martes, agosto 23, 2022

Libro Invasión del Gulumapu de Guillermo Parvex

Recuerdo el libro de la historia de las cruzadas desde el punto de vista de los musulmanes. Esta es la historia de la pacificación de la Araucanía, desde el punto de vista de los mapuches.

Habían peleado por largo tiempo y llegado a un tratado de paz y amistad en el tratado de Tapihue en 1825, en que Chile reconoció la nación mapuche con territorio entre los ríos Biobío y Cautín.
Este libro comienza en el año 1859 y termina con la batalla de Temuco en noviembre de 1881, con la derrota mapuche en el gran Futa Malón de todas las tribus unidas finalmente.

Chile se había independizado de España y su solvencia económica había amainado ostensiblemente. Los ricos territorios mapuches, fructíferos en cultivos y ganadería, con una población organizada en tribus familiares, que vivían en paz y prosperidad, se transformó en un apetitoso botín, para la ambición del gobierno central.

Los mapuches eran vistos por los civilizados chilenos, como un pueblo bárbaro, sin lengua escrito, sin edificaciones que destacar, prestos para ser conquistados y civilizados, como había sido la historia de la humanidad hasta esa fecha.
No siempre fue así. Los bárbaros conquistaron al civilizado pueblo chino, no una vez, tres veces.
Los bárbaros germanos conquistaron al imperio romano.

Los mapuches contaban a sus guerreros por lanzas, su armamento principal, al principio de esta conflagración. Los chilenos tenían unos rifles, que se demoraban en cargar cada nueva bala, lo que permitía a las consecutivas hordas de mapuches, tener cierta ventaja.
A medida que avanzaba la guerra, llegaron los rifles a repetición, luego los cañones y finalmente las ametralladoras.
Ninguna posibilidad.

Pedro Bórquez, el protagonista, que es un chileno mapuchizado, casado con mapuche, en una relación hermosa, con hijos muy queridos, una familia como las mejores, tenía un pedazo de meteorito, que manipulado adecuadamente, lo ponía en contacto con los espíritus del más allá, que sin errar, siempre le anticiparon lo que iba a pasar.
En esa última gran batalla, él sabía que moriría y que serían derrotados, pero por honor, debían pelear. Un pueblo noble, guerrero, poseedores de una de las tierras más hermosas del planeta, no podían entregarlas al invasor sin más.

Una historia que uno sabe cómo terminará, lo que le hace dura de leerse, pero muestra cómo en realidad debe haber sido su gente, cómo vivían y sus valores y principios.
Los excesos abundan en la tropa chilena. Pero donde los excesos no tienen límite, es con los lleulles, que son este gentío que sigue de cerca a la tropa, prestos para abalanzarse sobre los despojos, saqueando, rematando, violando, arrasando.
A veces andan bandas de lleulles solos, que atacan poblados, como el de Pedro Bórquez, matando a su amada mujer, mientras corría a esconderse en el bosque, mientras padre e hijo enfrentaban a más de una docena de maleantes.
No matamos mujeres, se defiende uno de los asaltantes, matamos indias. 

Significativa es la presencia de amigos de los mapuches en territorio chileno, que informan, comercian y al final reciben a hijas y nietos, para que se críen a salvo, en territorio chileno, bajo el cuidado y sostén, en parte, de ellos.
Los qué logran conocer a los mapuches, mantienen relaciones sólidas con ellos, pues los valoran y aprecian.
El resto del mundo chileno está contaminado por los medios de prensa, que no hacen más que hablar de un pueblo bárbaro de muy malas costumbres. Guillermo Parvex, basa todo este libro en un acucioso estudio historiográfico, en que aseguró que lugares, personajes y fechas son fieles a lo que de verdad aconteció.

Un libro duro, necesario, para tener una posición más informada de las decisiones que hoy se toman.

jueves, agosto 18, 2022

La idea del valor en el pensamiento de Mariana Mazzucato

Los que instalan los relatos gobiernan el mundo, dijo Platón hace unos 2.500 años.
El relato que existe del valor, ha venido cambiando desde hace mucho tiempo.
En los 1600 el valor venía del intercambio, del comercio, la mayor parte de las veces intervenido por los Estados, fijando monopolios, para extraer valor para sus propios objetivos militares o del tipo que sean.
Antes el valor lo conseguían los vikingos y la mayoría de los pueblos, a través de la rapiña y el robo, o la conquista.

En los 1700, dice Mariana Mazzucato, la cosa cambió y se vio el valor en la producción agrícola. El campesino trabaja la tierra, el dueño vende la producción y obtiene una renta sin hacer mucho, por el puro poseer la tierra.
En los 1800, viene la era industrial y el valor es el resultado del trabajo de fábrica con su división del trabajo y la aparición de las máquinas, que aumentan la productividad. Se habla de la riqueza de las naciones.
En los 1900, el valor se desplaza al precio. El precio es el resultado de decisiones que mueven las aguas de la oferta y la demanda, resultado de lo cual se mueven los precios, que reflejan el valor. La lucha de clases del periodo anterior desaparece.
De ahí el valor exuberante de los remedios; es lo que las personas están dispuestas a pagar para salvarle la vida a un hijo, por ejemplo.

Hoy en día nos preocupa el crecimiento, dice Mariana Mazzucato. Debemos agregar la dirección de ese crecimiento, dirección que debe estar asociada a un propósito, o propósitos. Hoy en día los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de las Naciones Unidas, son propósitos viables que pueden abrazar las naciones.
Solo si tienes un propósito puedes desarrollar tu máximo potencial.
Y por favor, propósitos de largo plazo.

Necesitamos cambiar el Capitalismo, señala Mariana Mazzucato, incorporando orientaciones como las anteriores. Necesitamos salir del cortoplacismo, tan propio de gobiernos y empresas. Un Capitalismo responsable, que abrace propósitos, que persiga en la acción y no solo en los discursos. Un Capitalismo inclusivo, sostenible, que tome conciencia que la casa (el planeta) se está incendiando y solo quedan 12 años para detener el calentamiento global o si no el camino que llevamos es sin retorno.

Tenemos un Estado debilitado, que ha perdido su sentido de ser. Se ha dedicado a arreglar problemas. Y ha externalizado todas esas capacidades que lo podrían hacer poderoso. Necesitamos un Estado que corra riesgos, un Estado emprendedor.
Un Estado que dirija la conversación de cuáles serán los propósitos a largo plazo que como país abrazaremos.

Elocuente es la manera como medimos el PIB de los países. Si un producto o servicio tiene un precio, se le suma al PIB.
Por eso bromea Mariana Mazzucato diciendo que si te casas con tu Nana, baja el PIB; porque le dejarás de pagar por sus servicios.
Y si contaminas, aumentas el PIB, porque alguien tendrá que limpiar tus desechos.
Esto necesita ser corregido, en una manera que en vez de mirar precios, mire valor.

Los grandes negocios aparecieron con el nacimiento del sistema financiero, con la aparición de los bancos. Aportan las grandes cantidades de dinero necesarias para montar las grandes empresas, a cambio de intereses en el tiempo.
Hoy el mundo financiero ha estado financiando a las finanzas, dice Mariana Mazzutato. Y no solo eso, las industrias, se han estado financiarizando. Es decir, generan utilidad, que destinan a recomprar sus propias acciones, subiéndoles el precio y justificando significativos aumentos en los bonos para Directores y Ejecutivos.
La cantidad de plata que se re invierte en la economía real se ha ido reduciendo año a año y de ahí, lo que explica la profundización de la desigualdad.


Necesitamos cambiar el relato que tenemos de la economía.
Qué es el valor y quienes son los que contribuyen a la generación de valor, son preguntas que debemos hacernos.
Crear valor a través de la innovación, requiere estar dispuesto a fracasar varias veces. ¿Sabes quién está detrás de las principales innovaciones de todo tipo en EEUU? El Estado. Y cuando Elon Musk cuenta los méritos de sus logros, nunca cuenta las inmensas cantidades de plata que ha recibido del Estado.
En el caso del mundo digital de plataformas, el valor de la información que cada usuario entrega con cada clic que hace; no se habla de eso, ni menos se le remunera por ello.
Esto tiene que cambiar, señala Mariana Mazzucato.

Otro punto muy central del relato de Maria Mazzucato, es el tema de distinguir entre los creadores de valor y los extractores de valor.
Alguien decía que ni los descubridores del oro en EEUU, ni los que lo extrajeron, ni los que lo procesaron, son los dueños del oro. Se refiere a estos últimos como los extractores de valor.
Cuando empresas chilenas se coluden y suben los precios, son extractores de valor.
Cuando industrias van comprando a toda la competencia, para terminar operando como cuasi o totales monopolios, son acciones extractoras de valor.
Todas estas acciones no solo dañan la competencia del mercado, sino que dañan la democracia. En eso venimos estando, no ?

Necesitamos reformar las finanzas, para que vuelvan a ser apalancadoras de la economía real, sus desarrollos e innovaciones.
Necesitamos dejar de confundir precio con valor.
Necesitamos un Estado empoderado, que tome riesgos y tenga una función emprendedora también.
Y hagámonos cargo de ver con información de calidad y transparencia quienes son todos los que aportan el valor que finalmente obtenemos. Y que ellos reciban también su parte de los retornos.

Por ahí andan las ideas de esta brillante economista de origen italiano, formada en EEUU, que hoy vive en Inglaterra. He escuchado un audio de su libro El valor de las cosas y muchos videos de conferencias y entrevistas.
Su lectura dará para muchas conversaciones.

domingo, agosto 14, 2022

Libro Estupidocracia de Marcos Eguiguren

Ver el mundo lleno de estúpidos, es una posibilidad sin lugar a dudas, especialmente después de terminar este libro de Marcos Eguiguren.
El fascismo y el comunismo, vistos desde esta perspectiva, son dos situaciones multitudinarias, en que gran número de población se estupidizó de manera amplia y profunda, y dejó estropicios no menores.

Se propaga el virus de la estupidez, cuando se propaga esta forma de pensamiento único, escasísimo nivel de pensamiento crítico, cerrazón profunda a todo lo que sea distinto a como mi grupo piensa, comportamiento de borrego que se propaga imparable, superficialidad buenista, etc.
Este virus se puede transformar en sistémico, caso en el cual, sí, que te encuentren confesados, es una buena forma de anticipar todo lo que puede pasar: gobernantes estúpidos, dictatoriales, populismos.

Marcos Eguiguren le atribuye al sistema educativo, un carácter de sistema de estupidización, pues los que diseñan el modelo desde el Estado, por supuesto son estúpidos, los profesores pésimamente mal pagadas, lo más probable, no puede producir otro efecto que el de una maquinaria de multiplicación de la estupidez.
Del terror.

Los políticos, estúpidos. Para querer ser parte de mundo de los políticos, hay que ser estúpido.
Los políticos son una estirpe endogámica, dice Eguiguren. Tuve que ir al diccionario. Grupos que se casan entre ellos para seguir siendo iguales a ellos mismos y no dejar entrar a nadie distinto a ellos.
Claro, gente que intentará por todos los medios seguir en sus cargos, armar patotas autosustentables, especialistas en propagar señales que los vuelvan a elegir, tratando a los electores, sólo como aportadores de votos y nada más, estúpidos for ever.

Los empleados públicos, el Estado, ese si que es un sistema de estúpidos. Expertos en inventar formas de meterte las manos al bolsillo y sacarte plata. Experto en crear leyes para ponerte nuevas normas, que debes cumplir, porque son los representantes del pueblo y como tales infalibles.
Ese viene siendo el problema de la democracia, en que el sabelotodo, es la suma de todos los ciudadanos que votan. Lo que de ahí sale es sacrosántico, infalible. La verdad, lo mejor, lo bueno.
De un tiempo a esta parte, viene siendo un error garrafal esto, al parecer.

Fea crítica a la democracia. Es lo mejor que tenemos, todo lo demás es peor.
Es cosa de ver las Constituciones que pueden elaborar, un grupo de elegidos democráticamente. Estamos a punto de patear todo el trabajo realizado y empezar todo de nuevo. Qué mal.
Necesitamos urgentemente desarrollar el pensamiento crítico, la apertura de mente, la capacidad de diálogo, la cultura generalizada. Si no, esto nos arrastrará a formas de gobierno que no queremos, está claro ?

Las redes sociales, no ayudan. Esto de restringir lo que digas a 140 caracteres (no se en cuanto van ahora), no da espacio para elaborar nada. Terminamos emitiendo puros eslóganes.
Aparte que no hay tiempo. La gente trabaja como borregos, tras los bienes del sistema consumista y la hipertrofiada publicidad de las empresas.
Es más estupideces por minuto.
Algo tenemos que hacer.

Al parecer la pandemia con todas sus medidas de la autoridad que restringían nuestras libertades ad extremum, no mejoró nuestra estupidez, la empeoró.

Algo de razón tiene este Marcos Eguiguren, aunque en la entrevista que le vi acerca de este libro, más me pareció que estaba arrepentido de haber publicado tanta sandez verdadera.
No es un libro que recomiende, la verdad. Pero ojo, me puso en guardia contra la estupidez que sí, abunda, la verdad.

martes, agosto 09, 2022

Libro Apuntes de un constituyente de Agustín Squella

Ameno relato de la experiencia de Agustín Squella en la Asamblea Constituyente, a sus 77 años.
Profesor de provincia, se declara él, Abogado y profesor de Filosofía del Derecho en Valparaíso. Vive en Viña del Mar y trabaja en Valparaíso.
Para este trabajo como constituyente, tuvo que trasladarse, todo un año, a Santiago.

Observador agudo, mirada atenta, de documentada reflexión en los temas que en la Asamblea se trataban, mantuvo siempre dos cuadernos en su puesto de trabajo, uno para ir escribiendo notas para el que sería este libro y otro del trabajo constituyente mismo. Dice en alguna parte, que se podría pensar que se metió en este lío, solo para escribir este libro.

No le será fácil la convivencia dentro de la Convención. Un viejo entre tanto jóven. Hay que tener en cuenta que la edad promedio fue de 45 años.
Será visto como un amarillo por la abundante izquierda y como un rojo o al menos rosado, por la derecha.
Incluso, al ser un académico, que fue rector y decano de universidad, es visto como perteneciente a la élite, otro estereotipo degradado al interior de la Convención. La élite es la culpable de todos los males, incluido el estallido social.

Se siente fracasado por no haber podido influir en la asamblea como hubiera querido, o como muchos de los que votaron por él deseaban.
Inscrito como independiente, cosa que siempre ha sido, al alero del partido Liberal de Vlado Mirosevic.
Aclara la gran diversidad de liberalismos que existen y del lado que él si sitúa, más cargado a la izquierda o liberalsocialismo.

Entre sus más cercanos, están los convencionales Patricio Fernández, Jorge Abarca, Patricia Politzer, Bernardo de La Maza, que fue el único que votó por él en una las votación para cargos directivos de la Convención; aparte de Carolina Videla y Ericka Portilla

La dinámica al interior de la Convención no fue académica, sino política. Para peor, expuesta a los medios, lo que dificulta definitivamente el diálogo conciliador, los acuerdos, pues siempre están hablando para el gran público. Y no olvidar qué la política es la forma que tenemos de guerrear los humanos en tiempos de paz; lo mismo que el fútbol, dice

Como buen lector recomienda en sus páginas muchos autores y libros. Como Decrecimiento de Carlos Taibo, Norberto Bobbio, Paul Ricceur, Amantya Sen, Byung Chuk Han por Martin Hopenhayn, libro del desasosiego de Fernando Pessoa, Los rostros de la salsa de Leonardo Padura, El infinito en un junco de Irene Vallejo, Iris Murdoch, Martha Nussbaum, Un verdor terrible de Benjamín Labatut.

Con Agustin Squella avancé en entender el tema de la plurinacionalidad, que para él, su presencia en el texto es la constatación de un hecho, más bien.
La distingue de cultura, multiculturalidad e interculturalidad.
Hace nación parecida a pueblo, aunque algo más que un pueblo.
Y deja bien claro que nunca un pueblo o nación ha aspirado a constituirse en un Estado distinto al Estado chileno.
Me deja mirando a los afroamericanos del norte, que claramente no son pueblo originario, pero algo tienen de ello.
Para todo esto recomienda leer a Salvador Millaleo.

Otro tema donde Agustin Squella aporta distinciones es en el tema del feminismo, tan presente en la Convención.
En rigor el movimiento feminista busca la igualdad de hombres y mujeres. Eliminar toda forma de dominación o discriminación.
Logra entender esto de la “disidencia sexual”, que cuestionan el régimen heteronormativo y la matriz heterosexual. Los disidentes sexuales no se apartan de esta norma, sino que rompen con ella.

Acompañar a Agustin Squella en este relato fue un gusto, aparte que él es un gozador de las pequeñas cosas de la vida, como conversar, degustar ricos platos, en pubs, cafés, restaurantes y el Sporting Club de Viña, donde corren los caballos, aparte de leer y cantar donde sea.
Se sintió considerado, respetado, pero sin que lo pescaran demasiado. Le dieron más bola hacia fuera que hacia dentro de la Convención.

miércoles, agosto 03, 2022

Libro Misión Economía de Mariana Mazzucato

Claro, Mariana Mazzucato pone el bien común en el centro de la mira y no el bien individual. Eso, a mi entender, la pone en otro lado, políticamente hablando.

El Capitalismo estaría algo paralizado, para resolver problemas como las crisis climática, energética y sanitaria de la pandemia. Son todas crisis globales, donde el cerebro libremercadista e individualista, no da el ancho.

Mariana Mazzucato propone mirar el caso del desafío que le puso a su país el presidente de EEUU John Kennedy el año 1961, cuando propuso llegar a la luna en esa década, para vencer al enemigo en la guerra fría que ocurría en esos años, los rusos, en la carrera espacial, que tenía sus lados armamentistas muy peligrosos.

Y lo lograron, con un poder importante puesto en un organismo del Estado como es la NASA y la participación de empresas, universidades y centros de investigación.
Era un desafío más bien tecnológico, donde había que inventar, innovar y empoderar prácticamente a un país completo.
Hacían falta recursos enormes y hacía falta inventar cosas que no existían, y lo hicieron. Hacía falta aceptar equivocarse, aprender de ello y seguir avanzando.
Y no solo el país completo sintió que lo había logrado, sino toda la humanidad.

Y de esa experiencia, vimos al planeta Tierra desde la luna y nos vimos más como de verdad somos: un oasis verde, humeante, en un fondo oscuro.
Nos cambió la mirada de lo que somos. Así de impactante fueron los resultados de la misión Apollo.

Bueno, lo que propone Mariana Mazzucato, es apuntar a misiones del tipo de la misión Apollo, pero sociales, como las de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la Naciones Unidas.
Quién debe liderar esas misiones, es el Estado. Y al Estado lo hemos reducido a una dimensión, que no permite esto. Por eso propone fortalecer al Estado, darle iniciativa, poder de liderazgo en la creación de mercados, pues cada una de estas iniciativas, creará su propio mercado y economía.

Instalar desafíos de esta magnitud, verdaderas misiones, no solo requiere abordar desafíos tecnológicos, sino mega desafíos sociales. Necesitamos todos, muchos, subirnos a la idea que ello significa, entusiasmarnos por ello y movilizarnos. Mega desafíos políticos y sociales.

Esta propuesta de Mariana Mazzucato, es un desafío fuerte al Capitalismo como lo venimos entendiendo.
Las empresas deben dejar de estar enfocadas en maximizar las utilidades para los inversionistas, los que ponen la plata y premiar a todos los que de una u otra forma participaron en la creación de valor de esa empresa. 

Poner en el centro de la mirada el bien común, significa empezar a privilegiar el largo plazo, y a mirar todas aquellas medidas que hemos venido estableciendo que cuidan el valor de los inversionistas y no el bien común. Si queremos vacunas baratas para todo el mundo, parece que tenemos que revisar las políticas de patentes, para los que descubren técnicas que favorecen los logros técnicos.

Este libro me lleva a pensar que la ideología Capitalista, tal como la venimos cultivando, requiere revisiones importantes, más centradas en el bien común, incluso a nivel global, sino el calentamiento global va a terminar achicharrándonos.

domingo, julio 31, 2022

Libro El apego de Inés Di Bártolo

Inés Di Bártolo, doctora en psicología, de nacionalidad argentina, es una estudiosa de las relaciones de apego de la primera infancia. La relación entre el infante y su más próximo, que puede ser la madre, el padre, la abuela, quien sea.

La calidad de esta relación, de este vínculo será determinante para el desarrollo posterior.
El niño, la niña, en el mundo, sufre experiencias dolorosas, de miedo, de terror, de dolor. Necesita ir a alguien, donde se tranquilice, se regule, se estabilice. Luego de lograrlo, vuelve al mundo con seguridad, a sus juegos y exploraciones.

Si esta figura de apego provee este bien tranquilizador, el niño crece seguro, abierto, lanzado a la exploración.
Si esta figura de apego falla de alguna forma, ya sea porque no está o en vez de tranquilizarlo, acogerlo, contenerlo, lo que hace es ser fuente de más estrés y amenaza, el niño sufre alteraciones que pueden llegar a ser trastornos significativos.

Inés Di Bártolo distingue cuatro tipos de resultado según cómo experimenta el infante esta disponibilidad de contención y cobijo.
Está el niño seguro, que es al que le va bien, tiene suerte, tiene una persona de apego que le da exactamente lo que requiere o en forma satisfactoria.
Después está el infante evitativo, que es aquel que no ha obtenido lo que necesitaba y ha aprendido a, con cierto dolor, arreglárselas solo, por su cuenta. Tira más bien a evitar a la persona de apego.
Luego viene el infante ambivalente, aquel que más bien tiende a cuidar él a la figura de apego y hacerse cargo de ella, pues viene experimentando que el que está más mal, es el adulto que él.
Y finalmente está el infante desorganizado, que es el que cuando está en una situación de estrés en el mundo, va a su figura de apego y lo que ha experimentado, es peor; lo retan, lo castigan, lo echan fuera. Son los niños más distorsionados, con conductas incluso bizarras. 

Inés Di Bártolo le hace doble clic a esta relación del infante con su figura de apego. Qué está pasando ahí, se pregunta. No es sólo corporalidad, caricias, abrazos, gestos. No, una conexión más profunda, donde aparece la representación que el adulto se hace del niño, como la que el niño se hace del adulto, la que es de mucho más difícil acceso, por un analista.
Se produce, una conexión intersubjetiva, en que se experimentan a sí mismos, el uno al otro. Conectamos desde la interioridad experimentada. El niño se siente sentido en su verdadera naturaleza y experiencia.
Es en esta conexión que no solo el infante se tranquiliza y se regula, sino que se va construyendo.

Es tan importante esta primera experiencia con la figura de apego, que será modelo o reflejo de quizás todas las relaciones donde ocurra encuentro profundo con otros en la vida.
En las relaciones más estrechas, de pareja, con amistades, o incluso encuentros circunstanciales, en el diálogo, nos vemos desde la mente del otro y esa forma de ser vistos, se me adhiere, me pasa a constituir también.
Somos con otros, nos hacemos con otros. Por eso cuando mueren, una parte nuestra, una parte de los que somos, se va.
En esos encuentros como que nos fusionamos y nos vemos desde la mente del otro, nos experimentamos a nosotros mismos de maneras nuevas, que expanden el ser qué somos.

En la relación terapéutica, también se da, que el acople de médico, coach, paciente, se produce una intersubjetividad, una experiencia de si mismo del paciente, con la mente y representación del sanador, que produce transformaciones que pueden ser significativas.
Por eso un paciente vuelve a un sanador, no para atender algún problema que tuviera, sino para experimentarse como se experimenta con él o ella.

Un libro que recomiendo mucho a madres con niños muy chicos y a cualquier persona que quiera asomarse a una nueva manera de ver e interpretar los encuentros humanos y su importancia en nuestro desarrollo.

domingo, julio 17, 2022

Libro Capitalismo de Jeannette Von Wolfersdorff

Este recomendable libro de Jeannette Von Wolfersdorff aborda el tema del Capitalismo, como el sistema económico que mejor ha funcionado en las últimas décadas, sin lugar a dudas.
Pero tiene claros síntomas de ser autodestructivo, por lo tanto se torna imperativo tomar acción para ir en su salvataje.

Si no, otras concepciones ya fracasadas, impulsadas por revisionistas e ideólogos  ilusionistas, podrían tomar el control.

El capitalismo prospera en la medida que haya competencia e innovación. Libertad de emprendimiento, recursos económicos e incentivos adecuadamente puestos. Mercados globales sanos.

l problema son las personas. El consumo alimenta el movimiento del mercado y tiene ciertos componentes que es bueno saberlos. La máxima segregación de dopamina y su excitación, es cuando deseamos algo que no tenemos y podríamos tener. Cuando logramos tenerlo, ese nivel de dopamina baja. Para mantener alta la dopamina, necesitamos seguir deseando otras cosas. Por eso el consumo con facilidad se torna adictivo, de querer más y más.
Todo esto es muy bueno para los mercados, pero no es tan bueno para las personas.

Por otra parte, tener capital en el capitalismo es lo mejor. No tenerlo es mala cosa.
Los que tienen capital lo invierten y después de un tiempo ese capital ha aumentado. Los que no lo tienen, viven de un sueldo que más o menos no cambia.
El capitalista cuando gana quiere más. Con ello va aumentando además su poder. Si tiene atributos de narcisista, va generando testosterona y dopamina, las que bloquean ciertas partes del cerebro donde opera la empatía y la colaboración.
Eso incentiva la corrupción y los abusos, en un contexto también de adicción..
Por esto alguien decía que al capitalismo hay que salvarlo de los capitalistas.

Para salvar el capitalismo, hay que regularlo. Hay que impedir que las cosas dichas anteriormente pasen, pues ellas incentivan la concentración económica, los oligopolios, el exceso de poder, y con ello el congelamiento de la competencia y la minimización de la innovación. El cuerpo político económico, tomado el primero por el poder económico, se auto sostiene y potencia, generando el fin del capitalismo y tremendas desigualdades y sus consecuentes crisis sociales.

También se ve afectada la democracia. 

Necesitamos perfeccionar la transparencia de información y la regulación, para inhibir que todas estas cosas pasen. Necesitamos potenciar la democracia y la participación, para que el poder se ejerza desde abajo, de verdad. Necesitamos cultivar a la gente, cosa que los medios y las redes sociales actuales pueden ayudar. Necesitamos democratizar los medios de comunicación. 

Necesitamos movilizarnos con rapidez. Necesitamos leer libros como este de Jeannette Von Wolfersdorff. Necesitamos conversar y participar en la democracia.

Me gustó su distinción entre capitalistas extractivos de capitalistas creativos.