferenciarnos de una maquina que nos puede superar?
ResponderBorrarEl mundo actual esta centrado en el hombre (y al parecer tambien la fundacion), no siquiera en su trascendencia... la fundacion en su pagina web dice "La Fe es acción por el prójimo", es decir "el hombre para el hombre", donde queda Cristo que supuestamente vive?
En el lema de la fundacion hay una contradiccion, la acción por el prójimo es una consecuencia y manifestación de la Fe, pero no su definición... la Fe no nace de la acción social, mas bien es la "relación con Dios" la que da sentido cristiano a esa acción... la Fe cristiana no consiste simplemente en hacer el bien, consiste en vivir en comunión con Dios, de manera que ese amor transforme nuestro ser y se manifieste también en el bien que hacemos... reducir la Fe cristiana a "acción por el prójimo" refleja la crisis del hombre actual...
La crisis moral, centralismo en el hombre y el alejamiento de Dios parece no ser tema para una fundación que dice llamarse "Cristo Vive"... escribo eso con profunda tristeza, no diría que lo escribo desde el Alma, porque quedaría solo yo (el que escribe) y "mi propia alma" (quien me inspira), no dejaría espacio para que Cristo viva...
Se puede comparar la pobreza material con la pobreza moral y el vació espiritual? nos preocupamos por la pobreza material, pero en que lugar queda la dignidad, la moral, la espiritualidad y la Fe?
La pobreza tambien puede ser una opcion de vida, hay pocos que renuncian a lo material para abocarse a cultivar lo espiritual, pero hay muchos quienes renuncian a la moral para abocarse a cultivar lo material.
Podría esta nueva "herramienta" ayudarnos a recuperar nuestra humanidad?
Estoy seguro que la "herramienta" conoce muy bien la gran diferencia entre asistencialismo puramente material y el desarrollo integral del ser humano, pero tal vez no nos conviene preguntar...
Por ultimo, si la fundacion lleva a Cristo en su nombre, deberia entender que la caridad no es el fin, sino que es simplemente el anzuelo para abrir los corazones de las personas y rescatar sus almas, la caridad vacía en cambio, genera mas dependencia material en el pobre, incluso se utiliza para como instrumento politico... en definitiva, la caridad vacia se contrapone a la máxima expresión de amor y servicio al prójimo: la pesca espiritual que profesaba Cristo.
La teoria marxista ha desplazando a Dios y la trascendencia humana para situar al hombre y sus condiciones materiales en el centro de nuestro mundo... desde esa perspectiva, la caridad, vaciada de su sentido espiritual, se realimenta con la vanidad y sensación de poder...
Pues bien, casi dos siglos después, cuando comenzamos a competir con máquinas que podrían superarnos en muchas de nuestras capacidades, recién empezamos a desempolvar tímidamente nuestra alma olvidada... quienes nunca han abandonado la Fe pueden distinguir hoy la apariencia y la simple bondad de la verdadera vocación cristiana...
Es esta una oportunidad para recuperar nuestra humanidad o estamos presenciando la estocada final al ser humano? Esa es la pregunta que nadie quiere hacer.
Si el comentario anterior parece imperfecto, es simplemente porque no fue asistido por la IA... 100% humano, sin aditivos ni edulcorantes...
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