domingo, diciembre 19, 2021

Libro Volver a mirar de Felipe Lecannelier

Felipe Lecalennier es un psicólogo de alto vuelo, estudioso y apasionado. Mira, y vuelve a mirar, a los niños chicos y su proceso de crianza.
Aparte, es un científico, por lo que hace y estudia investigaciones que otros hacen, acerca de los temas de su interés. Los datos son sus compañeros de viaje.

Lo que desencadena este libro, son unos estudios comparativos que ve y luego él también hace, donde queda certificado, que Chile es un país de lo peor en la escala de cómo lo hacemos educando a nuestros críos.
Un argentino le dirá en un momento, porqué los niños de Chile son tan tristes y tienen tanto miedo ?

La enfermedad que tenemos, la llama sistema Interiorizante. Consiste en que los niños, desde muy temprana edad, aprenden a guardarse lo que sienten, meterlo para adentro y aparecer como bien portados, bien educados, tranquilos, tímidos, opacos, como apachurrados.
Y tienen mucho miedo. Miedo a no cumplir o satisfacer las expectativas de los adultos, sus cuidadores y luego de los profesores en el colegio.
De hecho, más de la mitad de los niños van al colegio con miedo, y no por el bullying, enfermedad ya endémica, sino por el temor de cumplir las expectativas de profesores y padres.

Qué nos ha puesto así ? Es esta tontera del sistema individualista en que vivimos del logro, de cumplir las metas, los objetivos. Cualquiera que haya trabajado en una empresa en los últimos años, sabe de qué estoy hablando. Y uno como yo, al que lo echaron de Oracle por no hacer la cuota, la meta.
Bueno, eso se ha propagado a la escuela, a los jardines infantiles e incluso a la casa, a la relación de los padres con sus hijos.
Tienen como metas, objetivos, cosas que deben cumplir, y cosas que no deben hacer.
Andan todos atorados, estresados, tensionados.

Y de qué se trata criar, educar? a un hijo? Esto nos lo dice Lecalennier, que además ha estudiado evolución y nos compara con como nuestros ancestros de hace 250 mil años, lo hacían.
Nuestros hijos son como plantas, árboles, que lo único que tenemos que hacer es crearles el ambiente para que puedan prosperar para donde sea que quiera su naturaleza, su particularidad, su estilo.
No se trata de moldear una pieza de greda, por favor !

Otro dato notable, es que nacemos con solo el 22% de nuestro neocortex del cerebro formado. El resto se formará en los primeros 6 años de vida y depende de donde nazcamos y de quienes y como nos cuiden y estimulen.
Nacemos con un muy desarrollado GPS social, que nos permite detectar muy bien las disposiciones y emociones, expresiones, de quienes nos rodean y cuidan. Muchas veces estos cuidadores, más nos estresan que alivian nuestro estrés.

Chile es campeón mundial, parece, en retar, gritar, castigar y echar fuera, a los niños. Pero si no hacen lo que les digo ! dice una madre extrañada, de porqué el niño después hace pataletas.
Chile tiene en algún registro de su cabeza, que tenemos que formar niños obedientes, que hagan lo que hay que hacer, que se saquen buenas notas, que no molesten y menos que armen alborotos ni menos estallidos.

Claramente tenemos una crisis sistémica y Felipe Lecalennier recomienda volver a mirar con más detención a los niños, para desde ellos, desde su forma particular de ver el mundo, entendamos qué de verdad quieren y necesitan.
Pienso que este sesgo por la productividad, el rendimiento, el cumplimiento de metas, nos tiene bien revolucionados, aparte de enfermos de la cabeza.

Estos son más menos las ideas de Felipe Lecalennier que se quedaron adheridas a mi retina.

lunes, diciembre 13, 2021

Libro Piñera porno de Alberto Mayol

Un libro sesudo, como todos los libros de Mayol.
Desmenuza una época, la caída del neoliberalismo. Esa doctrina donde el crecimiento y el resultado lo es todo.
Una época sin misterio, sin Dios. Solo operación y producción, movimiento de mercaderías.
Y un personaje, Sebastián Piñera, que lo representa todo, todo lo que desfallece.

El descontento que se viene acumulando es tan invisible, como la materia oscura del universo. Está ahí, pero no se ve.
Una sospecha por ahí, desata una encuesta: “¿es usted feliz?”. No, no hay descontento, la gente es feliz.
Lo burdo, lo obsceno, campea; lo pornográfico.
Y el campeón de aquello es Piñera.

Piñera es un genio de ganarse donde ganar. Hizo su fortuna en una generación. Tres mil millones de dólares. Hácete esa.
Se engolosinó consigo mismo, se llenó de narcisismo, que lo quiso todo. Y lo obtuvo; dos veces presidente de la República.
Y fue el cataclismo de la derecha, sin querer queriendo, la pulverizó.
Y se pulverizó a sí mismo también.

Es un buen gestor. Gestionó bien el sacar a los 33 mineros del fondo de la Tierra. Gestionó bien el lidiar con la pandemia; estamos casi todos vacunados, bien.
Pero como no cacha el espíritu de las cosas, sino que solo entiende como sacarle a las cosas el jugo para sí mismo, como rentabilizarlas, se va de viaje, con una bolsa llena de piedras y el cartel “Estamos bien los 33”. Y se las repartió a cuanto prócer pudo acceder, incluida la reina de Inglaterra, mientras mostraba el cartel “Estamos bien los 33”; mientras su mujer, avergonzada, le decía qué no lo hiciera.

Claro, Piñera es el gran destructor de ritos, porque no cacha del espíritu de las cosas. Solo entiende de dinero, de él mismo, de su gloria.
Y lo hace burdamente, por eso Mayol lo cataloga como pornográfico, obsceno, sin erotismo.
Con esa incapacidad de ver la materia oscura, no vio el malestar, no lo entendió nunca y aún sigue buscando manos maléficas en el extranjero. Hezbollah, es lo último que escuché.
Por eso optó por hacerle la guerra al enemigo, con lo que tenía a mano, carabineros y sus balines. 285 globos oculares, fue el costo para los de la primera línea.
Me temo que cuando termine su gobierno, lo demandarán por esto.

Es la caída de una época, la que estaríamos viviendo. Ahora, si sale Kast, se suspende la caída por cuatro años, digo yo. Pero en modo caída estamos.
Lo que si me queda claro, es que en este libro Alberto Mayol, hace polvo a Sebastián Piñera, de la manera más sofisticada, profesional y rotunda.
Pero no es lo más importante del libro. Lo más importante es como reflexiona Mayol respecto de lo que está pasando en estos tiempos convulsionados y pandémicos.

Referencias:

martes, diciembre 07, 2021

Libro Dios no ha muerto de Amit Goswami

Cuarto libro de Amit Goswami que leo. Una de las cosas que más me ha impresionado es lo abocados que estamos en nuestras vidas al mundo exterior.
Efectivamente, somos una civilización materialista y cientificista. Creemos que todo parte de las partículas elementales y de ahí se construye para arriba; causación ascendente, la llama él. Y por ahí se llega a nuestro cerebro, de donde emanan cosas, como nuestros sentimientos, pensamientos, incluso nuestra espiritualidad.

Bueno, Amit piensa, se podría decir, todo lo contrario. Y se fundamenta en una interpretación de los experimentos de la física cuántica, lo que lo hace decir que su interpretación es científica. Él es doctorado en Física cuántica.
La base de todo es la conciencia y la materia es una manifestación de la conciencia. 

Esa cosa que el materialismo vigente elude, que es la conciencia, sería el epicentro y fuente de todo lo que nos constituye. Eso nos fuerza a poner la mirada en nuestra interioridad, cosa a la que nos insta Amit en su libro.
La conciencia puede estar, dormida profundamente, dormida soñando, despierta o en estados positivos o elevados.
La conciencia es no local, lo que significa que no se atiene a las dimensiones del espacio-tiempo de nuestra realidad.
Nuestra conciencia es el medio a través del cual conectamos con los campos sutiles; que son varios.

El demostrado fenómeno de la comunicación entre personas sin señal, se acomoda bien a la idea de que use cuerpos sutiles no locales que nos constituyen.
A este nivel, no local, todos somos uno. Y por ahí, ni siquiera hay que mover nada de un lado para otro.
Esto lo tenían claro los Vedas, que se saludan con la palabra Namasté, que significa te saludo desde ese punto donde tu y yo somos la misma cosa. Conocimiento milenario.

Cuatro cuerpos sutiles nos constituyen según Amit. El cuerpo vital, donde residen los campos morfogenéticos, que pautean a los ADN de las células de los órganos, para sintetizar las proteínas propias de ese órgano. De este cuerpo brota la energía vital y unos cosquilleos en los chakras, qué son los sentimientos, que procesados por el cerebro son las emociones. El cuerpo mental que procesa los significados, a través del pensamiento. El cuerpo supramental donde residen los arquetipos de los valores, como el amor, la belleza, la justicia. El siguiente cuerpo es la fuente de todas las posibilidades, o Dios.

Osea, a través de la conciencia, tenemos acceso directo a Dios. Dice Amit que el mismo Jesucristo decía esto.
Nuestra forma corriente de operar activa esa parte del yo que llamamos Ego. El Ego está sujeto a todos los condicionamientos que hemos recibido y es el que mantiene, construye y conserva el relato del yo que somos; que creemos que somos. Para operar en el mundo necesitamos al Ego y mientras más maduro mejor.
Pero hay otro yo, el yo al que se accede en la meditación, que es curioso, pues es un yo más bien vacío, más bien como un yo nada. Este yo, que es pura conciencia, es capaz de acceder a los distintos cuerpos sutiles que nos constituyen, e incluso al campo donde residen todas las posibilidades, que es territorio de Dios.

Dios no ha muerto, dice Amit y está al alcance de nuestra mano.

Por ejemplo, en el proceso creativo fundamental de la conciencia, Amit distingue cuatro pasos:

  1. Preparación
  2. Incubación (procesamiento inconsciente)
  3. Inspiración súbita (salto cuántico)
  4. Verificación o manifestación

La etapa de preparación, es la de estudio, googleo, lecturas, conversaciones, recabando todo lo que se sabe de la materia en cuestión.
La incubación, es una especie de sentarse a empollar todo lo que se ha aprendido o recabado. No hay que pensar mucho aquí, pues el que trabaja es el inconsciente.
La inspiración, es súbita, una especie de salto cuántico, como cuando los electrones saltan de orbital, en que desaparecen de una órbita y aparecen en la otra. En esta fase accedemos mágicamente al campo donde todo es posible y elegimos la posibilidad que queremos que se manifieste. Un acto inconsciente, por de pronto. Es la conexión de la musa, de la divinidad.
La verificación o manifestación, es cuando maestreamos el producto de la inspiración en un producto útil. En todo caso, este proceso creativo puede ser de instancias externas como internas.

En  nuestra cultura, la conciencia es un objeto obviado, que va quedando claro, debemos rescatar y volver a poner en su posición gravitante de nuestras preocupaciones. Si es lo que somos al final de cuentas y es lo que nos sobrevive cuando morimos, dice Amit.
Más cultivo de la interioridad, soltando el excesivo foco en hacernos de bienes del mundo exterior. No vinimos a eso; se nos había olvidado.

Dios mediante.

jueves, diciembre 02, 2021

Libro El poder de las conversaciones para movilizar el cambio social de Juan Gustavo Solís de Ovando Segovia

Juan Solís de Ovando nació al día siguiente que yo; en Chile. Curioso.
Me presta este libro mi amigo Guillermo Geisse, un libro publicado a mitad de este mismo año.
Su tema, el poder de las conversaciones, no podía ser más atingente a mis intereses y preocupaciones. Así que le abrí un espacio rápidamente.

No tiene índice. Pero tiene capítulos, con temáticas bien claras.
En el capítulo cinco, habla de los estados de ánimo, en las conversaciones.
Qué es más importante en una conversación, la temática o los estados de ánimo presentes. Los estados de ánimo.
Con estados de ánimo inadecuados no hay temática que prospere; señala Juan Solís de Ovando.
Me hace sentido; todo el sentido del mundo. Aparte que se apoya en Humberto Maturana que dice “No es la razón lo que guía lo humano, es la emoción”.

Este punto, pienso yo, es una ceguera enorme que tenemos los humanos. Y mientras más ingenieril sea su formación, peor.
Aprender a observar estados de ánimo, sería clave. Pienso que hay personas que son maestras en liderar grupos, porque son hábiles movilizando estados de ánimo. Y no sé si son conscientes de aquello. Puede que en buena medida.
Según los objetivos que tengamos con un grupo, los estados de ánimo que necesitamos estén presentes. Por ello, gestionar estados de ánimo, pasa a ser clave, en los líderes.

Otro capítulo que destaco, es el sexto y último. Aquí habla de las conversaciones en la educación, en el aprendizaje.
Juan Solís de Ovando, es Abogado y académico en alguna etapa de su vida. Parte haciendo clases lectivas, con todos los alumnos sentados como si fueran al cine, en esa actitud pasiva, receptiva.
Al poco andar se da cuenta que los alumnos consultan en clases la Internet para indagar temas que él va explicando. Un alumno en particular, lo deja perplejo, con una intervención que hace en clase, explicándole al resto de los alumnos un término que él había usado.
Se queda pensando y cambia completamente como de ahí en adelante hará las clases. Sienta a los alumnos en grupos de 7, en círculos. Les pone temas y les entrega materiales como libros, computadores, papel y lápiz. Y los deja trabajando solos.
El profesor pasa a ser un observador, eventualmente un provocador y alguien a quien pueden consultar, pero son los alumnos los activos, los que deliberan y desarrollan solos los temas.
Y le ha resultado un acierto. 

Las personas vivimos en interpretaciones de la realidad, que pensamos que más que interpretaciones, son la realidad misma.
Hay interpretaciones de la realidad, que van siendo superadas. Las conversaciones sirven para mover a las personas y los equipos, a nuevas interpretaciones más potentes.
La materia con sangre entra, fue superado hace rato.
En este libro, Juan Solís de Ovando, le habla mucho a los Coaches, que llama “entrenadores sociales”, guiándonos en cómo introducir quiebres cognitivos, los llama, que son conversaciones, que desafían las interpretaciones vigentes y abren los espacios para explorar las nuevas interpretaciones.
Recomienda, lo que me parece muy interesante, pues además da pistas, de diseñar las conversaciones, para que produzcan en las audiencias, lo que se pretende.

En el Epílogo, habla de las conversaciones que debiéramos o que podrían ser las que tengamos en el futuro. Conversaciones de preocupaciones globales, planetarias.
Los medios de comunicación de que hoy disponemos, permiten exigir que las conversaciones en que se deciden cosas que nos afectan, nos debieran incluir en ellas.
Hacen falta por lo tanto dos cosas. Plataformas más afines con procesos conversacionales y desarrollar diseños de procesos conversacionales; partes y piezas de las conversaciones.

Bueno, un libro muy adhoc para los profesionales del coaching, que nos muestra bordes, acentos, perspectivas, que provocan la reflexión y el avance en nuestro oficio.
Así que, muchas gracias Juan Solís de Ovando.

martes, noviembre 23, 2021

Libro Un océano ilimitado de la Conciencia del Dr. Tony Nader

Este libro me llegó mágicamente después de haber leído tres libros seguidos de Amit Goswami, sobre la conciencia. Fue unos días que decía que solo leía a Amit Goswami, este hindú, doctorado en Física cuántica, que vive en Calcuta, jubilado, después de  haber sido académico en EEUU, toda su vida

Plantea lo mismo que Goswami, que la base de todo es la conciencia y que la materia es una manifestación de la conciencia.
Estamos acostumbrados a ver el mundo desde nuestra lente materialista - científica. Por eso, tragarnos esta píldora, no es fácil.
A mi al menos, son los experimentos de la Física cuántica, los que me hacen considerar seriamente este planteamiento.

A través de la experiencia de la meditación, tenemos acceso al silencio de la nada consciente, que toca el océano ilimitado de la conciencia.
Ahí, en ese océano de conciencia ilimitada, todos somos UNO.
Ese océano consciente es la fuente de todo lo manifiesto y lo posible de manifestarse. Por eso acceder a esa Conciencia, nos da acceso a la creatividad más impensada. 

La conciencia manifiesta, que nos constituye, tiene tres actores en uno: el observador, lo observado y el acto de observar.
Vivimos conscientes, tan enfocados en lo observado, que tanto el observador que somos, como el acto de observar, pasan desapercibidos. Estamos absortos en el mundo externo, donde tenemos puesto el foco de nuestra atención.
Cuando ponemos atención en algo, es la conciencia que fluye del observador al objeto observado, que pueden ser objetos del mundo, como objetos de nuestra interioridad, como pensamientos, sentimientos, intuiciones.

El Dr Tony Nader nos dice que a través de la meditación, cerrando los ojos, podemos acceder a nuestro estado trascendental, si silenciamos la mente y torcemos al observador que somos de manera que observe a nuestra propia conciencia.
Ese es lo que se logra con la meditación.
Ahora, si vamos por la vida mirando el mundo, conscientes del observador que somos y del acto de observar en que vamos; llama a esta forma de estar, la conciencia cósmica.

Ahora, si además experimentamos el maravillarnos con la realidad, hemos pasado a la conciencia cósmica glorificada o conciencia de Dios.
Y completa el proceso de ascenso, cuando experimentamos el hecho de la conciencia unitaria, en que realizamos que todos somos uno, a lo que llama Conciencia de Unidad.

Necesitamos realizar, darnos cuenta, que más que materialidad, somos conciencia. Y que esa conciencia es parte de la gran conciencia, donde todos nos encontramos como una y la misma cosa.
Muy loco ? Puede ser. Pero es posible que estas elaboraciones, que empatan con el conocimiento ancestral Veda y que surgen de los últimos descubrimientos experimentales de la ciencia, de la Física cuántica, nos estén poniendo frente a un gran salto de la ciencia a la conciencia.
Un tema para estar atento a él.

jueves, noviembre 11, 2021

Libro Hacia un nuevo pacto de Oscar Landerretche

Este libro de Oscar Landerretche, que llegó a mis manos, como una sugerencia y un préstamo de Frederick Corthorn, ha puesto el foco en Chile, Chilito, su momento actual, de crisis y oportunidades, en una ambiciosa mirada de desarrollo y planes estratégicos.

Chile viene decayendo en sus niveles de producción en forma persistente, desde hace más de 10 años. Con varios gobiernos de signos alternativos.
Y no solamente eso, nos hemos ido degradando, perdiendo la fe en nosotros mismos, partiendo por nuestras autoridades e instituciones.
La crisis es de envergadura, de ahí el estallido social. De ahí el esfuerzo en que nos encontramos de escribir una nueva Carta Magna o Constitución.

Este libro de Oscar Landerretche, nos pone a pensar en cómo salir adelante, como país. Le da un rol importante al Estado, esa institución que representa a todos los chilenos; más bien que debiera representar a todos los chilenos.
Un plan estratégico, a nivel de Estado. Algo que contrapone a la idea de modelo o modelos. Necesitamos y Oscar propone un buen esbozo de un plan estratégico para nuestro querido país. Claramente, él tiene sentimientos de gran afecto por este nuestro país.

Oscar es un académico, con doctorado en el MIT. Vive inserto en la FEN (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, en Santiago), donde muchas cosas han pasado y vienen pasando.
Pero además fue presidente del Directorio de Codelco.

Imagina campus universitarios, rodeados de empresas industriales y tecnológicas, y barrios universitarios. Donde el tráfico y el intercambio entre estos mundos sea parte del plan y las facilidades pensadas desde el más alto nivel. Crear con ello en Chile un centro de desarrollo intelectual de clase mundial, donde no solo estudien chilenos, sino alumnos de toda Latinoamérica. Con el prestigio internacional de universidades como el MIT, Oxford o Cambridge.

Empresas del Estado como Codelco, con apéndices de investigación y desarrollo, como en su momento fue Codelco Tech. De manera que aparte de vender globalmente buen cobre, vendamos tecnología y servicios relacionados. Transformándonos en líderes mundiales de sustentabilidad y promotores y exhibidores de desarrollos como el cobre verde, con trazabilidad, exhibiendo nuestros cuidados ecológicos, sociales y regulatorios.

Debemos superar nuestra legislación laboral, de manera que el diálogo vuelva a ser potenciado y valorado, como mecanismo de resolución de diferencias, entre empresa y trabajadores, entre empresa y comunidades aledañas, entre comunidad y pueblos originarios. El diálogo debe ser educado, practicado, desde el colegio. Y la cultura, para que estemos mejor informados. De hecho este libro me ha instruido enormemente sobre lo que somos como país y nuestras posibilidades de desarrollo. Es un libro que recomiendo especialmente.
Necesitamos desarrollar capacidades dialogantes y necesitamos informarnos y desarrollar capacidades reflexivas.

Un tema que me encantó, es el tema del agua, mirando las cuencas o quebradas como está conformado nuestro norte. Plantas desalinizadoras, construidas en un diálogo fructífero entre privados y el Estado, de manera de mover agua potable aguas arriba, para proveer a la minería, la agricultura y las poblaciones que viven en el valle. Un plan ambicioso, que lo ligó al trabajo irrigatorio que realizó el emperador Cesar Augusto en Roma, por allá por el siglo I antes de Cristo.
Diálogo, coordinación, ambición y desarrollo, con mirada desde el Estado y la estrecha participación de privados y la comunidad.

Me quedo pensando, en cómo salir de la degradación ético moral, que las pasadas de platas, a políticos de lado y lado, por Ponce Lerou, en sumas de cientos de millones de pesos, que dejaron a esos políticos ligados al tío Ponce, como parte de su familia, inhabilitados para apoyar a Eduardo Bitran, en ese tiempo en la Corfo, para zafarnos de los abusos al país de esas posesiones y usufructo excesivo del Litio.
Cómo salimos de esa. Pues necesitamos recuperar nuestra dignidad y la confianza en nuestros líderes e instituciones, que están en su peor momento histórico.
Espero que la nueva Constitución sea la vía.

Un libro imperdible, que te cultivará de lo que es y puede ser Chile, desde una mirada honesta, comprometida, valiente e informada. Gracias Oscar Landerretche.

martes, noviembre 02, 2021

Libro El Ministerio del futuro de Kim Stanley Robinson

Novela futurista, en relación al calentamiento global.
No son muchos años delante de la fecha actual, las catástrofes por el calentamiento global son multidimensionales. En una zona de la India, el calor supera todos los límites y mueren, de calor, unas 20 millones de personas. Hay un sobreviviente que casi muere flotando en una laguna que parecía una sopa caliente, nauseabunda, llena de cadáveres, que será uno de los protagonistas del libro, Frank May.

Otra protagonista será Mary Murphy, una irlandesa de unos 45 años, abogado, que dirige el Ministerio del futuro, organismo creado por Naciones Unidas, para lidiar con el calentamiento global.
Ya vamos en la COP38 y las medidas no hacen mella en el crecimiento de la cantidad de CO2 en la atmosfera, no hacen mella en las emisiones de gases de efecto invernadero. Les suena conocido?

La cosa empieza a agitarse cuando una ola de calor ataca el sur oeste de EEUU y mueren de una, unas 200.000 personas.
La India ya había empezado a tomar medidas por iniciativa propia, como disparar toneladas de cristales a la atmósfera, con aviones que día tras día se elevaban para descargar sus depósitos. Los cristales reflejan la luz del sol y disminuyen su efecto calentador.
Esto obviamente afectó al planeta completo, bajando un par de grados por un tiempo, pero la injerencia del organismo centralizado, se hacía imperativo.

Frank, desesperado por la inoperancia, rapta a la directora del Ministerio del futuro, en su propia casa y la increpa, la amenaza, la asusta verdaderamente. Tocan el timbre .. Frank se escabulle.
Mary queda traumada y extrañamente conectada con este hombre, que viene a ejercer más presión sobre su rol, en la tragedia que tiene tomada a la humanidad. Veremos que ella no lo condena, más bien queda intrigada y conectada con él.

Surge un movimiento terrorista climático en la India. Atacarán a los contaminantes, en forma criminal. Lo consideran que hay que eliminar a estos criminales climáticos.
Su efecto será contundente.
Es para volver a la pregunta, si la violencia siempre es mala o hacemos vista gorda en ciertos casos, pues sus efectos suman, y suman de buena forma al objetivo climático, en este caso.
Estos tipos mandan drones pequeños al aire y atacan aviones comerciales, entrando en sus motores y echándolos abajo. Muere mucha gente. Amenazan con que seguirán derribando aviones contaminantes, al costo que sea.
Asesinan a grandes empresarios contaminantes. Torpedean barcos enormes, transportadores de contenedores. Es una verdadera guerra.

Kim Stanley Robinson
Mary y su equipo, logran convencer a los Bancos Centrales de los principales países del mundo, de operar y emitir una nueva moneda, los carboncoins, que se pagarán jugosamente a todos aquellos que dejen de emitir gases de efecto invernadero.
Empiezan a aparecer barcos movidos, más lento eso sí, por turbinas eléctricas, con energía renovable, del sol y el viento que el mismo barco procesa.
Se empieza a llenar de globos aerostáticos, movidos por energías renovables.
Autos eléctricos, por supuesto.

Hay un frenazo monumental al ritmo impresionante de extinciones animales y de todo tipo de seres vivos.
La gente de los campos es movida a las ciudades, para abrir espacio a pistas migratorias de animales, muchas tierras cultivables se liberan para la naturaleza.
Hay una escena notable, al final, de Mary que viaja con un amigo, en globo aerostático, dando vueltas por el planeta, incluidos los polos, solo apreciando la boyante nueva vida natural.
Los campos son cultivados con nuevas tecnologías no emisoras y la gente se alimenta consciente de las mediciones emisivas de lo que come.

Un libro de Kim Stanley Robinson, que te transporta al epicentro de la crisis que se nos viene y nos aprieta las clavijas, para preocuparnos y nos alienta a hacer cosas en esa dirección.