lunes, octubre 10, 2016

Libro Filosofía del Budismo Zen de Byung-Chul Han

Debo reconocer que en la primera lectura de este libro fue poco lo que entendí. Fue a partir de la segunda y en la tercera, donde termino de apreciarlo en toda su magnitud. Gran libro, No es fácil de leer, pero lo considero una joya.

Chul Han hace contrapuntos entre la mirada de distintos filósofos de nuestro occidente con el Budismo Zen, una concepción tan radicalmente distinta a todo lo nuestro, que no dejó de sorprenderme su radicalidad.
Cultivan el vacío radical. Un estado que se logra a través de anular todo apetito y deseo, anulación completa del yo y de la apropiación en cualquier forma. Esta anulación de la interioridad, genera una total acogida a todo y a todos, lo que redunda en una afabilidad total.

En contraste, en el occidente lo que prima es la substancia, el ser, lo interior, el yo. Este sujeto que habita en el centro del ser, quiere ser, quiere aparecer o su desarrollo busca su despliegue.
Buscamos nuestra esencia de manera que esta florezca y se desarrolle, creando un mundo alineado con la perspectiva que ese ser le confiere al mundo.

La esencia de este ser, se refleja en sus apetitos, en sus aspiraciones, en lo que quiere lograr. Va tras algo que procede de un impulso interno, movido por ese apetito, hambre, al final de cuentas, de ser.

Disfruté un concepto que salí a chequearlo, preguntándole a varias personas, "cual es la esencia de un anillo como este, mi anillo de compromiso ?".
Recibí múltiples respuestas, de la más diversa índole. La que empató completamente con el planteo Zen fue mi hija, que me dijo que la esencia del anillo es el espacio vacío que deja al centro, donde irá el dedo.
Bravo, esa es la respuesta correcta, desde el punto de vista oriental. Alguno me dijo que la esencia del anillo es su símbolo de un compromiso y fidelidad de una pareja. Esa esencia está en la mente del observador y no en el anillo mismo.

De ahí pasamos a un jarrón, con la pregunta por su esencia. Y los que ya habían escuchado la conclusión del anillo, empezaron a hablar del espacio vacío que conforma el jarrón. En ese espacio vacío, puede contenerse agua, vino, muchas cosas.
El espacio vacío acoge y retiene, demora dicen ellos, agua por ejemplo, cuyo don, cuyo regalo, es la posibilidad de beberla, cuando yo quiera.

Qué es antes, el vacío o el jarrón ? El vacío, dirán los Zen. Y qué pasa cuando el jarrón se rompe ? En vacío sigue ahí. Así es la muerte. El alma es como ese vacío del interior del jarrón, que cuando muere o se corrompe su contenedor, el alma, al igual que el vacío, vuelve a ser parte, como siempre lo fue, de hecho, del todo.
Me gustó mucho esta metáfora o concepción.

Empecé a mirar las casas o departamentos (vivo en uno), como el espacio vacío que permite que los humanos nos congreguemos. Las casas son espacios vacíos configurados por la construcción, donde habitamos, laboramos, descansamos.

El Budismo Zen cultiva en las personas el ser vacío, sin interior, sin yo, sin apetito, sin deseos, sin aspiraciones. Viven conectados con lo cotidiano, sin buscar nunca nada trascendente, nada mas allá de lo que está ante nuestros ojos, en el presente, sin más.
Y cómo se está ahí ? Bien, parece. Son buenos para acoger a parientes y no parientes. Son buenos para reírse de buena gana. Algo tiene esto de atractivo, pero es tan radicalmente distinto a toda nuestra constitución y cableado, que nos queda lejos, pienso.

Me quedé pensando en la meditación, Una forma es la de irse al yo y regocijarse en él y otra es irse al vacío del no yo .. Cómo será eso ?

jueves, octubre 06, 2016

Margarita Beas, Artesana de la lana y empresaria

Para que escriba este posteo de la artesana Margarita Beas, concurren dos cosas.
Una, fueron unos talleres que hice a artesanas de la lana, en la zona de San Fernando hasta Marchihue, donde la conocí y me llevé una buena impresión de ella.
Segundo, el curso del MIT que sigo, con Otto Scharmer, donde me pide que practique la escucha e indagación profunda, en lo que llaman los "empathy walk". Aproveché de indagar más de esta mujer.

Margarita Beas
Los primeros años de vida de la Margarita, se me quedaron pegados en la retina. Su padre, con su madre enferma y hospitalizada, cuatro hijos y una situación económica estrecha, decide, siendo ella muy chica, pasársela a otra familia para que se la criaran.
Pasa por una primera pareja que no lo hace bien y el padre se la pasa a otra pareja; que le pone una condición: sin devuelta.
Su madre, cuando se sana, intenta recuperarla, sin éxito. Así que al final de cuentas se cría con esta pareja de viejitos, como los llama ella, que la cuidaron bien y la quisieron mucho.

Ocurre, que en la vecindad del 11 de septiembre del 73, a sus 12 años, entra en relación con un hombre de 33 años, que la deja embarazada. Jorge, que se llama, la pide en matrimonio y se casan cuando ella tenía trece años. Esto, días después del golpe militar. Por esa misma razón solo alcanza a estudiar hasta sexta preparatoria.

Tienen los tres primeros hijos uno detrás del otro y más tarde completaran la familia de cinco hijos que tienen. Me cuenta Margarita, que en los primeros años, se encierran mucho en si mismos, para eludir las habladurías, seguro por su poca edad.
La cosa es que el matrimonio les funcionó y hoy viven como una feliz pareja, cosa que me consta porque los visité invitados con mi mujer, a un día de campo y almuerzo, en su casa en La Estrella. Ahí conocimos a algunos miembros de su familia, su buena casa y su campo.

Margarita tiene hoy 56 años, su marido 77, cinco hijos y 11 nietos. Me formé una muy buena impresión de su marido con quien conversé largamente; un hombre conversador, inteligente, contento, relajado y muy buen trabajador.
Ella, hacendosa, que nos preparó un asado de lechón delicioso. Una mujer fuerte y sencilla a la vez. Artesana de la lana, tejedora, que le encanta la belleza que es capaz de crear. Aparte, cría lo que ahora es un piño de 60 alpacas, de las que se abastece de lana y además las vende a $ 140.000 cada una. Hace un mes, vendió cuatro más.

Margarita en el telar
El gobierno, a través de distintas instituciones como el INIA, INDAP, etc., entrega capacitaciones y beneficios, para que mujeres campesinas como ella, puedan desarrollarse y emprender. Margarita ha estado en un varios cursos y actividades de este tipo. Buena parte de su ascenso económico, se podría decir es por un buen aprovechamiento de estos beneficios.
Pero lo que no deja de llamarme la atención, es que los intentos de organizarlas en grupos, cooperativas o empresas, han fracasado una y otra vez. Por ello pienso, que la tarea que yo realicé con estos grupos de artesanas, que incluyó los servicios de coaching para ayudarlas a generar mejores nexos, confianza y calidad en sus conversaciones, es un frente que debiera acentuarse y es lo que compartíamos conversando el otro día con Marcela Gómez, quien organizó y dirigió mi intervención.

Bueno, Margarita Beas me sorprendió por su fuerza, sus valores, su relación de pareja y la bella familia que tiene y de la que se siente orgullosa de punta a cabo. Varios de sus hijos son profesionales y algunos de ellos prósperos.
Hay que tener en cuenta que su padre era el cuidador del cementerio y Jorge es hijo natural de un dueño de fundo de la región.
Para sacarles el sombrero.

Referencias:
Su sitio en Facebook

miércoles, septiembre 28, 2016

Libro Inteligencia Relacional y Negociación de Sanhueza y García

Este libro me lo pasó Carlos Sanhueza, uno de sus autores, a quien tengo en alta estima.
Entendí al leerlo porqué salí de Oracle, donde me dediqué a construir relaciones sin todo el foco puesto en el resultado, en cumplir la cuota, lo que me puso en la mira de los cuidadores de la cultura imperante, que ahora entiendo, no se rige por el estilo de Negociación de la Universidad Adolfo Ibañez.

Buen ejercicio en el mirar el tan frecuente acto de negociar, con mirada atenta. La tradición ganadora, nos pone en una lucha, que a veces hasta visos de competencia deportiva, donde el ganador se lleva todos los honores y los perdedores pierden, pareciera todo; incluso a veces lloran.

De la lucha del circo romano, al estadio deportivo, pasando por el ganar como sea, al win-win, los autores de este libro traen a la mesa de análisis, el concepto contento-contento. Lo que es distinto al win-win sin duda, pues pone el foco en la relación y no en ganar. Mucha gente llegará hasta aquí en esta lectura sin duda.

El mercado competitivo, se supone es el contexto en que las negociaciones ocurren. Y en un mercado competitivo, el verbo es la lucha, y ojalá tomar la mayor tajada del mercado y eliminar incluso a los competidores.
Aquí se plantea otra cosa, al parecer. Cultiva la relación y pon ello en el foco de tu atención. Para ello, conversa en la modalidad del diálogo, que es aquella forma de conversar donde realmente me interesa el mundo y el contexto del otro, por lo que hago preguntas. Hacer buenas preguntas es una habilidad del negociador, que se debe cultivar.

Y, ponle atención a las emociones; en primer lugar las tuyas y en segundo las de tu contraparte. Las emociones, determinan la atmósfera en que todo ocurrirá. Incluso, depende de las emociones lo que pasará. La confianza se sustenta en emociones, más que otra cosa. El cumplir los compromisos, ser honesto en lo que se dice y hacer declaraciones cuando las autoridades están alineadas.

Hay mucho del discurso del coaching en la forma de conversar que proponen los autores. Incluso más, se nota su vertiente de Maturana, con esto de que solo existe el presente y tanto el pasado como el futuro, son factores que afectan el presente, y nada más. Ayer, alguien de estas mismas corrientes, me decía que el pasado le da sustento al presente y el futuro le da dirección al presente. Solo hay presente; por eso Maturana dice, extremando las cosas, que él no planifica; que la naturaleza no lo hace, porque habría de hacerlo él.

Bueno, todo se trata de construir y cultivar la relación, donde los cierres de negocio, cuando de negocios se trate, están en su punto, cuando puede reconocer que las emociones por ambos lados son de contentamiento.
La negociación debe abordarse según este esquema, desde la calma, la apertura reflexiva, desafiando, en particular, las propias certezas, indagando, preguntando, de manera de ampliar, ensanchar los "bordes de aceptación", lo llaman ellos.

Me gustó la asociación de un aspecto de su propuesta con el club de fútbol Barcelona, en que ellos juegan por preservar una forma de hacer las cosas, una forma de vida, un estilo. Y el mayor valor para la gente, es pertenecer a esta forma, de alto compromiso, y gusto por el juego. Donde ganar no es el centro de todo, pero igual ganan. Al parecer, el perder no lo experimentan de igual forma los jugadores, como los hinchas, especialmente cuando son distantes (Chile), en que no vemos a la distancia esas dimensiones.

Negociar, poniendo en el centro la relación y no ganar, donde me preocupo de lo que las partes quieren preservar y donde las emociones ocupan rol protagónico, y el quedar ambos en contento-contento, es la cumbre.

Buena me parece la propuesta de Sanhueza y García, quizás no tan desplegada en el mundo en el que me toca lidiar, pero un norte que suscribo sin lugar a dudas.

martes, septiembre 27, 2016

De muestra un botón de lo que viene haciendo Andrea Brandes en las cárceles

Hoy martes 27 de septiembre, asisto a un evento en oficinas de la Cámara Chilena de la Construcción en Santa Beatriz 170, a pasos del Metro Pedro de Valdivia. Se trata de un evento que organiza la empresa Desafío de Humanidad, que llama Encuentros para nutrir el alma, donde expondrán Andrea Brandes, profesora de talleres literarios en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) y Mario Pedraza, alumno de Andrea en dicho recinto, del cual sale hace entre 80 y 90 en libertad, según él mismo cuenta.

habla Miguel Galmes, presidente de Desafío, al lado Mario y Andrea
Mario cuenta su historia, que se origina en la ciudad de Santa Cruz en Bolivia. Es su abuela quien lo cría, hasta que a los 5 años llegan una pareja de desconocidos y se lo llevan. De ahí vendrá la escuela, los descuidos y sus primeros pasos delictuales, a los 13 años, producto de malas juntas y quizás muchas otras cosas, con muchachos poco mayores que él.

Se transforma en un delincuente,  con características de líder. Dirá mas tarde que de sus 39 años de edad, ha estado preso 17.
Nos cuenta lo que es estar en una celda de la CAS, de 1,20 x 1,80 mts, sin acceso a patio. Caminar tres pasos para allá y luego tres pasos de vuelta. Hacer miguitas de pan por cada ida y vuelta, y así ir estimando las horas que transcurren, casi para no enloquecer. El guardia que lo cuida, esta permanentemente ahí presente, pero no puede interactuar con él. Solo puede preguntarle la hora tratándolo de funcionario.

Un día, sorpresivamente llega a la Biblioteca de la CAS, custodiada por el preso Lavanderos, que le pasa un primer libro, objeto al que hacía mucho tiempo, no tenía acceso. Y empieza a leer como un desaforado, A tal punto que gana un premio como el mejor lector de esa Biblioteca. Y Lavanderos lo invita a integrarse a los talleres literarios de Andrea Bnrandes. El accede porque confirma que ello le dará un certificado, que le aportará a sus antecedentes de buena conducta, para anticipar su salida de la cárcel.

Lo que no sabrá hasta pasado un tiempo, es que esta interacción con la poesía, lo transformará.
Andrea explica que los presos de este tipo, viven bloqueados exclusivamente en la emoción de la rabia y el sentirse víctimas. La poesía, que es producida por personas con el corazón abierto y cargado de emociones de diverso tipo, penetra y empieza a horadar las defensas.
Peor se pone la cosa cuando tienen que ellos escribir sus propias poesías. Ahí las defensas empiezan a saltar y las emociones de otro tipo empiezan a brotar.

Escuchamos una bellísima poesía de Mario, que me dejó claro que sus capacidades eran sobresalientes. Pero lo que al menos para mi remató todo, fue la poesía que Andrea había escrito para él. Ahí me emocioné. Fui yo atravesado por el embrujo de la buena poesía.
La audiencia, al terminar la lectura de Andrea, explotó en un aplauso cerrado, mientras Mario aplaudía emocionado, con intensidad. Él era el homenajeado por esas bellas palabras.

Me conmueve la dignidad, fuerza y belleza de la mujer de Mario, que se encuentra sentada detrás mio, con un hijo de Mario, que me entero completó sus estudios y trabaja como garzón en la empresa de banquetería de su madre.

A Mario lo veo fuerte, con desplante, sin arrogancia alguna, honrado de estar en ese escenario, agradecido, inteligente, capaz como el que más. Lenguaje como cualquiera de nosotros.
Qué hace que él tenga esta historia y yo y la mayoría de los presentes, otra tan distinta ?
La Andrea dirá que es la pobreza y la pobreza emocional.
En todas partes hay presos, pero en Alemania, son personas con desordenes mentales, Acá, la mayoría son por déficits que se pueden solucionar, o que tienen solución.

Mario tiene la palabra
Mario, ya hablando del futuro, habla de una institución que quisiera crear, para trabajar con niños en riesgo de ser futuros delincuentes. Dice saber lo que hay que hacer con ellos. Requiere fondos.
Yo me lo imagino trabajando como jefe de una cuadrilla en una constructora. Lidiando quizás con las bromas y torpezas de sus colegas trabajadores.

Qué difícil es la re-inserción. Que importante son las redes que Desafío de Humanidad ayuda a articular. Y me sorprendió ver en la sala a varias personas, tres creo que fueron, que ayudan a la re-inserción, de distintas maneras.

Asistir a este evento fue una experiencia conmovedora, donde quedé maravillado del trabajo generoso que hace Andrea en la cárcel, sin entender, como la vida y las tripas, la llevaron a  ese lugar, donde nunca jamás, lo más probable, hubiéramos adivinado iba a terminar.

El aplauso principal, desde mi lado, es para ella.


Poesía leída por Mario escrita por él:

Camino por el borde de la locura
que está cuerda…muy cuerda!
y miro con pena a mis pares,
casi con ganas de rescatarlos
del olvido,
de recordarles su nombre
y exiliarlos de su presente

Que olfatea la dicha 
e ilusión pueril,
y que ese brevísimo tiempo
de lucidez, de libertad,
de sentirse propios,
instaure la obra inconclusa,
de construcción soñadora
contrastando las conciencias olvidadizas
y develen las diferencias microscópicas
de cada sueño hecho realidad

…Solo un instante!, que
no sean cervatos, que
multipliquen sus sentidos,
que sean almas libres y soñadoras
caminando por el borde de la locura
que está tan cuerda.

Mario Pedraza


Poesía leída por Andrea, escrita por ella a Mario:

 Hasta que llegaste tú…
colgando del caimán
que cuelga del helecho
que cuelga de la yuca de la selva guaraní,
niño Mario,
planetario animal balsero,
camionero del Amazonas
de las doradas tortugas gigantes,
caminante y cruzador de ríos,
aguerrido asaltante de los bancos de la luna,
narco de la hierba buena,
capaz de matar al mar
llegaste cantando
que a la hora de soñar
nadie sabe soñar sin Dios.

miércoles, septiembre 14, 2016

El tema del Agua

Quien me sensibiliza con respecto a este tema es Jonathan Thompkin de la universidad de Illinois, de EEUU, que a través del curso Introducción a la Sustentabilidad, toca en la quinta semana, el tema del agua.

El tema del agua, es mirar este elemento, en forma ampliada, global se podría decir. Es hacer un balance de entrada, salida y niveles de stock del agua, y ver como va dando la matemática.

La verdad, la cosa no va tan bien. El ideal sería que no gastáramos más que lo que fluye por la superficie en la forma de ríos y tranques de contención. Pero ello no alcanza en muchas partes y lo que se hace es hacer pozos y extraer del stock de agua subterránea, alguna de la cual tiene miles de años de antigüedad.

El nivel del océano subterráneo, así lo llaman, ha ido bajando cada vez más y hay zonas como Chad, donde un importante lago ha desaparecido, simplemente porque el nivel de las aguas bajó tanto que el lago fue bajando hasta desaparecer.
Estás aguas subterráneas son el stock de reserva. Los flujos, es lo que da vuelta, producto de la evaporación de los océanos, las lluvias y los ríos.
Si gastamos más que el flujo anual, una especie de nivel de ingresos anuales y requerimos consumir de nuestras reservas, llegará un punto, en que chocaremos con una pared y no habrá más capacidad de abastecer las necesidades domésticas agrícolas, energéticas e industriales. Experimentaremos un colapso.

Lo que más consume agua, lejos, es la agricultura. El consumo doméstico es un tercio de esta. Y el agua consumida por la industria es la mitad de la consumida por el uso doméstico.
Nosotros cuando queremos ahorrar, miramos el largo de nuestras duchas y la cantidad de agua que utilizamos al lavar los platos.

Mejor mira la cantidad de agua que se requiere para producir cada uno de estos insumos:

  • Una taza de café de un cuarto de litro (la grande), lleva café que requirió 200 litros de agua ...
  • Una taza de té, requiere un décimo de la cantidad del agua del café;
  • Un kilo de trigo requiere para producirse, 1.300 litros de agua;
  • Un kilo de arroz requiere para producirse, 3.500 litros de agua;
  • Un kilo de carne, requiere para producirse, 15.000 litros de agua;
  • Un kilo de microchips requiere para producirse, 15.000 litros de agua;
  • Un auto requiere para producirse, 500.000 litros de agua.
Que tal ? Si queremos ahorrar agua, parece que hay otras cosas que podríamos hacer. Una de ellas es aumentar nuestro stock de conocimientos sobre la materia.

Otra cosa, la industria y la agricultura, son agentes contaminantes de las aguas subterráneas; y no solo subterráneas. 
Y cuando los niveles de las aguas subterráneas bajan más de la cuenta, el flujo cambia de dirección y se contaminan con agua salada de mar.

Yemen, al parecer, el año que viene, se queda fuera de agua, como dicen. Chocan con aquella pared, de no hay más de donde sacar. 

Cuando los niveles de las aguas subterráneas bajan más de la cuenta, quien se ve afectado, seriamente, son los sistemas ecológicos naturales. 

Por otra parte, esta cultura del crecimiento perpetuo, en todos los aspectos, significa por una parte el esfuerzo gigantesco de aumento de la productividad de los cultivos agrícolas. Que es lo que ha permitido que el problema de Malthus no nos haya dado con todo. Y ahora, el impulso para seguir escapando de quedar simplemente sin alimentos, lo ha venido cubriendo la creación de semillas genéticamente modificadas, que producto de las legislaciones de patentes y temas éticos y morales, tienen ese frente algo en ascuas, sin tomar conciencia que es la escapatoria a quedar cortos de alimentos. Y que decir de como todo esto sube los precios de los alimentos.

Y eso sin considerar que para el año 2050 se espera hayan en el planeta 2 billones de personas adicionales, que vienen con todas sus exigencias de agua y alimentos.

Sospecho que necesitamos y urgente, enterarnos de todas estas cosas y tomar medidas, como dejar de sobre valorar el crecimiento en si mismo, que parece un paradigma que se nos está viniendo encima, en primer lugar en la forma del cambio climático.

Quedé preocupado y por eso paso el dato.


Referencias:
Curso Introducción a la Sustentabilidad de la universidad de Illinois

lunes, septiembre 05, 2016

Libro La agonía del Eros de Byung-Chul Han

Me costó entender que Eros no era solo algo relacionado a la sexualidad. Eros es un Dios de la mitología antigua. Eros es una energía, un aletazo que te da cuando transitas un camino que nunca antes habías transitado, cuando algo totalmente nuevo, incluso apocalíptico se avecina a entrar en tu vida.

Eros es una chispa vivificante. Está relacionado por supuesto con la capacidad procreativa. Algo nuevo puede salir de ahí: un crío, una nueva concepción o idea, un  idea de un mundo nuevo, desde la política, una nueva interpretación de la existencia. Eros te puede sanar de la depresión.

Pero el libro se llama la agonía del Eros. Ella alude al momento en que vivimos, del paradigma del rendimiento, de la hiper información, de la economía del consumo, el crecimiento imparable.
Un mundo en que por exceso de información, no queda nada para la imaginación, para la fantasía, condimento esencial para el Eros.

No me es fácil discernir en este ámbito, en que el amor es algo que te hiere y para nada un proyecto, como dice Chul Han. Eros, la chispa vivificante te pega desde un lado impredecible. Nunca está, ni puedo estar en tu plan estratégico.

Me encuentro aquí con un argumento fuerte en contra de la transparencia como bien en si, como a veces me venía pareciendo.
Hemos desvirtuado el amor y el eros y lo hemos llevado al plano de los bienes de consumo. Hemos llenado de información y de variedad de la oferta, el mundo de estas cosas hoy consumibles. El amor ha derivado en sexualidad, donde en la lectura de Chul Han, no hay un otro, sino rendimiento y mero placer. El otro, distinto, desaparece; se erosiona, dice.

Cuando vivo en el paradigma del consumo, todo lo otro, es solo extensión de mi mismo, de mi propio gusto y placer. El placer, el disfrute, es lo que está en el centro de todo lo que persigo.
El otro, en su verdadero sentido, es imposible de ser conocido informativamente en plenitud; ni mucho menos. Hoy buscamos información, excesivamente. Y cuando esta nos inunda nos damos por enterado, lo que no es lo mismo que conocer; no se constituye en conocimiento.

El fin de las teorías, por exceso de información, no nos ilumina el paisaje, al contrario, lo llena de ruido.

Este hombre del rendimiento, que cree que ha ganado la libertad, es esclavo de si mismo. Vive pegado en un trabajo que por la ubicuidad del medio digital se ha extendido a todos los rincones, sin dejar espacio para otro tiempo. Por eso Chul Han, habla del trabajo para la mera vida, acumulativa, sin sentido, sin alma. Y hemos perdido el foco en la buena vida, se nos fue, la perdimos de vista.

La sensación es que nos hemos perdido, en este mundo que evoluciona desde el deber ser, o el paradigma disciplinario, que llegó a tope en su capacidad de generar rindes, y estamos de lleno pasando a otro paradigma, el del rendimiento, del emprendimiento, donde cada uno gobierna y gestiona su propio proyecto, y lidia con los males del exceso de trabajo, del mero trabajo, como lo llama, un trabajo por la sobrevivencia, pues quedamos ahí atrapados y perdimos de vista el norte de la buena vida.

La mera vida, es la vida del esclavo, que se rinde por miedo a morir. La buena vida, sería otro nivel, ni siquiera el del amo, que adquirió esa posición por su falta de miedo a la muerte. Y ahí me pierdo. La buena vida sería una vida en verdadera libertad, algo casi inimaginable desde los paradigmas en que vivimos sumergidos.

Hay que parar, estirar la mirada en el otro, en este libro, en la vida y no perder, como sea, esa chispa que nos da vida, del Eros.

No es fácil este Byung-Chul Han, pero es obligatorio y para ser compartido y conversado entre varios, para que la ceguera que tanto abunda no nos deje totalmente ciegos.

martes, agosto 30, 2016

Libro La sociedad del cansancio de Byung-Chul Han

Segundo libro que leo de este autor. En la primera lectura, fue poco lo que entendí. En la segunda, ya empecé a apreciarlo y en la tercera, entré más bien en la preocupación.

Claro, hemos pasado de la sociedad disciplinaria, del deber ser, de la negatividad del no, como dice Chul Han, a una sociedad del trabajo a todo galope, a la sociedad del rendimiento. Donde lo que prima es el si, o el échale pa delante.

Este giro cultural, lo que logra es hacer crecer los rindes, muy por sobre lo siquiera imaginado en la sociedad disciplinaria, del deber ser. Esa es su razón de ser en todo caso: aumentar la productividad.

Hemos superado las enfermedades de todo tipo, virales, bacterianas, del paradigma inmunológico, de atacar a lo otro, a lo distinto. Y nos fuimos moviendo a un paradigma de solo atacar lo francamente hostil. Por eso los inmigrantes son una carga, un cacho, pero no algo contra lo cual tengamos que vacunarnos o atacar.

Una cosa va con la otra. Al pasar a la sociedad del rendimiento, la disposición es al si, más que al no. Se trata de buscar el máximo tu que puedas ser. Porque es desde ahí que tu rendimiento será máximo.
Es la sociedad del emprendimiento, de la máxima actividad.

Esta forma de hiperactividad tiene sus bemoles; y varios. Uno de ellos, es que la actividad permanente, en exceso, nos pone en un estado de no detenernos a pensar, a reflexionar. Salvo para el cálculo, por el mayor rendimiento. Chul Han dice que este hombre hiperactivo, es un holgazán del espíritu.

Pero quizás el principal daño, es que el exceso de trabajo, ensimismado en realizar el máximo potencial de si mismo, produce el agotamiento con exceso de si mismo, que sería la depresión.
La depresión y el fracaso, serían las enfermedades de esta época. Enfermedades que no tienen nada a que decirle no más de ti, nada para ir contra ello. Nada inmunitario.
La depresión es una enfermedad del narcisista, del atorado de si mismo.

Esta hiperactividad produce el distanciamiento del mundo, el aislamiento en si mismo. Produce a final de cuentas, la soledad. Y cuando ya no das más, vienen los infartos del alma, con varios nombres del mundo de la salud psiquiátrica, que no quiero reproducir aquí.

En este mundo del rendimiento, mucho trabajo y mucho cálculo. explica porque estudiamos tanta matemática, ciencias y estrategia. Lo que se reduce es el ver, el escuchar, el pensar; por eso ya se siente la amenaza al ramo de Filosofía en los colegios.
Es un mundo de los 140 caracteres máximo, del mensaje corto y saltando de un tema al otro. No hay profundidad y por eso los blogs no están en auge.

Para salir de ahí, tenemos que desarrollar el mirar, el pensar, el escuchar, el hablar y el escribir. Para eso tenemos que parar, crear espacios de silencio, de reflexión, de contemplación. Decía Chul Han que la meditación es un espacio de no, pues en ella le decimos no a la chicharra. Y anda tu a ver lo que cuesta. Especialmente en un mundo de demasiados si, de demasiado darle curso a los impulsos, de demasiado consumo sin desarrollo del ser, sin desarrollo espiritual.

Cada vez me convenzo más, del antídoto que puede ser a todo esto, los grupos de conversación bien llevados y todo ejercicio de desarrollo personal. Sino estamos fritos, expuestos a esta sobre explotación de si mismos, pues ahora el enemigo, el dominador, el explotador, está dentro de cada uno. Y ahí te quiero ver.

Solo te recomiendo leer, y varias veces, el libro La sociedad del cansancio y toma los resguardos, pues el mundo seguirá por esa vía por un buen rato; te lo doy firmado.


Referencias:
Comentario de Cristián Warnken